CAPÍTULO IX: "ESO ES COSAS DE NOVIOS"
Se dirigió a su trabajo. Entró y en su escritorio se encontró con gokú, algo extraño ya que éste llega tarde, y se pusieron a hablar. Vegeta no tardo en comentarle todo lo que pasó la noche anterior con la peliazul.
–Hola muchachos, habla yajirobe – interrumpió el hombre gordo con su típico ánimo aburrido.
–¿Qué pasa yajirobe? – habló vegeta, que se encontraba en su silla rotatoria.
–Bueno, la señorita Bulma acaba de enviar la portada del libro – comentó yajirobe.
–¿Y quiere que la hagamos nosotros? – preguntó gokú, que estaba sentado en el escritorio.
–Específicamente – respondió.
–¿específicamente? –
–Exactamente – volvió a responder.
Gokú y vegeta celebraron dando un pequeño grito y una chocada de manos.
–Gracias, yajirobe – el pelinegro alto agradecía las buenas noticias. Yajirobe se limitó a sonreír para finalmente irse de allí.
–Oye, espera. Déjame entender. ¿Te acuestas con esta mujer y nos consigues trabajo? – gokú se acercaba a vegeta mientras hablaba.
–Así parece – fue la única respuesta del pelinegro más bajo.
–Y pensar que todo este tiempo creímos que era una prostituta –
–Bueno, sí –
–Pero en realidad, la única prostituta aquí eres tú – apuntó con su dedo a su amigo y hablaba con un tono burlón. El otro pelinegro sólo rio ante el comentario de su amigo.
Se quedaron a trabajar con la portada mientras seguían conversando. El tema principal era krilin. Otra vez intentando idear un plan para conseguirle un ligue o se divierta con ellos y así olvide a su ex – esposa. Entre plática y plática la hora se fue rápida.
Gokú fue el primero en irse ya que vegeta quería irse caminando, estar a solas un momento para poder pensar.
Bulma…volteaba a un lado y lo primero que se llevaba su atención era todo objeto de color azul. En ese momento su teléfono sonó y, como por arte de magia, cual fue la casualidad que era justamente ella.
–De nuevo, no vino nadie – comentó triste y decepcionada. Ella estaba en una librería donde organizaba conferencias, traía autores de libros para poder hablar al respecto pero, como siempre, todo estaba ausente.
–¿De nuevo? ¿Por qué no te consigues mejores autores? – preguntó con un tono divertido sabiendo la respuesta de la mujer.
–Oh…¿sabes? Ni siquiera había pensado en eso – respondió sarcástica –sí, lo he estado intentando desde un comienzo –
–Bueno, cuando termines ven a mi casa a tomar un trago – invitó vegeta mientras abría la puerta de su apartamento.
–Iré más tarde. Adiós – se despedía bulma con una sonrisa. Otra vez, hablar con él la hizo sentir mejor y ya no estaba tan desanimada como antes. ¿Qué tenía ese hombre que la hacía sentir de esa forma? Se supone que se dedicaría a su empleo. Ahora, no puede evitar llamarlo ni dejar de verlo.
–Adiós – colgó la llamada y vio a sus amigos ya en su apartamento. Uno estaba en el baño y el otro jugando videojuego.
Se acercó a krilin, tomó el segundo mando y se lanzó al sofá para acompañar al pequeño en su partida de juego. Empezaron a hablar sobre por qué no llegó al apartamento en la mañana y krilin aprovechó en comentarle que la noche anterior se había acostado con una mujer, ocultando la identidad de ésta ya que sabía que si les decía que era maron ellos se molestarían. Sólo quería decirle eso para que ellos dejaran de lado sus estúpidos juegos de ligue y lo dejaran tranquilo.
–No entiendo por qué no me cuentas. Sólo cuéntame donde lo hiciste – insistía vegeta.
–No te lo diré. Deja de preguntar –
–¿Por qué? Sabes que me lo dirás. Cuéntame todo – volvía a insistir el pelinegro mirando hacia la televisión.
–Lo sé. Pero no te lo contaré por ahora – krilin seguía negándose a la insistencia de su amigo.
–¿Por qué? –
–Porque te estoy ganando – cambiaba de tema el pequeño hombre para que su amigo dejara de molestar.
–Te pones muy sensible y luego sueltas todo lo que tienes que decir – comentaba vegeta.
–cada vez que pierdes, siempre te pones de mala – respondía krilin. En ese momento gokú salía del baño interrumpiendo la conversación de los dos muchachos.
–¿Viejo, te acabas de hacer otra vez allí? – preguntó vegeta molesto.
–Ya te dije que no – se defendía gokú excusándose de la situación.
–Siempre – comentaba krilin.
–¿Por qué te importa tanto lo que hago ahí adentro? No estaba haciendo –
–eres desagradable, viejo –
–No. ¿Por qué les importa tanto lo que haga en el baño? Y no estaba haciendo – el pelinegro estaba cansado de que se molesten tanto por eso.
–Sí, claro – habló vegeta con un tono sarcástico.
–Créanme. ¿Ahora de qué están hablando? – gokú se acomodaba en el sofá, al lado de vegeta.
–Krilin nos dirá con quién y dónde tuvo sexo anoche – vegeta decidió dejar la situación del baño a un lado para concentrarse en el tema principal.
–Oh, krilin. ¿Dónde tuviste sexo anoche? – preguntaba gokú divertido mientras bebía de su botella.
–¿Por qué les importa tanto donde tuve sexo anoche? –
–Porque somos tu amigos. Queremos saber – seguía insistiendo el pelinegro más alto.
–¿Dónde tuviste sexo, krilin? – interrumpió vegeta, yendo al grano para que su amigo no cambie de tema.
–En el hospital – el pequeño se dio por vencido ante la tanta insistencia de sus amigos.
-¿Qué? ¿Es enserio? – el de cabello alborotado escupió toda el líquido que estaba bebiendo.
–Krilin, eso es asombroso – vegeta se levantó para ir a sacudir a su amigo por el asombro de las palabras que había escuchado.
–Tu esposa nunca tendría sexo en el hospital. Es muy tensa – comentó gokú con una sonrisa divertida.
–Ni en un millón de años – concordaba krilin.
–Estoy orgulloso – dijo vegeta. Cuanto tiempo esperó para oír eso de parte de su amigo.
En ese momento el timbre de la puerta llamó su atención, interrumpiendo sus actividades.
–¿Qué fue eso? – preguntó gokú. Nadie suele visitarlos ahí, al menos que sean mujeres traídas por su amigo, pero se suponía que se pasarían la noche entre ellos.
–No lo sé – respondió vegeta con el ceño fruncido. Se levantó –¿Ordenaste comida? – preguntó el pelinegro mientras se dirigía a la puerta.
–No ordené comida ¿y tú? – respondió el de cabello alborotado cuestionando al más pequeño.
–Bueno, es bulma – respondió vegeta después de acercarse a la puerta y escuchar su voz por el control de voz de la puerta.
–¡¿Qué carajo?! ¿Estás hablando en serio viejo? – gokú volvió a escupir su bebida al oír aquello –Esto es un lugar lleno de testosterona, vegeta – seguía quejándose el pelinegro.
–Es mi apartamento – aclaró vegeta encogiéndose de hombros.
–Sí, buen punto – krilin ya se levantaba para acomodarse al lado del pelinegro más alto.
–No es un buen punto. En primera acabo de hacerlo en el baño – afirmaba para dar motivos para que no la dejara entrar.
–Lo sabía –
–¿Por qué no lo haces en tu apartamento? – krilin cuestionaba molesto ya que, ahora, él también vivía allí.
–No puedes invitar a una chica a un lugar como este – ignoraba ambos comentarios para seguir reprochando la idea de su amigo.
–No la invité –
–¿No la invitaste? Eso es peor –
–Eso es mierda de novios – comentó krilin con un ceño fruncido.
–Una mierda de "tengo novia" – apoyaba el pelinegro alto.
–Está bien. Ahora, voy a dejarla entrar – ignorando los comentarios de sus amigos, vegeta se volvía a dirigir a la puerta.
–No la dejes entrar – decían, gokú y krilin, al unísono.
–La dejaré entrar – amenazaba divertido acercándose lentamente a la puerta para provocar a sus amigos.
–No lo hagas –
–La estamos pasando bien ahora, ¡Carajo! – ese fue el último intento de hacerle cambiar de opinión al pelinegro. Para su desgracia, no funcionó.
–Oops…la dejé entrar – volvió a decir después de presionar un botón para abrir la puerta de afuera.
–La dejó entrar – dijeron los otros dos, desanimados.
–A ver. Ustedes dos necesitan calmarse – vegeta se cruzaba los brazos para poner serio la situación. Sus amigos parecen unos niños cuando se lo proponen.
–¿No se supone que las veamos dos veces a la semana? ¡Y tú ya la viste dos veces en un día! – volvía a reprochar el pelinegro.
–Viejo, ¡relájate! – aconsejaba vegeta con los brazos cruzados a la altura de su pecho.
–Invítala entonces. Ella no va a querer saber nada con la Xbox. Así que, voy a estar sentado aquí, pensando "tengo que tirarme uno pero no puedo hacerlo" – Nuevamente, reprochaba gokú a su amigo –Espero que sus amigas sean sexies, porque ya estoy molesto. Abre la estúpida puerta, me da igual. De todos modos, ya me estoy echando a perder – terminó de hablar para darle un gran sorbo a su bebida que tenía en sus manos.
CONTINUARÁ….
N/A: Holaa! Bueno esta historia ya la tenía hecha y realmente lo siento mucho si decepciona la falta de inspiración en el capítulo, creo que es muy notorio. Me quedé totalmente en blanco y no me gusta que se me acumulen las cosas y debido a eso no me quedó de otra que subir el cap. de esta forma :/
Quiero avisarles que, debido a que no tengo mucho tiempo, me tomaré un descanso con esta historia. Creo que estoy mejorando, o eso espero jeje por favor me gustaría que dejaran comentarios para saberlo ;) Bueno, volviendo con el aviso, no quiero seguir, por ahora, con esta historia ya que la arruinaría por mi falta de inspiración e interés. En estos momentos estoy más metida con mi otra historia. Así que prefiero dejar este fic por un tiempo hasta volver a recuperarme y regresar de mejor manera. Bueno agradezco a todas que me dejan review y comentarios muy bonitos:D También a las que siguen este fic y lo tienen como favorito jeje Muchas gracias a todos las lectoras y todo aquel que se tome su tiempo en pasar por aquí. ¡Cuídense y Hasta Pronto!
