Hola…un pequeño atraso para actualizar jeje :D… pero por fin terminé el cap, espero que les guste. Nuevamente agradezco a todos los que se toman su tiempo para leer este fic y a todas las que me dejan sus muy bonitos comentarios que realmente aprecio y me alientan a seguir jeje :')… Bueno sin más preámbulos les dejo para que puedan leer tranquilas jeje…

DISCLAIMER: DRAGON BALL Z NO ES DE MI PROPIEDAD. LA HISTORIA DE ESTA ADAPTACIÓN TAMPOCO ME PERTENECE.


CAPÍTULO VI: PLAN B

Después de comer, chichi y gokú, se sentaron en el sofá. Chichi se dirigió a la cocina a buscar una botella de vino. Sirvió en ambas copas de cristal y se dirigió hacia la sala para poder conversar un momento.

– ¿Qué pasó contigo y el pianista?– preguntó gokú mientras se acomodaba en el sofá estirando las piernas en uno de los muebles.

–No sé. No me gusta salir con alguien que se vea mejor que yo – chichi se acercaba y le entregaba su copa de vino mientras se acomodaba a su lado.

–Sí. Yo tampoco – respondió al recibir su bebida.

–Además entrena demasiado. No quiero un hombre que sea así. No tendría tiempo para pasar conmigo – comentaba la pelinegra con una sonrisa.

–Sí. Yo solía entrenar demasiado antes – alardeaba su perfecto y muy bien esculpido cuerpo –Aunque me gustan las artes marciales, ya no lo práctico mucho. Bueno mi nueva vida y el trabajo. Ya sabes… – gokú seguía mostrando sus, ahora de sus brazos, músculos mientras hablaba.

–jajaja… – chichi sólo reía por su comentario y le sonreía al musculoso hombre –¿Por qué decidiste venir?– preguntó chichi sin rodeos. Le parecía curioso que haya ido a verla ya que éste, normalmente, salía con varias muchachas. Ella pensó que aquella noche no iba a ser la excepción.

–¿A qué te refieres?– gokú estaba algo nervioso. No quería decirle que fue porque realmente quería verla.

–No lo sé. ¿No ibas a salir con la chica que conociste la otra noche?–

–Ah. Sí. Tuve que decirle que no buscaba nada serio –

– ¿Porque si dejaba de ser divertido tendrían que simplemente terminarlo y dejarlo así? – preguntó con una sonrisa mientras movía su cabeza de un lado a otro.

– Sí –

–Lo sé –

–Lo descifraste – comentó gracioso.

–jeje…Te conozco y te comprendo. Además, también, me sé la perorata – respondió con otra sonrisa.

Lo conocía. Hace tiempo que eran amigos, aunque se conocieron cuando aquél muchacho intentó ligar con ella en un bar y le pareció algo tonto su forma de hacerlo. Parecía ser un novato pero para nada tímido. Al contrario, muy sociable y amigable. No logró su objetivo pero quedaron como amigos. Pero tampoco negaba que le parecía muy apuesto. Incluso le atraía, pero él ya no se le insinuaba ni le decía nada como aquella noche que se conocieron. Así que simplemente quedaron como amigos. Muy buenos por cierto.

–No lo sé. Es que pensé que te gustaba – volvió a opinar la pelinegra.

–Sí, me gustaba – respondió mirándola a los ojos –Era amigable, inteligente, graciosa y educada – fue cambiando su voz a una más burlona y algo sarcástica – Y me dio el mejor sexo oral en la historia – terminó de hablar algo gracioso.

–Creo que cada sexo oral que te hacen, piensas que es el mejor de la historia – chichi sólo sonreía y se burlaba de su amigo.

–Bueno. Si observas la variable común de todos los encuentros, verás que soy yo lo que lo hace el mejor de la historia – respondió, nuevamente, divertido y con una sonrisa –Piensa en ello–

–No quiero pensarlo –

–Brindemos porque recibo sexo oral y soy el mejor en ello – volvió a hablar el pelinegro, levantando su brazo con la copa y esperando a que su amiga chocara los cristales.

–Eres un idiota – chichi chocó su copa con la del pelinegro, lo cual provocó que se derramara un poco del vino en el sofá.
En ese momento ambos se acercaron observando hacia abajo y luego levantaron la mirada para verse fijamente a los ojos. Se quedaron así por un par de segundos. Chichi se mordió el labio, esto provocó que gokú deseara más esos labios y sin pensarlo, ambos, se acercaron para poder cortar el espacio y juntarse en un beso corto y suave, algo casto. Se separaron después de unos segundos para verse de nuevo y sólo se sonrieron para, nuevamente, volver a besarse.

Toda la noche estuvieron así: conversando, besándose y acariciándose. No llegaron a nada más pues aun no estaban seguros si lo que hacían es algo que deseaban ambos. Aunque sí se podía suponer ya que lo veían en sus ojos y sus intenciones. Pero realmente necesitaban un pequeño tiempo para luego no arrepentirse. Después de la velada, gokú decidió irse cuando vio que chichi estaba algo cansada. Así que la dejó descansar.

Finalmente amanecía en la ciudad. Krilin ya estaba devuelta al apartamento, después de la agitada noche que pasó trabajando en el hospital.
Mientras tanto en el apartamento, después de una noche muy agitada, vegeta seguía ocupado con su acompañante.

En la habitación se podía escuchar los gemidos de la mujer de cabello púrpura y los gruñidos del pelinegro. Pero, al parecer, krilin no los escuchó ya que una vez que entró al apartamento se dirigió hacia aquella habitación.

–Entonces...vegeta… ¿A dónde vamos con esto?– preguntó launch entrecortadamente con los gemidos que soltaba. Ella estaba en una posición de cuatro mientras vegeta, a su atrás, la penetraba.

–Carajo– susurró. ¿Cómo demonios se le ocurre preguntar eso en un momento así? Pensaba. Paró de hacer lo que estaba haciendo para responderle –Mira. Creo que eres una chica increíble. Y si estuviera en una situación diferente, tal vez, pero, es decir, sabes que no estoy buscando nada serio – respondía algo desconcentrado.

–Sí. Sí. Sí. Apenas esto empiece a dejar de ser divertido para alguno de nosotros ya no habrá más encuentros – interrumpió algo molesta y respirando entrecortadamente con algunos suspiros.
Vegeta la tenía tomando con un brazo alrededor de sus pechos mientras seguía en su acto de intimidad. Una vez que dejaron de conversar volvieron a seguir lo que estaban haciendo.

Krilin dejó su mochila en uno de los sillones y fue a la habitación de su amigo. Ni siquiera tocó la puerta, simplemente la abrió sin más.

–Oye vegeta ¿y la prostituta?– sorprendió krilin al entrar. Se les quedó mirando a ambos con la boca abierta.

Los otros dos sólo se le quedaron viendo un momento mientras seguían en la misma posición, sólo que sin moverse.

–¿Me llamaste prostituta? – preguntó launch apuntándose con su dedo.

–No. Me refería a la otra… – Se calló antes de que dijera algo mal y no arruinar más a su amigo. ¿Cómo se le ocurre decir que hay otra mujer cuando su amigo está compartiendo lecho con otra diferente? –Sí. Acabo de decir una estupidez– dijo krilin que seguía parado en la puerta.

–¿En serio?– preguntó launch con una pequeña sonrisa burlona y divertida.

–Sí–

–¿Oye krilin?– habló, finalmente, vegeta.

Nadie dijo nada. El pequeño hombre seguía parado en la puerta viendo a ambos en su acto de intimidad. Launch seguía en su posición mirando y esperando a que su amigo se vaya. Vegeta miraba a kirlin insinuando algo, como que los dejara un momento a solas o algo por el estilo. Parecía que éste no captaba el mensaje ya que seguía allí con la mano en la perilla y la boca semi abierta.

–Krilin– repitió vegeta.

–¿hmm? – krilin hizo un sonido para afirmarle que lo estaba escuchando.

–¿Podrías cerrar la puerta? Estoy algo ocupado– habló para, de una vez, terminar lo que estaba haciendo.

–Mierda– no la pensó dos veces, salió de su trance y cerró la puerta para irse a la cocina a beber algo.

Después de un par de minutos más, ambos llegaron al clímax aunque no fue un buen final, después de la interrupción, parece que los incomodó a ambos ya que no pudieron concentrarse bien en lo que estaban haciendo.
Launch tomó su pantalón y su blusa para salir de la habitación, vegeta sólo vistió un buzo y una polera ajustada a su cuerpo.

–Oye, quisiera disculparme– dijo krilin al ver a la mujer saliendo de la habitación.

–No te preocupes por eso – respondió, restándole importancia, mientras se colocaba su chamarra.

–¿Café?– ofreció.

–No, gracias. Tengo que irme. Pero, al menos él lo ofrece – comentó observando a vegeta que se acercaba a la sala.

–Yo también lo hago – se defendió vegeta.

–Jamás lo has hecho – habló la de cabello morada mirándolo.

–Oye, por cierto. Disculpa por todo lo que dije, lo que digo y todo lo que vaya a decir – interrumpió krilin con otra disculpa por lo ocurrido.

–Una disculpa. Que dulce – dijo launch sonriéndole y se daba la vuelta –Él me gusta más que tú, para que lo sepas – le dijo a vegeta mientras se dirigía a la puerta.

–Para que lo sepas, él es mejor que yo – habló sarcástico y apuntaba con su dedo hacia su amigo. Abrió la puerta y se despidió de la mujer para finalmente cerrarla.

Krilin tomó algo que estaba cerca y se lo lanzó al pelinegro.

–Entonces. Saliste con… –

–Bulma – respondió vegeta.

–Y te acostaste con… –

–Launch– terminó la frase de su amigo –Lo hice por ti– aclara vegeta y lo apunta con su dedo.

–¿Lo hiciste por mí?– le preguntó –¿Te acostaste con una hermosa mujer por mí?– volvió a preguntar burlón y divertido.

–Sí – respondió con una sonrisa ladina.

–Gracias. Gracias. Si necesito algo más como eso seguro te lo haré saber para que me ayudaras de nuevo – habló con sarcasmo el pequeño hombre.

–Sólo estoy haciendo mi lista–

–¿Tu lista?– preguntó con el ceño fruncido.

–Sí, mi lista. Bulma está dentro – apuntó con su dedo hacia un papel que estaba escrito el número de la peliazul – Launch acaba de darme el "entonces" – terminó de aclararse el pelinegro.

–¿El "entonces"?– preguntó confundido y curioso.

–Sí, el "entonces". Cuando se trata de chicas, nada bueno viene después de la palabra "entonces"– explicaba vegeta –"Entonces", ¿a dónde va esto?..."entonces", ¿qué estamos haciendo?– seguía hablando y bebiendo de su café.

–¿Y acabas de recibir el "entonces"? –

–Sí acabo de recibir el "entonces". Entonces ahí es cuando termina – respondía vegeta asintiendo.

–¿Siempre?–

–Siempre– afirma.

–Eres un idiota – comentó mientras ambos bebían su café.

Krilin estaba cansado así que optó por quedarse en el apartamento a tomar un descanso ya que después volvería al hospital.
Vegeta salió hacia su trabajo. En el camino se encontró a gokú.

–¿Entonces chichi volvió a usar sus trucos de coqueteo de nuevo? – preguntó vegeta después de haber escuchado lo que su amigo le dijo.

–Sí. Sí. En cierto sentido, sí – el de cabello alborotado sólo asentía al responder.

–¿Entonces es sexy, inteligente y agradable? – volvió a cuestionar el pelinegro de mediana estatura.

–Ah, sí. Sí. Todo eso – respondió sin muchos ánimos.

–¿En serio?–

–Sí. O sea no vamos a salir. No es de ese estilo. Si a eso te refieres, tranquilízate – restaba importancia a su situación –¿Qué hay de ti? ¿Viste a "como se llame"? – cambiaba de tema el pelinegro más alto.

–Bulma – corrigió vegeta –Sí. Fuimos al parque. Salimos – explicó, también restándole importancia.

–¿Fueron al parque, salieron? Te gustaba esta chica cuando pensabas que era una prostituta – respondía gokú. Vegeta sólo reía por lo que dijo –¿Te estas enamorando? – preguntó divertido.

–No–

–Creo que sí. Puedo oírlo en tu voz – interrumpió gokú molestando al pelinegro.

–Me acosté con launch– comentó vegeta para que lo dejara tranquilo y no siga con sus suposiciones.

–¿Te acostaste con ambas?– preguntó gokú asombrado. –¿Tuviste una doble sesión?– volvió a hablar, bueno esto último lo gritó por la emoción de escuchar aquello.

–No lo hice– vegeta daba sorbos a su café evitando mirar a la gente que se les quedaron observando por lo último que su amigo había dicho.

–Perdón, perdón – se disculpaba gokú susurrando. –Tuviste doble sesión. Me encanta – volvió a hablar divertido con una sonrisa.

–No fue doble sesión– se excusaba vegeta.

–Lo hiciste con las dos–

–No lo hice. Bulma se fue a su casa y launch vino a la mía – terminó explicando para que dejara de decir tonterías.

–Eso es lo que me gusta de ti. Nunca presionas demasiado y siempre tienes un plan B. Ahora, cuando te acostaste con ella te quejabas de la situación por su "trabajo" y resulta que en realidad tú eres el prostituto – habló gokú burlándose.

Llegaron a sus oficinas y se pusieron a trabajar. Tenían que presentar su proyecto que suspendieron la anterior vez cuando se habían encontrado con la peliazul.
Después de un agotador día lograron volver al apartamento del pelinegro de mediana estatura. Allí se encontraba krilin.

Una vez que llegaron, gokú se fue buscar un par de cervezas, vegeta tomó su celular para llamar a alguien.

–Hola, habla bulma– contestaron desde la otra línea del móvil. Se encontraba revisando algunos papeleos para su nuevo proyecto.

–Hola, soy vegeta – Bulma al escuchar su voz no pudo evitar sonreír. –Tenemos una cita esta noche en el parque gramercy. Vístete elegante y bonita. ¿Estás conmigo? – oyó preguntar al pelinegro.

CONTINUARÁ…


N/A: Gracias a todas por leer. Espero que les haya gustado el capítulo y me encantaría que dejaran algunos reviews para saber su opinión :D