NOTA: Para guiguita y para mi querida Vicki por ser una de mis mayores seguidoras. Gracias.
Velas. Rosas. Vino para mí y zumo de uva para ella. Solomillo con salsa de queso, el antojo de la semana. Oigo la llave en la cerradura y por instinto me aliso la camisa y me toco el pelo. Kate se para en la puerta asombrada por la escena. -¿Qué es esto Castle?
-Esto es un regalo para la mamá más guapa del mundo. No que va, no solo eso, mi madre y Alexis se han ofrecido a cuidar de Jaimie esta noche para que nosotros pudiéramos estar asolas. Están abajo, en la casa de mi madre así que si llora o le pasa algo pueden venir a molestarnos, ya se lo he dicho, tranquila.
-Oh, vale. –Miró de nuevo la mesa y después la habitación, de inmediato supe que estaba pensando. –Estaba seguro de que al llegar del trabajo te apetecería tu baño nocturno, corre, está preparado.
-Dios Rick, eres un cielo. –Se acercó corriendo hasta mí y me dio un beso en la mejilla para después correr al baño.
Cuando saque el solomillo del horno y mientras lo dejaba reposar decidí ir a ver a mi preciosa mujer.
-Kate, ¿se puede? –Entre sin esperar respuesta- woaw, perdón.
-No, tranquilo, así mejor y me puedes dar un masaje, que después del baño siempre viene bien.
-Pero, ¿no quieres ponerte la ropa primero?
-No, así mejor, además hace calor y así estoy fresquita.
-Va…vale.
Me acerqué a ella que se sentó en la silla junto a la bañera –separame el pelo de la espalda castle si no no vas a poder darme el masaje –de repente su voz se había vuelto demasiado sensual pero hice lo que me ordenó y separé el pelo de la espalda y lo coloqué en el hombro derecho, esto era demasiado excitante. -¿Tengo que darte todas la instrucciones? Ahora tienes que colocar tus manos en mi cuello y masajear mi espalda como tú sabes, solo como tú sabes Rick –esto último lo había dicho gimiendo, estaba seguro de que así había sido. Coloqué mis manos en su cuello y comencé a masajearle la espalda, cerró los ojos y se dejó llevar, sus labios se curvaron en un amago de sonrisa y entonces comencé a besarle el cuello mientras seguía con el masaje, después la espalda, me puse de rodillas y comencé a masajear su cintura.
-Kate, date la vuelta. –mi voz estaba ronca por la excitación que sentía. Cuando estuvo frente a mí volvía levantarme y esta vez masajee su cabeza, bese su frente, sus ojos, sus mejillas, su cuello de nuevo, cuando llegué a sus pechos le pregunté: ¿quieres que continúe el masaje?
-Sí, por favor. –Y así lo hice, comencé a masajear sus pechos y sus pezones se endurecieron al instante, me acerqué a uno de ellos y lo mordique pero con mucho respeto, pues Kate no solo seguía dando el pecho de vez en cuando a Jaimie sino que además estaba embarazada. Gimió y esa fue mi señal para acercarme a su boca y darle un beso de los que quitan el aliento, un beso cargado de necesidad. La levante del taburete y la senté en el lavabo. –Por favor Rick, haz algo pero ya, me muero de ganas. –Sonrei y comencé a introducir dos dedos en su interior, húmedo, para mí. De repente sentí calor, mucho calor y me desprendí de la camisa y el pantalón, por fin la presión de ahí abajo quedo liberada y Kate me suplicó con la mirada que le hiciese el amor. Comencé a introducirme lentamente en su interior por miedo a que pudiese hacer daño al bebe, la agarré de las caderas y entonces ella fue quien se movió de tal forma que mi miembro se introdujo entero en su interior y se hinchó más si cabe cuando mi musa se acercó a mí y me besó, me besó con mucha pasión y me susurro al oído un "más rápido por favor, lo necesito", "pero y ¿el bebe?" "no pasará nada, con Jaimie no paso nada" y me convenció, no pude aguantar más y aceleré el ritmo hasta que ambos, llenos de un amor infinito nos dejamos llevar.
-Waow, no me esperaba poder hacer esto esta noche, aunque echo de menos al renacuajo se puede quedar más a menudo con tu madre, al menos durante mi embarazo.
-Tu embarazo, me encanta. ¿Te das cuenta de que vamos a tener un bebe? –y entonces recordé cuando me lo dijo, lo alucinado que me quedé y la felicidad que me embargó.
¿Sabés? Aunque no es tu cumple yo tengo un regalo para ti.
-¿Sí? ¿Cuál?
-El regalo de que vamos a tener un nuevo bebe, Rick estoy embarazada.
-¿EMBARAZADA? ¿Cómo?
-¿Cómo? ¿ En serio necesitas que te lo explique Rick?
-No no pero…¿la píldora?
-Se me olvido tomarla con el estrés del trabajo y…bueno..lo siento Rick, se que no es el mejor momento para un bebe pero…
-¿Qué no es un buen momento? Es el mejor momento, Kate, yo tengo una edad y o tengo hijos ya o no los tengo y así mejor porque se llevaran un año y nueve meses con Jaimie lo que significa que podrán jugar juntos y seremos más en el equipo de laser tag y dios Kate, me has vuelto a hacer el hombre más feliz del mundo.
- Te quiero. –SIEMPRE.
-Bueno, ¿Cuándo voy a poder probar el delicioso solomillo?
-Eh, voy, espera que me vista.-Me puse los pantalones y la camisa rápidamente y salimos al salón, nos sentamos uno frente al otro y como tenía preparado puse "In my veins" en el reproductor. La velada fue maravillosa, volvimos a sentir la conexión que habíamos sentido desde el primer momento en que nos vimos, volvimos a ser Castle y Beckett, los compañeros en el crimen, Castle y Beckett como confidentes.
Tras el primer plato nos sentamos en el sofá donde nos aguardaban unas fresas con nata y a mi mujer se le ocurrió la idea más maravillosa del mundo.
-Quítate la camisa.
-¿Qué? NO ¿Por qué?
-Confia en mi, quítatela. –Y solo ese confía en mi me bastó. Me quite la camisa y ella me untó la nata por encima, se sentó a horcajadas sobre mi y comenzó a untar las fresas en la nata de mi pecho, una vez mordía ella y otra mordía yo. En esas estábamos cuando alguien llamó a la puerta. –Oh, mierda. Jaimie.
Kate se levantó rápidamente de encima de mí y yo fui corriendo al baño a ducharme y quitarme la nata de encima. La diversión se había acabado por hoy pero había merecido la pena.
