-¡PAPÁ, PAPÁ, MAMÁ, MAMÁ! –antes de poder abrir los ojos mi hijo se abalanzó sobre nuestra cama y comenzó a saltar lleno de excitación –APA NOE, APA NOE!

-¿Ha venido papa Noel cariño? –Kate tenía un ojo abierto y el otro a la mitad, era la primera Navidad en la que el niño era consciente de que recibía regalos y no estaba acostumbrada. -¿Quieres que papá vaya contigo a abrirlos mientras mamá va al baño un momento?

-SIIIIIIIII, AMOS PAPÁ.

Jaimie cogió con su pequeña manita la mía y una vez abajo corrimos ambos hacía el enorme árbol situado en el centro del salón, el cual la noche anterior se llenó de regalos para el niño. Él se sentó frente a ellos indeciso, sin saber cual desenvolver primero así que me miró y me invito a sentarme junto a él.

-Mutos regalos papá.

-Sí pero te voy a enseñar un truco, tenemos que empezar por los pequeñitos para después abrir los grandes, -Y con eso al niño se le ilumino el mundo y rápidamente se acercó a los paquetes pequeños que Kate y yo convenientemente habíamos colocado delante. Un peluche de Gru con dos minions fue lo que contenía el primer paquete, después un pijama-body del rey león, un conjunto de invierno con guantes, bufanda y gorro a juego, otro pijama de los monstruos SA, un coche teledirigido, el barco playmovil y un dinosaurio de peluche, todo esto simplemente en los paquetes pequeños. Pero antes de llegar a los grandes y justo cuando su madre salía de la habitación acariciando su tripita de 6 meses el niño encontró el paquete de su madre.

-MAMI, APA NOE TE HA TAIDO UN EGALO! –Se acercó corriendo a su madre y tras darle un beso en la tripita le entregó el paquete aguardando impaciente a que lo abriera. -¿Qué E?

Kate acababa de desenvolver el regalo el cual contenía tres cosas: dos pases para un fin de semana romántico en el balneario de la ciudad, un collar con pendientes a juego y una carta. –Oh Castle, son preciosos. Mira Jaimie, un collar y unos pendientes.

-PUE YO TENGO MÁS COSAS, MIRAAAAAA.

-¿A ver? ¿Todavía te quedan esos paquetes? Venga os ayudo a abrirlos.

Aprovechando como se entretenían abriendo regalos fui a preparar el desayuno tortitas, huevos con bacon y batidos de chocolate para todos, por supuesto una vez servidas las tortitas las decore con árboles de navidad y junto al plato un bastón de Navidad para cada uno. Cuando volvi para ayudarlos con los regalos el niño los había abierto casi todos, el coche de policía que le había regalado su madre con una sudadera de la comisaría a juego, los aviones que habíamos comprado para colgar en su cuarto, la casa interactiva de Mickey y las piezas de lego. Solo quedaban dos paquetes junto al árbol y uno no lo había puesto yo allí, ese paquete no era de mi hijo. –APA, OGE TU EGALO.

No era un paquete muy grande pero tampoco muy pequeño, cual fue mi sorpresa al encontrarme la edición completa de todos los libros de Shelock que la semana pasada le había dicho a Kate que no tenía. La lupa y la boina de detective privado. En otro paquete estaba la temporada completa de Nebula 9 con el viejo traje de teniente Chloe de Kate y una nota: "Me prometiste que verías la temporada completa y no lo hiciste. Cumple tus promesas y cumpliré las mías. Kate" Quedaba un último envoltorio que contenía un álbum de fotos y en la portada estaba escrito : DESDE EL MOMENTO EN QUE TE CONOCI MI VIDA SE VOLVIÓ EXTRAORDINARIA… al abrirlo de la primera hoja cayó un folio con un dibujo de Jaimie en el que había dibujado a su mama y su papa abrazándolo junto al árbol.

-Castle, ¿estás llorando?

-No, es que algo me está dando alergia. –Me abalancé sobre mi familia y los tiré contra el suelo haciéndoles cosquillas y besándolos por todos lados porque sí, era el hombre más feliz del mundo.

En ese día el espíritu navideño se palpaba por toda la casa, llegaron familiares y amigos con regalos a los que les dimos también un regalo y mi hijo disfruto como el que más de todos sus regalos. Mataría por que todas las navidades de nuestra vida fueran así.