Hana estaba asombrada, miraba todo con cierta fascinación, Allen miraba a la castaña quien solo en ese momento parecía una niña de… ¿Cuántos años tenía?
— ¡Wow! ¿Qué es eso?—pregunto maravillada
—Son las cajas registradoras—hablo mientras le resbalaba una gota
— ¿Y esas?—pregunto un poco seria
—Son las cajeras—hablo con en la misma posición
—Están despedidas—ordeno con ojos de demonio, las jóvenes mujeres se asustaron y bien sabían que esa niña no tenía el poder para llevar a cabo su orden, el albino rio nervioso sujetando a la castaña y yéndose por las compras
—Wow…es más grande de lo que imagine…destruiré a la competencia—hablo sacando un lanzallamas, Allen emitió un gritito para nada varonil ¿¡De dónde diablos sacaba las cosas esa niña!? Rápidamente le quito el arma de destrucción a la niña quien parecía mirarle con ojos demoniacos, se tragó las ganas de llorar
—Es de juguete, Moyashi—hablo pues el albino ya le había arrebatado el objeto
— ¿Enserio?—pregunto dudoso, por accidente toco el gatillo y una poderosa llamarada de fuego salió, quemando la pirámide de manzanas— ¡No que era un juguete!—grito alterado
Las personas comenzaron a correr como locos, los bomberos llegaron al poco rato…donde resulto el aprisionamiento del Moyashi por ser un pirómano maniático
—Cuando aprenderás Moyashi—reprendió la castaña negando desaprobatoriamente, el albino le miro, comenzaba a tener pensamientos homicidas, los judiciales pusieron al Moyashi en la sala de interrogación debido a que ese a su parecer era un atentado terrorista, además ¿Cómo paso el arma sin ser detectada?
Allen respondía a todas las preguntas de una forma pausada y segura
— ¿Dónde está la niña?—pregunto seriamente
—Sera puesta en una casa-hogar—el albino se tenso
— ¿Qué? ¿¡Porque!? ¡No pueden hacer eso!—se paró logrando que una fuerte descarga eléctrica le sacudiera
—No se exalte joven Walker—la puerta fue abierta de golpe, el policía se paró inmediatamente dándole un saludo militar al joven que había entrado
—Déjale libre, ese niñato es inocente—Allen se crispo, solo había alguien en el mundo que le llamaba de esa forma…no, mentira varios le llamaban así
—Tikky—susurro al ver al portugués quien le sujetaba
—Descuida Allen, te llevare a casa—la castaña estaba sentada esperando en el carro de ese tipo que no conocía, había roto la regla número uno impuesta por su padre…no subirse al coche de un extraño…y chocarlo. Bueno aun no la rompía del todo.
Allen se subió al asiento del copiloto mientras miraba seriamente a Hana quien jugaba con unos títeres que el pelinegro le había dado
— ¿Tu hija?—esa pregunta le sobresalto
— ¿Eh? No…solo la estoy cuidando—anuncio dándole una sonrisa
— Eso es bueno, los gastos serán cobrados a sus padres—Allen se tensó…Kanda iba a ir a la quiebra por culpa de esa castaña
—Maldición—gruño la castaña molesta…siempre pensaba que podría controlarlo…pero su fobia siempre le superaba
—Dime niña—
—Niña—le cortó Hana con una sonrisa burlona
— ¿De quién eres hija?—continuo con un tic nervioso, Allen sonrió nervioso, al parecer Hana era causante de los tic nerviosos
—Hija de Alma Karma y Kanda—hablo con cierto orgullo, Tikky freno súbitamente, Allen y Hana agradecieron tener el cinturón de seguridad
— ¿El volvió? —pregunto seriamente, Allen asintió extrañado por la reacción del portugués, el pelinegro suspiro—Ya veo—hablo al tiempo que acariciaba el cabello blanquecino del menor—Entonces ¿Ya no tengo oportunidad?—pregunto al tiempo que le besaba, el albino quedo en blanco por unos segundos…Hana abrió los ojos asombrada ¿Desde cuándo el Moyashi era atractivo?
—Basta—ordeno al tiempo que le alejaba—Tikky, ya hablamos sobre ello…jamás hubo un nosotros—sentencio molesto
—El Moyashi tiene a muchos sobre el ¿O solo tú?—pregunto Hana mirando al albino severamente
—Pues el joven Allen Walker es muy popular con cualquier persona—hablo Tikky sonriendo galante
— ¿Allen Walker? ¿Tú sabes quién es él? ¿¡Cómo le localizo!?—ambos adultos se miraron confundidos, la pequeña castaña parecía alterada
—Yo soy Allen Walker—anuncio el albino apuntándose, Hana volvió a su asiento sentándose con la mirada perdida
—No es cierto…tú eres un Moyashi—susurro
— ¿Eso que tiene de malo? Además ¡No soy ningún Moyashi!—inflo sus mejillas cruzándose de brazos…como odiaba ese Seudónimo
— ¿Tu nombre no era "Moyashi"?—pregunto confundida
— ¡Claro que no! ¿Quién se llamaría así?—
— ¡Pues tú!—
— ¡No es cierto!—Tikky miraba a Allen quien seguía discutiendo con la niña, puso el coche en marcha
— ¿Sabes dónde vive el Moyashi?—pregunto Hana
—Por supuesto—contesto al tiempo que Allen gritaba un "¡Es Allen!"
— ¿Cómo sabe tu ubicación?—pregunto la chica desconfiada
—No es algo que una niña como tu deba saber—respondió Tikky
—No me tientes imbécil—gruñía la niña mirándole furiosa, su mente le estaba dando demasiadas respuestas al porqué del asunto…pero simplemente no era algo que quisiera tomar como verdad
—Hana—reprendió Allen
—Tu no jodas ahora…limítate a contestar—
— ¿Por qué tendría que hacerlo?—
—Tú lo pediste—hablo al tiempo que abría la puerta y salía disparada, Allen ahogo el grito pero al parecer Tikky había llegado desde unos minutos atrás, suspiro aliviado
Hana camino hacia su casa abriendo la puerta gracias al collar que tenía, donde colgaba la llave de su casa, la llave de la caja musical que le dio su madre y sobre todo, el anillo de matrimonio de sus padres…objetos valiosos que guardaba celosamente
Azoto la puerta corriendo hacia su habitación, tenía que sacar la carta encomendada por su madre, abrió la caja escuchando esa canción que su madre le cantaba por las noches…o cuando simplemente quería que cesara su llanto.
Caminaba a paso tranquilo, escuchando los golpeteos de Allen exigiendo que le abriera la puerta
—Te abriré solo si respondes mi pregunta—anuncio sonriendo malvadamente, algo que el Moyashi no veía, pero sentía…su maldad rompía fronteras
—Este…Tikky es un gran amigo—hablo sonriéndole a la puerta, era una suerte que Mikk estuviera en la sala de su casa
—Mientes—aseguro mirando la puerta furiosa, Si la puerta tuviera vida ya se hubiera ido por las constantes amenazas a su vida. Allen suspiro apoyando su frente en la puerta
—Solo estuve una noche con él…pero es cierto que solo es un amigo—
— ¿Dejas que tus amigos te besen?—
—Me tomo de improviso—se justifico
—Moyashi, hablaba en serio cuando dije que te destruiría si lastimabas a mi padre—
—Lo sé—anuncio
—Así que aun estas a tiempo para terminar con todo…su corazón tal vez se destruya. Pero te estoy dando la oportunidad de salir de mi amenaza—
—No es algo que tema Enana, Amo a Kanda y no me alejare de él…ya es tarde para intentarlo—la puerta fue abierta, Hana miraba estoica al mayor quien le sonreía sinceramente, le sonrió de igual forma
—Te creo—hablo extendiendo su mano
— ¿Amigos?—pregunto curioso
—Supongo que si…pero no le digas a nadie, tenerme como amiga es demasiado favorable—
—Seguro—hablo estrechando la mano de la castaña
—Por cierto. Esto es tuyo—Allen parpadeo varias veces mirando el papel que Hana le había entregado
— ¿Qué es esto?—pregunto confundido
—Es una carta…mi madre me la dio para que se la entregara a Allen Walker…me dijo que no te la entregara si tenías tu vida hecha—
Tikky se fue y no fue porque Hana le haya echado, no para nada. Se fue por su propia voluntad despidiéndose del albino con un último beso, uno que casi le cuesta la vida.
Hana estaba sentada en el sofá mirando nuevamente la película Romántica que había visto la otra noche con el Moyashi…es que simplemente era magnifica y aun no escuchaba aquello.
Allen preparaba Soba y té, la niña tenía los mismos gustos que el padre, el comería un Bento a mitad de precio que le costó conseguir, había leído la carta y debía admitir que le había hecho rabiar, aunque tampoco era algo que lamentara, miro a Hana quien parecía asustada, sonrió para sí…Hana era una gran niña y ya no podía imaginar su vida si esa trampa jamás se hubiera elaborado.
— ¡Moyashi ven!—grito la niña alertando al mayor
— ¿Qué ocurre?—pregunto preocupado
—Mira—apunto el televisor, el albino le hizo caso encontrándose con estática, miro a la castaña y emitió un grito para nada varonil
Hana estaba riéndose desenfrenadamente mientras el Moyashi había caído producto del susto, repetía ¿De dónde sacaba las cosas?
—Hubieras visto tu cara—se burló retirándose la máscara del Demonio
—Casi me matas—hablo mirando a la niña con un tic
—Olvido que tienes cincuenta y dos años—
—Solo tengo veinte años…niña tonta—gruño, el timbre sonó
— ¿Quién será?—pregunto Hana extrañada ¿Habrá vuelto Mikk?
— ¿Abrirán la puerta o tendré que volarla?—Allen se paralizo, Hana simplemente se extraño
—Ma-maestro—susurro aterrado
— ¿Debemos huir?—pregunto Hana sin comprender, el albino asintió sujetándole de la mano y comenzando a subir—Espera—Hana se soltó corriendo hacia al sofá—Lo necesitaremos—susurro agarrando un reloj de diseño antiguo, la puerta exploto
— ¡Hana!—grito Allen angustiado
—Estoy bien—aseguro sujetándole y tirando de él para comenzar su huida, odiaba no tener su lanzallamas con ella.
Ambos estaban en la primera habitación intentando abrir la ventana, sus perseguidores les pisaban los talones
— ¡Ah!—grito Hana al escuchar los disparos hacia la pobre puerta
—Mierda—gruño el mayor mientras rompía la ventana y hacia pasar a Hana, decir que estaba asustado era poco…estaba aterrado y lo que le seguía
Hana encendió su celular comenzando a buscar en sus contactos a la secretaria siempre eficiente y de mal humor, otra ráfaga de balas le asusto tapando sus oídos, Allen le cargo comenzando a correr por el tejado, Hana seguía en lo suyo mientras el albino corría y esquivaba la tercera ráfaga, mierda ¿¡Que no sabían que había una niña con él!?
—Lo tengo—hablo victoriosa la chiquilla mientras hacia la llamada
—El teléfono que usted marco está apagado o fuera de servicio favor de llamar más tarde—
— ¡Con una mierda!—se quejó aventando el dispositivo a uno de los atacantes quien cayó de bruces por el tejado—Ups—
Allen sabía lo que ocurriría, lo sabía…lanzo a Hana al árbol mientras una bala se impactaba a su pierna, "justo a tiempo" pensó victorioso
— ¿Intentando alejarte de mí Estúpido aprendiz?—
— ¿Tanto se nota?—pregunto con sarcasmo, el pelirrojo le presiono la herida haciendo al menor gritar adolorido
—Dime ¿Dónde mierda esta la niña?—
— ¿Cuál niña?—
—No te hagas el idiota conmigo, Sabes bien a que niña me refiero—hablo furioso presionando más la herida
—N-no sé a quién t-te re-refieres—
—Tal vez una bala más te haga recordar—
— ¡Alto!—grito Hana haciendo que el Moyashi gruñera
—Vaya pero que bien escondida estas—hablo burlón
— ¡Déjale en paz!—grito bajando del árbol, el pelirrojo sonrió complacido
—Ni te atrevas a tocarla—hablo Allen al tiempo que pateaba al pelirrojo, ambos comenzaron una lucha donde el vencedor era sin dudas el pelirrojo, Hana miraba el reloj con impaciencia
—Maldición, maldición—gruñía, lo Karma estaba saliendo y en esa situación no era muy favorable— ¡Ah!—grito asustada al momento de sentir como alguien le aprisionaba— ¡Suéltame!—ordeno intentando no llorar
—Tranquila—sus ojos se abrieron por la sorpresa, sus lágrimas brotaron incapaz de retenerlas
—Suéltame—ordeno con voz menos potente
—Tranquila Hana, todo estará bien—Allen cayo del tejado
— ¡No!—grito al ver cómo le disparaban al oji-plateado, se sacudió violentamente tratando de soltarse de su captor, otro disparo resonó haciendo que el pelirrojo cayera como costal de papas hacia el piso
— ¿Pero qué?—se extrañó el captor
— ¡Suelte a la niña y levante las manos!—grito alguien con un megáfono, la niña sonrió observando cómo se acercaban al Moyashi atendiéndole, al parecer solo le había disparado en el hombro
—Hazles caso Karma—hablo sonriendo malvadamente, odiaba a su tío más de lo que odiaba a la multitud, la cual se estaba arremolinando a su alrededor
—Ni loco ¡Aléjense o mato a la infante!—aseguro colocando el cañón en la cien de la mini
—Esto solo hará que mi padre te odie más y lo sabes—
—Sí, pero al menos así sabré que no podrá estar con nadie más—
— ¿Por qué tan seguro?—
—Solo piénsalo ¿Cómo reaccionara cuando se entere que su única hija murió?—la infante abrió sus ojos sorprendida, eso era cierto, conocía a su padre y sabía lo que ocurriría
—Dijiste que le amabas ¿Por qué no simplemente le dejas vivir tranquilo?—
—Yu solo es mío—
—No estés tan seguro—un disparo resonó provocando que la niña cayera
—Papi—hablo la niña con ojos aguados, corrió hacia él dándole un abrazo que el japonés no tardo en corresponder— ¿Por qué llegaste tarde?—pregunto haciendo un puchero
—Jamás llego tarde…solo en el momento adecuado—le hablo mientras besaba su frente
— ¿El Moyashi está bien?—pregunto
—Sí, sus heridas no son graves—
— ¿Fuiste tú quién le disparo a ese pelirrojo?—
—Sí, la puntería de ellos es mala—
—Incendie el Supermercado—
—Lo se…y por ello estas castigada por dos meses—
—Eres muy recto—
—Y otros dos meses por decir groserías—
— ¿Qué? Eso no es justo—reprocho
—Señor ¿Está bien?—
—Sí, trae una bolsa para cadáveres—
—Enseguida señor—
—Ser Detective privado te queda muy bien—
—Soy Capitán…tonta chamaca—
—Pues deberías solo ser padre…deja que el Moyashi trabaje—
—Sino fuera porque todo destruyes, solo sería director de escuela—
—Nadie te dijo que fueras un empresario exitoso—
—Empecé con un restaurante pequeño…de saber el éxito que tendría hubiera creado una escuela de artes marciales—hablo el japonés mirando estoico a su hija
Kanda estaba en la habitación de su hija quien se alistaba para dormir
— ¿El Moyashi estará bien?—
—Si—hablo mientras la arropaba
— ¿Cuándo saldrá del hospital?—
—Cuando sus heridas sanen—
—Cuando sea grande ¿Puedo ser asesina a sueldo?—pregunto esperanzada, Kanda le miro arqueando una ceja
—No, ganan poco y normalmente terminan muriendo jóvenes—sentencio
—Pero ganan más que los asesinos seriales ¿No?—
—Ellos asesinan por placer, no como una forma de alimentarse—
—Si eres bueno en algo…no lo haces gratis ¿No?—
—Ya cállate ¿De dónde mierda sacaste esa idea?—
—Lo leí en un libro que le robe a Lavi—
—Se lo devuelves mañana—
—Pero no puedo…ya lo queme—
—Se lo devuelves mañana—repitió molesto
—Pero…—
—Mañana…o jamás te daré el beso de buenas noches—
— ¡No! ¡Eres muy cruel!—lagrimeo—bien…se lo daré mañana—se rindió sacando el libro de debajo de su almohada
Allen estaba en esa habitación blanquecina, mentalmente ya había formulado varias vías de escape, odiaba los hospitales y más si era Komui quien le atendía…ese sujeto aun no superaba el accidente que tuvo con Lenalee. La puerta fue abierta de portazo dejando ver a una castaña con el cabello en un chongo y flequillo recto, además de estar vestida totalmente de negro
— ¿Hana?—pregunto extrañado al ver como a niña supervisaba todo— ¿Qué haces aquí?—pregunto al pensar que posiblemente se haya fugado de la casa
—He venido porque tengo una misión—
—Tu misión era quedarte en el coche—apareció Kanda mirándole molesto
—Aborten la misión, aborten la misión…S.O.S soldado caído—comenzó a correr en círculos mientras a Allen le escurría una gota
—Ve al choche—
—Pero quiero ver al Moyashi—
—Ya lo hiciste, así que vete—la niña hizo un berrinche y Kanda le saco a patadas (Literalmente)
—Me quejare por esto...Santa Claus se enterara—
—Si mira como tiemblo—
—Tienes la puerta cerrada, realmente no veo como tiemblas—hablo con aura depresiva
— ¿Estas bien?—le pregunto sentándose en el respaldo de la cama
—S-si—sus nervios estaban presentes y cada dos por tres se maldecía ya parecía una colegiala enamorada, es decir, estar a solas en una habitación con Kanda era bastante normal, pero ¿Por qué sentía nervios? El japonés le beso haciendo que el menor se derritiera
—Allen—le llamo provocando que su cerebro se desconectara ¿Le había llamado por su nombre?—Oi Moyashi—adiós fantasía, el japonés le tiro del cabello para que dejara de tener cara de tonto…bueno la que no era normal en él.
—Bakanda—gruño el albino, algo que había aprendido de ese malhumorado chico
— ¿Te casarías conmigo?—
— ¿Eh?—su corazón latía desenfrenadamente, se cerebro solo decía Si pero de sus labios solo salían palabras inentendibles
—Bien, lo diré mejor…Allen Walker ¿Te casarías conmigo?—hablo con toda la alegría del mundo (Sarcasmo)
—Con esa cara de amargado es difícil saber si es una broma o no—hablo Allen mirando recelosamente al japonés
—Si—se le lanzo a sus brazos ignorando el dolor punzante que sentía en esos momentos
El tiempo pasó, ambos jóvenes provocaron varias lágrimas en mujeres que lamentaban que dos grandes hombres se les escaparan de las manos, Kanda había dado sus votos que solo provocaron antojos en demasiadas personas…incluyendo el novio quien casi se fuga para ir por la comida, Hana había convencido a su padre de escribir las cosas dulces por él…pero era solo una niña y no diferenciaba muy bien las cosas…lo dulce para ella era dulce…ya saben caramelos, golosinas, postres y un gran etcé boda en si había sido muy cursi…y Hana estuvo aventando arroz por todos lados, con un hermoso vestido blanco con flores de loto, su cabello suelto y una corona de varias flores…claro que aventaba arroz para evitar la multitud quien parecía querer acercársele.
Kanda había portado un traje negro y Allen uno blanco, Lavi y Lenalee había sido los padrinos de honor, lo cual solo reforzó a la teoría de que Allen era la mujer en la relación…aunque la gran cabellera de Kanda les hacían dudar…esa duda ni dios se la quitaba.
El tiempo transcurrió y ambos se encontraban en la casa de Kanda, aun lado de la ahora destruida casa de Allen, Hana jugaba entre los escombros pues siempre jugaba a que era la única sobreviviente de un mundo apocalíptico donde los zombis era los dominantes, Allen debes en cuando se le unía pero él era un Zombi.
—Espera Kanda—jadeo Allen al sentir como el azabache le lamia el cuello—K-Kanda—le alejo un poco y el japonés solo alcanzo a gruñir
—Tu hija podría entrar en cualquier instante—reprendió
—Bien…vamos al baño—el albino palmeo su frente. Pero siguió al japonés
Seis años después…
Allen estaba en la cocina preparando la cena
—Le golpeare cuando llegue—gruño molesto mientras cortaba algunas zanahorias, su cabello ya era más largo y lo tenía sujeto en una coleta baja
— ¿A quién golpearas?—le pregunto el japonés abrazándole por la espalda, el japonés tenía el cabello corto y enmarañado, cualquiera que le mirase y no babeara no era humano…o eso había dicho Lavi recibiendo el golpe de amor de Lenalee
—A ti—aseguro mirándole molesto
— ¿Qué hice?—pregunto cruzándose de brazos y frunciendo el ceño
— ¿¡Y todavía preguntas!?—pregunto molesto
—Que te hayas creído la broma no fue culpa mía ¿Qué clase de tonto se cree ese tipo de bromas?—pregunto escéptico, el albino suspiro
—Tu hija es muy convincente— susurro afligido
—Aun así Allen…ningún hombre se puede embarazar—aseguro estoico masajeándose la cabeza
—Se ve que no viste el video—anuncio inflando las mejillas
—Me lo mostro primero…por eso deje que prosiguiera con su broma. El video era demasiado irrealista—
—Pero—iba a seguir reprochando pero el mayor le beso
—Si tanto lo crees hay que hacerlo hasta que resulte—le susurro lamiendo su lóbulo
— ¡Deja de decir cosas de ese tipo!—grito sonrojado
— ¿Ya está la comida?—pregunto cierta japonesa vistiendo una playera de tirantes de color negra con flores de Lotto y un pantalón japonés negro y cholas, su cabello sujeto en dos coletas bajas, tan hermosa y ahora tan parecida a Kanda
— ¿Dónde mierda vas?—pregunto Kanda malhumorado
—Voy a comer—anuncio como si fuera lo más obvio del mundo
— ¿Así vestida?—pregunto Allen curioso
— Es una cena familiar ¿Qué no puedo vestirme presentablemente para este día tan especial?—pregunto llevándose una mano al pecho y sollozando dramáticamente
— ¿Hoy es día familiar?—se preguntaron ambos adultos mirándose dudosos
— ¿Esto es enserio? Es su aniversario de bodas y no lo recuerdan—hablo escéptica
— ¿Hoy es nuestro aniversario?—se preguntaron nuevamente
— ¿Qué?—Hana ya tenía varias venitas palpitantes, con el tiempo había descubierto que era igual de temperamental que su padre…y tan buena actriz como la madre—Padre de ti espere que lo olvidaras ¿Pero el Moyashi también? ¡Él es la mujer en la relación!—
— ¡Oye!—protesto el albino molesto ¿Cómo se atrevía?— ¿Por qué tan segura de lo que dices?—pregunto cruzándose de brazos
—No te ofendas pero no tienes lo necesario para tirarte a mi padre—aseguro orgullosa, ambos adultos se miraron ¿De dónde había aprendido ese lenguaje? El albino después miro severamente a Kanda quien solo chasqueo la lengua molesto…típico, algo pasaba y era su culpa.
Se encontraban en la mesa degustando de la pizza pedida, pues la comida se había quemado por culpa de ciertos japoneses que desconcentraron a cierto británico, a los cuales ocultaremos su identidad para no afectarlos…
—Mi tía Fou llegara en una hora y media—Kanda dejo de comer mirando estoico a la niña quien solo le sonrió
— ¿Vendrá sola?—
—Por supuesto…que no. Brandon y Bak vendrán con ella— el japonés oscureció su mirada haciendo que la niña corriera detrás de Allen quien maldecía su suerte
—Vamos, posiblemente se queden en un hotel—hablo Allen intentando tranquilizar al japonés
—Lo iban a hacer…pero les dije que teníamos habitaciones disponibles—hablo la castaña sonriendo inocentemente
—Maldita Mocosa—gruño
—Oh vamos Kanda, Brandon es un buen chico—
— ¡Verdad que sí!—grito contenta, mientras el japonés se rodeaba de aura maligna, el timbre de la puerta sonó y una espada fue desvainada, ambos menores se miraron con cierto recelo
— ¡Yu!—y eso fue un bono extra para el japonés
— ¡Kanda!—regaño Lenalee mirando como su marido era amenazado por la espada, un llanto se dejó escuchar
—Padre sin ofenderte pero…—
—Idiota—gruño Allen con cara de póker y totalmente oscurecido, Lenalee solo tranquilizo a su hijo quien solo tenía un año, ojos verdes, piel blanca y cabello negro, solo esperaban que no fuera tanto como el padre.
Entraron a la casa una vez que Kanda y Allen dejaran de asesinarse con la mirada
—Algo me dice que hoy mi padre dormirá en el sofá—susurro la castaña negando desaprobatoriamente, aunque tampoco era tan malo. Podría ir a hacerle compañía
Fou llego media hora antes de lo previsto con un guapo esposo rubio de ojos azules y científico…y un bello hijo de piel tostada ojos verdes y rubio…aproximadamente un año mayor que Hana
—Hola suegro—saludo el niño sonriendo malicioso, el niño le había sacado a su madre… y un 50% a su padre, afortunadamente no le daba urticaria cuando estaba cerca de la chica que le gustaba/acosaba
— ¿Cómo me has dicho?—pregunto con un tic y desvainando ligeramente su espada…una que Allen había escondido muy bien la última vez que amenazo a alguien ¿Cómo la encontró tan rápido?
— ¿No le has dicho?—pregunto el rubio mirando a la castaña quien comenzaba a reír nerviosa
— ¿D-decirme que?—pregunto con su autocontrol casi acabado
—Viviremos enfrente de ustedes—hablo Fou sonriendo burlona Allen y Kanda suspiraron aliviados—Y Brandon es novio de Hana—ante eso ambos niños se miraron angustiados ¿Debían correr? Miraron a Allen quien estaba en la misma condición que Kanda, si, debían correr. Cuando Allen Walker de Kanda "madre" adoptiva de Hana Kanda Karma de Walker se ponía en su papel de Madre, era más temido que Kanda y por supuesto más celó-pata que nadie en el mundo…y más cuando le subrayaba "Madre" una palabra tabú para el albino.
Ambos se miraron sonriendo, muchos dicen que hay amores que no duran, que se rompen por diferentes motivos, pero hay otros que no son tan complicados ni llenos de dramatismos, pero tal vez ellos serían ambos.
Bueno, lastimosamente (Para nadie) esto ya ha terminado, un final muy aburrido, extraño y sobre todo nada de Lemmón en ninguna parte, agradezco a todo aquel que siguió esta historia de principio a Fin (ustedes saben quiénes son) agradezco a todos los que dejaron Reviews, a los que lo pusieron en favoritos o siguieron esta historia extraña, lamento si alguien estuvo esperando Lemmón, pero por desgracia eso es algo que aún no se hacer
