Advertencias: Esta historia es Yaoi, sino te gusta por favor dejad de mirar. AU
D. Gray man no me pertenece sino a Katsura Hoshino, pero la historia en sí. Es mía
Capítulo 3… La infante
Allen se encontraba con un aura deprimente, Lenalee quien le había ido a visitar en la mañana debido a que Allen descansaba ese día, ambos estaban sentados en la mesa jugando póker, la cual ya era obvió quien iba ganando.
—Allen-kun…deberías abrir la puerta—hablo Lenalee tapándose los oídos, el timbre ya llevaba varios minutos siendo tocado constantemente
—Pero es mi día libre—aclaro el albino barajeando las cartas
—Allen-Kun—susurro la chica extrañada—iré Yo—aclaro parándose del suelo
— ¡No!—grito el chico extendiendo las manos y las cartas volaban en el aire cayendo producto de la gravedad
— ¿Eh? ¿Por qué?—pregunto curiosa la chica
—Es que… ¿Y si es Kanda?—pregunto temeroso, la chica suspiro
—No creo que Kanda tenga paciencia para tocar la puerta más de una vez—
Allen recapacito lo dicho y abrió la puerta dejando ver a un pelirrojo sonriendo nervioso acompañado de una niña de cabello castaño lacio y sujeto en media coleta, ojos azules inexpresivos, tez blanca y un vestido negro de la época victoriana, Allen miro a la pequeña quien tenía una similitud con Kanda, se crispo ¿Podría ser?
La niña se ocultó detrás de Lavi quien miro a la pequeña
—No seas tímida Hana—hablo el pelirrojo provocando que la niña se abrazara a su pierna
—No quiero estar aquí—susurro, el parchado se puso a la altura de la niña acariciando sus castaños cabellos
—Tampoco querías estar conmigo—aclaro divertido
— ¿Alguna vez te has enfrentado a mi padre?—pregunto la niña haciendo que a todos se les erizara la piel…entendían su punto
—Yo no, pero el si—hablo el bermejo apuntando a Allen quien se paralizo, la niña le miro de arriba hacia abajo despectivamente
—Un Moyashi no puede contra mi padre—aclaro dejando tiesos a todos
—Moyashi, Moyashi, Moyashi—esas palabras circulaban en la cabeza del albino quien comenzaba a tener un tic en el ojo
—Hana—ante ese llamado todos se congelaron, incluyendo a la niña quien mostraba signos de salir corriendo
— ¡Papi!—corrió la niña hacia la salida donde se encontraba el japonés vestido casualmente, Allen se quedó sin aliento, Lavi le codeo para que regresara del mundo "Kandemia" y se concentrara en lo que pasaba en vivo y en directo— ¿Dónde fuiste?—pregunto la niña siendo cargada por el
—Fui a ver a tu abuelo—hablo— ¡Oye tú!—Lavi se tenso
— S-si—
— ¿Qué haces aquí?—pregunto brusco
—Estaba aburrido…así que vine a visitar a Allen—hablo, la niña se aferró al cuello de su progenitor
— ¿Por qué no me llevaste contigo?—pregunto la niña haciendo que Kanda le mirara
—Realmente querías ir con tu abuelo Tiedoll—la niña pareció pensarlo, negó a los segundos
—Cómprame un helado—pidió la niña con ojos humedecidos
— ¿No habías dejado de vender cosas?—pregunto confundido
— ¿Por qué he de hacerlo? Se gana bien—
—Jamás debí dejarte con Daisya—
—Pero mi tío es un gran vendedor—hablo la infante sonriendo ampliamente
—Tú fácilmente le quitarías el puesto—susurro mirando a otro lado desinteresado
— ¿Qué es lo que insinúas?—pregunto la nena pellizcando las mejillas del mayor
—Deja de hacer eso hija del demonio—hablo con voz de ultra tumba, la niña se estremeció
— Yu ¿Cómo supiste que estaba aquí?—pregunto el pelirrojo curioso
— No me/Le llames Yu—hablaron tanto el padre como la hija con mirada de demonio y voz ensombrecida—Además, no sabía que estabas aquí—
— Entonces… ¿Qué haces aquí?—pregunto Lenalee confundida, aunque podía darse una idea
— ¿Qué no es obvio?—pregunto monótono, Lenalee y Lavi se miraron, después le pasaron la mirada a Allen quien se tensó, miro a todos lados sintiéndose nervioso
—Estábamos jugando Póker… ¿Quieres jugar?—pregunto sonriendo nerviosamente, quería huir pero en ese instante era imposible, Kanda gruño y a la niña se le iluminaron los ojos
— ¡Yo sí!—hablo alegremente bajando del regazo de su padre y jalándole a la entrada— ¿Puedo?—pregunto con ojos de borrego
—Yo, este…bueno—el albino no sabía que hacer
—No—sentencio Kanda molesto
—Pero—el infante refutó mucho hasta que al fin Lenalee cedió y nadie nunca iba en contra de Lenalee Lee
Todos estaban sentados alrededor de la mesa donde Lavi repartía las cartas, Hana estaba sentada en medio de Lenalee y Kanda
—Papi no juegues—pidió la niña haciendo un puchero, el azabache gruño dejando su mazo, Hana se sentó en sus piernas comenzando a tararear una cancioncita que había escuchado por la radio hace poco…
El juego era simple, el que perdiera simplemente tendría que hacer lo que el ganador ordenara, así que estaba Lavi vestido literalmente de un conejo blanco, por pedido de Hana, Lenalee estaba con orejas y unas garras de gato, algo que Hana había ordenado y nadie sabía de donde sacaba las cosas, Kanda debido a que su hija no le dejaba jugar por razones muy obvias para todos menos para el…pero aun así estaba con su cabello trenzado y con la cara marcada, además de portar una camisa con las palabras "Soy un idiota" cortesía de Lavi, Hana y Allen respectivamente, nadie supo por qué el albino tenía una camisa de ese tipo…pero se daban una idea. Lenalee simplemente se había negado a darle un castigo al japonés.
El japonés estaba furioso pero solo se dignaba a fruncir más el ceño, Si no estaba jugando ¿Por qué mierda le estaban castigando?
Allen portaba un traje de vagabundo y su cabello blanco estaba manchado de pintura, Allen Walker ganador absoluto del Póker estaba perdiendo ante una niñita hija de Kanda, no lo podía aceptar, pero tampoco era algo que pudiera evitar, había intentado hacer trampa pero simplemente Kanda le miraba con ojos de muerte cuando tan siquiera se le había pasado esa opción por la mente.
— ¡Nos vamos!—anuncio Lavi portando su traje de conejo y con un atuendo de payaso incluido…un conejo payaso, el pelirrojo debía saltar cada vez que caminaba, solo para disfrute de Hana quien solo portaba un traje de guerrero…traje que tuvo que conseguir Lenalee al haber perdido, Allen se despidió agitando su mano portando un traje de garbanzo…era un hecho; esa niña era un peligro.
Kanda se encontraba normal, debido a que la niña le había dado la orden de limpiarse…y él no se podía oponer a las órdenes de su hija.
— ¿Me permites tu baño?—pregunto la mini fémina, el Moyashi, es decir, Allen accedió dándole la ubicación. La pequeña corrió hacia el lugar señalado
— ¿Puede ir sola?—pregunto preocupado
—Claro que si ¿Cuántos años piensas que tiene? ¿Tres?—hablo Kanda
—Es una niña inteligente—alago, el pelinegro se encogió de hombros
—Le enseñaron cosas desde temprana edad—aclaro acercándose al albino quien retrocedió asustado
— ¿Por qué huyes?—pregunto molesto
—Este…—agacho la mirada
— ¿Qué te ocurre?—pregunto ligeramente preocupado
—Kanda, Yo no…no puedo—apretó los puños, no era capaz de terminar lo que el azabache había comenzado…y menos cuando el mismo quería continuar. Pero no debía, Kanda es padre…Kanda es un joven apuesto con demasiadas chicas detrás de él…Alma había sido una de ellas y había logrado quitárselo ¿Y si se volvía a repetir? Simplemente su corazón no resistiría un segundo impacto.
—Oi, Moyashi—El mayor le sujeto del mentón, haciendo que le mirase, le aparto la mirada sintiéndose incapaz de mirar esos profundos ojos azules
—Kanda—susurro, el moreno acaricio su mejilla—K-Kanda— el moreno le beso acercándole más a su cuerpo, Allen rodeo su cuello maldiciéndose mentalmente por no poder alejarlo
— ¡Oye!—Allen le alejo sintiéndose idiota por haber olvidado ese detalle— ¿Qué estaban haciendo?—inquirió la niña con los brazos como jarra
—Que te importa—gruño Kanda sujetando a Allen del brazo quien ya comenzaba a querer huir…de su propia casa.
—Vámonos—ordeno la niña con aura tenebrosa
—Kanda vete—susurro el albino afligido
—Hazle caso al Moyashi— sentencio la niña con mirada gélida
—Hana Karma—hablo el peli-largo asiendo a la niña sorprenderse, La niña apretó los puños furiosa
—Yu Kanda—contesto la niña y Allen podía jurar que ambos se miraban con furia contenida, el albino comenzaba a tener la impresión que se encontraba en medio de una batalla en la cual terminaría perjudicado
—Bien que les vaya bien—hablo animado empujando a Kanda para sacarlo de su casa, el pelinegro tenía un tic en el ojo y la niña con una sonrisa mordaz—Nos vemos—se despidió dándole un beso de improviso, dejando asombrados a ambos Kanda
— Moyashi—susurro la niña con voz de ultratumba
Allen le sonrió despidiéndose y cerrando la puerta de un portazo…había entrado en guerra con una Mini-Alma, lo cual no sería para nada fácil pues también era un Mini-Yu…que dios se apiade de su alma, porque posiblemente no saldría con vida.
Fin del capitulo
Espero que les haya gustado esta extrañeza :3
Agradezco a todo aquel que deje Reviews y al que lo esté leyendo
¡Muchas Gracias!
