Alas de Libertad

Capítulo 15: Tomorrow Never Knows

Levi, Matt y Hanji, escoltados por Annie y Reiner, llegaron a la Casa Imperial, donde actualmente Historia Reiss residía dando alojo a todos los humanos que podían transformarse en titán, y donde vivía con Ymir, hecho que no dejó de sorprender a Hanji cuando lo supo.

Todos la recibieron amablemente mientras ella, recelosa pero dominada por su curiosidad, los examinaba con discreción uno a uno. Eran titanes, todos sus procesos biológicos escapaban a su imaginación y como buena científica que fue, jamás perdería su curiosidad nata. Sus ojos bailaban mientras su vista paseaba entre el cuerpo de Reiner, excesivamente formado, tan formado que parecía de roca, adecuado para ser quien se transformaba en el titán colosal y el cuerpo de Annie, atlético, espigado, con el cabello rubio brillante y limpio, los ojos azules inquisitivos y sus movimientos calculados, aún siendo los movimientos simples de cualquier ser humano.

Todos charlaban allí como una familia y Hanji de pronto parecía azorada, pues incluso Matt parecía tener un lugar allí. Ella era la única que simplemente no se sentía encajar. Aún Levi tenía contacto con todos y parecía que todos lo admiraban y respetaban como antaño lo hicieran cuando eran aún unos reclutas de quince años.

- Comandante Zoe – Y Armin Arlert se adelantó, solícito hacia Hanji que lo miró impresionada positivamente . El jovencito aterrado y pequeño de asustados ojos azules, era ahora un adulto que le quitaba a una la respiración. Alto, atlético y de largo cabello rubio atado a la espalda- ¡Me alegro tanto de que no haya muerto! – y la abrazó sinceramente, recordándole a Hanji que sin importar cómo luciera, Armin la había apreciado y respetado siempre y siempre sería un muchacho dulce e inteligente. Le devolvió el abrazo mientras Matt los contemplaba a todos con sus acerados ojos llenos de interés y Mikasa andaba de aquí allá como una abeja obrera transportando diversas bandejas con comida de las que convidaba a Matt sonriéndole. Historia, la mismísima reina, no estaba ataviada como conviene a una reina, sino que, andaba por el salón con toda tranquilidad mientras Ymir la perseguía así se moviera un milímetro y convivía con todos como cualquier otra persona. Pensándolo seriamente, no era buena idea que Matt y ella estuvieran allí. ¿No era Erwin parte de la nueva Guardia Real? Fue entonces que Levi por fin después de acercarse a Eren e intercambiar algunas palabras con Mikasa y Annie, se sentó junto a ella.

- La Reina desea intercambiar algunas palabras contigo. Y al parecer son importantes, porque me hizo traerte un mensaje. Quiere verte en su estudio Cuatro Ojos y me pregunto para qué aunque me puedo imaginar. Ya me dirás si me equivoqué, ahora ve – y le acarició el cabello – yo me quedaré con Matt.

Hanji se levantó y entonces Historia se separó de todos y únicamente Ymir la acompañó al estudio.

Esto no pasó desapercibido para Hanji que se puso en guardia. Pensó en sí podría defenderse peleando a puño limpio. Apretó los puños y sonrió. Agradeció las quemaduras en las palmas, que le habían desensibilizado gran parte de las manos.

Ymir se adelantó a ellas y abrió la puerta frente al corredor por el que caminaban. Hanji se impresionó del lujo y ostentación de la sala pero no dijo nada y caminó directamente a una silla. Frente a ella, Historia se sentó e Ymir la imitó situándose a su lado.

- Comandante, primero que nada, me alegro de que aún continúe con vida.

- No fue fácil, como imagino ya te debe haber dicho el Capitán Ackerman.

- Me ha dicho todo y puede contar con que será protegida por mi guardia de ser necesario. No hay tampoco porqué aclarar nada sobre el Comandante Smith, pues después de determinar con mi consejo los cargos por los que será acusado, tenga por seguro que no tendrá que preocuparse de él. Ymir ya me había confirmado que no era de fiar.

- Pero ¿Y mi hijo?

- Me encargaré de que todo lo concerniente a su custodia le sea otorgado a usted y… - Historia sonrió enigmática – al Capitán Ackerman si está de acuerdo. Y en cuanto a su nombre, usted es libre de elegir que se quede como está o… Que su hijo sea reconocido como hijo del Capitán Ackerman y sobrino de Mikasa también.

- Erwin no se está esperando esto – Analizó por fin haciendo uso de su bien entrenada mente a pesar de los años. ¿Quién planeó todo esto? – y dijo esto último muy desconfiada.

- Sólo una persona podía haberlo hecho y usted lo sabe.

- ¿Armin? – Miró a ambas mujeres desconcertadas.

- Sí, comandante. Armin estaba totalmente seguro de que usted estaba viva y todo este tiempo estuvo moviendo los hilos necesarios para buscarla. Según la información existente, él sabía sobre esto y sobre la repentina aparición de los titanes que atacaron la casa de Annie en Stohess. Y bueno… Levi también se daba la misma idea de que Smith en realidad la tenía más cerca de lo que él creía.

- Comprendo. Pero ahora… ¿Qué? – Hanji no era tonta y se había dado cuenta que no cualquiera tutearía a Levi con tanta familiaridad.

- Ahora, puede relajarse y permanecer tranquila mientras entrenan aquí mismo. Nadie los molestará. Dispuse toda una ala de este sitio para que usted, el capitán Ackerman y el pequeño. Parece que Mikasa se ha encariñado demasiado con él y… - Escucharon alboroto afuera y casi por inercia, Hanji se levantó dejando a las dos mujeres detrás de ella. Al abrir la puerta y salir al corredor, presenciaron cómo el cuerpo de Mikasa Ackerman humeaba febrilmente y convulsionaba. Eren le sostenía la cabeza y Armin la examinaba mientras Annie volvía con un vaso de agua y Levi le tomaba el pulso acelerado.

- - Así la encontré el día que fue a Shiganshina y se inyectó…

- ¡¿Qué Mikasa hizo qué cosa?! – Hanji gritó y se acercó a un lado del cuerpo tendido en el suelo. Mikasa balbucía cosas ininteligibles y los párpados se cerraban con fuerza en torno a sus globos oculares como si hubiera cosas en su cabeza que no deseara ver. Matt presenciaba todo aterrado y Levi se alejó un momento para acercarse a él e infundirle ánimo. Armin y Hanji intercambiaron una mirada y Hanji comenzó a ordenar como antaño lo hiciera en su laboratorio y en su tropa.

- Armin, hazme un favor y busca a Moblit donde sea que esté, necesito a ése hombre si es que aún vive. Eren, lleva a Mikasa a la cama, aflójale toda la ropa y métela a la tina con agua tibia, recuérdalo. Annie, ¿Quieres hacerme favor de traerme toallas? Levi, quédate con Matt. Eren cargó en brazos a Mikasa y Hanji se fue directo a la habitación con ellos hablando con rapidez.

- ¿Le había pasado esto antes a Mikasa?

- No, no en mi presencia. El capitán solo la vio así aquella vez.

- Comprendo… Eren ¿Es posible que tu padre pudiese haber desarrollado alguna especie de fórmula con la coordenada para controlar las acciones de los titanes completos? Creo que Mikasa está controlando a algunos e intenta ahuyentarlos. Le escuché decir "Irse" hace un momento.

Eren palideció. Era un mal momento pero no flaquearía.

- Gracias por decírmelo, comandante.

- No tienes nada que agradecer. Mikasa debería mejorar en un rato.

Levi entró. Había dejado a Matt con Historia que le mostraba su biblioteca.

- Oe, Hanji… ¿Qué hablas con Eren?

- Sólo las posibilidades y probabilidades. Creo que Mikasa controla titanes sin ser uno. Gracias a mis notas.

- ¿Puedes hacer algo por ella?

- Sí, despertarla y que me cuente. Necesitamos lo que sabe.

Hanji comenzó a prepararse para el diagnóstico/comprobación de su teoría. Si era sí, había esperanzas. Si era un no… Nadie lo sabía.

El mañana les tenía preparada una sorpresa que quizá no era la mejor.

Pero habría que enfrentar de todos modos.