::::La furia italiana:::::
Disclaimer: no, hetalia no me pertenece.
Cap 27:
Solitudine
(Soledad)
3:37 am definitivamente necesito dormir TTuTT espero que disfruten el cap, no dormí para poder escribirlo, últimamente me dejan demasiada tarea.
Dedicado a:
Isabelchan56
AirenLag Mi sempai (espero que aún lo estés leyendo T_T)
Wuilmary 10
Cambié de salón, de habitación, llene todas las horas de mi día, con la mayor cantidad de trabajos posibles, acepte hacer lo que sea para no encontrarlo, porque sé que si lo sigo viendo acabaré escapando de la academia de nuevo. Lo que me hace sentir acabada, es el hecho de que él ya no me busca, ¿Para qué lo haría? al fin y al cabo, fui yo quien le pidió que se fuera. Siempre termino molida, tan cansada tanto física como mentalmente y heme aquí escuchando las tonterías de la americana ruidosa, la cual no es capaz de notar que su hermana está parada junto a ella.
Hay ocasiones en que me siento sola, nunca imaginé que estando entre un montón de gente, yo sería capaz de sentir esto, lo peor del caso, es que no son personas cualquiera, son mis amigos, Vash, Lily, Emily, Matt, Gilbert, Julchen... a lo que quiero llegar es ¿qué carajos está mal conmigo? Pues hoy obtuve mi respuesta. Lo vi una vez más, fueron un solo par de míseros minutos, pero estuve frente a él por aquel escaso tiempo.
-!Romano salut!-exclamó Francis saludándome.
-...-Antonio me miraba indeciso.
-Ciao...-dije mirando al suelo, mientras apretaba contra mi pecho los papeles que debía entregar a Arthur.
-¿Quieres que te acompañemos?-preguntó Antonio inseguro.
-Lo siento se me hace tarde-les dije para comenzar mi carrera.
Correr con la excusa de tener que llegar a tiempo a algún lugar, no es la mejor manera de escapar, pero no podía quedarme, no me hace bien. Si me siento sola al estar rodeada de tanta gente, es por culpa de él, porque jamás había estado tan cerca de alguien que no fuese mi hermana, nunca antes me había enamorado de nadie. Lo comprendo, ahora entiendo por qué me arde el rostro, por qué mis manos tiemblan, mis ojos se nublan y la boca me sabe a hierro… Merda
¿Ahora a donde debo ir? Nadie debe verme así. Pues me lo trago, nadie me va a ver llorar nunca más, me niego, no quiero. Tomando toda la fuerza que me queda lave mi cara y tras entregar los papeles al inglés de cejas pobladas, entré en la enfermería mostrando mi mejor cara.
-Ciao heroína en apuros…
-Lo siento Roma, fue sin querer-se excusó.
-Lo sé, es que te pones más tonta cuando el cejas está cerca-respondí cruzando los brazos.
-Y tú te pones peor que yo cuando el tomates se te acerca-contraataco.
-Hey, sabes que eso es distinto-le reclamé ofendida.
-Sí, lo sé, solo quería molestarte-respondió claramente culpable.
-Lo dejaré pasar, solo porque te cortaste la mano e hiciste el ridículo cuando Kirkland y yo entramos a la habitación-dije guardando mis manos en mis bolsillos.
-¿Alguien te ha dicho, que eres genial?-me dijo sonriendo levemente.
-¿Qué puto mosco te picó?-pregunté extrañada por su comportamiento inusual.
-Hablo en serio, thanks dude, por lo de los papeles-me agradeció sonriente.
-…-Vale la pena, aun si yo no soy enteramente feliz, ella lo vale y merece ser feliz, al igual que mis otros amigos, a los cuales no he hecho más que preocuparlos.
-No, no llores, ¿qué hice?-preguntó nerviosa.
-Na-nada y no estoy llorando coño-dije limpiándome la cara con rapidez.
-Take it easy dude-puso su mano en mi hombro y me sonrió- Gracias por ser mi amiga-agregó tomando mi mano.
-Vamos, ya es tarde y hay que dejar la cursilería-dije dándole la mejor sonrisa que pude, no es más que una media curvatura, pero es la más que puedo dar ahora mismo-te ayudaré con tu amiguito cejon, pero tienes que hablarle sin parecer tonta-le dije cruzando los brazos.
-Lo intentaré-respondió mientras salíamos de la enfermería.
-Rómulo hará una fiesta el fin de semana, por la fundación de la academia, o algo así, en realidad no le presté atención… pero tienes que ponerte guapa y no hacer idioteces ¿bene?
-Ok, lo prometo, thanks Roma-respondió alegré.
Yo provoque eso, si soy capaz de hacer a alguien feliz después de todo. Me decidí, si puedo hacer que todos se sientan bien a mí alrededor, entonces todo estará bien, no me importa nada más…
Entonces ¿por qué?, no entiendo el nudo que se forma en mi garganta cuando estoy sola, sentada en el suelo de mi cuarto en silencio, recordando los momentos que pasé con él, la amistad que me brindó y porque ahora estoy aquí, pensando que le quiero tanto y que su amor me es necesario. Cuando estoy sola lo dejo salir, todas las gotas saladas ruedan por mis pómulos hasta el suelo, mientras hago a mi mente razonar, para esto no hay remedio. Tengo tantos bellos recuerdo, de sus cuidados y atenciones, de las bromas del bad touch trio… -Lo olvidaré todo- me juró, todo eso me hace daño y ya no podré arreglarlo.
Escucho que tocan la puerta, me apresuró a aparentar que estoy bien. Me limpio la cara y peino mi cabello con rapidez, avanzo hacia la entrada de mi habitación mientras digo improperios, tan propios de mí, en voz alta, para que así crean que sigo siendo la misma, tras la puerta está mi abuelo, él me mira y me sonrió, pero yo sé que está preocupado, suspiro sintiéndome descubierta, su rostro me dice que ya sabe que no me encuentro bien.
-Te ves…
-demacrada, pálida, cansada, hecha una merd…
-Linda como siempre-dijo interrumpiéndome.
-…-No, no lo hagas por favor, no actúes como si no lo notaras, quiero que me obligues a hablar de mis problemas, pero soy demasiado independiente y terca como para decirle aquellas palabras-Y una merda-terminé diciendo.
-Para que te animes, he planeado una fiesta en honor a la fundación de la academia y…
Hablaba sin parar, recordándome a Felicia, mencionaba tantas cosas, mientras trataba de ignorar el estado en que me encuentro. Finalmente se detiene y me mira como solía hacerlo mi madre, posa su mano en mi cabeza y la acaricia con suavidad, suspira un par de veces y me mira angustiado.
-Eres igual que tu padre-menciona nostálgico.
-…-
-Puedes irte de aquí, tomar clases en casa como antes, ser tu misma, sé que no eres feliz y lo único que yo quiero, para poder morir en paz algún día, es saber que hice felices a mis nietas-dijo sonriendo paternalmente.
Le agradezco en silencio, mientras asiento con vergüenza, me da la espalda – ti amo-dice marchándose…
Las semanas pasaban lentas y tortuosas para mí, sin embargo Emily mejoraba más y más en su trabajo como secretaria. Suelo levantar mi pulgar cada vez que hace algo bien y Arthur solo mira los papeles con incredulidad, creo que a esa chica le dará un ataque de felicidad.
-Parece que tu amiga ha mejorado-me dice mientras caminamos por los pasillos.
-Al grano Kirkland, merda como me aburres-respondo secamente.
-Eres un grosero, bloody git-dijo molesto.
-Sí, sí como sea, ya sé que quieres hablar de ella-comenté fingiendo desinterés.
-Bien, sí eso quiero, ¿estas contento?-respondió sonrojándose.
Fue una conversación corta, pero sé que dará frutos, él de verdad está interesado en Emily después de todo…
-Muy bien Jones-le felicita Arthur sonriente- has mejorado mucho ¿a qué se debe?-preguntó curioso.
-Pues... ah…. I just…-el nerviosismo no le permitía decir nada coherente.
-Por fin dejaste las drogas americanita-dije con burla, ayudándola para que no hiciera el ridículo.
-Yo no uso drogas- respondió molesta sacándome la lengua.
-Que madura-digo sonriendo.
-hahahahaha, ustedes me matan de la risa, son muy buenos amigos ¿verdad?-dijo Arthur de muy buen humor.
-Él es como el hermano gay que nunca tuve-malvada perra, eso no se dice.
-¡Figlia di puttana!-exclamo molesta.
-Se ve que son cercanos-dijo cruzando los brazos y sonriendo.
-¿Oye cejas ya tienes pareja para el baile?-pregunté a Arthur, sabiendo de ante mano lo que él diría.
-Pues no, pero no me van los hombres-dijo burlón.
-Idiota, sabes a que me refiero-respondí, ante la su falta de atención, mientras señalaba a Emily.
-Ah… esto, yo n-ni si-siquiera e planeado ir y…-sonrojándose hasta las orejas cerró la boca y ya no comentó.
-Pero si vas, Emily tampoco tiene pareja, solo para que sepas-le dije dándole un codazo, para ver si al fin entendía el muy idiota, tantas cejas lo están dejando sin cerebro.
-Cla-claro, Jones si llegara a ir… ¿irías conmigo?- le preguntó nervioso.
-claro cutie-respondió dándole un giño.
-Ah, eh ok-dijo saliendo de la habitación muy avergonzado.
-Oh my god, ¿lo escuchaste Roma? ¿Lo escuchaste?-comentó ansiosa.
-Claro que sí y tu estuviste genial-respondí sonriendo.
-Eres la mejor-me dijo abrazándome.
-soy lo máximo, ayude a una heroína-su risa fue suficiente pago para mí.
Sé dio cuenta de mi cansancio, lo descubrí por la expresión de su rostro, se notaba preocupada con respecto a mi…
-Luces cansada, que tal si vamos a leer comics-me dijo animada.
Sí, estoy cansada, en realidad estoy exhausta, solo me encuentro de pie, por mi fuerza de voluntad y los cafés de la mañana. Siento que en cualquier momento me desmallaré a causa del exceso de trabajo y el estrés.
-Esa es tu idea de descansar, entonces paso-respondí frunciendo el ceño.
-Oh vamos, aunque sea acompáñame-me pidió.
Al final me decidí por acompañarla, al fin y al cabo somos amigas. Piensa que no me he dado cuenta, pero no soy tan tonta, ella me lleva a escucharla leer, para tener una excusa y poder ayudarme a esconderme. Los días pasan lento y cada vez estoy más cansada, no quiero colapsar. Hay ocasiones en las que temo que me desmayarme y me romperme la boca contra el suelo.
-Roma, cada día te ves más cansada-dijo preocupada.
-Es tu puta imaginación- respondí cruzando los brazos.
Sé que no lo es, pero no quiero que se preocupe, incluso yo misma siento como me arden los ojos y me pesa el cuerpo. No puedo hacer más nada que mentirle, ya que no quiero que se concentre en preocuparse en mí, sería mejor que se concentrara en hacer la tarea y leer menos comics, pero estamos hablando de Emily.
-I don't know, solo digo que deberías descansar más-dijo imitándome.
-No puedo, tengo muchas cosas que hacer y no me pidas que deje algo, hago todo esto para no ver al bastardo español…
-¿Por qué sigues con toda esta farsa? Hay mucha gente que te quiere y de seguro que si dices que eres chica nadie dirá nada y si dicen algo, yo misma les pateo el trasero-comentó segura.
-…-suspiré cansada- es un poco más complicado ahora Emily-dije incómoda.
-Sí, me imagino que Romano tiene sus motivos-dijo su hermana, la cual está sentada junto a mí.
-Oh my god, ¿de dónde saliste?-exclamó.
-Pero si lleva toda la tarde aquí-le dije incredula.
-Yo te traje los comics-se quejó silenciosamente su hermana.
-Definitivamente tienes que enseñarme a desaparecer…
-No, tú tienes que concéntrate más-dije pegándole suavemente en la cabeza con un comic.
-¡Me lo arrugas!-exclamó quitándomelo.
Llego el día del evento, Emily esta tan emocionada, no para de saltar y gritar. Tras arreglarse se dirigió conmigo al gimnasio, más no había señales de que su cita estuviese presente, su actitud cambio rápidamente, se le veía algo triste y callada.
-Tranquila, ya vendrá-le susurré tomando su mano.
-No importa, aun si no llega te tengo a mi lado, asique bailaremos hasta que se nos caigan las piernas y se incendien nuestros zapatos y se me corra el maquillaje de tanto sudar y… y… y gracias por no dejarme-dijo con los ojos nublados.
-Tranquila, todo saldrá bien-dije sonriendo.
Pronto él apareció, se congelo puedo asegurarlo, sin embargo, no la he ayudado tanto, como para no darle un empujoncito más, teóricamente hablando.
-Ve por el principessa-dije dándole un empujón.
Ella camino hacia él, tras darme una mirada agradecida. Estuve cerca de ellos por cierto tiempo, hasta que decidieron salir, los vi tomarse de la mano, así que todo debe ir bien-me alegro por ella-pensé. Al cabo de unos minutos el lugar estuvo lleno de parejas que bailan y se divierten, me siento tan fuera de lugar, incluso Mattie tiene pareja de baile, aunque es un pervertido, Francis parece estar siendo respetuoso con ella.
-¿Quieres bailar Lovi?-me pregunta mi hermana sonriendo.
-Estoy cansada Felicia, busca a tu papa con patas-le dije sonriendo.
-No conmigo-respondió riendo.
-¿Ah?...
-Con-conmigo-dijo Isabel nerviosa.
-¿Isabel… y Antonio?-pregunté extrañada.
-Aun no llega-dijo Felicia.
-¿Bailaras conmigo?-me preguntó Isabel tomando mi mano.
-Estoy cansado –respondí.
-Por favor Romanito-su expresión, esa expresión me recuerda a Antonio y aun no sé porque, pero no puedo decir que no.
-Bien-le dije, ante lo cual ella salto de alegría.
Me arrastro de la mano, para llevarme al centro del gimnasio y bailar. Mi expresión no debe ser la mejor, no me mal entiendan, Isa no me cae mal, simplemente estoy demasiado cansada como para corresponder los gestos, además siempre he sido malhumorada…
-Luces agotada, esas ojeras no te sientan bien-dijo Isabel preocupada.
-Solo estoy cansado, ya te lo había dicho-dije restándole importancia.
-Antonio está preocupado, me dijo que la última vez que te vio, lucias molido y yo no le había creído-comentó.
-No quiero hablar de él-dije al detenerme y empezar a alejarme de ella.
No me siguió y se lo agradecí silenciosamente. Llegue hasta las gradas del gimnasio y me senté ahí mientras observaba a las personas bailar, en mi mente solo cabía la idea de salir de ahí, ya hice mi buena obra del año, así que irme sería lo más apropiado y lo haría, si no me sintiera tan cansada, -a la merda los buenos modales-pensé recostándome en las gradas, al cabo de cortos segundos me quede dormida.
POV Antonio
Entré al gimnasio con poco ánimo, últimamente no he estado de muy buen humor, a pesar de no ser lo común en mí, no he podido evitarlo. Simplemente me he sentido derrotado, he perdido un amigo y estoy tan confundido. En mi intento por alejar todos mis pensamientos, bailé con Emma y con Julchen, traté de animarme junto a mis amigos, más al pasar las horas ya cada uno tenía sus propias parejas y al final me quedé solo –Si Lovi estuviera aquí yo…-detuve mis pensamientos en ese instante, aun si él estuviese aquí, no querría estar conmigo.
-…-suspiré, mientras buscaba un buen lugar para sentarme y ocultarme de todos.
Llegue a las gradas del gimnasio y ahí lo encontré, parece que duerme, me senté a su lado y noté las ojeras bajo sus ojos, se ve agotado, hasta parece que ha adelgazado más "No sufras solo, abre esa coraza tuya y déjame ser tu amigo"-recuerdo haberle dicho eso, pero ahora la diferencia es que ya no quiere ser mi amigo. Suspire derrotado y acaricie su cabeza.
-Lovi, si te quedas aquí te dolerá todo el cuerpo cuando despiertes-dije tocando su espalda.
-No me… dejes…-murmuró él.
-¿Romano?-le llame creyendo que estaba despierto, más descubrí que seguía dormido.
-…-Él murmuraba cosas en su idioma natal, pero esto no es nuevo para mí, siempre habla dormido.
Lo levante de las gradas y cargándolo salí del gimnasio, busque su habitación, más al no saber cuál era, simplemente terminé llevándolo a mi habitación. Lo acosté sobre la cama y me senté a su lado. Sé que no debería importarme, pero por alguna razón no puedo ignorarlo. Mi preocupación aumentó, ya que por alguna extraña razón, parecía llorar dormido…
POV Romano
Puedo ver a mi padre, luce agotado, más me sonríe fugazmente, como siempre, solía dormir en el suelo, junto a la puerta, para ser la primera en verlo al regresar del trabajo…
-Lovi, si te quedas aquí te dolerá todo el cuerpo cuando despiertes –dijo acariciando mi espalda.
-No me dejes-dije levantando mis brazos en su dirección.
-Sei la cosa più bella che mi sia mai capitata (eres la cosa más bella que me ha ocurrido) ti voglio un mondo di bene (Te quiero muchísimo)-me dijo mi padre llevándome en sus brazos.
Esto debe ser un sueño, sé que él no está conmigo, lo entiendo perfectamente, pero ¿por qué no disfrutar del momento?...
-Vorrei incontrarti, dirti che mi dispiace (Quería encontrarte, decirte que lo siento) dovevo dirte che ho bisogno di te (debo decirte que te necesito) anche se tu sei lontano (aunque sé que estas muy lejos) anche se tu non tornerai (aunque sé que no regresarás)-le dije dejando mis lágrimas rodar.
El las enjugo y me mantuvo en sus brazos, come si fossi una ragazza (como si fuese una niña)- riportatemi alla partenza (regrésame alprincipio)-le dije, él sonrió y me respondió-Nessuno ha detto che sarebbe stato facile (nadie ha dicho que sería fácil).
-Nessuno ha mai detto che sarebbe stato così difficile (nadie me dijo que sería así de difícil)-respondí con dificultad.
-Dimmi che mi ami (dime que me amas), tornare così come siamo (volvamos a ser como antes)…
-Ti amo-dijo dejando un beso en mi frente…
Abrí los ojos lentamente, me incorporé quedando sentada sobre una cama que conozco bien, levanté la mirada y me topé con él, presurosa limpié mis mejillas mojadas. Antonio está sentado en el borde de la cama y me mira preocupado.
-¿Pesadillas?-pregunta sonriendo nerviosamente.
-No, fue el sueño más hermoso que he tenido hasta ahora… es curioso pero siempre que estoy a tu lado algo bueno pasa…-dije flexionando mis piernas para abrazarlas contra mi pecho.
-…-me miró en silencio y suspiró tristemente-No hay nada que pueda hacer… ¿verdad?-preguntó angustiado.
-Non voglio amare nessun altro (No quiero amar a otra persona)-respondí murmurando.
-No te entiendo-respondió de igual forma.
- Bene (bien), non mi importa se la solitudine mi uccide (no importa si la soledad me mata), Non voglio amare nessun altro (no quiero amar nadie más)-respondí viendo la confusión plasmada en su rostro.
-… Nunca sabré que me has dicho y es un poco injusto-me dijo tras suspirar y mirar hacia abajo.
-supongo que esa es la idea-respondí saliendo de la cama.
-¿Ya te vas?-preguntó mirándome.
-Sí, estoy cansado-respondí guardando mis manos en mis bolsillos.
-Te extraño-dijo bajando la mirada una vez más.
-Ciao-me despedí, ya que no quiero escucharlo más.
Finalmente lo entendí, no puedo quedarme aquí, debo dejar este lugar, porque aunque lo evite, siempre me voy a topar con él y esto es demasiado para mí y mi sistema nervioso. Llevándolos a la biblioteca, informé a mi abuelo y a mis amigos, de mi decisión, Felicia lloró y no quiso hablarme más, la dejé irse junto a su novio patatero, mientras me dedicaba a mirar al suelo con impotencia.
-No way dude (de ninguna manera viejo), please stay (por favor quédate)-dijo Emily haciendo un show de niña de diez años.
-¿No puedes quedarte? Es tu último año-mencionó Mattie tratando de razonar.
-Si te vas te vamos a extrañar-dijo Julchen.
-Cierto, eso no es ser awesome-agregó Gilbert.
-Por favor Romano-suplico Emma.
-Emma ya deja de rogar, cuando este tipo toma una decisión nadie se lo saca de la cabeza-El tulipancio comentó sacando a su hermana de la habitación.
-Pues te extrañaré y… y… te voy a vi-visitar-comentó Lily con dificultad mientras lloraba. Se acercó y me abrazó, le correspondí el gesto y al cabo de unos segundos se retiró.
-Te echaré de menos amigo-dijo Vash dándome la mano.
-Yo igual, hazme un favor y a ver como esta Lily-dije preocupada, ante lo cual el asintió y se retiró.
-No creo que este bien lo que haces, pero es tu decisión, siempre te querré y espero que seas feliz Lovi-dijo Elizavetha abrazándome.
-Eso intento Eli-respondí separándome de ella.
-Estas cometiendo un error mon cher, no te vayas-dijo Francis sosteniéndome por los hombros.
-Deja el drama francés pervertido-respondí zafándome de su agarre.
-Extrañaré ver tu trasero al caminar-agregó huyendo de la habitación.
-¡Stronzo!- exclame iracunda- ¡mírale el trasero a tu abuela!
-Esta triste, así se expresa él-menciono Gilbert mientras salía de la biblioteca con su prima.
Finalmente solo quedamos mi abuelo y yo. Su mirada es de comprensión y preocupación, sé que no está del todo contento con esto, pero él ya lo veía venir, estoy segura de que fue por eso que me lo dijo ayer, además puedo continuar estudiando en casa…
-Dejaré esta farsa-dije apretando la tela de mi uniforme-seré quien siempre debí ser-agregué.
-Te apoyaré en todo lo que decidas-fueron las palabras de mi abuelo.
Eso me hizo sentir segura, ahora nada me detiene, puedo ser yo sin miedo a que alguien me odie. Sonreí y me sentía triste, me dolió despedirme, pero ni una solo lágrima se presentó en mis ojos a la hora del adiós. Al finalizar fui a mi habitación e hice mis maletas…noté que me faltaban algunas cosas y entre esas mi teléfono, lo cual solo puede estar en la habitación de Antonio, avance hacia ese lugar con mi maleta de ruedas y el corazón en la garganta. Tenía la esperanza de que él no se encuentre, pero al llegar, ahí lo hallé.
-Esa maleta… tú… te vas-dijo incrédulo.
-Solo vine por el resto de mis pertenencia-respondí seca.
-Bu-bueno vale-respondió dejándome pasar.
Tome lo que faltaba y cerré la maleta, al terminar me senté sobre la que solía ser mi cama y suspiré, sentí su mirada sobre mí y al encararlo descubrí que lloraba… incapaz de creer que esto pasará de verdad me levante y tomando su rostro entre mis manos dije:
-Tu cara no está hecha para llorar-limpie su rostro con la manga de mi abrigo.
-Perdón-dijo entristecido.
-Se solo io potessi inventarti un giorno, se solo tu potessi innamorarti di me, è il tuo cammino a volte che ti viene incontro, in quelle cose già decise dove io mi aspetto te…
Esta mi última parada, pero no puedo separarme de ti, estoy al borde de un colapso, pero sé que no voy a demostrarte nada de eso, solo dejaría que me lastimes más, sin embargo aunque me duele no me pude detener, te abraso y siento como si las paredes de esta habitación colapsaran y me hicieran estrellar contra el suelo, algo me susurra que esto está mal, pero solo quiero hacerlo una vez más. Estrellan mis labios contra los tuyos y huyo como cobarde, duele pero no puedo detenerme, no ahora que he llegado tan lejos, corro arrastrando la maleta tras de mí, no me seguiste y eso me duele, me duele porque sé que no vendrás ha de tenerme como la primera vez.
Cuando por fin Salí de la academia, sentí como si dejará un pedazo de mi atrás. Subí al auto que me esperaba afuera y al entrar en el Brenhard me miraba con incertidumbre.
-¿Tengo algo en la cara o qué?-le pregunté cortante.
-Demoraste mucho, creí que habías cambiado de parecer-respondió de la misma manera.
-Ni merda, me voy de aquí, arranca rápido-agregué molesta.
-Que estudies conmigo en casa, no significa que te lo dejaré fácil.
-Lo sé… Nunca lo fue-respondí cruzándolos brazos.
-Ponte el citaron de seguridad.
-No me mandas carajo-respondí molesta.
-Quiero que digas eso cuando tu carita este rota contra el vidrio del auto-respondió severo.
-De acuerdo mamá-finalicé poniéndome el tonto cinturón.
-Este será un largo año para mí-dijo suspirando molesto.
-No será el cielo para mí-agregué frunciendo el ceño.
No espero que me visiten, menos él, no pido que se acuerden de mí, en realidad no quiero. No importa si cambio mi manera de vestir, seguiré siendo yo, a pesar de que siento el pecho oprimido y quiero gritar de la vergüenza y la pena, me mantengo serena, actuando como siempre lo he hecho, me lo he propuesto y lo cumpliré, nadie tendrá que preocuparse de mí y de mi bienestar emocional, aunque si siento que moriré en el proceso, no me importa, ya que lo que no me mate solo me hará más fuerte…
Lo del final que no traduje, fue porque ya lo había traducido antes, en el cap 20, cuando lovi canta y Antonio la atrapa cantando… ahora solo piensen ¿Qué tal si él recuerda la canción? ;D ... Déjenme sus reviews para leer sus opiniones, discúlpenme si hay algún error ortográfico. Acepto todo tipo de crítica y sugerencias nos leemos luego ciao~
