Inazuma Girl
Inazuma eleven no nos pertenece, es propiedad de LEVEL-5
Capitulo 8: Girl Kai 1
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Solo un día más, solo uno. ¡Mañana comenzara el FF! Un poco menos de veinticuatro horas para que el sorteo comience y digan los días y orarios de los partidos, ¡que emoción! Las chicas no pueden aguantar más, solo un día más. Se suponía que el entrenamiento tenía que haber acaba hace una hora y media pero ninguna quería dejar de practicar, quedaba un día menos para lograr su sueño, y eran incapaces de estar tranquila, ni siquiera en clase se han estado quietas, algunas no podían quedarse sentadas en la silla, no paraban de mover las piernas o de sentarse de distinta forma, cuando era el cambio de clase se ponían de píen y no parar de moverse, otras octavan por algo más tranquilo, como estar sentadas en su sitio y con una pequeña pelota de papel jugar con ella, o también intentar pensar en alguna táctica o una nueva súper técnica, o simplemente dar golpes en la mesa con las yemas de los dedos. En la practica ninguna quería que terminara, querían seguir mejorando para demostrar de lo que son capaces, pero demasiado entrenamiento puede llegar hacer peligroso, pero era casi imposible hacer que pararan así que Akila dejo que entrenaran por un rato más.
La practica terminó y todas se encontraban en el vestuario.
― ¡No puedo aguantar más!― Gritó muy animada Clara.― Mañana sabremos contra quien jugaremos.
― ¿Os imagináis que nos toca contra Raimon? Sería el tercer partido que jugaríamos y encima contra el mismo equipo.― Dijo Danna
― Ya bueno... lo mejor sera que no nos toque con ellos hasta la final como mínimo.― Dijo Kanaria mientras se quitaba las botas.
― ¿Por qué? ¿Te ha dado mieditis?― Comentó con burla Vanesa.
― No es eso. Pero sera más épico encontrarnos en la final, eliminarlo tan pronto será aburrido.― Dijo con inocencia la rubia.
― Ya claro, si jugamos contra ellos en el primer partido nos enviaran para casa enseguida.― Dijo Albin mientras se quitaba la camiseta de la equipacion y se colocaba una limpia.
― Tan positiva como en Girl Kai.― Dijo con sarcasmo Lara. La chica de cabello corto la mira mientras le hace burla.
― ¿Girl Kai? ¿Qué es eso?― Preguntó Alejandra mientras las miraba.
― Era el equipo donde jugábamos Erika, Vanesa, Drago y yo.
― Pero de eso hace mucho, ni siquiera Lara era la capitana, ese papel era para Drago.― Dijo Erika mientras sonreía, muchos recuerdos de entonces llegaron a su cabeza.
― ¿Enserio?
― Entonces por eso llamasteis "capitana" a Albin cuando jugó con nosotras la primera ves.
― Exacto.
― ¿Creasteis un equipo de la nada como ahora? ¡Yo quiero saber como!― Dijo muy animada Shion.
― Yo también quiero saberlo, tiene que ser interesante.― Comentó Yuuki
― Yo me voy ya, nos vemos.― Dijo Albin antes de salir.
― Sí que es rápida cuando quiere.― Comentó Yuko a ver lo rápido que se había librado.
― ¡HA ERIKA SE LE DA MUY BIEN CONTARLO!― Gritaron a la ves Vanesa y Lara mientras señalaban a la defensa.
― ¿Qué? ¡Eso no es justo! No me había dado cuenta...― Protesto antes de suspirar con cansancio.― Bueno, para que entendáis algo tendré que empezar desde el día que nos conocimos. Era el primer día de clase, Lara, Vanesa, y yo teníamos nueve años, siempre llegábamos barios minutos antes de que comenzaran las clases, ya que los profesores siempre nos dejaban jugar en los columpios hasta que tocara el timbre, pero ese año decidimos jugar a los espías...
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Tres niñas caminan agachadas y en fila por los pasillos de su escuela, cuando llegaron a una de las puertas del pasillo se detuvieron ya que esa puerta esta un poco abierta, la primera de la fila levantó su brazo izquierdo en seña para que las otras dos se quedaran quietas.
― ¿Qué significa eso?― Dijo la del final.
― Yo lo e leído en un libro, en la guerra el sargento hacia eso para que los demás se detuvieran.
― Sh, no podemos dejar que el enemigo nos encuentre.― Dijo la chica que iba en la cabeza de la fila.
Las otras dos se callaron y miraron a la que estaba primero para saber que hacer. La primera chica se quedo por unos segundos inmóvil pensando en que hacer, esos segundo que paso pensando escucho algo de las personas de dentro que le intereso.
― Chicas, vamos a escuchar están hablando de algo interesante.― Dijo antes de ponerse detrás de la puerta.
A ver esa acción las otras dos la imitaron, ¿qué sería eso que le interesaría? Cuando las tres estaban tras la puerta una de ellas la abrió un poco más sin que las personas del interior se dieran cuentan y para poder escuchar mejor la conversación.
― No se preocupe, estará bien. Lo de escribir ya le buscaremos alguna solución.― Dijo una voz conocida para las tres, era el director del colegio.
― Esta bien, gracias por admitirla cuando el curso ya iba a empezar.
― Había plaza no fue ninguna molestia integrar a una nueva alumna. Pequeña quieres que vallamos a ver todo el colegio.
― Jaja, no va a pasar nada, así que tranquila.― Dijo una voz que las chicas no reconocieron y en un idioma
distinto al japones.― A la salida nos vemos, adiós peque.
Tras esas palabras de la persona misteriosa se escucharon otras palabras de despedida provenientes del director y profesores del interior del aula. Las chicas ni se movieron, preferiros hablar de lo que habían escuchado en ese lugar, ni siquiera se dieron cuenta de que ya se habían despedido y ahora solo quedaba que salieron de la habitación pero ellas ni se movieron. La puerta se abrió del todo provocando que las tres se sorprendieran y casi se cayeran para atrás, en ese momento miraron hacía arriba para encontrarse con un hombre que no conocía y las miraba con una sonrisa, al lado de el agarrando la parte baja de su camiseta se encontraba un niño algo bajo con el cabello negro alborotado y corto su piel bronceada resalta sus ojos celestes. En cuanto vieron al chico se levantaron del suelo y se acercaron a él
― ¿Cómo te llamas chico? Yo soy Lara, y ellas son Vanesa y Erika.
― ¿Cuantos años tienes?― Dijo la rubia sin dejar tiempo a que contestara la pregunta anterior.
― ¡Vanesa le vas asustar!― Protesto la chica de ojos castaños.
El chico miró con cara rara a las tres chicas y después al adulto que le sonrío, el cerro los ojos y suspiro.
― No soy un chico, soy una chica. Soy Albin Drago, pero todos me dicen Drago, y dentro de poco cumplo los nueve años.― Dijo en el mismo idioma de antes que ninguna entendió.
― ¿Qué? ¿Qué a dicho? ¿Es que no sabe hablar normal?― Dijo Vanesa.
― Chicas ella no es japonesa, es de Europa como vosotras.¿Sabes Vanesa? Ella vivia muy cerca de donde tu vivías.― Dijo uno de los maestro.
― Eso no es frances, a mi no me engañas.
― Tonta, se refiere a los países.
― Pues italiano no es.
A escuchar esa contestación la chica con el pelo más corto se dio un suave golpe en la cara con la palma de su mano izquierda, por otro lado Erika empezó a jugar con un mechón de su cabello, cosa que siempre hacia para no ponerse a gritar cuando se pone de los nervios, ¿enserio que solo han llegado a la conclusión de que puede ser de sus países?
― ¡Si eres tan lista dilo tú! ¿De donde es?
― De España tontas.
― Yo ya me voy peque, nos vemos a la salida.― Dijo el hombre mientras le revolvía el pelo a la más baja, ella se despidió con la mano mientras lo miraba con una sonrisa.
― ¿Maestro, es que no sabe hablar en japones?― Preguntó Lara.
― Si sé, pero me cuesta.― Esta ves ya lo dijo en japones.
― Ya ha contestado ella por mi. ¿Chicas que os parece sí le enseñáis la escuela?
― ¡Cloro cuenta con nosotras maestro!
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― Y sin darnos tiempo a que nosotras diéramos nuestra opinión Lara acepto.
― Sí no es por mi nunca abría pasado nada de lo que paso― Contesto con indignación la de cabello bicolor.
― Si, si, lo que tu digas Lara... ¿Y eso que tiene que ver con el...? ¿Girl Kai?― Dijo Clara para que no comenzaran a discutir.
― No mucho, es solo una introducción a todo. Mientras le enseñemos la escuela Drago no dijo nada, y las tres nos tomemos eso como si no quisiera sen nuestra amiga así que después de enseñarle la escuela ya no tuvimos relación con ella.― Dijo Vanesa mientras comenzaba a vestirse con su ropa habitual.
― Pues ahora lo cuentas tú, yo me voy a duchar.― Dijo Erika mientras se dirigía a las duchas.
― Como quieras. Pues desde el día que nos conocimos paso un trimestre entero sin saber nada da la nueva, comenzó el nuevo trimestre y igual, nosotras tres nos juntábamos con otras chicas y siempre estábamos jugando pero ella se alejaba antes que pudiéramos decirse si quería jugar desaparecía.
― Como hace un rato jaja.― Comentó mientras se reía Lara.
― ¿Me dejas contarlo o qué? Bueno, un día juntaron a las tres clases para hacer unas actividades deportivas y ahí comenzó todo...
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El sol brillaba, y el cielo despejado y azul era maravilloso, para ser febrero era un día muy primaveral, sí le quitabas el frío claramente. Era un día tan bonito que los profesores de las aulas de los alumnos de nueve años decidieron juntar sus clases de educación física, las tres las tenía a la misma hora y en el mismo día, pero cada clase la daba en sitios distinto, ¿por qué no juntarse hoy con el buen día que hace?
Todos salieron al patio y los niños de las tres clases se mezclaron entre ellos para estar con sus amigos.
― Otra ves esta sola...― Dijo una chica con el cabello de dos colores mientras miraba a la única persona que estaba sola.
― ¿Y que más da? Ella lo ha disidido.― Dijo una chica con el cabello corto de tono rojizo y naranja dando la sensación de que su cabello era una llama.
― Anako tiene razón, ella es la que se aleja de nosotras.― Dijo otra chica que amaraba su cabello celeste en una coleta.
El grupo de amigas dejo ese tema y empezaron hablar de sus cosas, y sobre todo de que arrían las tres clases juntas. Esa pregunta sería contestada enseguida ya que los tres profesores ya habían llegado y con ellos llegaba un carro lleno de balones, eran tanto de fútbol, como de baloncesto, incluso había pelotas de béisbol, y de fútbol americano. También había combas, julajop, y algunos bates de béisbol.
― Chicos, chicas atended.― Dijo con fuerza una de las mujeres.
― Como hoy hace muy buen día, y como todos teníamos educación física ahora, y sería muy injusto que solo una clase disfrutara del día mientras que otras dos están en el gimnasio o en la clase.
― Por eso hemos decidido juntar las clases y dejaron juego libre, así que ya sabéis, podéis jugar a lo que queráis y podéis utilizar todo lo que ahí en el carro.
Todos los niños se ilusionaron por la noticia, ya era genial el poder jugar a lo que quisieran pero sí a parte de eso lo podían hacer con todos sus amigos era mejor. Todos habían cogido lo que querían, unos cuantos se fueron a la cancha de baloncesto, mientras que otros se fueron a la de béisbol, otro montón de niños se pusieron a jugar con los julajop y combas, y otros optaron por el fútbol.
― Que ganas de jugar.― Susurro Erika mientras miraba como un grupo de solo chicos hacían equipo.
― Yo también tengo ganas pero para no tocar balón mejor nos quedamos aquí.― Dijo la chica de cabello celeste antes de ponerse a saltar con una comba.
― Sí nos metiéramos nosotras contra ellos seguro que nos dejarían jugar y tocaríamos balón.― Dijo la chica Rubia mientras dibuja garabatos en el suelo con un palo.
― Vanesa no sabes ni dar dos toques seguido, ¿qué quieres hacer contra un equipo que si sabe jugar?― Dijo una chica de cabello verde.
― ¡Pero no me quites la lución!
― Pero estaría genial el poder jugar contra otros equipos y mejorar cada día. Podríamos crear un equipo y el próximo año presentarnos al torneo― Dijo Lara muy animada.
― Claro... no vamos a prensar con una que le entra miedo cada ves que le se le acercan.― A escuchar esas palabras Erika miro para otro lado.― Alguien que no sabe controlar el balón y otra que los pases se le desvían un montón.― Ahora las que apartaron las miradas fueron Linki y Blu.― Una que no sabe dar pases sencillos, otra sin aguante físico y... alguien que no tiene fuerza para chutar bien.― Vanesa suspiro resignada a escuchar, todo era verdad. Lara simplemente se cruzo de brazos mientras ve que Anako se muerde el labio inferior rabia, la verdad aveces duele, aun que lo diga uno mismo.
― Pues no es tan buena idea como yo creía...
Mientras que ellas se hundían en la verdad de su talento futbolistico, una pequeña pelea se desataba entre los chicos que hasta hace unos momentos estaban haciendo equipos para comenzar a jugar.
― Fuki no quiero jugar.― Dijo un chico de cabello castaño, su flequillo le tapaba el ojos derecho.
― Venga Yitan, no seas nenasa. Te vienes a mi equipo.
― Que no quiero jugar, si no sois inpares o la apañáis
― ¿Qué has dicho?― Dijo Fuki enfadado.― Vas a jugar y punto.
― Si no quiero déjalo.
Todos miraron a un lado de la cancha, la chica solitaria se acerca a ellos y además estaba protegiendo a Yitan.
― Pero si sabes hablar, anda vetes por ahí a jugar con muñecas.
― No me da la gana. Si os falta alguien yo juego, pero no le obliguéis a el si no quiere.
A escuchar eso un par de chicos empezaron a reír, que estúpida.
― Jajaja, no digas tonterías, anda vete y deja este deporte a los que de verdad saben jugar.
Esa frase hizo que Albin se enfadara y empezara a mirar con odio al chico mientras serraba con fuerza sus puños.
― Ne, dejalo.― Dijo el chico castaño mientras miraba a la mas baja.
― Ni de coña.― Dijo en español cosa que nadie entendió.― ¡Me tienes harta! Juego mucho mejor que tú y que todos vosotros.― Dijo decidida en un idioma que todos la entendieran.
― ¿A sí? Pues demuéstralo.― Dijo mientras le lanzaba el balón.
La chica controlo el balón con el pecho, después lo elevo con un toque y se lo coloco en la nuca, se dejo el balón por unos segundos en la nuca, después golpeo con fuerza la pelota con la nuca para elevarla y a ella le diera tiempo a ponerse recta, antes de que el balón tocara el suelo lo controlo con la parte superior de su zapatilla y lo dejo ahí por unos segundo antes de darle un pase elevado a Fuki.
― Superarlo.― Dijo con arrogancia y disfrutando de las miradas incrédulas de todos.
― Eso, eso no es para tanto. Cualquiera puede hacer trucos con el balón pero la cosa cambia en la cancha.
― Cuando quiera te demuestro que soy mejor.
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― Drago ganó todas las pruebas que le puso Fuki, desde ese día ya no la conocíamos por la solitaria, desde ese día tenía nombre, o mejor dicho apellido, nos contó que en los torneos españoles era conocida por Drago y que le gustaba que le llamara así, así que empecemos a llamarla así. También nosotras como Anako, Blu y Linki nos interesemos en ella, siempre llegaba con un balón a clase, y en la hora del recreo desaparecía con el balón, nos entro la curiosidad y un día la seguimos.
Vanesa paro por unos momento y miró a todas sus compañeras, todas las miraba intrigadas, de verdad que le interesaba la historia de Girl Kai, la rubia se dispuso a continuar pero su celular comenzó a sonar, era su padre, contesto a la llamada y tras hablar con la persona del otro lado colgó y se puso de píen mientras agarraba su bolsa, se disculpo por no poder terminar de contarles pero tenía que irse.
― Lara por favor sigue tu.― Dijo Yuko cuando Vanesa ya se había ido.
― ¿He, yo?― Dijo mientras se señalaba.
― ¿Quien si no? Yo ya e contado el principio, Vanesa no esta, y solo quedas.― Dijo Erika mientras se ponía cómoda en el banco.
― Esta bien. Pues en un recreo la seguimos, ese día nos encontremos que en la parte trasera del colegio, por la parte antigua había una cancha de fútbol, y que Drago iba ahí para entrenar en los recreo. Ella seguía prefiriendo estar sola y nosotras de ves en cuando íbamos a verla entrenar, pero nunca nos uníamos a ella...
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― Venga, seguro que nos ayuda.― Dijo Erika muy segura de sus palabras.
― Eso, además puede que quiera unirse al equipo.― La apoyo Vanesa.
― O puede que pase de nostras, en todo el curso no a querido saber nada de nosotras ¿por que iba a querer ahora?― Dijo Blu.
― Pero ella no sabe que nos gusta el fútbol como a ella, seguro que si vamos a jugar con ella todo sea distinto.― Dijo Lara.
Linki, Blu y Anako se miraron entre ellas, ¿sería buena idea hacerle caso o sería mejor seguir como siempre? Tras una discusión visual ninguna de las tres llegaron a ningún lado. Lara suspiro mientras serraba los ojos a ver que ninguna dijo nada después de haberse mirado en busca de una repuesta.
― Nosotras vamos hablar con ella, ya vosotras haced lo que queráis.― Dijo Vanesa antes de despedirse de las otras tres y marcharse con Erika y Lara.
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― Fuimos hablar con ella, al principio se extraño bastante de vernos, pero después de hablar un rato y explicarle que queríamos crear un equipo accedió enseguida. Al día siguiente empecemos a entrenar todas juntas, hasta Anako, Linki y Blu se unieron a nosotras, todas mejoremos un montón gracias a las practicas que hacíamos en los recreos, Erika empezó a perder su miedo a que le entraran, Vanesa decidió que no se le daba bien ser una jugadora de campo y se puso como portera, y mejoró bastante, Linki aprendió a controlar el balón y Blu a hacer pases derechos, Anako mejoro su puntería y fuerza a la hora te chutar a portería y yo gané más resistencia. Las vacaciones de verano llegaron y no podíamos entrenar en la cancha abandonada de la escuela, así que empecemos a entrenar en la cancha del pueblo, los días pasaron y muchas chicas se unieron a nosotras para practicar. Cuando se estaban acabando las vacaciones el entrenador Komuru se nos acerco, nos dijo que quería ser nuestro entrenador, que nos había visto durante todas las vacaciones y quería a postar por nosotras. Así con su ayuda conseguimos ser un equipo de verdad, envés de entrenar en la cancha del pueblo lo hacíamos en el estadio, teníamos nuestro vestuario y nuestras equipaciones, y cuando comenzó el nuevo curso escolar también empezó el torne donde nos inscribimos, era para equipos formados por jugadores de diez años hasta doce, y aun que en ese momento todas teníamos nueve años nos dejaron inscribirnos ya que el torneo no empezaba hasta febrero del próximo año y para ese entonces todas abríamos cumplido la edad o estaríamos apunto de hacerlo.
― ¿Y ya esta?― Dijo Shion.― ¿Qué paso en el torneo?
― ¿Y por qué os llamabais Girl Kai?
Erika y Lara se miraron por unos segundo y empezaron a sonreír.
― Eramos Girl Kai, por que eramos un equipo de chicas y Kai es el nombre de la ciudad donde nos comenzó todo.
― Y el torneo... uy, pero mira la hora que es, ya es hora de volver a casa.― Dijo mientras se reía y cogía su bolsa. Al mismo tiempo que ella Lara hacia lo mismo y se acercaba a la puerta.
― Nos vemos mañana, adiós― Dijeron a la ves la dos antes de salir del vestuario.
Las demás se quedaron por unos segundo calladas y asimilando lo que había pasado.
― ¡HA! ¡Son las nueve, mi madre me mata!― Gritó Yuuki muy alterada.
― ¿¡Qué dices!?― Gritó Danna antes de mirar el reloj de su celular.― Dios, mi madre me mata.
― Nos hemos olvidado de todo.― Dijo Danna mientras recogía todas sus pertenencias.
― Chicas nos vemos mañana sí no muero cuando llegue a casa.― Dijo Kanaria mientras salia corriendo del vestuario.
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Continuara...
¡Muy buenas! Antes de nada: ¡Feliz año nuevo! Lo sé, lo sé, llegó con cuatro días de retraso, pero es que... es que... vale no tengo ganas de inventarme una escusa, desde que termine el especia de navidad e estado haciendo de todo (sin pensar mal) menos escribir, pero lo importante es que lo e terminado y que no e tardado mucho en felicitaros la fiesta.
Por otra parte es el primer capitulo del año, ¡Yeah!
Que me voy por las ramas, espero que os halla gustado, que si os apetece comentad para saber que os ha parecido, un abrazo enorme y sin más que decir me despido, matta-ne
