Inazuma Girl

Inazuma eleven no nos pertenece, es propiedad de LEVEL-5


Capitulo 3: El gran partido.

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Las clases han terminado, y diez chicas, son incapaces de estarse quieta. ¡Van a jugar contra el Raimon! Más de una imagina como va hacer su victoria, algunas lo hacen pensado que va hacer por goleada, otras por gol en el ultimo segundo, y las demás que van a estar dominando el partido desde el inicio y no dejarán que Raimon toque el balón. Aun que ahora mismo no se puede saber que va a pasar, ellas prefieren soñar con la victoria... aun que, aveces los sueño se convierten en pesadillas.

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El futuro equipo de Raimon femenino esta reunido en la cancha donde suelen entrenar, ahora que son diez pueden hacer un entrenamiento decente. Aunque antes de entrenar, Lara tenía que enseñarles una cosas.

― ¡Mirad!― Dijo feliz mientras enseñaba tres libretas de dibujo.

En una sale dibujada una camiseta de manga corta azul, con un relámpago amarillo en cada hombro, debajo unos pantalones amarillos, en la parte izquierda un numero en azul, y en la derecha un relámpago del mismo color, y el numero de la espalda de la camiseta en amarillo con los bordes blancos. Y unos carpines azul con una franja en mitad amarillo.

En la de al lado, una camiseta de manga larga, las mangas son de color negro, y el pecho rosa, y en cada hombro un relámpago rosa, el pantalón corto rosa, en la pierna derecha un relámpago negro, y en la izquierda el numero uno en negro. Y en la espalda el numero uno negro con los bordes blancos. Y por ultimo unos carpines negros, y en la mitad una franja rosa

Y en la ultima, es un chandas, la chaqueta azul y en cada hombro un relámpago amarillo, el cuello también amarillo. Y de pantalón azul.

― Esto es...― Empezó la frase Yuko.

― Es nuestra...― Siguió Kanaria.

― ¡EQUIPACION!― Termino Erika mientras grita a todo pulmón.

― Si, es como yo la tengo pensado no se si os gusta o...― No dejaron que terminara la frase.

― ¡Claro que nos gusta!

― ¡Waaa! ¡Mi equipacion es rosa!― Grita Vanesa mientras coge una libreta.

Las demás empezaron a reír por la reacción de la rubia.

― ¿Cómo la compraremos?

― Antes de venir e pasado por una tienda de deportes, y cada equipacion nos cuesta 1808yenes

― Mucho dinero...

― Ya... Bueno ya encontraremos el modo de comprarla.

― ¡Ahora toca entrenar!― Grito Kanari mientras levanta un balón sobre su cabeza.

― ¡Eso! Que dentro de poco sera nuestro primer partido.― Continuo Alejandra.

Y sin más distracciones empezaron a entrenar. La ilusión se puede leer en la cara de todas las chicas, también se puede leer la felicidad, una felicidad e ilusión que solo puede otorgar el fútbol.

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La noticia del partido ya le a llegado a los jugadores de Raimon, cada uno se lo a tomado a su modo, cierto castaño con una banda naranja en la cabeza a explotado de felicidad, otro castaño no a aguantado la risa, y los demás... bueno ni fu, ni fa, es un partido más, y le vendrá muy bien para ir practicando para el torneo. Y tras unos gritos eufóricos de su capitán todos fueron a la cancha para empezar el entrenamiento.

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Nueva mañana, y con ella nuevo día de clase, pero también tiene otro significado, un significado muy importante para diez chicas, ¡un día menos para el partido! El lunes, solo tiene que pasar tres días, y llegara el lunes, ese maravilloso lunes que se jugará el partido, ¿quien diría que unas alumnas de secundaría desearían que pasara volando el viernes y fin de semana ? Pues lo diría cualquier persona que sepa la ilusión que causa jugar un partido contra los más grandes, y por ahora es Raimon, el equipo escolar con más miembros perteneciente del Inazuma Japan, equipo que hizo que la felicidad del fútbol conquistara los corazones de millones de personas.

Las dos primeras horas acabaron, y cuando pase una hora más, todos los alumnos serán libres por media hora. Aun que para 2-3 esa libertad se adelanta, ya que los viernes a tercera hora le toca educación física, y podrán disfrutar de estar fuera del aula una hora y media seguida, lo mejor de todo es siendo un viernes, ultimo día de la semana escolar y el más duro, ¿qué puede haber mejor? Pues mu sencillo: tener como profesora a Akila Hanaku, una mujer de ventitantos, de cabello castaño y ojos violeta, con la piel algo oscura. Es una profesora perfecta, es amable, simpática, tiene algo de caracteres pero es una persona maravillosa, y es bastante divertida.

Danna, Yuko, y Shion, bajan junto a todos sus compañeros a los vestuario, claramente los chicos se dirigen a un vestuario distinto al de las chicas. Yuuko y Danna iban conversando sobre el gran partido que le espera el próximo lunes, pero Shion, quien iba a su lado no ha abierto la boca para comentar nada, cosa que extraño a sus amigas y izo que pararan y miraran hacia atrás, ya que la peli-negra con mechones azul se había quedado algo atrás, en cuento vieron que estaba observando tres hojas arrancada de alguna libreta, la curiosidad le pico a las dos, provocando que las dos amigas miraran que observa su amiga, al ver que era se sorprendieron, eran los bocetos que ayer Lara le enseño.

― ¿Qué haces con eso?

― ¿Eh?―Tras unos segundo de refeccionar lo que pasaba, y a divinar a que se refería Danna, continuo hablando.― Se los e pedido a Lara, ya que conozco al dueño de una tienda de deporte que ahí muy cerca de mi casa, le conté al hombre que queríamos unas equipaciones, y me dijo que si no tenían muchos detalles nos la pondrá más baratas.

― ¡Que bueno! Si salen más baratas las podremos tener antes.―Respondió animada Yuko

― ¿Qué hacen ahí paradas chicas?

Una voz adulta hizo que las chicas se sorprendieran, y miraran a su espaldas, encontrándose a Akila con lo brazos cruzados, pero su rostro no era de enfado, todo lo contrario tenia una sonrisa. Las tres chicas no dijeron nadas solo se quedaron calladas esperando a que alguna diera el primer paso, el poco tiempo que estuvieron calladas fue suficiente para que la profesora viera las hojas que sujetaba Shion.

― ¿Esto es lo que esta haciendo que tardéis en entrar en el vestuario?― Comenta mientras se acerca a la peli-negra y le arrebata los papeles.― Venga, al vestuario.

― Pero profesora necesi...

― Que al vestuario, no me hagáis repetirlo.

El tono severo de la profesora izo que las tres amigas se fueran a donde les mando. Mientras las chicas entran en el vestuario, la profesora miro con algo de duda los bocetos.

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―¿¡Qué!?

El recreo llego, y con el la noticia de que los bocetos de sus uniformes han sido secuestrado por la profesora de gimnasia.

― Lo siento mucho, capitana...― Susurro Shion.

― Bueno... no se puede hacer nada.― contesto resignada Lara.

― ¡Claro que se puede hacer algo!― Dijo animada Clara.

― ¿No sera colarnos en la sala de profesores y quitarles los bocetos a la profesora, verdad?

― Heeeee..., casi, en realidad era suplicar, pero mola mas eso de robarlos, ¿vamos?― Termino comentando con una ronsisa.

― ¿Lo estas diciendo enserio?― Preguntó Vanesa.

―Esto...

― Da igual. Me acuerdo de como son, los puedo volver hacer.― Cerro la "discusión" Lara

― De verdad que lo siento...

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Las clases han terminado, y con eso los entrenamientos de distintos clubes han comenzado, el más famosos de todo ellos es el club de fútbol, y mucho más ahora que se sabe que van a jugar un partido con un nuevo equipo, algunos alumnos esperan con ansia que llegué ese día, pero a otros relativamente le da igual, por una parte quieren ver en acción a Raimon, pero por otra parte no le interesa ver como esas chicas reciben una goleada.

El equipo entero comenta varias beses sobre el equipo femenino, no se burlan de ellas, bueno, cierto castaño con media cabeza rapada es la oveja negra del rebaño, Pero los demás si se toman enserio ese equipo, ¿por qué no iban a poder jugar bien? Ya han jugado junto a dos chicas, y eran muy buenas, ¿por qué once chicas de su secundaria no iban a poder ser igual de buenas que esas dos chicas, o incluso superarlas? Solían preguntarse entre ellos que quien formaba el equipo, pero la repuesta nunca cambiaba: "Fijo que son chicas, pero quienes, ni idea." Y a no conocer a las chicas, lógicamente sus habilidades eran desconocidas, cosa que emocionaba mucho más al capitán y portero del equipo.

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Por fin a llegado el lunes, ese lunes tan esperado para dos equipos. ¡Hoy es el partido! Un partido entre el equipo escolar de la secundaria Raimon, y un equipo femenino que aun busca nombre. Solo quedan ocho horas para que empiece el encuentro; seis y media de clase, y una y media para que ambos equipos se preparen.

En el aula 3-2, Erika y Alejandra charlan con tranquilidad sobre el partido antes que suene el timbre. Alejandra confiesa entre risa que no a conseguido dormir casi nada, por los nervios e imaginando como ganaran a Raimon. Erika le sonrío y también le contó su noche en vela, a ella le a pasado lo mismo, los nervios le han impedido dormir casi. Ambas esperan que su noche sin dormir no sea un lastre para el partido, ¡este partido no se puede perder!

Aun que las dos chicas no lo saben, tres de sus rivales esta tarde también se encuentran comentando cosas para el partido. Kido sentado en su sitio tiene una hoja de papel, en el tiene dibujado un campo de fútbol, y con un bolígrafo de distinto color le explica una estrategia nueva a Sakuma y Kazemaru, únicos compañeros de clase que se encuentra en el equipo de fútbol.

― Podríamos ponerla en practica hoy.― Propuso Sakuma a terminar de escuchar la explicación.

― Por mi esta bien. Pero es lo que decida el entrenador.

― Solo ahí que explicarsela, es sencilla, no creo que tardemos en adaptarnos a ella.

― Gracias Kazemaru, me alegra saber que respetas mi trabajo como estratega.― Comentó con sarcasmo Kido.

― De nada.―Contesto con una sonrisa el defensa.

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Desde que las clases comenzaron ya a pasado siete horas y media, solo media hora más y el tan esperado encuentro dará comienzo, Raimon ya esta fuera calentando, falta por salir las chicas, quienes están terminando de preparándose, como no han logrado recaudar el dinero necesario para la equipaciones les toca jugar con petos, cada una lleva carpines de colores distintos, unos pantalones de fútbol de distinto colores y marcas, y camisetas lisas de colores distintos, teniendo encima unos petos de color verde fosforito.

― Podíamos a ver acordado como venir...―Comentó Clara a ver la ropa que llevaba cada una.― Parece que cada una es de un equipo distinto.

― Da igual, Clara, ni siquiera tenemos brazalete, que más da la ropa.― Dijo Yuko mientras ata un lazo verde al brazo derecho de Lara.

En cuanto le ató el lazo al brazo, se acercó a la puerta y se apoyo en la manivela, observo como todas las chica la miraban, sonrío, y tras aspirar y espirar aire comenzó hablar.

― Chicas... No pienso molestarme con vosotras por fallar en una jugada, pero si lo voy hacer si no dais todo en cada jugada, aunque se fallé, quiero que lo pasemos bien, y nos dejemos los tacos en el terreno de juego... Chicas, ¡vamos a ganar! ¡Y ser el equipo representante!

―¡Si! ― Gritaron todas alzando el puño.

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― Pues por fin vamos a saber quienes forman el equipo.― Comentó Toramaru animado, mientras estira.

― Ya te digo yo quienes son: once matás, que no saben la paliza que le va a caer.

― Akio Fudo, tan amable como siempre.― Dijo Tsunami.

― Al menos soy realista, no como ellas.

― Fudo. Lika y Toko han jugado con nosotros, y son buenas, ¿por qué esas chicas no pueden serlo?― Protesto Kazemaru.

― Eeee, tu opinión no cuenta, eres una niña que a conseguido colarse en el equipo, es normal que defiendas al otro equipo.

― Al menos yo no chupo banquillo.

Ese comentario dejo sin palabras a Fudo, Kazemaru es titular, mientras que el sale a mitad del partido y con suerte.

― ¿Que pasa Fudo? ¿Te quedaste sin palabras?―Comentó divertido Kido, acompañando su frase las risas de todos

Mientras que ellos estaban molestando a Fudo, las chicas estaban entrando en el campo, todas miraron al corrillo de chicos, se reían a carcajadas, ¿sería de ellas? Ese pensamiento hacia que a más de una chica le ardiera la sangre.

― Pasemos de ellos, empecemos a calentar.― Tomó la iniciativa Kanaria.

Todas asintieron y comenzaron con el calentamiento, cuando pasaron al lado de los chicos, hicieron que dejaran la conversación por unos segundo para fijarse quienes eran, algunas eran conocidas de vista, ya que algunas estaban en las mismas clases de los chicos. A verlas calentar, Endo levantó el puño animado, dijo una de sus frases que anima a todos sus compañeros, y comenzaron a calentar.

Tras dar cuatro vuelta alrededor del campo se separaron para empezar a estirar bien. Cuando ya estaban preparadas para hacer el rondo, el arbitro se acerco al grupo de jugadoras.

― ¿Solo sois nueve?

― No, somos diez, ¿no ve...?― Vanesa se dio la vuelta para ver si estaban todas, pero a ver que faltaba Lara, se calló.― Somos diez, solo que la capitana a ido a por agua.

― Esta bien, suerte.― Dijo por ultimo antes de irse.

― ¿De verdad que a ido a por agua?― Pregunto dudosa Danna.

― Ni idea... ¿Donde se abra metido?

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En el campo ya se encuentran nueve de las chicas que forman el equipo femenino. La única que falta es Lara. La chica se a ido corriendo del campo en cuanto a visto a una persona pasar cerca de la cancha, la siguió hasta que quedaron lejos del barullo que se había formado al lado del campo. Lara corrió un poco para ponerse por delante de la otra e impedir que siguiera su camino. Es su compañera de clase, la que se a negado unas mil veces a unirse al equipo.

― No voy a unirme.― Dijo tajante.

― Ya me a quedado claro... Pero ¿por qué? ¿Por qué has dejado el fútbol?

Albin cambio su cara a una de tristeza, se quedo mirando el suelo con la mirada fija, a darse cuenta de que la otra chica la miraba preocupada e interrogante, levantó la vista y movió la cabeza para hacer desaparecer los pensamientos de su cabeza.

― Por que ya no quiero jugar. Tengo prisa.

Con esa frase la chica se fue en dirección contraria en la que iba. Lara se quedo en el sitio, miraba como se va la otra, la mira preocupada, nunca la había visto así...

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Los minutos de calentamiento han pasados, y ya esta todo listo para empezar, los equipos están enfrente del otro. Endo estiro la mano para dar cela a Lara, esta la estrecho con el castaño.

― Espero que nos divirtamos jugando.

― Claro que lo aremos.

― No te confíes, que no o lo pondremos fácil.― Reto Lara mientras los dos se soltaban la mano.

― Genial, por que nosotros también os lo pondremos difícil.― Terminó su frase mientras sonríe.

Una ultima sonrisa de los dos capitanes, fue como una señal para los demás, para colocarse en el campo, el sorteo de campo, estrechar otra ves la mano, esperar a que los capitanes estuvieran en sus puestos, 3,2,1... ¡PIIIII! ¡Comienza el partido!

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Las ventanas de la sala de profesores da al patio, lugar donde se esta jugando los últimos minutos de un partido, echada contra una columna que esta al lado de una ventana se encuentra una profesora que mira el encuentro, desde ahí se puede ver perfectamente el marcador: 5-0, este es el resultado actual. Los chicos no han querido exagerar con los goles, si no ahora mismo el marcador estaría muy distinto. A parte de mirar el marcador, la profesora puede contemplar como el alrededor del campo se va vaciando, es lógico, quedan tres minutos y se sabe de sobra quien va a ganar, ¿para que quedarse? La castaña echo una ultima mirada al campo de juego, puede ver como todas las chicas están jugando al máximo, pero la diferencia de experiencia, y potencia es muy grande, era de esperar que las chicas perdieran, aun que dieran todo, era imposible. La mujer suspiro y se alejo de la ventana para sentarse en su asiento y contemplar unos papeles de su mesa.

― Esto ya se veía venir.― Comentó el director mientras se aleja de la ventana.

― Pero al menos lo han intentado.― Comentó otro profesor que aun miraba por la ventana.

― Ya, pero no han conseguido nada de lo que acordemos. No tiene el once, ni entrenador. Sí al menos hubieran encontrado al entrenador, y la ultima jugadora, habría permitido que crearan el equipo y echaran amistosos como mínimo.

El silencio se hizo presente en la sala, junto en el instante que el arbitro pitaba el final.

― Seños director, ¿podemos hablar?

El mencionado miró a quien le llamo y asintió.

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Y pitido final, el partido a acabado con la victoria del Raimon masculino. Las chicas se quedaron en donde se han parado a escuchar el pitido final. Tristeza, desilusión, y rabia, tres estado de animo que se representan a la ves en las caras de las diez chicas. Su sueño rotos tras noventa minutos...

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Hola, espero que os halla gusta, aun que hay algo dentro de mi que me dice que a ninguna le a gustado el final. ¿Qué esperabais? No van a regalar las cosas por las buenas.

Lala-sauragasak: lo siento, pero ninguna de ellas van a entrar en el equipo.

Nos leemos, matta-ne.

PD: Lo siento mucho por la tardanza, pero tuve un vació creativo en este fic, y me era imposible escribir dos palabras, además de ese vació, mi ordenador murió (mejor no preguntéis) y e tenido que escribir en el de mi padre, que es de torre, y esta en el salón, haciendo que mis horas de escribir disminuyera, ya que no quería molestar a mi madre con el sonido de las teclas, y ventilador. Sí eso no fuera poco... ¡Me quede sin internet!... se que suena a escusas baratas, pero es la verdad, siento mucho haber tardado tanto en subir la conti.

PD2: ¡Por fin! Ya os dije que terminaría la portada algún día, pues ese día llego, si no os habéis dado cuenta, la portada ya esta coloreada del todo.

PD3: Muchas gracias por llegar hasta aquí en la lectura después de tanto tiempo sin continuar, enserio muchas gracias, un beso, matta-ne