Inazuma Girl

Inazuma Eleven no nos pertenece si no a Leve-5.


Capitulo 1: ¡Todo comienza ahora!

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Una chica de cabello negro, con los ojos castaños, y de piel clara, viste con el uniforme de tercer grado de la secundaria Raimon. La chica entró en cuanto llego al edificio, en mitad del camino se quedo parada en mitad del camino y miró hacia atrás, buscando algo que ya se había pasado. A no encontrarlo se encogió de hombro y prosiguió hasta entrar dentro del edificio, Comprobó en que clase se encontraba, y tras ver su nombre en la lista de 3-2, fue hacia esa aula.

Entró en su clase, y empezó a mirar los sitios hasta que encontró uno libre, fue hasta hay sin hablar con ningunas de sus compañeras y se sentó. Hace poco que la chica a llegado a la ciudad y aun no conoce a nadie, y ahora mismo se siente algo perdida. Así que para dejar de sentirse autista, saca de su mochila un libro y se pone a leer.

― ¿Erika?― Dijo una voz femenina con un tono de alegría y sorpresa.

La peli-negra levantó la mirada de la lectura extrañada. ¿Quien podía saber su nombre si hace poco llego a la ciudad? Cuando vio quien era se sorprendió, era una chica de cabello rubio, con los ojos verdes, de piel clara, y de cuerpo muy desarrollado.

― ¿Vanesa? ¿Vanesa Dubois?― Respondió con el mismo tono de voz de la otra mientras se levantaba de la silla.

― ¡SI!― Gritó mientras abrazaba a la peli-negra.― ¡Madre mía cuanto tiempo!

― Si, a pasado mucho tiempo jaja. ¿Cómo que estas aquí? ― Le respondió en cuanto se separaron.

― Mis padres quisieron volver a Japón, y dijeron de venir a esta ciudad. ¿Y tú?

― Mas o menos lo mismo, Mi padre quería cambiar de aire, y como aquí tiene una de sus empresas, pues entonces decidimos mudarnos aquí.

La dos comenzaron a hablar, hablar de que habían echo desde que cada una cogiera un camino distinto, desde que Girl Kai se disolviera. Ya quedaba poco minutos para que sonara el timbre, y antes de que no pudiera cambiarse de sitio, Vanesa fue a una mesa donde está su mochila y la cambio a la mesa que esta detrás de Erika.

Mientras Vanesa cambiaba de sitio su mochila, Erika miró hacia la puerta, en ese momento entraban dos chicos, uno castaño con unas extrañas gafas, y un chico peli-azul, ambos entraban hablando. La chica se quedo embobada mirando al chico que tiene el ojo tapado por su flequillo.

― Erika ¿Me estas escuchando?― Dice la rubia.― ¿Erika? Erika, Erika. ¡ERIKA!― Termino gritando para conseguir la atención de su amiga.

― ¿Qué?― Preguntó desconcertada en cuanto volvió de sus pensamientos.

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En la clase 3-1, barios chicos estaban reunidos hablando, sobre un tema que le encantaba a todos: el fútbol.

― ¡Hoy empezaremos con los entrenamientos especiales!― Gritaba emocionado un chico castaño.

― Como se nota que va a empezar el torneo.― Contesto un chico peli-rosa.

― ¿Cómo que esta aquí, Tsunami? ¿No eres mayor?― Pregunto un chico albino.

― Y lo soy, pero como e repetido, y todos los de mi anterior secundaria se han ido a a bachillerato, así que...

― Vale, que querías jugar otra ves con nosotros. Y dejate de escusas jaja― Comento Midorikawa.

― Bueno, esa es una de las razones, jaja.

― Midorikawa, que nosotros también hemos echo lo mismo, pero sin repetir.― Le replico Hiroto.

― Ssh, pero calla.― Le dijo el peli-verde.

Un segundo antes de que sonara el timbre Lara entra corriendo en la clase. Enseguida busca con la mirada un sitio libre, y solo queda uno, al final del todo. En cuento se sentó, un profesor de pelo corto, de color verde, entró. Dejo su maletín en la mesa, y comenzó a decir lo que siempre dicen los tutores a comenzar un nuevo curso. Lara suspiró y saco una libreta y un boli de su mochila, y comenzó a escribir nombres, como: "Las Invencible, Raimon Femenino, Girl Kai.." Y varios más. Lo tenía decidido, pensaba participar en el fútbol frontier, pero no con Raimon, si no con un equipo femenino, para demostrar que las chicas también pueden jugar, e incluso mejor que los chicos.

― Albin Drago.― Dijo el profesor, cuando estaba pasando lista.

― Si.― Contesto una chica de cabello corto negro.

Lara, miró enseguida a su derecha feliz. Albin Drago era una de sus amigas con la que creo Gil Kai cuando tenia diez años, encontrarse con ella significaba que estaba un paso más seca para crear el equipo femenino. Pero en cuento la vio, su cara de felicidad cambio en un segundo a una de sorpresa. No recordaba a Albin así... La recordaba, con una sonrisa siempre en sus labios, y siempre llevando ropa de chico. Pero ahora... estaba sería, y con el uniforme femenino puesto. Buenos los años han pasado, y cualquiera cambia.

En las tres horas de clase las dos viejas amigas solo hablaron una ves, y eran unas simples frases, un: "hola, cuanto tiempo", una simple contestación y listo. En cuanto sonó el timbre, antes de que la peli-negra saliera, Lara se puso a su lado y le dijo:

― A pasado mucho tiempo, jaja. ¡Tengo que contarte una idea genial!― Dijo feliz, pero la otra no cambio su expresión de seriedad.

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― ¿¡CÓMO QUE HAS DEJADO EL FÚTBOL!? ― Grita a todo pulmón Lara en medio del pasillo.

― No lo voy a repetir. Y tampoco voy a entrar en otras de tus locuras sobre equipo.― Le responde mientras guarda unas cosas en la taquilla. Mientras sierra la puerta mira a la cara a la chica.― Tengo que ir a hablar con la orientadora, nos vemos luego.― Es lo ultimo que dice después de irse.

― ¡ALBIN DRAGO!― Volvió a gritar con más fuerza y con rabia.

La chica se quedo hay, sin moverse mientras mira con rabia a la chica de cabello negro, que ni se a girado para mirarla. Pensaba que ella la ayudaría, era la capitana del Gilr Kai, la persona capaz de acerté sacar una sonrisa en los peores momentos, y estar todo el día con un balón en los pies. ¿Cómo que ahora se avía convertido en eso? En una chica sería, y que a abandonado el fútbol.

― ¿Lara?

A escuchar su nombre se dio la vuelta para ver quien la llamaba. A ver a las dos chicas que la llamaba se alegro y al mismo tiempo se sorprendió.

― ¡Erika, Vanesa!― Grito feliz.

― Dios, menuda coincidencia que estemos las tres en Raimon jaja.― Comento feliz Vanesa.

― Y ahora es cuando llega Drago corriendo con un balón jaja. ― Dijo Erika con tono divertido.

― Albin esta pero... A cambiado... Y mucho...

Las dos la miraron sin entender, ¿cómo que había cambiado?

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Tres chicas se encuentra dando vueltas por el patio de la secundaria Raimon.

― ¿ Estáis conmigo?

― A ver si me aclaro. Has ido a preguntar para entrar en el equipo, y no te han dejado entrar, y ahora quieres hacer un equipo femenino ― Comento Erika dudosa.

― ¡Exacto! ¿Os unís?― Comento Lara entusiasmada.

― ¿Cómo quieres hacer un equipo con tres personas?― Preguntó Vanesa.

― No... bueno, por ahora si seremos tres. Tendremos que buscar a más chicas que quieran unirse.

― Yo le empiezo a ver lagunas a esta idea.― Comenta Erika no muy segura, a terminar suspira.― Pero venga, cuenta con migo.

― ¡Genia! ¿Y tu que dices Vanesa?

― Esta bien, sera como hace cinco años.

Las tres se miraron con una sonrisa a recordar lo bien que se lo pasaron de pequeñas.

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Erika baja corriendo las escaleras de su casa. Mientras bajaba se tropezó con una bolsa de deporte azul con dos franjas amarillas en los extremos, que había en mitad del camino de la chica. Haciendo que cayera rodando las tres peldaños que les quedaba.

― ¿Ya te has vuelto a caer? jaja― Pregunto divertido un chico de unos 19 años, que pasaba en ese mismo momento por hay.

― ¡Calla!― Gritó la chica, mientras sus mejillas tomaban un leve tono a carmesí.

El chico miró el objeto con el que se había tropezado su hermana extrañado.

― ¿Vas a jugar al fútbol?

― ¡Si!

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Lara, pasaba por el pasillo de su casa de puntillas, cuando esta seca de la puerta, deja en el suelo la bolsa y se asoma a la puerta del comedor, donde esta su madre viendo la TV.

― Mamá, me voy a la calle.

― No iras a jugar al fútbol ¿Verdad?

― No... que va...― Respondió con sarcasmo.

― Mamá, Lara te esta engañando.― Dijo un niño de pelo fucsia con algunos mechones negros, mientras entraba en el salón con la bolsa de deporte de su herma.

― Maldito mocoso...― Dijo en susurros mientras miraba al chico enfadada.

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Vanesa esta en su cuarto, busca algo dentro de un cajón de su armario. Cansada de siempre ver la misma camiseta una y otra ves empezó a tirar todas las prendas que no eran la que buscaba. Después de vaciar el cajón, encontró las camisetas que buscaba, una era de manga larga, el torso era de color roja y las mangas negras, detrás tiene puesto su nombre y el numero uno debajo en color blanco. Y la otra es negra, con las mangas doradas, detrás con letras doradas pone su nombre y debajo el numero cuatro del mismo color. En ambas camiseta, en la parte del corazón poner "Girl Kai".

La rubia miró con nostalgia ambas camiseta. Empezó siendo defensa, pero después cambio hacer la portera del equipo. Empezó a recordar todos los entrenamientos, las risas que se echaba con sus amigas, y como poco a poco, más chicas que amaban el fútbol se fueron uniendo al equipo. Al principio de temporada el equipo era muy bueno, casi siempre ganaban sus partidos, pero a mitad de temporada el entrenador fue sustituido por uno que era un completo inútil. Y hizo que el equipo faltase a los partidos, llegaran tarde, o el no iba a entrenar, y como el tenía la llave para entrenar en el campo, las chicas no podían entrar por su cuenta, y eso en el campo se notaba.

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En un pequeño campo de fútbol de tierra, que esta cerca de un puente, y un río. Erika, Lara y Vanesa se encuentra en medio del campo calentando, las tres chicas tienen puesto una equipacion de fútbol. En cuanto acabaron de calentar, empezaron hacer un entrenamiento básico. Ese día acabo rápido, pero no fue el único día que fueron a entrenar. Todos los días después de clase las chicas iban a ese campo para entrenar. Y aunque ellas no lo sabían, varias chicas se le quedaba mirando como entrenaban, las observaba en silencio, con ganas de bajar y jugar con ellas pero... hay algo que las hace irse del lugar sin decir nada.

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A pasado una semana desde que comenzó la secundaria, las tres chicas que intentan hacer un equipo femenino, se encuentran bajo la sombra de un árbol, las tres están de los nervios. No se le ocurre ninguna forma de hacer para que otras chicas se unan al equipo, y si tardan mucho más, el torneo comenzara y ellas no podrán hacer nada para que el equipo entre.

― ¡Por que es tan difícil!― Grita Erika de los nercvios.

― ¿Cómo que nos esta costando ahora más que cuando eramos pequeñas?― pregunto Vanesa.

― Venga chicas... Seguro que encontramos una forma de encontrar miembros.― Dijo Lara.

Un gran silencio se izo, mientras cada una pensaba en la forma de conseguir miembros, y que la secundaria quisiera aceptarla como un equipo. El silencio siguió hasta que una voz femenina que no provenía de ninguna de ellas, rompió el silencio.

― Hola... ¿Puedo unirme al equipo?

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Continuara...


Espero que con este cap os quede un poco más claro de que va a ir el fic.

Ya en el próximo cap saldrán las siete OC seleccionadas (Os mandare um MP diciendo quien entra, y a las que no salgáis seleccionadas también os avisare de eso, junto a una idea que tengo para vosotras.) . Gracias por participar a todas.

Matta-ne.