Estoy trabajando muy rápido, jaja así me gusta :D. Creo que la historia tendrá unos 15 a 20 capítulos pero eso ya se sabrá mientras avanzamos con la historia jeje. Bueno espero que les guste y sigan leyendo. Así que continuamos con el siguiente capítulo.


CAPITULO II: EN EL BAR

-Hola muchachos- saludaba un hombre que se acercaba a ellos –Soy yajirobe –se presentaba algo desanimado, un hombre gordo que vestía camisa desarreglada y pantalón.

-Hola yajirobe- saludaba vegeta – ¿no estás hablando por teléfono, cierto? –preguntaba volteando a mirar a su amigo que se encontraba a su lado.

-Ya estás aquí, yajirobe- gokú se voltea hacia el hombre, hablándole –Te podemos ver –le comentaba.

-Lo sé- respondió yajirobe algo incómodo –Ah. Entonces, deben presentar el libro de Silverman. Espero…que estén, realmente, preparados. ¿Muy bien? –les recordaba aquel hombre.

-Ahí estaremos- le aseguró gokú.
Vegeta sólo observa algo aburrido por la plática. Después de su pequeña conversación con yajirobe. Ambos dejaron su plática de la prostituta para ir a dar su presentación. Ambos sonreían pensando en lo que planeaban presentar para las personas que se encontraban allí esperando en la sala. Ingresaron, sacaron el pizarrón y se sentaron en sus lugares.

-Eh… es un pizarrón en blanco- comentaba una de las mujeres que se encontraban allí.

-Es una mina de oro- respondía vegeta mientras apuntaba hacia la pizarra con su mano, que sostenía el marcador, y observaba hacia los presentes de forma segura sobre lo que hablaba.

-Pero, le dimos cientos de ejemplos- le volvía decir la mujer.

-¿Te refieres a estos, no?- le preguntaba vegeta que, junto a gokú, empujaron los libros, que le habían dado, hacia el centro de la mesa.

-Lo que ven ahí es justo lo que verán en todos lados- les comentaba vegeta, mientras miraba a todos en la sala, de manera relajada.

-Y podemos darles eso, pero cuando hablamos de la princesa inesperada- comenzó a hablar su amigo de cabello alborotado.

-Que es grandioso- interrumpía vegeta comentando sobre su presentación.

-Es un título grandioso y maravilloso-apoyaba gokú.

-Pero se hunde en su océano de colores aburrido- decía vegeta, lo que pensaba al respecto, sobre las ideas que habían recibido. –No es lo que quieren –les aseguraba vegeta.

-Y tampoco lo que necesitan- también les comentaba gokú.

-Sé lo que necesitan- apuntaba con su dedo hacia los presentes mientras les dirigía la palabra.

-Yo también- les aseguraba, un sonriente gokú.

Todos los presentes sólo se miraban entre ellos intentando entender lo que hablaban los dos jóvenes en la sala.

-Una portada debe insinuar la historia- vegeta se levantaba de su asiento y se acercaba al pizarrón.

-Pero no debe decir demasiado, se trata de dar satisfacción- seguía con la presentación el más alto de los dos amigos. Mientras éste hablaba vegeta empezaba a escribir.

-Blanco y negro- les comentaba el de cabellos de flama.

-Sencillo y sorprendente- apoyaba gokú con su presentación. Se lo veía lago serio y a la vez divertido.

-Ahora, un estudio reciente, con resonancia magnética, mostró que el cerebro femenino se enciende como fuego cuando les muestran imágenes de…- decía vegeta dándose la vuelta para hablarles. Pero fue interrumpido por uno de los hombres.

-Un pene- interrumpía Roshi, uno de los presentes y compañero de trabajo de estos dos amigos, mientras escribía en su libreta.

Todos los miraron extraño ante tal comentario, sobre todo las dos mujeres que se encontraban allí.

-¿Qué?- preguntaba gokú algo desconcertado y confundido por tal comentario que se escuchó el eco en la sala de presentación.

Vegeta se volteó a ver al viejo que lo había interrumpido.

-No, no, no- iba a escribir algo en el pizarrón para continuar pero se dio, una vez más, la vuelta para verlo. – No – decía algo disgustado nuevamente el musculoso y pequeño hombre.

-No- volvía a decir gokú que seguía mirándolo divertido. ¿A quién se le ocurre decir eso durante una presentación de trabajo?

-No- volvió a decir el viejo Roshi, muy incómodo por las miradas, y siguió escribiendo y escuchando la presentación de los hombre.

-El cerebro femenino se encendió como fuego cuando le mostraron imágenes de- dijo vegeta mientras terminaba de hacer su dibujo y se separaba del pizarrón para mostrarles a los demás –zapato –terminó de hablar.

-Zapato- repetían los otros dos hombres que se encontraban en la sala, Yajirobe y Roshi, mientras miraban hacia las mujeres. Ellas sólo asentían.

-Y nada describe mejor la satisfacción que Christian Louboutin- les comentó, otra vez, vegeta –pregúntenle a cualquier chica en esta habitación –terminaba de dar su presentación.

Las mujeres sólo miraban haciendo una mueca de sonrisa, por lo escuchado de los dos hombre que exponían adelante.

-Me encanta- dijo una de ellas.

Y así fue como consiguieron dar una buena presentación. Salieron sonriente los dos jóvenes y se dirigieron hacia el apartamento de vegeta, que seguía desordenada. En el trayecto del camino seguían discutiendo sobre la prostituta y la idea para animar a su amigo, que seguro debía seguir sintiéndose apagado y deprimido. Una vez que llegaron, uno de ellos, gokú, se dirigió al baño y vegeta fue a la cocina a sacar una bebida y servir en dos vasos.

-Oye gokú, ¿sigues allá adentro?- le preguntaba mientras servía la bebida.

-Por supuesto que no- negaba el de cabello alborotado desde el mismo lugar que se encerró.

-Cada vez que vienes, te haces en mi baño- le decía vegeta algo molesto. Siempre era lo mismo.

-Ya te dije que no estoy haciendo. Estoy usando un autobronceador- se excusaba gokú, que seguía leyendo la revista y se untaba una crema en el rostro.

-¿Autobronceador?- preguntaba vegeta confundido por lo que escuchaba.

-Sí. Le dije a la asistente de Vogue que no podíamos salir porque estaba en la playa. La quiero sacar de mi lista- le comentaba gokú desde adentro que seguía poniéndose la crema en toda el rostro. –Y además, sí estoy haciendo –le terminaba de responder algo burlón.

-Como siempre- comentaba vegeta, otra vez molesto. –Como siempre –volvía a decir, esta vez para sí mismo.

En ese momento la puerta se abre y entra su amigo con una caja. Era krilin que pensaba quedarse un tiempo en el apartamento de su amigo mientras se separa de su mujer.

-¿Es tu mudanza?- le pregunta vegeta al ver lo que sostenía en los brazos.

-Sólo tomé lo que pude- le respondía seriamente. Vegeta sólo se limitaba a verlo fijamente y serio, también.

-Hola, Krilin- intervenía gokú, que había, finalmente, salido del baño.

-¿Estabas haciendo aquí?- le preguntaba el pequeño que fruncía el ceño y lo miraba acercarse.

-Sí- respondía gokú, como si fuera lo más normal y común. Y así siempre era, como lo había dicho vegeta.

-Siempre hace lo mismo- le decía krilin molesto, esta vez, a vegeta.

-Iremos de fiesta- comentaba gokú mientras se ajustaba el pantalón con su cinturón.

-¿Trajiste helado?- le preguntó vegeta al ver lo que sacaba su amigo de la caja.

-¿Compraste helado? Bien- le decía gokú que seguía acomodándose el pantalón.

-Sí, maní con chocolate- les respondía a ambos, mientras se sacaba su chaqueta.

-Buena elección. ¿Puedo verlo?- vegeta sólo estiraba su mano para tomar el helado.

-No- krilin alejaba sus manos, que sujetaban el helado, para que vegeta no lo tomara.

-Vamos a salir- les decía gokú, que aún no terminaba de ajustar su cinturón.

-Déjame verlo- insistía el de estatura mediana.

-No- volvía a negarse el pequeño.

-El whisky no se lleva con el helado- le comentaba vegeta.

-Lo necesito- les decía krilin a sus dos amigos mientras seguía sosteniendo el helado en sus manos.

Ambos amigos lo miraban raro y extraño, que clase de estupidez hablaba ¿lo necesita?

-¿Lo necesitas como una niña gorda?- se burlaba el más alto de los tres.

-¿Quién eres, Bridget Jones?- preguntaba vegeta, que al igual que gokú, se mofaba del pequeño.

-¿Qué? ¿Ahora me van a insultar?- se defendía krilin, algo molesto por las estupideces que le decían sus amigos.

-Sí. Dame el helado- le respondía vegeta, ya cansado con la conversación, mientras se acercaba a su amigo.

-No- volvía a negarse el de los lunares.

-Dámelo- repetía vegeta, acercándose más a su amigo

-No te acerques, conozco esa mirada- le apuntaba con su dedo krilin.

-Dame el helado- seguía insistiendo el de cabellos de flama y se acercaba más.

-Atrás fortachón- le advertía krilin que seguía apuntando con su dedo.

-Dame el helado- dijo vegeta, ya al lado de krilin, mientras peleaban por agarrarlo.

-No- repetía krilin que sujetaba el helado con todas sus fuerzas mientras se empujaba con su amigo para que no se lo quitara. En ese momento lo oculta detrás de su espalda con ambas sosteniéndolo, para alejarlo de vegeta pero…

-Nadie va a comer helado- dijo gokú que, una vez que terminó de ajustarse el pantalón, se aproximó a ambos. Tomó el helado y lo arrojó por la ventana.

-Buen tiro- decía vegeta que chocaba la palma de su mano con la del cabello alborotado. Krilin sólo miraba desconcertado y molesto. Frunció el ceño.

-¿Arrojaste mi helado?- preguntaba krilin algo molesto. Los otros sólo reían

-Vamos a salir- le decía gokú mientras encogía los hombros.

Dejaron la pelea de un lado y tomaron sus chaquetas para salir del apartamento.

-Seguro creíste que nunca volverías a sentirte así. La emoción, la energía. Esto no pasa en una relación- le decía vegeta que tomaba los hombros de krilin y le sonreía. Intentaba animarlo.

-Hace tanto que no soy soltero, que olvidaba lo mucho que lo extraño- comentaba krilin.

-Nunca estuviste soltero, eras un médico casado- le decía gokú de manera burlona. Intentaba sacar algo de su chaqueta.

-Sí, ya sé- le respondía el pequeño algo más animado. Siempre se divertía con esos dos. Y Estaban ahí cuando los necesitaba, como ahora.

-¿Quieren una menta?- ofrecía el más alto.

-Sí, está bien- respondía krilin.

-Una para ti y una para ti- les daba una "menta" a cada uno en sus manos. Los tres tomaron la menta y se la comieron.

-Qué menta tan extraña- comentaba krilin al sentir el raro sabor de la "menta".

-Sí. Ya sé. Es viagra- respondía gokú tomando otra y metiéndoselo a la boca. Los otros dos lo miraban con el ceño fruncido –Tienen cuatro horas para beber y tener una erección –les terminaba de hablar gokú, mientras se adelantaba.

-Toda buena acción tiene un cronómetro ¿no?- le decía vegeta a krilin, que seguía mirándolo extraño y con el ceño fruncido a gokú, y se encogía de hombros. Igual que el otro amigo empezó a caminar, adelantándose. Krilin se les quedó observado a ambos desde atrás.

-Son unos idiotas- comentó para sí mismo y empezaba a caminar para alcanzarlos –Idiotas –volvía a decir.

Por fin había llegado krilin al bar. Los otros ya estaban allí esperándolo. Se acercaron al cantinero para pedir una bebida. Y se quedaron a conversar.
Los acompañaba una hermosa mujer pelinegra que vestía un vestido, cómodo, hasta las rodillas, de color negro y una pequeña chaqueta del mismo color.

-Estoy muy ebrio- empezó a gritar vegeta, ya que la música sonaba muy fuerte en el lugar, después de que todos quedaron en un incómodo silencio.

-Sí, yo igual- le respondía chichi, mientras le daba un sorbo a su bebida, que estaba sentada al lado de gokú.

-Quiero embriagarme más- les comentaba vegeta que sólo quería pasar un muy buen rato con sus amigos.

-No puedo hacerlo-decía krilin, que miraba a todo a su alrededor a la gente bailando y disfrutando la noche –No, no lo voy hacer- volvía a repetir mientras se daba la vuelta para alejarse. Pero en ese momento vegeta, que estaba a su lado, lo toma del brazo.

-Oye ven aquí amigo. Claro que sí- lo acercó para que no se alejara y lo tomó del rostro. Puso su mano en la parte de atrás de las mandíbulas y debajo de la oreja, específicamente –Claro que puedes – lo volvió a animar.

-Claro que sí. Claro que sí- gokú también animaba al pequeño para que no se alejar y se quede a disfrutar de la noche con ellos –Sólo piensa: oye soy un doctor guapo – apoyaba el de cabello alborotado.

-Eso me conquistaría, krilin- chichi se metía a la charla, comentando para, al igual que los otros, animar al pequeño hombre.

-¿En serio?- preguntaba gokú algo divertido y curioso.

-Sí, en serio- le respondía la pelinegra mirándolo por un segundo y luego mirando a los demás –Por completo – volvía a hablar.

En ese momento pasa una hermosa mujer de cabello rubio, que no pasó desapercibido para vegeta y empezó su ligue, con ayuda de su amiga.

-Oye chichi. A tu izquierda- vegeta le hablaba a su amiga para que iniciara. Ésta sólo asintió y continuó.

-Pero que belleza. Me encantan tus zapatos. Los he estado buscando- le comentaba chichi que se acercó a la mujer.

-Ah…gracias- respondía ésta, mirando a todos, los tres, hombres que se encontraban allí.

-Wow…eres hermosa- le volvía a halagar la pelinegra. La rubia sólo reía mientras seguía mirando a los muchachos.

-Ah!.. él es mi amigo gokú- le presentaba chichi –Es grandioso pero…es virgen- le comentaba burlona la pelinegra. Éste sólo miraba divertido a ambas mujeres.

-Siempre hay un defecto- comentaba la rubia que lo observaba algo divertida.

-Quiero tener sexo antes de graduarme de la escuela- comentaba gokú uniéndose a la conversación, mirando a chichi divertido. Ésta sólo asentía y sonreía.

-Hola soy sofie- se presentaba la rubia, estirando su mano para saludar.

-Sé quién eres- tomando la mano de la mujer.

Krilin sólo miraba extrañado y desconcertado hacia los presentes y luego volteó a observar a vegeta. El pelinegro sólo asintió y volteó la mirada. Se supone que él la ligaría. Pero ya que.

Todos la pasaban bien, pero krilin no se sentía cómodo. Estaba inseguro, talvez ir fue una mala idea. Miraba a su alrededor mientras los demás la pasaban de maravillas bailando, bebiendo, etc.

-¿Quieres más whisky?- le preguntaba gokú a vegeta que estaban aún en el bar y se alejaban de la pista de baile.

-Te amo- le decía vegeta, ebrio y divertido, chocando los vasos de tragos y brindando.

-Yo también te amo- le respondía gokú de la misma manera.
Realmente se estaban divirtiendo.

Krilin estaba sentado entre medio de dos parejas. Unos se estaban besando y los otros conversando. Se seguía sintiendo desanimado. Se acercó al barman de nuevo para tomar otro trago.

Vegeta estaba conversando con dos mujeres. Talvez tenía suerte y se ligaba a una de ellas.

-Fue el mejor día de mi vida- comentaba vegeta a las mujeres con quien estaba pasando el tiempo. Luego se volteó y observó a su amigo, solo, que estaba sentado y jugando con la bombilla que tenía su trago. Vegeta se alejó de las muchachas y fue a hablar con su amigo.

-Hola amigo. ¿Cómo te va?- lo palmeaba en la espalda y se sentaba a su lado para conversar. El pequeño sólo tomó un poco de su trago.

-Estoy… bebiendo solo en un bar lleno de imbéciles y todas las chicas me parecen ser las más imbéciles- le comentaba krilin algo desanimado y arrepintiéndose por haber ido allí. El pelinegro sólo reía por su comentario.

-Recuerdas que durante dos años en la universidad, todas las chicas que me gustaban te preferían a ti- le decía vegeta. Krilin asentía y empezaba a recordar algunas de ellas.

-Rebecca Daniels. Era linda- comentaba krilin mientras sonreía.

-Sí, era linda- respondía el de cabellos de flama continuando con la plática – ¿Dónde está el krilin que la conquistó? –le preguntaba algo divertido para animarlo. Krilin sólo tenía la mirada perdida y pensaba.

-Porque ese hombre…era lo mejor- le dijo vegeta mientras lo tomaba con la mano en su nuca y acariciándole la cabeza un poco. Krilin seguía pensativo. Luego habló.

-Una chica al otro lado del bar te está viendo- le comentaba mientras dirigía con su mirada hacia la mujer que mencionaba.

-¿Volteo?- preguntaba vegeta, curioso para ver a dicha mujer.

-No, aún no- respondía krilin.

-¿Ahora?- preguntaba, nuevamente, vegeta esta vez ansioso.

-No-

-¿Ahora?-

-No- volvía a repetir el pequeño, pero esta vez vegeta no obedeció y miró hacia donde estaba la mujer.

-Bueno voltea- decía, ya tarde, krilin.

Era una hermosa mujer de cabellos azules y ojos cristalinos del mismo color. Que efectivamente estaba sonriendo y mirando hacia el pelinegro.

Krilin, otra vez solo, estaba jugando con su anillo de matrimonio que se lo había sacado anteriormente. Y esta vez fue una hermosa mujer rubia quien se le acercó.

-¿Está de viaje?- preguntó, observando el anillo, mientras se sentaba al lado del pequeño hombre.

CONTINUARÁ…


N/A: Aquí está el segundo capítulo. Estoy intentando mejorar mi narración. Pero bueno eso ustedes lo verán y me dirán si está bien o sigo cometiendo errores. Estoy trabajando rápido con esta adaptación porque después ya no tendré mucho tiempo y no podré publicar muy seguido, como ahora. Así que aprovecho los tiempos libres que se me dan. Ya deben tener idea de quién es la rubia que se acerca a krilin y la mujer que estaba observando a vegeta jaja xD. Lo sé, es muy obvio. Pero así sucede en la película y si la cambiaba sólo se me dificultaría más el trabajo.
Bueno nos vemos en la próxima actualización, que ojalá sea lo más pronto posible. Talvez mañana o pasado quien sabe jaja. Hasta pronto!