Inazuma Girl
Inazuma eleven no nos pertenece, es propiedad de LEVEL-5
Capitulo 15: ¡Me voy a volver loca!
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Miércoles por la mañana, una mañana con el cielo despejado y un sol radiante. Un día perfecto. Los pasillos de la secundaria Raimon están hasta arriba de alumnos. Aun quedan unos minutos para que comiencen las clases. Yuko, Shion, y Danna caminan por los abarrotados pasillos en dirección a su clase mientras conversan.
― ¿Soy la única que cree que Akila y Meil se pasan con los entrenamientos?― Cambio de tema la chica de cabello azulado mientras masajeaba su hombro.
lo pensó por unos segundos, ¿era eso cierto?
― No sé... pero creo que no, sino queremos que nos pase lo mismo que en el primer partido. ¡Tenemos que entrenar muy duro!― Comentó con gran energía mientras alzaba el puño, en el momento que lo hizo agarro su hombro con gesto de dolor.― vale, tal ves un poco...
― Jajaja, ya lo había dicho yo,― comentó con una sonrisa la chica de ojos azules― ¿y tú, Shion? ¿Crees que se pasan un poco?
Ambas amigas se quedaron mirando a la chica de ojos claros, parecía que estaba en otro mundo. Danna y Yuko se mirón por unos segundo antes de intentar llamar la atención de la otra.
― Shion, ¿nos esta escuchando?― Dijo Yuko mientras pasaba una de su mano por delante de la cara de la otra.
Ese acto provoco que se alterara, estaba pensando en todo lo que hablo con cierto castaño y no se ha enterado de nada de lo que han hablado sus amigas.
― ¿Qué- qué pasa?― Preguntó sorprendida.
― ¿Pero en qué pensabas?
― A bueno...― Susurro la chica mientras recordaba lo sucedido el día anterior provocando un pequeño sonrojo en sus mejillas.― E-en nada.― Sentenció mientras miraba para otro lado para que no vieran su cara, pero eso ya era tarde.
Sus amigas rieron un poco por esa acción, provocando un pequeño enfado en la otra. Las dos chicas se disculparon entre risas.
Ya le quedaba poco para llegar a su aula, pero a escasos metros de la puerta una chica que pasaba en dirección opuesta con bastante prisa hizo que las chicas paran en seco y miran a sus espaldas.
― ¿Esa es...?― Dijo con desconfianza Danna.
― Yo creo que si...
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Una chica de estatura baja estaba delante de uno de los espejos del baño. Observaba su reflejo mientra se arreglaba su cabello negro, le llega un par de centímetros por debajo de los hombros. Acabó de peinarse y ahora tocaba mirar su maquillaje; no podía permitirse el lujo de llegar a clase sin maquillar bien. Terminó de pasar el rimen por su pestaña, se alejo un poco y sonrió. Le encantaba ver como le quedaba la pequeña linea negra bajo sus ojos, ese tono oscuro le hacía resaltar sus ojos azules claros, aun que no le era necesario maquillarse para eso, ya que su piel bronceada se encargaba de ello. pero a ella le encantaba maquillarse. Un suave brillo de labios y listo, ya tenía terminado su maquillaje. Dejo de fijarse en su cara y paso a su ropa, arreglo su camisa blanca, se quedo mirando su reflejo, le faltaba algo... tiro de una de las partes bajas de su lazo deshaciendolo, se desabrocho los dos primeros botones, y por ultimo comprobó su falda, sí, ahora si que estaba perfecta.
Mientras guardaba el lazo en su mochila de fondo se escuchaba el timbre que indicaba el inició de las clases. Agarro su mochila y empezó a caminar por los pasillos, lo hacía con tranquilidad, no tenía mucha prisa aun que ya hubiera tocado la sirena.
― Drago, ¿que haces en los pasillo?― Dijo un hombre de cabello verde que estaba delante de la chica. Su mirada y tono de voz expresaba enfado.― Deberías de estar en clase ahora mismo.
― A, ya es que...
― Ya, ya, lo habré escuchado un millón de veces. A clase ahora mismo.
La chica no pudo decir nada ya que el adulto le agarro de la muñeca y empezó a tirar de ella en dirección a su clase, ese hombre era el tutor de su aula y desde hace una semana no paraba de recibir todo tipo de quejas sobre ella, y ahora la encontraba en los pasillos, ya estaba llegando a su limite. No tardaron mucho en llegar a la clase de 3-1, su aula. El adulto llamo a la puerta antes de abrir, cuando abrió él se asomo un poco mientras hacía que la chica entrara en clase.
― Kenyu, perdona por interrumpir, pero he encontrado a Drago por los pasillo.
La chica suspiro cansada, su entrada triunfal había sido destrozada. Profesor como alumnos miraron extrañados a la recién llega pero ninguno dijo nada.
― Gracias...― El hombre espero a que la puerta se cerrara para dirigirse a la chica.― Drago ocupe su asiento, y recuérdeme entregarle una notificación por estar dando vueltas por los pasillo.
La chica iba a reclamar pero el adulto continuo con lo que decía antes de que fuera interrumpido. La chica suspiro cansada, antes de mirar a su alrededor, había solo un sitio libre, en el ultimo puesto de la fila pegada a la ventana. Sabiendo donde se iba a sentar comenzó a caminar. Mientras caminaba notaba como la clase la miraba, al menos había conseguido que todos se fijaran en ella.
En cuanto se sentó miró a su izquierda, una mirada demasiado penetrante la ponía nerviosa. Una chica de cabello bicolor la miraba de un modo raro, la chica de ojos claro sonrió algo nerviosa.
― Me gusta tu cabello, ya me gustaría tenerlo así de largo.― Susurro algo nerviosa.
Ahora mismo sus pensamientos eran revelados por su cara, estaba extrañada; muy extrañada. La Albin Drago de ayer nunca se habría replanteado la idea de dejarse largo el cabello, ¿y ahora le decía eso? Estaba claro: su amiga había sido abduccida.
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― Hos digo que esta rara.― Protesto Lara.
― ¿Cuando a sido normal?― Contesto con aburrimiento Erika mientras ojeaba un libro.
― ¡Haa! ― "Grito" Lara al mismo tiempo que dejaba caer su cabeza para que chocara contra la mesa.
En la siguiente hora del recreo los profesores de Ciencia pondrán un examen a todos los alumnos de tercero, por eso la gran mayoría de alumnos se encontraban en la biblioteca.
― Erika tiene razón.― contesto con el mismo tono Vanesa mientras jugaba con un lápiz, pero sin despegar la vista de su libro de texto.
― Gracias por apoyarme... ¡Kanaria, Alejandra! ¿A que tengo razón?
― Oye Lara... sino bajas la voz nos van a echar... ― Comentó Alejandra viendo a la profesora encargada del lugar con cara de pocos amigos.
La chica de cabello bicolor suspiro con cansancio, ¿de veras ella era la única que la notaba diferente?
― Ahora que lo mencionas... ― comentó dudosa Kanaria ― ¿no le ha crecido muy rápido el pelo?
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Shion se encontraba bajo la sombra de unos de los árboles que se encontraba en el patio de la secundaria. No puede sacarse de la cabeza la gran tontería que hizo ayer, ¿de veras que había aceptado esa tontería? Inconsciente de que dos personas se acercaban Shion seguía sumergida en sus pensamientos. Dos de sus amigas se sentaron delante de ella, provocando un pequeño sobre salto por parte de la otra.
― ¿Qué te pasa?― Comentaron las dos casi al mismo tiempo.
La chica de cabello negro se encontraba acorralada, no quería contarle sobre esa estúpida apuesta, era demasiado patético.
― Llevas con la mirada perdida desde la mañana, ¿qué te sucede? Puedes confiar en nosotras.― Comentó Yuko.
Miró las caras de sus amigas, aun que sonreían podía notar que estaban preocupada por ella, quizás... ¡no! No le contara nada, es una tontería, ¿cómo algo tan tonto puede preocupar la tanto? La chica sonrío, sabia que no la iba a creer pero que más da.
― No me pasa nada chicas, solo pensaba en tonterías.
Las otras dos se miraron poco satisfechas con la respuesta, pero sino quería contarle no podían hacer nada.
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La Mayor parte del equipo se encontraba entrando al recinto donde estaba su campo de fútbol. Lara no paraba de decir que algo no iba bien, haciendo que sus compañeras se cansaran de sus comentarios.
― ¡Lara como vuelvas a decir que esta rara te comes la bolsa!― Protestó Yuuki mostrando su bolsa de deporte, ya estaba harta de tanto hablar de ella. Y además de eso.
Todas la miraron extrañadas, no sabían que Yuuki tuviera ese genio. La chica de ojos azules miró a sus amigas dándose cuenta de lo que acababa de decir, era lo que sentía, pero estaba fuera de lugar. Suspiro y miró a Lara para disculpare.
― No, Tranquila... en verdad estoy muy pesada con eso...― Dijo con una sonrisa.
― Menudo humor traéis, chicas.― Dijo Akila mientras salia de la sede.― Anda, a cambiaros. Que hoy hay sorpresa.― Acabo guiñando un ojo antes de volver a entrar.
Las chicas asintieron y comenzaron a hablar de que podría ser esa sorpresa mientras entraban al vestuario. Cuando entraron ya había alguien dentro, estaba tumbada en una de las bancas usando una mano como almohada y con la otra removía el pequeño mechón que cubría la parte superior de su ojo derecho. Albin miró a la puerta al poco tiempo de que esta se abrió. Dejo de mover su mechón y uso esa mano para saludar mientras se reincorporaba.
― ¿No ves? Esta como siempre.― Dijo Erika mientras entraba y se dirigía a donde siempre.
― bicho malo nunca cambia.― Continuó Vanesa siguiendo a la anterior.
― El dicho es: Bicho malo nunca muere. No raro.―Corriguio Clara
― Que más da.
Albin miró confundida como todas entraban, ¿de que hablan?
― ¿¡Pero tu esta mañana no tenías el pelo largo!?― Lara protestó alterada mientras le apuntaba con el dedo.
― ¿Yo? Pero si hoy no e ido a clase.― Contesto tranquila mientras se levantaba.
― eh... Pero si el tutor te a llevado a clase porqué estabas dando vueltas por los pasillos.
Ya no estaba segura de sus palabras, si decía que no había ido a clase, ¿cómo que estaba en ella? Le comenzaba a doler la cabeza, todo esto no tenía sentido.
―Deja de desayunar sea lo que hayas desayunado esta mañana. Yo no he ido a clase. Me quedé dormida y ya era tarde, así que me quede en casa.
― Viva tú.― Dijo con ironía Erika.
― Tampoco es que me aya perdido gran cosa.― Contesto tranquila mientras se acercaba a la puerta.
― Si te parece poca cosa el examen de nivel de Ciencia.
Ese comentario dejo inmóvil a la chica. Levantó su mano y se golpeo la frente con la palma. Ya decía que se le olvidaba algo importante.
―Idiota.― Susurraron a la vez Vanesa y Erika.
Las chicas que aun no habían hablado comenzaron a reír, había sido bastante cómica la escena. Esa chica era un completo desastre. Lara suspiró, en verdad no entendía nada. Si ella no había ido a clase, ¿quien era? ¡Es imposible que fuera otra persona! Era ella. Su estatura, su piel bronceada, y su flequillo, hasta el pequeño mechón que le quedaba un par de centímetro por encima del ojo. ¡Tenía que ser ella!
―¡Ya me las apañare!― Acabó gritando mientras agarraba la manivela para abrir la puerta.― Yo voy sali...
En cuanto abrió la puerta se quedo petrificada, ni pudo terminar la frase. Miraba fuera con la boca abierta y los ojos más abierto de lo que una persona normal podría hacerlo. Su respiración se comenzó agitar ¿¡Qué hace ella aquí!?
―¡HERMANITA!― Gritó alguien desde fuera mientras se lanzaba abrazar a la chica paralizada.
Todas voltearon para ver quien había dicho eso, quedando ellas también bloqueadas.
―Hermanita te eche mucho de menos.― Volvió a decir separándose un poco de ella dejando verla perfectamente.
Una chica de la misma altura que a quien había abrazado. Su piel del mismo tono. Su cabello parecía ser del mismo tono, pero este era algo más largo, no mucho, le llegaba un poco más abajo de los hombros, cotado a capas. Su flequillo abierto con un pequeño mechón un par de centímetro sobre su ojo izquierdo. De ojos azules claros y brillantes.
― Do-dos, ¡DOS ALBIN!― Acabaron gritando una parte del vestuario.
― ¡PERO CUANDO HAS ECHO UNA COPIA DE TI!― Gritó Erika mirando incrédula a ambas.
― ¡Me voy a volver loca!― Se unió a los gritos Lara mientras sostenía su cabeza.
La recién llegada miró a todas, sorprendida. ¿Tan mala había sido su hermana que no les dijo de ella?
― Ne, ya te vale. No hablaste de.― Protestó con un tono infantil.
― ¡Suéltame de una ves!― Gritó enfada mientras la apartaba de ella con una empujón. Había vuelto en sí, y ahora su mirada de sorpresa era cambiada por una de odio y rabia.
La supuesta copia comenzó a mirar a la persona que tenía enfrente asombrada. ¿Por qué la trataba de ese modo? Esa misma pregunta resonaba por las cabezas de la mayoría. La chica de chaqueta rosa sonrió con dulzura e intento poner su mano en el hombro de la otra, pero esta no so lo permitió dando un paso al lado para salir del vestuario aun enfadada.
― ¡Oye! ¡Albin!― Se escucho desde fuera la voz de Akila. Se asomó dentro del vestuario para encontrar un motivo de que saliera echa una furia una de sus jugadoras. Pero ninguna sabía que decir.
El silencio se mantuvo,hasta que una se atrevió a romperlo.
― Y... ¿quien eres tu?― Preguntó Danna mirando a la chica nueva.
― ¿Yo?― Dijo mientras se apuntaba.― Soy Maily Drago. La hermana gemela de Albin.― Acabo con una gran sonrisa, sorprendiendo a todas. ¿Desde que momento tenía una hermana gemela?
Continuara...
Se que en el capitulo anterior os dije que pondría el regalo arriba, pero me parecía mejor ponerlo aquí a bajo. Así no lo veríais antes de conocer a Maily. Qué, ¿a qué a sido una sorpresa? jajaja.
Espero que halláis disfrutado del capitulo, aunque a sido muy locura a mi parecer. Y en realidad no pasa nada... ¡Que más da!
Y ahora si. Espero que os guste el ENDING de este fic :
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Q
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Y
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G
H
M
[unan los espacios]
Es corto pero me esforcé mucho en hacerlo. Espero que os guste y nos leemos en otro momento, matta-ne.
