CAPÍTULO X
Lo había pensado toda la noche, y toda la mañana. Tal vez los días que aún tenía que pasar en Ba Sing Se no serían una pérdida de tiempo, tal vez era lo que necesitaba para aclarar todo lo que pasaba por su cabeza. Por lo pronto su primera negociación había terminado, e incluso Hiroshi Sato había dicho, o más bien insinuado, que había hecho un buen trabajo.
- ¿Korra?, ¿eres tú?
- ¿Erika?
- Wow. Ha pasado mucho tiempo, ¿no es cierto? Te ves muy bien – dijo saludándola como si hubieran sido buenas amigas – pensé que estabas en Ciudad República.
- Estoy aquí por trabajo.
- ¿Estás aquí, en este edificio por trabajo? – Korra asintió - Es un mundo muy pequeño.
- Demasiado, es mi último día, así que…
- Entonces fue una suerte que nos encontráramos. ¿Mako sabe que estás aquí?
Y allí estaba la respuesta a la pregunta que ni siquiera se atrevía a hacer, Korra sintió como si la hubieran golpeado en el estómago.
- De hecho… - antes de que la puerta del ascensor se cerrara entró otra persona.
- Hola Erika, no sabía que estabas de vuelta – le dijo Hasook.
- Acabo de regresar, mi avión aterrizó hace menos de dos horas, pero tenía que ver a Mako, lo extrañé mucho, fueron las tres semanas más largas de mi vida.
- Estoy seguro que él también te extrañó, sabes que no es el mismo cuando no estás cerca…Ho.. hola Korra, lo siento no te había visto.
- Descuida – la morena no recordaba la última vez que había querido desaparecer de un lugar tan vehementemente como en ese momento - creo aquí bajo yo – se apresuró a decir cuando la puerta volvió a abrirse, ni siquiera sabía cuál piso era, ni cuántas escaleras tendría que subir para no volver a encontrarse a ninguno de los dos – fue un placer volver a verte, Erika.
- ¿Qué hace ella aquí? – preguntó Erika cuando la puerta se cerró y el ascensor comenzó a bajar.
- Es la representante de Industrias Futuras, con ella es con quien tenemos que negociar el contrato de la nueva planta.
- ¿Mako tiene que negociar con ella?
- Mundo pequeño, ¿no crees? – Erika reprimió el impulso de abofetear a Hasook, lo odiaba especialmente cuando tenía que soportar su sonrisa de suficiencia - Si lo que te preocupa es lo que pueda volver a pasar entre ellos, no tienes nada de qué preocuparte, ni siquiera se dirigen la palabra fuera las reuniones, y se evitan como a una plaga.
- Aún así, creo que hay un par de cosas que puedo hacer al respecto.
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El sonido de golpes en la puerta había despertado a Bolín, esperando que no fuera otra vez el vecino para quejarse de Pabu, tuvo que levantarse a abrirla.
- ¿Qué haces aquí? – preguntó aún somnoliento.
- ¿Has visto a Korra?
- ¿Por qué esto me resulta tan familiar? – preguntó Bolín mientras se hacía a un lado para que su hermano pasara.
- Hablo en serio, ¿la has visto?
- Íbamos a almorzar, pero llamó para cancelar. Tuvo un imprevisto o algo así. Pensé que tu trabajabas con ella.
- Terminamos.
- ¿Otra vez? Ni siquiera sabía que habían vuelto a salir…
- Terminamos el trabajo – aclaro Mako malhumorado - Hoy debíamos vernos para revisar por última vez el contrato, pero no se presentó, ¿qué clase de imprevisto?, ¿te dijo si está bien?
- Claro, me dio una lista detallada de las cosas que estaban mal en su vida, creo que las anoté en algún lugar…
- Bolín, hablo en serio.
- Lo que te dije es exactamente lo que ella me dijo. No sé nada más.
- ¿Crees que me está evitando?
- ¿Los últimos cinco años no te hicieron sospechar?
Mako respiró profundo y trató de mantener la calma. Molestarse con su hermano no iba a llevarlo a ningún lado, tenía que encontrar a Korra.
- ¿Qué más le dijiste sobre mí durante todo este tiempo?
- No sé de qué estás hablando.
- Ella y yo hablamos, tú le dijiste sobre la entrevista de trabajo la noche de la fiesta, ¿qué más le dijiste de mí?
- ¿Por eso te está evitando?, ¿qué le dijiste esta vez, Mako?
- Nada que pudiera lastimarla, lo prometo. Sólo hablamos y ella dijo que necesitaba tiempo… pensé que todo iba bien… ¿Qué más le dijiste, Bo?, ¿ella te preguntaba por mí?
- Al principio lo hacía… casi todo el tiempo, preguntaba cómo estabas, si aún seguías en Ba Sing Se, yo respondía sus preguntas, pero luego comenzaba a llorar… no fue sencillo – dijo Bolín cerrando los ojos - Luego sólo dejamos de mencionarte, hasta ese día en que me preguntó por qué te habías marchado, y yo le dije sobre la entrevista, entonces ella sólo terminó su café y se marchó.
- ¿Qué voy a hacer si ella decide que no puede perdonarme, Bo?
- Vas a tener que respetar su decisión, es lo menos que puedes hacer por ella.
Mako guardó silencio, la idea de tener que alejarse para siempre era tan aterradora y tan real.
- Tahno está en Ba Sing Se – dijo Bolín luego de un rato – por eso canceló el almuerzo, quiso sorprenderla o algo, creo que deberías saberlo, recordar que ella tiene otra vida, igual que tú.
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Podemos vernos otra vez?
A las 8 en el bar del hotel.
Te espero.
Era todo lo que decía el mensaje que lo había hecho ir allí con un ramo de rosas y con sus esperanzas renovadas. Eran más de las nueve, él ya había tomado más de cuatro cervezas y ella aún no aparecía. Había pensado en subir a buscarla a su habitación, pero temía con lo que e iba a encontrar.
Se le estaban terminando las excusas para seguir esperando.
- Parece que a los dos nos dejaron plantados – le dijo una voz.
Mako levantó la vista y encontró a un sujeto a su lado.
- Debiste hacer algo muy malo si querías solucionarlo con ese ramo de rosas – dijo el muchacho.
- No tienes idea –dijo Mako.
- Una vez dejé de llamarla antes de salir de viaje, traté de comprarle flores, pero no funcionó, me las arrojó a la cara. Le pedí una disculpa, le prometí que no volvería a pasar y me abrazó y me besó. A veces las palabras correctas son suficientes.
- No creo que haya palabras para justificar lo que yo hice, tengo que intentar con las flores.
- Sé que no nos conocemos, pero ¿crees que podrías darme un consejo?
- Llevo más de una hora esperando a una mujer que no va a llegar, ¿y quieres pedirme un consejo? – preguntó Mako.
- Tal vez por eso podrías aconsejarme mejor.
- ¿Por qué no? – dijo Mako bebiendo el resto de su cerveza.
- ¿Crees que debería pedirle que se case conmigo? Compré este anillo hace seis meses en Gaoling, lo vi y pensé que sería perfecto para ella, pero sólo hemos estado saliendo un año, no sé si es precipitar las cosas.
- ¿La amas?
- Creo que ella es la mujer indicada.
- ¿Y ella te ama?
- Estoy seguro que si.
- Entonces toma el consejo de alguien que perdió a la mujer perfecta por esperar – dijo Mako levantándose – la próxima vez que la veas, toma el anillo, este ramo de flores – dijo extendiéndose su ramo – ponte de rodillas y pídele que sea tu esposa.
- Ese es un gran consejo, y creo que voy a seguirlo de inmediato – dijo el hombre extendiendo su mano – soy Tahno, y considérame en deuda contigo.
Tal vez era porque no estaba acostumbrado a beber y el alcohol había nublado demasiado su cerebro, pero Mako no pudo reaccionar de inmediato.
- Tus palabras deben ser una señal – dijo Tahno levantándose.
Mako levantó la vista y vio a Korra aparecer en el bar, su corazón se aceleró porque después de pensar lo peor, allí estaba ella. Su sonrisa desapareció de inmediato cuando vio al hombre que había sentado junto a él acercarse a Korra y ponerse de rodillas frente a ella.
