Inazuma Girl

Inazuma eleven no nos pertenece, es propiedad de Leve-5.


Capitulo 7: ¡Ahora sí! ¡A por el titulo!

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Un nuevo día comenzaba, eran las nueve de la mañana, y aun que era domingo Yuko no podía estar durmiendo, el partido de ayer la lleno de alegría y energía, aun que habían empatado estaba así, daba igual que fuera un empate lo importantes es contra quien lo hicieron, contra Raimon el equipo con más campeones del mundo de todo el torneo, ¡es increíble! Normalmente un domingo como era ese estaría ahora mismo durmiendo e intentando dormir todo lo posible y más, pero hoy no era uno de esos días, hoy es un día para moverse, para desahogar toda la emoción que acumulaba su cuerpo.

― Que madrugadora.― Dijo una mujer mientras entra en la cocina, encontrando a su hija bebiendo un baso de jugo.

― Buenos días mamá.

― Hoy es domingo, ¿cómo que no estas durmiendo?

― Es que no puedo quedarme en la cama, ¡mi cuerpo me pide movimiento!― Comentó con energía la chica.

― Jaja, vale hija, pero ten cuidado con tu rodilla. Para aguantarte sí estas de nuevo un mes sin jugar.― Comentó con un tono divertido la mujer.

― No te preocupes, una pequeña lección de hace años no podrá pararme.― Dijo la chica mientras chutaba la nada.

En ese momento la conversación madre e hija fue interrumpida por un leve pitido proveniente del celular de la adolescente. Le dio una ultima tragada al jugo antes de ver de que le avisaba el pitido.

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Yuuki estaba durmiendo en su cama, su cuarto estaba casi a oscuras, y por el único motivo que el cuarto no estaba en la oscuridad más absoluta era por que de la ventana entraba un poco de luz, uno de esos rayos empezó a molestar a la chica para poder seguir durmiendo, pero enseguida encontró la solución, se dio medía vuelta y siguió durmiendo, aun que eso no le duro mucho, su celular empezó a sonar sin parar. La chica cansada de oír una y otra ves el pitido que no la dejaba dormir cogió el celular y miró que es lo que pasaba. En cuanto encendió el celular se sorprendió a ver quince mensaje del grupo de Whussap donde están todas las chicas del Inazuma Girl. ¿Qué había pasado para que estén hablando tan temprano?

Grupo Whussap-Inazuma girl :D:

Erika: ¡Bueno días!

Vanesa: Ya llegó la pesada. ¡Que la gente normal duerme hasta tarde los domingos!

Erika: Joooo.

Shion: ¿De verdad que puedes dormir? ¡Yo estoy súper activa!

Yuko: Yo estoy igual. Tengo ganas de jugar al fútbol y no parar jaja.

Erika: ¿No ves? Las personas raras duermen como tú Vanesa jaja.

Vanesa: Da.

Lara:Que energía por la mañana.

Kanaria: ¡Muy buenas chicas!

Alejandra: ¿Y si quedamos para entrenar? Yo también tengo muchas ganas de jugar y no puedo estar ni un segundo más en mi casa.

Clara: Yo me apunto.

Danna: Yo también. ¿En media hora todas en nuestro campo?

Lara: Vale.

Shion: Hay que ver lo bien que suena: "nuestro campo" *.*

Kanaria: Jajaja, pues todas las que podamos en media hora en NUESTO CAMPO. Jaja.

La peli-negra apago el celular y lo dejo caer en la cama mientras mira el techo. ¿Qué aria? No podía salir de casa para ir a entrenar, si su madre se entera seguro que la cambia de instituto otra ves, y eso sí que no, no quería perder a todas las nuevas a migas que ha echo en Raimon, y a conocido gracias al Inazuma Girl, y mucho menos dejar de jugar al fútbol. Pero quiere ir, quiere entrenar hasta no poder más y demostrar que es una gran jugadora. Pero volvemos a lo mismo, si sale tan temprano su madre seguro que le pregunta a donde va, y no puede decirle que a casa de una amiga, es demasiado temprano, y tampoco le puede poner la misma escusa de siempre, el ir a estudiar a la biblioteca, seguro que le dice que descanse por un día. A darse cuenta que no le sería tan fácil salir a entrar con las demás solo pudo suspirar y mirar el techo en espera a que se le ocurriera algún plan brillante para escapar de su cada e ir a entrenar.

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Akila se encontraba dentro de la sede del Inazuma Girl, sentada en una silla al lado de la mesa rellenaba unos papeles. Echo un poco de pegamento en el rectángulo que estaba en banco colocando sobre la capa de pegamento una foto de Clara, cogió un bolígrafo y termino de anotar lo que le faltaba en la ficha. Ya estaba casi todo listo, ya tenía terminada la fichas de las diez jugadoras y la suya como entrenadora, ahora solo le quedaba esperar a que esa chica llegara para pedirle unirse al club. La castaña se quedó mirando los papeles mientras pensaba en que aria si esa chica al final no quería unirse, esta dejando el sueño de diez chica colgando de un hilo...

El sonido repentino de la puerta siendo golpeada extraño un poco a la castaña, se levantó de la silla y fue a ver quien llamaba, aun que se imaginaba que podían ser las chicas, después del partido de ayer lo raro es que no se hubieran quedado a dormir aquí para poder seguir jugando. Abrió la puerta con una sonrisa a esperar encontrarse con sus jugadoras, pero no fue así, su sonrisa desapareció un poco y su rostro cambió a uno de sorpresa, ¿qué hacia uno de sus alumnos ahí? Delante de ella había un chico de cabello moreno desordenado y empunta, su piel es de un tono bronceada, con los ojos marrones, vestía con una camiseta roja con dibujos de llamas por toda ella, junto a unos vaqueros tobilleros de tono oscuro, terminando su vestuario con unas zapatillas con el mismo color y dibujo que la camiseta.

― ¿Meil? ¿Qué haces aquí?

El chico mantenía una mirada sería mientras miraba a la profesora de gimnacia de la secundaria Raimon.

― Akila-sense, ¿usted es la entrenadora del Inazuma Girl, verdad?― Dijo el chico con naturalidad.

― Sí. Pero contestame; ¿qué haces aquí?

― Um... veras, el lunes vi el partido de las chicas y pienso que con mi ayuda podrían mejorar bastante.

― ¿Entonces quieres ser el gerente del equipo?― Preguntó algo dudosa la adulta.

― Sí, se podría decir que quiero ser el gerente.

La mujer le sonrío y se dirigió al sitió donde antes estaba sentada, pero antes de hacerlo le hizo una seña al chico para que entrara el también, él obedeció a la seña de la castaña, pera antes de ponerse enfrente de ella serró la puerta.

― ¿Has jugado en algún equipo?― Comentaba mientras buscaba unos papeles en su carpeta.

― Sí. En España, en uno de los mejores equipo, y e sido un jugador de Los Rojos.

― …. Que buen currículo has traído.― Comento divertida la mujer. A notar que el chico no comentaba nada más y miraba para otro lado, ella volvió a poner la mirada en sus papeles y saco uno de entre todos y lo dejo encima de los documento que antes estaba terminado.― Como los equipos no pueden ser mixtos piden tener la ficha de los gerentes también, así que traeme mañana un foto tuya.― Agarro los papeles y un bolígrafo y se preparo para escribir.― Nombre.

― Meil Mo.― Dijo mientras miraba su alrededor, la sede era bastante espaciosa.

― Edad.

― Quince años.

― Pues pongo la secundaria, el equipo... y listo, a partir del lunes sera el gerente oficialmente.

― Vale... ¿Cuando se entrena?― Preguntó el chico mientras se guardaba las manos en los bolsillos del pantalón.

― Pues de lunes a viernes, a las cinco de la tarde llegan todas pero empezamos a entrenar a y media. Pues mañana nos vemos, y te presento a las chicas.

― Esta bien, pues has...― El chico no pudo terminar su frase ya que el sonido de la puerta abriéndose de golpe le pillo por sorpresa y no pudo terminar de hablar.

― ¡Buenos días entrenadora!― Gritaron todas las chicas que provocaron el ruido al abrir la puerta.

Las chicas adarce cuenta de la parecencia del chico se sorprendieron bastante, ¿qué hacia ese chico en su sede? Y lo más importante ¿quien era?

― ¿Quien... es ese chico?― Preguntó Alejandra.

― ¿Ese chico no esta en mi clase?― Se preguntó así misma Kanaria.

― Que más da quien sea, es guapísimo.― Comentó Erika en voz alta.

― No empieces como siempre.― Protestó Vanesa.

― ¿Qué hacéis aquí chicas? Hasta mañana no tenemos entrenamiento.― Comento extrañada la adulta mientras miraba a toda con una sonrisa, aun que en sus palabras parezca que no esperaba que ellas llegaran es mentira, ya esperaba que en algún momento ellas llegaran para entrenar.

― ¿Quien es este chico entrenadora?― Dijo Lara mientras miraba al chico.

― ¿Por qué nadie me responde a la primera?― Sentenció Akila antes de suspirar.― Chicas el es Meil Mo, como vosotras es de la secundaria Raimon, y a prartir de hoy es el gerente del equipo.

― Hola.― Saludo el chico con un tono de seguridad, pero por dentro estaba algo nervioso, nunca a pasado mucho tiempo con chicas y no sabe exactamente como debe actuar.

Todas le empezaron a mirar, ¿de verdad que quería ser su gerente? ¿Por qué razón lo estaba haciendo? Se supone que ellas se están revelando contra los chicos para demostrarle que son mejores que ellos y que ahora Meil este en su equipo, aunque sea como gerente, ¿no es contra decirse? A un que pensandolo bien, tener a un chico en el equipo solo para que le prepare las bebidas y alguna que otra cosa más no es mala idea, se acabo eso de que las chicas se sienten a preparar las bebidas y apoyar al equipo, ahora les toca a los chicos hacer ese trabajo.

― Pues bienvenido al equipo. Yo soy Lara Leonardi, la capitana, un gusto Meil.― Comentó animada antes de empezar a presentar a todas las chicas.

― Bueno ya os habéis presentado, ¿ahora me contestáis? ¿Qué hacéis aquí?

― ¿¡Tú que crees entrenadora!? ― Comentaba feliz y con mucha energía Yuko.

La mujer solo pudo sonreír por la iniciativa de sus jugadoras, pero en ese momento se dio cuenta de que Yuuki no estaba, ¿Es que ellas no tenía ganas de venir? No, seguro que es otra cosa, puede que tenga que ayudar a su madre en algo y no pueda venir.

― ¿No faltan dos?― Preguntó el chico.

― Es que Yuuki viene más tarde... creo. Y aun nos falta una jugadora así que solo somos diez.― Le contestó Alejandra.

― Pero ayer erais once.

― ¿Ayer? ¿Viste el partido?― Preguntó sin entender Kanaria, ¿cómo es que ese chico la había visto jugar?

― Pasaba por aquí por casualidad y vi que esto era vuestro estadio entre a ver, y me encontré con el partido, así que ya que estaba aquí me quede a verlo.

Unos segundo de silenció se hicieron presente en la habitación, posible mente ese silencio abría durado más sí no es por que Akila aplaudió un par de veces para obtener la atención de los presentes.

― ¿Habéis venido a entrenar o a hablar? Venga cambiaros y al campo.― Dijo con un tono autoritario y divertido.

Todas contestaron de forma afirmativa a la orden antes de salir corriendo a los vestuarios para cambiarse. Mientras que ellas corrían a los vestuarios Akila y el chico recogían los balones y demás objetos que tenían en la sede para preparar el entrenamiento, cuando tenían todo, ambos salieron y fueron a la cancha.

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La noche había caído hace barias horas y era tarde, muy tarde si al día tenías que madrugar como en el caso de Albin, Ella se cuenta en el baño en frete del espejo, su flequillo lo tiene amarado en una coleta que esta apartado lo máximo que puede de la demás parte de su cabello. Agarro con dos dedos parte de su cabello suelto y empezó a deslizarlo hasta llegar a las puntas de este, le llega un poco más abajo de los hombros, algo corto, pero para ella era demasiado largo. En la otra mano sujeta unas tijera que acerco al cabello y comenzó a cortar. En poco rato ya había terminado de cortarse el cabello, ahora la parte más baja la tiene hasta la mitad del cuello, y lo tiene cortado a capas, cada una más corta que la anterior. Colocó ambas manos en su cabeza y empezó a moverlas para despeinarse y dejarselo revuelto, tras unos segundo de movimiento apartó las manos de su cabello y se miró al espejo con una sonrisa. Ahora más que una chica aparenta que es un chico.

― El dragón a despertado...― Susurro feliz antes de salir del cuarto de baño y dirigirse a su cuarto.

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― ¡Haaa! ¡Me e quedado dormida!― Gritaba Lara mientras bajaba corriendo las escaleras.

― Eso te pasa por a verte ido ayer a entrenar.― Sentencio una mujer de cabello fucsia mientras colocaba un plato con tostadas en mitad de la mesa.― llegas reventada y después no ahí quien te levante. Siéntate a desayunar de una ves.

― No me da tiempo.― Dijo mientras agarraba un trozo de pan y se lo metía en la boca y se dirigía corriendo a la puerta.― ¡Me voy!― Gritó antes de salir corriendo de su casa.

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La mujer se sentó en una de las sillas mientras suspiraba, su hija es buena estudiante y responsable, pero cuando se trata de fútbol su cabeza se pierde de este universo. La señora miró el reloj que había en la estantería, a ver la hora miró a su hijo menor que ya había a cavado su plato de tostadas y ahora estaba con el que debería ser el de su hermana.

― Makoto, ¿le has cambiado la hora del despertador a Lara, verdad?― La mujer intentaba sonar severa, pero le era imposible contener la risa.

― E echo algo mejor, e conseguido que llegue a tiempo a la secundaria.― A terminar el comentario le pegó un trago a su jugo, tras eso sonrío.

― Eres un caso.― Dijo la mujer mientras recogía los platos.― Ve a prepararte que tu también tienes que ir al cole.

― Siiii.

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Ya es hora del recreo y todas están reunidas donde siempre, pero hoy en ves de hablar sobre el equipo o comentar algo entre todas están aguanto las quejas de Lara sobre su hermano, por lo que cuenta la chica su hermano menos le a cambiado la hora de su despertador y a salido mucho más temprano de lo normal de su casa y se a encontrado sola en clase cuando a llegado a la secundaria.

― Lara ¿ya no?

― ¡Nooo! Es que, es que, ¡Dios! ¡Es un bicho! Siempre hace de todo para molestarme.

― Pues esta haciendo bien su trabajo de hermano menor.― Comentó con algo de burla Clara.

― Eso, yo a mi hermano no paro de amargarle, y hace unos años no le dejaba tranquilo ni un segundo.― Dijo con el mismo tono Erika.

― E venido a que me deis la razón a mi, no al mocoso de Makoto.― Comentó deprimida la de ojos negros.― Que malas sois con vuestra capitana.

― Que bien nos conoce.― Comentó Kanaria.

― Cambiando de tema. Sobre la chica del sábado, es vuestra amiga ¿no? ¿Se va a unir o no?― Preguntó Yuko.

― Bueno... le iba a preguntar esta mañana, pero no a venido a clase, así que no lo se...

― Pues valla... ¿he? ¿Y Meil? ¿No era de Raimon? ¿Es que no quiere venirse con nosotras?― Preguntó Danna a darse cuenta que el chico no estaba.

― Esta en mi clase y le e dicho que si se venia con nosotras, pero solo me a dicho que iba hacer otras cosas.― Dijo Kanaria.

― ¡Pues muy mal! Es parte del equipo, tiene que estar aquí con nostras hablando sobre el equipo.― Protesto Shion con un falso enfado.

― Tranquila, que vas a explotar.― Comentó con burla Vanesa.― Tampoco se esta perdiendo mucho, lo único que se a perdido son las quejas de Lara y el saber que seguimos siendo diez, no es nada del otro mundo.

― ¿Quien es Meil?― Preguntó Yuuki, al final ayer no pudo salir para ir a entrar con todas, ni siquiera pudo por la tarde ya que se le olvido hacer los deberes el viernes, y tubo que hacerlo ya que si empezaba a suspender su madre empezaría a sospechar.

― Eso te pasa por no ir a entrenar. ¿A todo esto por que no fuiste?― Dijo Yuko.

― Es que tuve que ayudar a mi madre, lo siento.

― A bueno, pues entonces si te diremos quien es Meil, pero solo por esta ves.― Dijo con burla Kanaria.― Meil es el gerente del equipo, ayer fue hablar con la entrenadora para uniese y ella le dejo.

― Bueno, al menos ya tenemos quien llene las botellas de agua.― Dijo con cierto tono de maldad y burla Vanesa.

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Hace rato terminaron las clases, y ya es hora de ir al estadio del Inazuma Girl para comenzar el entrenamiento. Meil camina por las calles de la ciudad mientras piensa en algunos modos de entrenamientos para que las chicas mejoren, cuando estaba apunto de entrar en el callejón que le llevaría al estadio se encontró que otro chico caminaba por ahí, ese chico vestía con una chaqueta de manga corta que le llegaba por la mitad de la espalda la prenda es de color naranja con algunos adornos en negro, por la parte que deja descubierta la chaqueta se ve una camiseta de un tono azul claro que esta por dentro del pantalón, este le llega por las rodillas. El chico mantiene sus manos en los bolsillos del pantalón, se puede ver que lleva unos guantes plateados, del mismo tono son las coderas que lleva, colgándole del hombro lleva una bolsa de deporte negra con barias franjas verdes.

¿Es él? ― Pensó el chico a ver como se adentraba en el callejón el chico.―

¡He! ¡Drago!― Gritó mientras se acercaba a él, ¿de verdad que ese chico era su ex-compañero de Los Rojos?

En cuanto el chico se paró y volteó Meil lo reconoció perfectamente, era él, era Albin Drago, uno de sus antiguos compañeros de Los Rojos, y mayor rival en la liga cuando ambos estaban en España, ¿qué hacía el aquí?

― Meil... ¿qué haces aquí?― Preguntó a espera de que llegara el otro chico.

― Me vine a vivir con mi tío aquí después de que pasara todo eso. ¿y tú?

― Al poco tiempo de terminar el internacional a mi padre le ofrecieron trabajo aquí, así que me vine con él. ¿En que secundaría estas?

― En Raimon, es la que más cerca esta.

― Pues no te e visto nunca en el recreo, ni por los pasillos.

― ¿También estas en Raimon? Pues si que es raro no habernos visto hasta ahora, ¿te vas a apuntar al equipo de fútbol verdad? Con tus tiros seguro que te cogen en seguida... ahora que me acuerdo, el sábado vi un partido del Raimon contra el Inazuma girl, ¿y sabes que? Una de las chicas copio a la perfección tu técnica: llamarada.

En ese momento Albin dejo de caminar y miró al chico algo sorprendida. ¿De verdad que el no lo sabía? Después de tantos años siendo los eternos rivales en el campo y no lo sabía, ¿no sabía que era una chica? Vale que su físico no sea exactamente el que tiene una chica a su edad, y que siempre lleve el cabello muy corto, y a beses se comporte como un chico, pero es que sus antiguos compañeros, amigos y todas las personas que la conoce saben que es una chica aun que su nombre suene a chico, que se comporte como uno, o que su aspecto físico parezca el de un chico. ¿cómo que el no lo sabia?

― A ti también te ha sorprendido, es normal, esa chica te a robado tu técnica.

― Ha... sí, no me esperaba que mi fama llegara hasta aquí. Se nota quien es el mejor que su fama sale de europa y llega a Asia.― Comentó con burla mientras comenzaba a caminar.― Y pensar que este es un genio, ni si quiera sabe distinguir a una chica de un chico jaja.

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Las chicas ya se encontraban calentando en la cancha, al contrario de ayer hoy si estaban todas, Akila se encontraba sentada en una de las bancas, de ves en cuando mira a su espalda para ver si llega Meil, ya le dijo cuando empezaba el entrenamiento ¿por qué no estaba ahí?

Espero que tenga un buen motivo para llegar tarde.― Pensaba con algo de enojo la castaña.― Venga ahora un rondo, separaros en grupo de cinco.― Comenta mientras les lanza dos balones.

― ¿Cómo nos separamos?― Preguntó Yuuki tras agarrar uno de los balones.

― En orden ¿no? Del uno al cinco en uno y las demás pues en el otro.― Propuso Lara.

― ¡Vale!― Comentó animada Shion mientras se iba con el grupo que le había tocado.

Las chicas comenzaron mientras que la entrenadora las observaba atentamente, las chicas habían mejorado bastante desde la primera ves que las vio jugar, aun que aveces siguen teniendo algunos errores de principiante, pero bueno, aun queda tiempo para que comience el torneo, aun tienen tiempo para mejor todos esos errores.

― Dejame ya en paz que eres muy pasado.

En cuanto la entrenadora escucho el grito se volteó para encontrarse como Meil junto a otro chico se acercaban a la cancha mientras discutían. Al igual que la entrenadora se quedo mirando a los recién llegados las chicas también lo hacían.

― ¿Quienes son?― Preguntó extrañada Yuuki.

― El de la camiseta en llama Meil, pero el otro no se.― Aclaró Clara.

― El otro no, la otra.― Comentó feliz Lara.

― Quieres que me calle por que sabes que es verdad jaja.― Se burlaba Albin de Meil.― Anda pero si hemos llegado. ¡Hola!― Comentó con mucho animo.

Tanto la adulta como las diez jugadoras estaban algo pilladas, ¿que ha pasado?

― Meil llegas tarde. ¿Dónde has estado?― Regañó al moreno la entrenadora a volver en sí.

― ¿Como que llegas tardes? ¿Es que estas en este equipo?― Comentó sorprendida Albin.

― Lo siento Akila, es que me encontré con un amigo y al final me e retazado un poco... ¿¡De que te ríes ahora!?― Comentó alterado el chico a ver como su ex-compañero se tapaba la cara con una mano y no paraba de reírse.

― De nada jaja, nada jaja.

Sí antes no entendía lo que pasaba ahora mucho menos, ¿de que se reía ese chico?

― ¿Chico tú que quieres?― Preguntó ya de los nervios Akila, primero Meil llegaba tarde por su culpa, y ahora se empezaba a reír por que el estuviera como gerente en un equipo de chicas.

― ¿Enserio? Akila-sense ¿no sabes quien soy? ¿Pero tanto e cambiado? ¡Que solo me e cortado el pelo!― A terminar de hablar empezó a reír, no se podía creer que de verdad hubiera cambiado tanto.

El silencio se hizo presente, ¿cómo que Akila-sense, es que es un alumno de Raimon? ¿Cómo que si no le reconocía? ¿Pero quien es ese chico? Mientras que la gran mayoría no sabía lo que pasaba delante sus ojos Erika y Vanesa intentaban aguantar la risa, por fin había vuelto la Albin Drago que ellas conocía. Sin que la chica de ojos celeste se diera cuenta Lara se puso a su lado y le pego un colleja, en el instante que resabía el golpe la chica puso sus manos en su nuca y se empezó a quejar.

― Deja de hacer la tonta, Drago.― Comentó feliz la chica de cabello bicolor.

― Yo no hago tonterías, son ellas que no me reconocen.― Protesto de un modo bastante infantil.

― ¿Espera ella es Albin?― Preguntó Alejandra sorprendida.

― Si parece un chico...― Dijo Danna.

― ¿Qué haces aquí? ¿No decías que no querías unirte?― Preguntó Akila mientras la miraba con una sonrisa.

― ¿No puedo cambiar de opinión o que?― Termino con una gran sonrisa.

― Esta es la Albin Drago que yo conozco.― Comentó Lara mientras le pasa un brazo alrededor del cuello.

― ¡Entonces ya somos onces!― Gritó animada Clara.

― Vamos a poder jugar el torneo después de todo.― Comentó con el mismo tono de alegría Shion.

― ¡A entrenar que tenemos que superar a todos los equipos y demostrar que somos las mejores!― Gritó Yuko mientras levantaba un balón y se lo lanzaba a Danna quien empezó a darle toques.

Akila miró con una sonrisa a todas sus jugadoras, al final si van a poder intentar el obtener su sueño, y menudo animo han sacado con solo la llegada de una nueva integrante, se nota que a todas ellas les gusta el fútbol y desean con todas sus fuerza obtener el titulo y el ser reconocidas por todos como las mejores jugadoras.

― Vamos también.― Dijo lara mientras corre a la cancha.

― ¡Voy!― Dijo mientras suelta la bolsa y busca en ella sus botas.

Mientras que todo el mundo esta feliz y lleno de energía Meil no se puede creer que durante cuatro años el chico que consideraba su mayor rival en el terreno de juego, con el que se picaba cada segundo por quien era el mejor, alguien que consideraba un gran amigo a resultado ser una chica.

― ¿Por qué no me dijiste que eras una chica?― Preguntó Meil cuando estaba a su lado.

Ella le miró por un instante, se termino de atar los cordones y se puso de pien mientras lo miraba.

― Creía que ya lo sabias.― Dijo antes de guiñarle un ojo y salir corriendo a la cancha.

― Pero ve a ponerte la equipacion.― Dijo la entrenadora mientras ve como Albin se pone a calentar.

― Ya me la pondré mañana.― Sentenció antes de empezar a darle toques a un balón que rodaba hacia ella.

Y así, una semana después de que el equipo entero creyeran que era una tontería intentar cumplir su sueño y perder toda la fe que tenían, hoy volvieron a encontrar todo lo que habían perdido, entre la semana anterior consiguieron bastante confianza y fe, pero ahora teniendo todos los requisitos para poder optar al titulo no pueden esconder su felicidad.

― Chicas, ¡Ahora sí que sí! ¡Vamos a conquistar el FF!― Comentó feliz Lara mientras levantaba el puño

― ¡Si!

Ya queda menos para que el sueño se cumpla...

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Continuara...


¡Muy buenas! ¿Qué os a parecido?

Se que a todos los lectores les gusta leer capítulos largos, pero si yo escribo uno largo empiezo a desvariar y creo que a nadie le gusta eso ¿verdad?

Así que para no desvariar y yo no amargarme por que escribo y escribo y el capitulo no termina a partir de ahora intentare hacerlo más corto, a no ser que a vosotros mis queridos lectores os guste que desvaríe y empiece a poner tontería en el capitulo como ya habréis podido leer.

Bueno ya no me enrollo más, es pero que os halla gustado, que comentéis, que le deis al botón de me gusta, es verdad aquí no ahí de eso... que más da, nos leemos en el siguiente capitulo, matta-ne.

PD:No sé si os habréis dado cuenta pero ahí una nueva portada, es bastante parecida a la anterior pero a mi me gusta más esta ¿Que opináis?