Acá les dejo el primer cap, espero que les guste. Les advierto que es muy seguro que lo vean apresurado o que identifiquen algunos errores a lo largo de la lectura, pero no se preocupen. La idea era describir la idea, no darle tanto detalle para dejar que fuese más rápido. Cualquier cosa, siéntanse libres de dejar un review con sus comentarios.

Parejas: Naruto x Dark Magician Girl x ?. Va a ser un harem, sí, pequeño, y quizás incluya chicas de otros anime. Pueden sugerir quien les gustaría, pero es casi seguro que Alexis y Blair de Yu Gi Oh! Gx van a tener sentimientos por él, aunque depende de ustedes si quieren que las agregue al harem.

Ah, otra cosa, el cover del fic es de la carta más poderosa de su mejor mazo. Si quieren más detalle, y no pueden leer el efecto de la carta, se los paso por PM.

Disclaimer: Ni Naruto ni Yu-Gi-Oh! Gx me pertenecen. Tampoco me pertenecen los personajes de las otras series que inserte en la historia.


Intro: Yu-Gi-Oh! Opening 1. Latino


Capítulo Uno : El Nuevo Rey de los Juegos


"Me impresiona lo lejos que has logrado llegar, Naruto, de verdad que sí. ¡Pero este duelo terminará con mi victoria! ¡Activo la carta mágica Mil Cuchillos!"

A un costado del holograma del legendario monstruo de Yugi Muto, la representación de varios cuchillos flotando en el aire se materializó con un holograma, apuntando directamente al último monstruo del lado del campo de su oponente.

Campo de Naruto Namikaze

Kyuubi no Kitsune ATK 4500/DEF 3000.

Sin cartas boca abajo.

Campo de Yugi Muto

Mago Oscuro ATK 2500/DEF 2100

1 carta boca abajo.

Naruto Namikaze esbozó una sonrisa disimulada, cruzándose de brazos momentáneamente mientras esperaba el próximo movimiento de Yugi. 'Muy predecible', pensó el rubio. 'Ahora destruirá a mi Kyuubi con su carta mágica'

"Verás, cuando el Mago Oscuro se encuentra en el campo esta carta me permite destruir uno de tus monstruos... Y el único que queda es tu Kyuubi"

Justo como lo había predicho, Naruto no pudo hacer más que observar con suma calma cómo los cuchillos atravesaban el campo de batalla y hacían contacto con el enorme zorro de nueve colas que se encontraba de su lado del campo. Después de una gran explosión, el humo se disipó para revelar al oponente del Rey de los Juegos aún con los brazos cruzados sobre su pecho.

Pero de su monstruo no había ni rastro.

Yugi sonrió satisfecho al ver que su plan por fin había rendido frutos. "Ahora que he destruido al monstruo más poderoso de tu baraja, ni siquiera tu Dama del Mago Oscuro podrá defenderte del ataque que acabará con tus puntos de vida"

Puntos de vida de Naruto: 2500

Puntos de vida de Yugi: 1000

El público estalló en vítores ante la inminente victoria del que había sido el Rey de los Juegos desde hacía mucho tiempo. Ciertamente, no veían posible que Naruto detuviera el siguiente ataque del Mago Oscuro, el cual volvería a darle el título a Yugi por mucho tiempo más.

"Hum, ¿quien dijo que Kyuubi no Kitsune es mi mejor monstruo?", Naruto giró la mirada hacia un costado, donde el holograma de Mana, su más leal compañera, se encontraba flotando. El hecho era que, gracias a una carta mágica que había activado casi al inicio del duelo, su Dama del Mago Oscuro no podía ser destruida de ninguna forma y desde entonces ambos combinaron sus puntos de vida. Sin embargo, eso significaba que ella no podía ser usada en lo que restaba del duelo, por lo que el Namikaze la llamó a su lado, manteniéndola cerca de él. "Una carta puede tener más habilidades que otras, cierto, pero el verdadero poder radica en cómo se usen las demás. Eso es algo que una amiga mía me enseñó hace un tiempo"

A su lado, Mana esbozó una linda sonrisa, sabiendo muy bien que el chico se refería a ella. No era de sorprenderse, puesto que ambos habían sido inseparables desde el día en el que el Namikaze había recibido la carta a manos de Pegasus en persona, argumentando algo de que el "espíritu" de la Maga lo había elegido a él como su poseedor. Y aunque eso último era cierto, Mana ahora tenía otros motivos para continuar al lado de aquel joven duelista que cuidaba sus mazos como si fueran oro puro.

"Eres un gran duelista, Naruto. Ciertamente no me esperaba encontrarme a alguien más que confiara en el corazón de las cartas"

"Gracias, pero no dejes que eso te detenga", dijo el chico, volviendo la mirada al frente. "Por favor, prosigue con tu ataque"

"Eso haré. ¡Mago Oscuro, termina este duelo con un ataque directo!"

El holograma de la carta favorita de Yugi movió su bastón en el aire y luego arremetió hacia delante, cargando la esfera del centro con una energía poderosa y brillante. Sin embargo, antes de que pudiese atacar, una barrera de color dorado se hizo presente y detuvo el ataque, sorprendiendo no sólo al Rey de los Juegos, sino también a todos los espectadores del estadio.

"¿Pero qué—?"

"Activé el efecto especial de mi Kyuubi", explicó Naruto, sonriente. "Verás, mi monstruo tiene dos efectos concernientes a la manera en que es destruido. Sin embargo, ya que fue destruido por el efecto de una carta mágica, tu turno termina inmediatamente"

Yugi frunció el ceño, pero no dijo nada más. Poco era lo que podía hacer con su turno finalizado y, si algo había aprendido de su duelo con el Namikaze, era que ese chico estaba lleno de sorpresas. 'Adiós a mi plan de respaldo...'

"Es mi turno, saco, y luego activo la habilidad especial de mi Kyuubi. Como está en el cementerio, me permite traer de vuelta a Naruto Uzumaki al campo"

En la zona de monstruos un holograma con una forma ligeramente diferente del oponente de Yugi se hizo presente. De hecho, si el duelista aspirante a ser el nuevo Rey de los Juegos no se vistiese de otra forma, sería exactamente igual al monstruo que acababa de resucitar del cementerio — el monstruo invocado era una réplica casi perfecta del duelista que lo había invocado, pero vestía una chaqueta negra y naranja, pantalones de una tonalidad similar, sandalias negras y un protector de frente con un símbolo extraño grabado en el centro. Además, su cabello rubio no tenía las puntas azuladas como el Namikaze las tenía, dándole algo más que lo diferenciaba de su poseedor.

Naruto Uzumaki ATK 2000/DEF 1700

"Fue un buen movimiento", reconoció Yugi Muto. "Pero aún así no es lo suficientemente fuerte como para hacerle frente a mi Mago Oscuro"

"Aún no termino, Yugi, porque voy a activar la habilidad combinada de mis Bijuu"

"¿Habilidad... combinada?"

Naruto ensanchó su sonrisa, volviendo por un momento la mirada hacia la Dama del Mago Oscuro, quien le guiñó un ojo. "Es fácil, cuando todos mis Bijuu o Bestias con Colas están en el cementerio se me permite añadir un monstruo y una carta mágica en específico de mi mazo, cementerio o de mi zona de cartas removidas del juego. Y como al principio tuve que removerlas esas cartas del juego, ahora regresan a mi mano"

El chico buscó en su bolsillo y de él sacó las únicas cartas que yacían fuera del duelo, colocándolas de nuevo en su mano. Luego, barajó su propia mano, y volvió a poner su concentración en el campo delante. 'Hora de terminar con esto'

"Acto seguido, activo mi carta mágica: ¡Invocación del Dios Árbol!"

Yugi de inmediato ensanchó los ojos ante el enorme árbol que se materializó en el campo. El tronco era ancho y raído, con ramas inmensas que derivaban en una copa llena de hojas de diferentes colores; sin embargo, lo más sorprendente de aquello, era el enorme ojo con nueve tomoes que se mostraba en el centro del tronco, cubriendo la planta con un aura oscura y muy poderosa. "¿Qué demonios es eso?", exclamó el Rey de los Juegos, haciendo la misma pregunta que todo el mundo se estaba haciendo en aquel momento.

Los diversos comentaristas de las cadenas televisivas de todo el mundo pusieron mucho énfasis en tratar de narrar la apariencia del enorme árbol que había aparecido en el campo, también preguntándose qué era exactamente lo que podía hacer.


Al mismo tiempo, en el palco privado de Ilusiones Industriales, tanto Seto Kaiba como Maximillion Pegasus observaban el duelo con la boca abierta, ambos sorprendidos por distintas razones. Por un lado, Seto, quien en un principio había afirmado que Yugi destruiría a ese perdedor sin esfuerzo ahora le costaba reconocer que ese chico, Naruto Namikaze, era mejor duelista de lo que nadie se había imaginado en un principio.

"Esa carta..."

"¿Huh?"

"Jamás la había visto en mi vida", terminó Pegasus, sorprendiendo enormemente a uno de los invitados más importantes de su torneo.

Kaiba se volvió hacia él con shock presente en su rostro. "¿Acaso estás diciendo que tú no fabricaste esa carta? ¡Pero eso es imposible! ¡No hay duelista que pueda usar cartas que no existan!"

"Eso sería cierto, salvo por el hecho que el mazo que ha estado usando desde el inicio de este duelo sí fue producida en Ilusiones Industriales"

El silencio reinó en el palco por un instante, momento en el cual Maximillion se dedicó únicamente a saborear el exquisito vino que llenaba su copa.

Sin embargo, la curiosidad de Seto por saber a qué se refería exactamente el creador de los duelos de monstruos fue más que todo lo que le producía la forma en que aquel duelo tan importante que transcurría en la arena se había desenvuelto. "Explícate, Pegasus", ordenó Kaiba con tono definitivo. Uno, que no daba lugar a discusiones.

"Todo a su tiempo, amigo mío. Por ahora, disfrutemos de lo que resta del duelo"


"¿Confundido, Yugi? No te preocupes, mi carta mágica no te hará ningún daño... Al menos, no hasta que active su efecto: ¡Desde mi mano invoco al Juubi, Rey de los Bijuu!"

Al colocar la carta del monstruo en su disco de duelo, el campo entero comenzó a distorsionarse, como si la realidad en la que se encontraban ambos duelistas estuviese tratando de abrir una puerta a otro mundo. De inmediato, un vórtice oscuro se hizo presente en la zona de monstruos y una criatura gigantesca emergió del hueco, emitiendo un rugido atronador que llenó de temor los corazones de aquellos que miraban el duelo.

El Rey de los Duelos observó con absoluta impresión cómo una bestia aún más grande que los demás aparecía en el campo, portando una apariencia grotesca y aterradora. Aquel monstruo se asemejaba a un conejo con dos largas orejas blancas y ojos pequeños sin pupila, con uno más grande del mismo estilo que el del árbol en su frente. Detrás suyo, diez colas se movían lentamente, hipnotizando a cualquiera que posara sus ojos en ellas.

Juubi, Rey de los Bijuu. Nivel 10. ATK ?/DEF ?

Naruto Uzumaki (el monstruo de duelos) esbozó una sonrisa de oreja a oreja al ver a la máxima bestia a su lado, mostrándose completamente tranquilo ante la nueva presencia en el campo. Bueno, tan tranquilo como una carta de monstruo podía mostrarse en un duelo.

"¿Qué te parece mi nueva carta, Yugi? ¿Sorprendente, no?"

Muto sintió como su cuerpo temblaba ante la mera presencia de tal criatura. "E-Eso... n-no... tiene p-puntos...", balbuceó, inconscientemente revelando aquel lado desconfiado que solía mostrar cuando era más joven. Y ahora ni siquiera el faraón estaba junto a él para que pudiese hablar con él, para preguntarle por qué era que la energía que emanaba aquella carta hacía temblar su cuerpo con tal intensidad.

"Ah, te gusta, pero lo que viene te va a gustar aún más", anunció Naruto, ignorando el hecho de que su monstruo no tenía puntos de ataque o defensa. "Pero primero lo primero, debo pagar el precio de la invocación: Retiro los nueve Bijuu y sus Jinchuurikis del juego para que mi Juubi pueda quedarse en el campo. Ahora, normalmente el ataque y defensa de mi monstruo se incrementaría en 2000 por cada carta que retiré del duelo para poder conservarlo en el campo. Sin embargo, mi Naruto Uzumaki se encargará de que algo mejor suceda"

"¿Qué va a pasar?", preguntó Yugi, sintiéndose más y más sorprendido con cada cosa que aprendía de aquel monstruo.

"Velo por ti mismo... ¡Naruto Uzumaki, absorbe al Juubi!"

El monstruo que resemblaba la apariencia de su poseedor asintió y comenzó a formar a gran velocidad lo que parecían ser sellos de mano, de aquellos que los antiguos monjes solían emplear para la meditación. Luego de algunos segundos, sus manos se detuvieron en uno que, según muchos pudieron identificar, se trataba del sello del dragón.

Pero aquello no terminó ahí. De hecho, apenas se detuvo, el chico dio un gran salto en el aire, en dirección a la enorme bestia que se encontraba junto a él. Al aterrizar en la cabeza del Juubi, sus manos que aún mantenían el sello comenzaron a brillar fuertemente, en compás a la inmensa energía que en un instante cubrió los cuerpos de ambos monstruos. "¡KAMI NO FUIN!"

Una luz cegadora emergió luego de que el holograma de Naruto anunciara el nombre de una aparente técnica de sellado, actuando como impedimento para que los espectadores pudiesen descubrir qué era lo que estaba pasando en aquel momento.

Cuando el brillo se desvaneció, ninguno de los presentes —exceptuando el oponente de Yugi— se atrevió siquiera a pestañear por miedo a perderse descubrir la apariencia del nuevo monstruo que ahora ocupaba el centro de la zona de monstruos. Reemplazando a las dos cartas anteriores ahora se alzaba una versión más poderosa y seria del anterior Naruto Uzumaki, el cual tenía orbes con nueve tomoes en cada uno, marcas negras rodeando el contorno de los ojos y un par de cuernos negros que se abrían paso por la mata de cabello rubio que poblaba su cabeza.

El monstruo en cuestión vestía un kimono blanco con un obi negro, bordes negros que iban del cuello ancho y peludo del kimono hacia la zona inferior y sandalias negras. En su espalda colgaba lo que parecía ser un gran abanico con mango blanco; algo que muy probablemente podía utilizar como arma. "Yugi, quiero que conozcas a la que sería, según tú, la carta más poderosa de todo mi mazo: Naruto, el Rikudo Sennin"

Yugi estiró, de ser posible, aún más sus ojos ante la visión de aquel nuevo guerrero que lo miraba con aire de superioridad.

Naruto, el Rikudo Sennin. Nivel 10. ATK ?/DEF ?


"¿Qué? ¿Todo eso para revelar una carta que no tiene puntos de ataque ni de defensa? Patético"

Pegasus miró de reojo a Kaiba, para luego volver la mirada al campo. "Paciencia. Ahora viene lo bueno"

"Más le vale", respondió Seto, cruzándose de brazos. "De otro modo su pequeña demostración de estupidez lo va a sumir en el olvido"

Lo que el dueño de la Corporación Kaiba no sabía, era que pronto iba a arrepentirse de sus palabras.


"Muy impresionante. Tengo que admitir que por un momento temí que atacaras a mi Mago Oscuro con tu Juubi, pero ahora los vientos están a mi favor", dijo Yugi, recuperando un poco de confianza. "Deberías haberme derrotado cuando tuviste la oportunidad de hacerlo..."

"¿Y caer en tu trampa? Vamos Yugi, soy más atento de lo que parezco", dijo Naruto. "Además, quería mostrarte esta carta... y todas las ventajas que supone estando de mi lado del campo"

Apenas dijo eso, el chico estiró una mano en dirección de su Dama del Mago Oscuro, rodeando, por más increíble que sonara, una de las caderas de la hermosa joven. Con un suave movimiento, Naruto atrajo a Mana hacia él, provocando que la chica aterrizara en el suelo y fuese sujetada en un cálido abrazo por el duelista — la mano del Namikaze ahora rodeaba la espalda de la joven, acercándola aún más contra su cuerpo, mientras la otra sostenía su disco de duelo.

No hace falta explicar la conmoción que aquello causó en todos los espectadores, tanto los que lo veían por televisión, como los que observaban el duelo desde las gradas. El mejor duelista del mundo abrió la boca para preguntar algo, pero nada salió de ella. Incluso Kaiba y Pegasus, quienes todavía se encontraban en el palco privado, tuvieron que frotarse los ojos para descubrir que lo que estaban viendo era completamente real.

"¡I-Imposible! ¡Se supone que los duelistas no pueden tocar a los hologramas de monstruos!"

Naruto esbozó una sonrisa tranquila, y luego de besar suavemente la frente de Mana —para la felicidad de esta última— volvió la mirada hacia el campo. "Oh, pero Mana-chan no es un simple holograma. Ni tampoco lo es Mahad, tu Mago Oscuro"

"N-No comprendo", dijo Yugi, aún tratando de asimilar qué era lo que estaba sucediendo exactamente, además del hecho de que su mago se llamaba Mahad.

"Es una de las habilidades más poderosas de mi monstruo. Verás, su energía trasciende el plano de la realidad y le permite alimentar el poder que tienen los espíritus de monstruos en nuestro mundo. Por ende, no sólo los hace visibles a todo el mundo además de los duelistas que ellos mismos elijen para manifestarse, sino que también adquieren un cuerpo igual al que poseen en el mundo espiritual"

"Así es Yugi", prosiguió la Dama del Mago Oscuro, sorprendiendo aún más a todo el mundo. Nadie, ni siquiera el propio Pegasus o Kaiba, se atrevió a interrumpir a la hermosa maga. "Naruto-kun ha encontrado la forma de que nosotros podamos convivir con los humanos sin que supongan un peligro para nosotros, o viceversa. De hecho, Mahad-sensei y los demás espíritus le han encomendado la tarea de ser el puente entre nuestros mundos"

El Rey de los Duelos posó sus ojos en Mahad, su propio monstruo, quien ahora se había girado para enfrentarlo. "Lo que ella dice es verdad. Naruto Namikaze... ha recibido el poder ancestral de los espíritus para conducirnos a un mundo de paz y prosperidad"

Yugi Muto no pudo hacer más que cerrar la boca y tratar de analizar todo lo que se dijo desde que su oponente invocó a ese Rikudo Sennin suyo en el campo. ¿Cómo fue posible que un simple duelo por el título del Rey de los Juegos pudiese haberse desvariado tanto a algo de semejante importancia para el mundo?

"¿Pero por qué quieren venir a nuestro mundo? ¿Y qué hay de los espíritus malignos? ¿Acaso no ostentarán con destruirnos a todos?"

Mahad negó con la cabeza lentamente. "Me temo que no está en mí revelarte la respuesta a tu primera pregunta", dijo el mago. "Por otro lado, esos espíritus ya no rondan libremente por mi mundo desde que lord Naruto los destruyó a todos. No temas, mi señor, porque nada de esto supondrá un peligro para la sociedad actual"

Al oír aquellas palabras, Yugi decidió mantenerse en silencio, sabiendo muy en el fondo que aunque todo sonara muy raro no podía sentir mal alguno en las palabras de los espíritus, ni en las de Naruto. Sin embargo, había algo que no terminaba de convencerlo. "Si eso es cierto, entonces ¿cual es tu verdadero interés?", preguntó él, apuntando un dedo en la dirección del rubio. "¿Y qué papel juego yo en todo esto?"

Naruto pestañeó por varios segundos, pero luego sacudió su cabeza. "Aún no es el momento. Cuando llegue, tú serás el primero en saberlo", el rubio apartó suavemente a la Dama del Mago Oscuro de su lado, ganándose un lindo puchero por parte de la chica, quien volvió a flotar a su lado. "Por ahora, debemos proseguir con el duelo"

Apenas dijo aquello, una especie de flash recubrió toda la arena, incluyendo las cámaras que habían estado grabando la conversación y todo el duelo desde que comenzó. De inmediato, todos se miraron los unos a los otros, comenzando un sin fin de murmullos que pronto estallaron en vítores de nuevo al ver que, sorpresivamente, el monstruo del Namikaze ahora tenía un ataque y defensa infinitos.

"¿Qué? ¿Qué ocurrió?", preguntó Yugi, mirando hacia todos lados. "¿Por qué todos están tan—?"

'Lord Naruto acaba de borrar la memoria de todos aquellos que presenciaron nuestra conversación', interrumpió una voz familiar, una que Muto no tardó en asociar con su Mago Oscuro. 'La humanidad aún no está lista para conocer la verdad. Salvo aquellos que, como usted, tienen la capacidad de comunicarse con sus espíritus de duelo. Por eso fue que decidió explicar todo frente a las cámaras, para que los elegidos por los espíritus prepararan sus corazones para lo inminente'

Yugi iba a responder, pero Naruto habló antes de que pudiese hacerlo. "Si te refieres al público, bueno, parece que saben que un nuevo Rey de los Juegos va a ser coronado esta misma noche", el rubio señaló a la zona detrás suyo, donde el árbol aún se mantenía en pie. "Cuando el Juubi es invocado gracias al efecto de la carta mágica 'Invocación del Dios Árbol' y luego se combina con Naruto Uzumaki, mi nuevo amigo puede absorber los poderes combinados de no sólo de los monstruos fusionados, sino también de la carta que jugué para que todo esto fuese posible. Por ende, su poder se hace infinito"

Naruto, el Rikudo Sennin. Nivel 12. ATK ∞/DEF ∞.

"¡No puede ser!"

"Oh sí, te dije que te iba a encantar. Ah, y una cosa más, al ser invocado, todas las cartas de tu lado del campo son retiradas del juego."

Yugi podría haberse sorprendido, pero si todo lo que había transcurrido hacía sólo unos instantes no lo sorprendió antes, su impresionante derrota ante Naruto Namikaze seguro que no lo hizo. Irónicamente hablando, claro. "Yo...", Muto exhaló un suspiro, para luego esbozar una sonrisa tranquila. "Felicidades. Estas a punto de ser el nuevo Rey de los Juegos."

"Así es. ¡Rikudo Sennin, termina este duelo con tu ataque interdimensional!"

El monstruo del Namikaze acumuló energía en sus ojos y luego estiró una mano hacia delante, enviando una energía invisible que provocó que Yugi Muto recibiera un poderoso golpe que borró sus puntos de vida. Al acabar el ataque, Yugi cayó de rodillas al suelo y descendió la mirada, reconociendo su derrota. El público estalló en nuevos y renovados vítores, aclamando una y otra vez el nombre del nuevo Rey de los Juegos.

De inmediato, los diferentes comentaristas comenzaron a narrar la increíble victoria a todo el mundo, aparentemente sin tener idea de que hacía muy poco habían sido testigos de algo insólito en la historia de duelos de monstruos. Pero, justo como lo había dicho Mahad, aquello no había sido sino parte del plan de Naruto para alertar de lo que vendría a todos los duelistas que se comunicaran con los espíritus.

Naruto saludó a la multitud cuando los hologramas desaparecieron, extasiado de entusiasmo. Mana sonreía a su lado, obviamente volviéndose traslúcida de nuevo para que sólo su duelista elegido pudiese verla. '¡Felicidades Naruto-kun!', exclamó la chica, captando la atención del rubio.

'Te lo agradezco, Mana-chan, pero aún hay algo más que debo hacer', notando que el personal de Pegasus comenzaba a moverse en dirección a una de las entradas al campo de duelos, el Namikaze apagó su disco de duelos y comenzó a caminar en dirección al ex Rey de los Juegos.

Cuando estuvo lo suficientemente cerca, le ofreció una mano. "Fue un duelo excelente, Yugi. Te daré la revancha cuando quieras."

Muto alzó la mirada y le mostró una de sus propias sonrisas. "Sí, me gustaría pelear de nuevo", dijo, aceptando la ayuda para ponerse de pie. Luego, cuando estuvieron cara a cara, Yugi descendió el tono de su voz. "Aunque debo confiarte que creí que la victoria dolería más, no me molestó tanto. Supongo que se debe en parte a enterarme de tus planes"

"Sí bueno, acerca de eso...", Naruto se rascó la nuca con un poco de vergüenza. "Sé que te prometí que te contaría mi razón personal para hacer esto, pero no será aquí, en este sitio. Lo hablaremos más tarde, ¿te parece bien?"

"Seguro", dijo Muto, para luego notar que Mana dirigía una sonrisa en la dirección del rubio. "Por cierto, parece que ustedes dos son muy apegados..."

El rostro del Namikaze se tiñó de un rojo fuerte al escuchar esas palabras, moviendo sus manos enfrente suyo para disipar aquella duda. "¡N-No es eso! ¡Mana-chan es mi amiga, nada más!"

Por lo que Yugi vio a continuación, estaba claro que, de los dos, la Dama del Mago Oscuro no parecía compartir su idea de la amistad. Al menos, eso fue lo que interpretó al notar el puchero que adornó los labios de la maga, mostrándose algo dolida por aquellas palabras. "Que raro, podría jurar que no parecías tan nervioso momentos antes, cuando sujetaste su cintura."

Mientras las cámaras se acomodaban en un buen ángulo para tomar fotografías de los mejores duelistas del mundo, los rostros tanto de Naruto y de la Dama del Mago oscuro se volvieron completamente rojos. El primero comenzó a balbucear incoherencias para argumentar sus acciones, y Mana simplemente se tapaba las mejillas con una sonrisa de ensueño. "¡F-Fue absolutamente necesario para que me creyeras!"

"Si tú lo dices..."

"¡Ejem! Sí, así es, no queda duda alguna de que ella y yo somos amigos, nada más", afirmó Naruto, causando que la felicidad de Mana pasara a ser ocupada por una mirada triste y desolada. Sin embargo, ninguno de los dos se percató de aquello. "En todo caso, voy a pedirte un favor", prosiguió, tratando desesperadamente de cambiar de tema. "Para seguir adelante con mi plan, necesito algo que es de tu propiedad en este momento."

"¿Qué cosa?"

"Tus Dioses Egipcios", ante una mirada sorprendida de Yugi, el rubio decidió elaborar. "Te juro que te contaré todo en cuanto pueda. Pero, lo que sí puedes saber es que ellos son fundamentales para fortalecer la energía del portal entre el mundo espiritual y el nuestro. Además, las reglas dicen que el ganador de esta batalla tiene derecho a recibir lo que desee."

El ex Rey de los Juegos no respondió de inmediato, manteniendo sus ojos en los de su rival para tratar de descubrir algún rastro de que estuviese mintiendo. Sin embargo, tanto la mirada del Namikaze como la de la Dama del Mago Oscuro le dieron a entender que esto era algo serio.

Pero aún así... los Dioses Egipcios eran la última conexión que tenía con el Faraón Atem y el antiguo egipcio. Sería un golpe duro el tener que perderlos...

"Sí, comprendo, aunque quisiera negarme —y créeme que es lo que más deseo— supongo que realmente necesitas estas cartas...", de su disco de duelo, Yugi sacó su baraja y buscó entre las cartas aquellas tres que Naruto le había pedido instantes atrás. Luego de darles un último vistazo, se las entregó. "Toma. Llévatelas. Pero ten cuidado, los dioses no obedecen a cualquier duelista que tome posesión de ellos."

Mientras Pegasus y Kaiba se acercaban al centro de la arena de duelos, la multitud continuaba con su incesante cantar, habiéndose detenido por un sólo momento al ver que Muto le entregaba los mismísimos Dioses Egipcios al nuevo Rey de los Juegos. Naruto miró las cartas de los dioses por un momento, leyendo el texto de la que representaba a Slifer el Dragón Celestial.

"Los cielos serpentean y el trueno ruge, señalando la llegada de esta ancestral criatura, y el amanecer del verdadero poder", recitó el rubio en egipcio antiguo, sorprendiendo —como lo había hecho una y otra vez— a Yugi.

"V-Vaya, ¿cómo pudiste hacer eso? Pocas personas son capaces de leer el texto oculto..."

Una sonrisa se apoderó de los labios del rubio. "Sólo digamos que Atem no era el único con descendencia egipcia"

Aquella respuesta dejó a Muto con la intriga carcomiendo su mente. Pero, como de costumbre, no le sirvió de nada preguntar; el chico volvió a decir que aún no era el momento, y que pronto le contaría todo. Deja vu.

El rubio palpó las imágenes de las cartas con sus manos, inmediatamente sintiendo como una especie de energía ingresaba a su cuerpo, buscando, analizando sus verdaderas intenciones, para luego retroceder y aceptarlo como su nuevo amo.

'Eres digno de nuestro poder, Naruto Namikaze. Estamos a tu disposición.'

Guardando las cartas junto con su mazo en uno de sus bolsillos, el chico agradeció mentalmente a los dioses. 'No se arrepentirán de esto, se los prometo.'

"¡Naruto, muchacho! ¡Ese fue el mejor duelo que haya visto en mi vida!"

El rubio se dio media vuelta justo en el momento en que Pegasus, Kaiba, y los asistentes del primero se acercaron a él. Y, a diferencia del dueño de la corporación Kaiba, todos portaban sonrisas complacidas en sus rostros. "Se lo agradezco. Aunque Yugi también combatió excelentemente", dicho aquello, el chico se abrió paso por entre los asistentes de Maximillion y se detuvo frente a Seto, quien lo miraba con evidente desprecio. "Confío en que querrás la revancha, Kaiba, y no te preocupes. Te la daré eventualmente."

"Hah, me interesaría más saber por qué te guardaste tu mazo más poderoso para enfrentar a ese tonto de Muto. Si lo hubieras usado contra un campeón como yo, no habrías tenido la más mínima oportunidad de invocar esa bestia legendaria que tu padre creó. Eso tenlo por hecho."

Naruto se mantuvo en silencio por un momento, observando a Seto, para luego girar la cabeza hacia un costado, en dirección al creador de aquel torneo tan importante. "Así que... te diste cuenta Pegasus, ¿eh?", cuestionó, llevando una mano hacia uno de los bolsillos internos de su chaqueta. "Como sea, toma, necesito que hagas esto por mí."

El dueño de Ilusiones Industriales tomó un trozo de papel garabateado con varias indicaciones a seguir, lo miró por un momento, y luego asintió. "Las tendré listas para antes de que te vayas", aseguró el peliplateado. "Pero, ahora, ven, hay un sin fin de reporteros que esperan para entrevistar al nuevo Rey de los Juegos."

Apenas dijo eso, una multitud interminable de periodistas y fotógrafos se amontonaron en la entrada lateral a la arena, una que estaba ubicada justo debajo de las gradas enardecidas por el maravilloso duelo que había tenido lugar esa misma noche.

'Auch. Así que ese es el precio a pagar por la popularidad', pensó el rubio, recibiendo un asentimiento por parte de Mana quien, aunque no había interrumpido desde hacía bastante, ahora se hacía presente nuevamente.

'Tee~hehe, Naruto-kun es el duelista más famoso del mundo. Y también el más lindo...'

El Namikaze tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para no sonrojarse. Pero diablos, Mana sí que sabía que hacer para avergonzarlo. 'C-Cállate', pensó, reemplazando sus nervios por una sonrisa carismática dirigida a todos los que lo estaban mirando.

"Antes de hacer eso, me gustaría invitar a Yugi, sus amigos, a Seto Kaiba y a ti Pegasus a la reunión privada que mi agente ha preparado para nosotros. ¿Qué les parece?"

"¡Espléndido!", exclamó Pegasus, para luego acercarse al nuevo mejor duelista del mundo y susurrarle algo al oído. "Y, a decir verdad, yo también odio las entrevistas. Son en extremo aburridas."

Naruto asintió y después posó sus ojos en Kaiba. "¿Qué me dices Kaiba?"

"Hum, ¿crees que perdería la oportunidad de echarle un vistazo a tu mazo? No, a no ser que fuese un idiota como tú."

"Jajaja, de acuerdo, como desees. ¿Yugi?"

El ex Rey de los Juegos se encogió de hombros justo en el momento en que sus más fieles amigos entraban corriendo en la arena, causando que más de una mirada se volteara en su dirección. Ahí estaban, los que habían salvado el mundo en más de una ocasión, mostrándose ligeramente cambiados a cómo cuando presenciaron la última batalla entre el Faraón y el poseedor del Rompecabezas del Milenio. "¡Yugi!"

Los tres jóvenes se dirigieron a toda prisa hacia el duelista número 2 —antes número 1— del duelo de monstruos. Y, de los tres, eran dos quienes se encontraban mirando con acentuada molestia al tipo que había derrotado a su mejor amigo. "Oi, no puedo creer que un fanfarrón como ese tipo te haya derrotado Yugi. ¡Claramente hizo trampa!", exclamó Tristán, bastante enojado, para luego arremangarse la camisa que llevaba en aquel momento.

"¡Sí! ¡Y tampoco cuenta nuestro último duelo, Namikaze, porque seguro que me engañaste como lo hiciste con nuestro amigo! ¡Oh sí, vas a caer ante nuestros puños!"

"Joey, Tristán, Tea, me alegra verlos", dijo Naruto con una ligera sonrisa. "Y veo que siguen siendo tan leales a Yugi como siempre. Vaya, ahora que lo pienso, incluso me pareció verlos en las gradas con porras alentando a su amigo."

El rubio observó con cierta picardía cómo los rostros de los dos jóvenes se crispaban de rabia. Sin embargo, antes de que pudiesen arremeter hacia él, la voz de Tea los detuvo. "Si yo fuera ustedes, me lo pensaría dos veces. ¿Recuerdan la última vez que trataron de golpearlo?"

Una mueca de vergüenza ocupó la anterior ira presente en sus caras. "E-Eso fue pura casualidad."

"¡E-Estábamos cansados! Además, es injusto que él sepa artes marciales y nosotros no."

"Como sea, Naruto me venció justamente. Y no sé ustedes, pero me muero de hambre", Yugi giró la mirada nuevamente hacia el rubio. Flashes de los montones de cámaras que apuntaban sus lentes en su dirección iluminaban periódicamente los rostros de los dos. "Claro, aceptaremos tu invitación."

"¿¡QUÉ!?"

"Vamos vamos, al menos van a comer todo lo que puedan... gratis."

Ante la mención de comida gratis los dos chicos no tuvieron la menor oportunidad de resistirse, y el rugido de sus estómagos no hizo más que acentuar sus pensamientos que derivaban en comer hasta reventar. Tea y los demás estallaron en carcajadas, incluido Naruto, quien simplemente ignoró las amenazas anteriores y los condujo a su salón privado, lejos de la mirada de todos los periodistas y fotógrafos.

Aquella sería la última semana antes de comenzar su búsqueda de las Bestias Sagradas... en la Academia de Duelos.

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Ending: Yu Gi Oh! Gx Opening 3. Teardrop, de Bowl (La versión corta, del opening)


Muchas dudas, ¿no? Pero no se preocupen, TODO se aclarará más adelante, a medida que avancemos en la historia. Y sí, voy a detallar los duelos de Naruto vs Yugi, Kaiba y Joey más adelante, así como también toda la verdad detrás del plan de Naruto y los espíritus. También describiré cómo se conocieron Naruto, Tea, Tristán, Joey y Yugi, así que les pido paciencia.

Antes de que pregunten, sí, Naruto va a usar los Dioses Egipcios. Y la mejor parte va a ser que no los colocará en su Deck más poderoso, sino en el que va a usar todo el tiempo; Pero no por eso su deck secundario es débil. Quizás un poco porque decidí guiarme bastante en Joey The Passion, pero en fin, son buenas cartas.

Con eso los dejo. Ciao.