Solo tenía 15 años cuando tropecé con el ser más malhumorado, antipático, mal hablado y gruñón del mundo entero.
Simplemente me era imposible entablar una conversación más o menos decente con ese cerebro de chícharo, y para colmo me apodo "Moyashi" ¿Que rayos era eso? jamás me llamaba por mi nombre ¿Qué tan difícil era? Comenzaba a pensar que era un retrasado…pero inclusive ellos entienden.
Nuestros encuentros eran solo por obligación, Lenalee era mi amiga y ella era amiga de "El par fatal" conformado por Lavi y Kanda quienes constantemente estaban metidos en peleas, que mayormente Kanda provocaba, pero aun así el solo podía sacarse de ellas…pero Lavi era y será siempre alguien que se meterá en los asuntos de Kanda debido a ser su autoproclamado mejor amigo.
Allen y Kanda eran considerados "El par explosivo" cualquiera que les viera juntos debía huir rápidamente antes de padecer alguna enfermedad debido al miedo, inclusive Lavi sabía que no debía meterse entre esos dos cuando comenzaban con sus peleas…pero todo cambia con el tiempo.
Allen Walker comenzaba a sentir algo por ese antipático chico, y simplemente no podía admitirlo ¿Cómo hacerlo? Kanda estaba profundamente enamorado de la segunda chica más linda de la escuela, siendo la primera Lenalee…pero aun así ¿Qué probabilidades había? Era un hecho de que Kanda solo sentía odio a su persona y ni bien sabía la razón…era frustrante saber que se había interesado por un chico, y no cualquiera, sino de Yu Kanda ¿Qué tan jodido estaba?
El tiempo pasaba y el simplemente debía alejarse de ese chico que confundía su cabeza. Le dolía ver a Kanda persiguiendo como perro faldero a Alma. Le dolía verles tan juntos, Kanda solo se comportaba diferente con la chica, mas caballeroso y no caía en las provocaciones que varios le hacían…y cuando lo hacia la castaña le detenía, varios se hacían la interrogante de ¿Cómo esa chica soportaba al bruto de Kanda? Siempre llegaban a la conclusión de que era un semental en la cama, solo Lavi se mostraba feliz alabando que Su Yu ya era todo un hombre…esos comentarios causaban gruñidos en Kanda, una risita tonta en Alma, la vergüenza ajena de Lenalee y sobre todo la tristeza de Allen.
Una vez simplemente dejo de asistir a la escuela…Lenalee quien era la compañera de salón de Allen y por resultado su amiga más cercana, se preocupó por él.
Se habían puesto de acuerdo para irle a visitar, y aunque Kanda había ido ya que fue obligado por Lenalee y Alma…encontrándose con la puerta abierta y la casa patas arriba, lo admitían se habían preocupado aunque algunos no lo demostraron (Kanda).
La vecina del albino les informo sobre que el quinceañero había sido hospitalizado debido a un accidente que había ocurrido en su casa, inmediatamente le atribuyeron eso a alguna clase de robo, debido a como dejaron la casa.
Preguntaron cuál era el hospital donde le tenían. Siendo uno de los más prestigiosos de Londres.
Todos entraron a la habitación donde estaba un Albino inconsciente con algunas gasas en la cara, el pelinegro sintió un retortijón en el estómago
— ¿Quién mierda le hizo eso?—pregunto mentalmente asombrándose así mismo ¿Desde cuándo le importaba el Moyashi?
En cuanto Allen recupero el conocimiento Lenalee le iba a visitar diariamente, para dejarle la tarea o solo para hacerle compañía, el niño de cabello de anciano volvió a la escuela después de un mes, nunca nadie supo quién había sido el causante del accidente ocurrido al Moyashi, él lo sabía y solo se lo había dicho al director, quien era el padre de uno de los mejores detectives que nunca de los nunca seria corrupto…después de eso debía valerse por sí mismo (como si nunca lo hubiera hecho) debido a que el causante de su desgracia era ni más ni menos que su padrastro Marian Cross.
Se rentó un pequeño cuarto donde su casero era el mismo quien buscaba inconsolablemente el bienestar de su linda hermanita al cual le dejaba sin probabilidades de novio debido a que todos eran unos pulpos.
Allen Walker y Kanda Yu tuvieron que trabajar juntos para arreglar un salón que ellos mismos habían destrozado en una de sus tantas peleas que habían tenido. Ambos se mostraban recios a querer trabajar juntos, ambos por razones diferentes.
—Moyashi—llamo Kanda harto de que el albino simplemente le ignoraba ¿Pero que se estaba creyendo?— Moyashi—volvió a llamar obteniendo silencio de parte del brote de habichuelas, harto y con una venita palpitante le aventó la escoba que tenía en mano
— ¡Auch!—se quejó el albino retirándose los audífonos— ¿¡Pero que rayos te pasa Bakanda!?—grito mientras se sobaba la zona afectada.
—Lo mismo te pregunto—hablo mientras le sujetaba del cuello, provocando que ambos rostros estuvieran muy juntos, Allen no lo soporto y simplemente intento alejarse, tropezando en el proceso y cayendo llevándose con él al pelinegro.
Kanda se encontraba encima de él mirándole con furia, el solo atino a sonrojarse debido a la comprometedora posición en la que se encontraban y que el japonés ignoraba completamente, no lo tolero más y simplemente le beso, fue un simple roce de labios ya que la parte que aún tenía juicio le obligo a separarse y salir huyendo…
Hay veces en las cuales un simple acto puede llegar a causar un gran desorden, eso era lo que Allen había provocado en Kanda, sus pensamientos aparte de ira hacia el albino, era de confusión, debía admitir que le había gustado aunque claro eso era algo que solo él lo sabría, claro si es que el estúpido de Lavi no jodía hasta descubrir el porqué de sus divagaciones.
Sus encuentros con Alma ya no eran tan deseados, siempre había pensado de ella como algo más que una simple amiga de infancia…pero desde que había llegado el Moyashi a su vida…simplemente Alma pasaba a segundo término, jamás supo la causa y simplemente la ignoraba ya que no tenía sentido estar rompiéndose la cabeza por ello. Pero absolutamente el beso que le había dado el Moyashi le había causado más cosas de las que Alma pudiera hacerle...eso le molestaba de sobremanera, había rechazado al hermano de Alma ya que este se enamoró de él…había maldecido a todo el mundo y su humor se hizo peor ¿Por qué no simplemente había sido Alma quien se le confesara? Es decir, el chico era su gemelo y prácticamente eran lo mismo…claro que excluyendo la anatomía. Pero en si era lo mismo.
Lavi se había reído al escuchar eso, y aunque le había golpeado y dejado inconsciente, eso no había sido suficiente para bajarle su malhumor...después de ello el Moyashi le provoco (Sin ser consciente) para después darle un beso y salir huyendo.
Una pequeña castaña daba vueltas por todo el recinto, Kanda simplemente le ignoraba mientras comenzaba a hacer su trabajo, revisar papeles jamás fue fácil…y dudaba que algún día lo fuera
—Papi quiero comer—se quejó la Mini mientras detenía su corrida
— Solo termino esto—hablo sin despegar su vista en los papeles que debía revisar y firmar, la pequeña hizo un mohín
—Tardaras mucho—aseguro la niña mientras se sentaba en frente
—Entonces llama a algún establecimiento que tenga comida a domicilio—hablo sarcástico el asiático y la niña obedeció, después de todo ella no sabía de sarcasmos.
Kanda no presto atención a lo que su hija estaba haciendo, simplemente estaba inmerso en su papeleo que a cada segundo disminuía, tocaron el timbre siendo la niña quien asintió, un portazo se dejó escuchar y Hana corrió hacia su padre totalmente perturbada
— ¿Qué sucede?—pregunto sin mirarle, Hana solo se aferró más a su pierna, el mayor le miro con la ceja arqueada, esperando la respuesta
—No le quiero—susurro la infante, Kanda se extraño
— ¿Quién toco la puerta?—pregunto sospechando que el causante estuviera en el umbral de su casa, Hana se abrazó más a su padre intentando mitigar el llanto, el joven japonés solo se aproximó a la puerta ignorando las protestas de la niña…quien se hartó y corrió hacia su habitación.
—Hola—se congelo en su lugar, debían estarle jugando una estúpida broma de muy mal gusto
—Karma—susurro en un gruñido, el castaño le sonrió ampliamente
— ¿No me invitaras a entrar?—pregunto el castaño haciendo un puchero
—No—sentencio cruzándose de brazos
—Eres cruel Yu—el mayor entro sin miramientos— ¿Dónde se encuentra Hana?—pregunto mirando a todos lados curioso
—Se fue de vacaciones a que te importa—contesto ásperamente, el chico le miro inexpresivo
—Escucha Yu, soy el único que puede ayudar a quedarte con la custodia de Hana ¿Por qué no simplemente aceptas mi trato?—
—El juez dijo que tengo que casarme…pero no dijo qué contigo—
—Entonces ¿Con quién? Viniste nuevamente a Londres por él ¿O me equivoco?—
—No te equivocas—anuncio con mirada gélida, el timbre sonó nuevamente, ambos gruñeron y fue el castaño quien abrió la puerta…ambos japoneses se quedaron de piedra
Allen estaba cansado y únicamente contaba los minutos para salir huyendo a su casa a descansar, bostezo por quinta ocasión, jamás debió aceptar el doble turno, no podía quejarse de las propinas y de su pago extra…que ya a estas alturas era mucha…
—Walker—Link le llamo y este se sobresaltó,
—S-si—hablo intentando ahogar su bostezo
—Nos llegó un pedido a domicilio—
—Que bien—hablo con todo el sarcasmo del mundo, se maldijo al ver la mirada que le daba el rubio—Lo siento—se disculpó aunque realmente no lo sentía
—Escucha Walker, iras a entregar ese pedido y de ahí puedes irte a tu casa, después de todo tu turno casi termina y ya no hay gente—sus ojos se iluminaron
— ¿En serio?—pregunto aun si creérselo
—Claro que si…vete antes de que cambie de opinión—ni siquiera termino de hablar y el albino ya se encontraba recogiendo el pedido, suspiro…siempre era lo mismo con el joven Walker
Caminaba despreocupadamente para después recordar que no sabía la dirección, un aura de depresión le inundo…pero un mensaje de texto de parte de su jefe le hizo sonreír…le había enviado la dirección y quedo gélido… ¿Por qué le hacías eso Dios?
Suspiro rendido comenzando a caminar hacia la casa de Yu Kanda…si las cosas iban bien Hana impediría que su padre le hiciera alguna clase de locura…si las cosas iban mal seria Yu quien detuviera a su pequeña demonio…lo cual de cierta manera le aterraba más.
Toco el timbre descubriendo que no había tomado en cuenta su suerte y que esta podía cambiar las cosas "malas" en "Devastador"
— ¿Así que ya te ha encontrado?—le pregunto Alma ¿Qué no estaba muerta? ¿Kanda le había mentido?, cuando conoció al japonés descubrió por boca de Lavi que Kanda no sabía mentir, de hecho no mentía pero siempre podía saber cuándo le mentían…tal vez el tiempo le hizo cambiar y le volvió un mentiroso…
—Alma—susurro
— ¿Qué? Oh no…soy el hermano de Alma—aclaro el castaño sonriéndole, apretó los puños…si era su hermano debía tener cuidado—Allen ¿Cierto?—el asintió
— ¿Se encuentra Kanda?—pregunto intentado salir de esa incómoda situación rápidamente
—Claro que si ¿Quieres que le llame?—
—Si eres tan amable—le sonrió fingidamente, Kanda se acercó a paso firme quedando sorprendido al verle
—Moyashi ¿Qué haces aquí?—pregunto tosco, el albino se crispo
—Llamaron pidiendo servicio a domicilio—
— ¿Te prostituyes?—Allen y Kanda miraron ceñudo al castaño quien les sonrió inocentemente
—Como sea, son 50—le extendió la mano exigiendo la paga—Por cierto ¿Dejas que tu hija pida Soba a domicilio? ¿No puedes hacerla tú mismo?—le sonrió burlón
—Tonto Moyashi canoso—le quito el pedido—espera—se adentró dejándole solo nuevamente con el Karma
—Escúchame bien Allen Walker…conozco tu pasado…y sobre todo conozco personas que podrían joderte la existencia…así que solo te lo diré una vez. Aléjate de Yu—El albino le sonrió cínico
—Creo que sería mejor que se lo dijeras a Yu—se cruzó de brazos maldiciendo al japonés ¿Qué tanto podía tardar para traer dinero?
—Te alejas de él o conozco a alguien que estará muy feliz de verte ¿Te suena Marian Cross?—su sangre se helo, le sonrió impidiendo que el castaño pudiera ver su miedo…había batallado tanto para alejarse de ese bastardo…y simplemente ese castaño podía arruinarlo todo.
— Aquí tienes Moyashi—parpadeo varias veces mirando al inexpresivo chico frente a él— ¿Ocurre algo?—pregunto mirando a ambos jóvenes, ambos negaron, pero el azabache solo chasqueo la lengua—como lo prefieran—gruño tomando de la muñeca al albino y jalándolo hacia su habitación, el Moyashi estaba asombrado ¿Qué no sabía que tenía a un Alma versión hombre en el umbral de la puerta mirándoles furiosamente?
La puerta se azoto y el Moyashi fue aventado violentamente hacia la cama
— ¿¡Qué mierda te sucede Bakanda!?—grito sobándose las muñecas adolorido
— ¿Qué te dijo?—pregunto cruzándose de brazos y mirándole estoico
—Nada—hablo mirándole con furia
—Mientes—susurro acercándose a su rostro, le aparto la mirada
—Estoy aquí por si no lo notaron—esa voz les hizo congelarse, miraron hacia la parte donde se encontraba la puerta de baño y se encontraba una pequeña castaña con pijama de un extraño caballo con alas (Pegaso)
— ¿Qué haces aquí?—pregunto Kanda extrañado
—No quiero dormir sola sabiendo quien está bajo el mismo techo— Allen miro la cama de Kanda, más amplia que la de él.
—Al menos cabemos los tres—anuncio el albino sonriendo, ambos Kanda le miraron extrañados— ¿Qué? ¿No esperaras que salga por la ventana?—pregunto inflando los cachetes, el Kanda mayor sonrió jalándole hacia el
—Pido en medio—se apresuró la niña subiéndose a la cama, palmeo la cama con ambas manos apresurando a los mayores para ocupar su respectivo sitio
— ¿Tienes ropa que me prestes?—pregunto el albino mirando al peli-largo
—Duerme desnudo—ambos menores se sonrojaron por el comentario
— ¡No! yo aún soy muy joven para ver porquerías—hablo la niña causando risa en Kanda y Allen tenía un tic en el ojo, un portazo se dejó escuchar
— ¿Se abra ido?—pregunto Hana extrañada
—No—hablo Kanda mientras buscaba entre sus cosas
Las risas salían de esa habitación…y para cualquiera que estuviera escuchando debía estar asombrado de escuchar la de Kanda Yu…o furioso como el caso del hermano menor de Alma Karma.
Continuara…
