NOTA: este capítulo es el más ardiente y no recomendado para niños. Quería demostrar la pasión que tienen estos dos pero solo será en este capitulo, los demás iran más dedicados a como trasncurre su luna de que os guste, si queréis que continue después de la luna de miel (dos caps más y termina) dejadme reviews y lo considerare.
La atracción fue inmediata, Kate arrancó la ropa de su marido con gran pasión pero la tarea de Rick fue más complicada, se atascó con la cremallera y después con el corsé del vestido pero continuó, con persistencia, hasta que ella estaba en ropa interior justo en frente de él. Y se detuvo unos minutos a admirar su pelo ondulado y revuelto, sus ojos a veces verdes a veces avellana, y esos pómulos tan perfectos propios de la que un día pudo ser modelo pero se convirtió en policía, más tarde se paró en la cicatriz del disparo justo en el medio de sus pechos y como la primera vez que se acostaron juntos la acarició y ella al igual que aquel día colocó su mano sobre la de él dejándolo recordar el momento donde casi pierde a la persona más importante de su vida y a la vez tapándolo y dejándolo atrás como un recuerdo que quedará en el pasado para siempre, le desabrochó el sujetador y la sentó en el borde de la cama para succionarle el pezón izquierdo mientras con la mano derecha acariciaba el otro seno, cuando la oyó gemir, pronunciar su nombre entre balbuceos decidió darle más y más hasta escucharla llegar a lo más alto; así que con su mano izquierda bajó hacia la única prenda que le quedaba y apoyo la mano donde más lo necesitaba ella, en su clítoris, para acariciarlo superficialmente con delicadeza y Kate se arqueó insistiéndole a Richard para que introdujera dos dedos en su interior y acariciara las paredes húmedas y ya preparadas para recibirlo,así que le arrancó las braguitas de encaje blancas y se inició en la tarea, su mujer susurró un "más fuerte, Rick" y él siempre atento a sus ordenes aumentó la intensidad de sus caricias como solo el sabía hacerlo. Cuando su mujer arqueada y sin aliento estaba a punto de ser devorada por un orgasmo abismal, él paro sus caricias para escuchar un gruñido de lo más profundo de la garganta de su musa que le regañaba por parar, por no dejarla terminar.
-Todavía no, muñeca, déjame disfrutar de ti y de tu sabor – sin más, el escritor presiono su boca en la entrepierna de su mujer y comenzó a darle placer con su lengua, soplando, besando e introduciéndose en sus pliegues, haciendo pequeños circulos y moviendo su lengua ávidamente. Kate no pudo más, se arqueo, gritó y sucumbió al orgasmo más placentero de su vida. –Te quiero –dijeron a la vez, ambos mirándose con una sonrisa.
Después de eso Rick fue el que no pudo más e introdujo su miembro en lo más profundo de Kate y ésta se arqueo hacia delante aún con sus piernas temblando pero para sentirlo entero en su interior y tan sólo con ese gesto el pequeño Rick se hinchó más si es que eso era posible. Ahora ella quería llevar el control, así que lo rodeo con las piernas y con un giro magistral consiguió ponerse sobre él y moverse a su ritmo. Ambos se coordinaban perfectamente en una danza que durante dos años habían aprendido de memoria y en el momento justo, cuando se miraron a los ojos, ambos llegaron a la cima a la misma vez.
Media hora más tarde
Ella tumbada sobre el pecho de él aún jadeante y sudorosa con los ojos cerrados recordando lo vivido hace rato mientras que él le daba besitos tiernos en el pelo y jugueteaba con sus rizos. De repente, acordándose de algo, se levantó y se colocó de nuevo sobre él, aún ávida, con ganas de más y él asombrado y sin palabras no sabía que podría querer ahora esta mujer:
-Tenemos una cuenta pendiente desde la ceremonia de nuestra boda, ¿recuerdas?
-Mmm..¿si? yo no me acuerdo de nada –la sonrisa de Rick fue ensanchándose a medida que se acordaba de esa conversación y a medida que su mujer descendía sobre él, besando su torso lentamente hasta llegar a su epicentro ,instantáneamente la sangre de su cerebro bajo al sur cuando su mujer comenzó a rodear su pene suavemente con las manos para acto seguido introducirselo en la boca, primero la punta y después un poquito más, tanto que él casi podía sentir la garganta de ella-aaaaaah…creo que ya me…acuerdo..inspectora- ella siguió admirando su juguete, acariciándolo de arriba abajo, echando miradas lascivas a su hombre y volviéndoselo a introducir en la boca hasta que Castle no aguantó más y se corrió.
-Esto era una parte de lo que yo quería hacer para torturarte pero creo que no es suficiente ¿verdad, señor? – y sin que a su marido le diera tiempo a reaccionar saco las esposas que había tenido justo al lado todo el tiempo y lo esposó a la cama de modo que no se pudiese mover y ella pudiese hacer cualquier cosa con él- ¿preparado señor Castle?, tiene derecho a guardar silencio, no mejor aún, debe guardar silencio pues cualquier cosa que diga puede ser usada por mí ante un tribunal e impedir la continuación del juego, ¿me ha entendido o no? – y dicho esto, una hora antes de quedarse dormidos totalmente, se iniciaron en su juego de policías sexys y ladrones malos.
