"Atención a todos los pasajeros, el avión con destino a la toscana estará listo para despegar en diez minutos"
Mi mujer sujetaba a la pequeña Johanna, de tres añitos, y la abrazaba bien fuerte, aspirando su aroma para tenerlo presente estos cinco días que íbamos a estar en la maravillosa toscana, ella y yo solos por fin, para celebrar nuestro sexto aniversario de boda. Jaime, alto, con el pelo desaliñado y con su Mike en brazos se agarraba a mi pierna llorando porque en los cinco años que tiene no lo hemos dejado nunca solo. Me agacho para estar a la altura de su cabeza y le revuelvo aún más el pelo.
-Colega, no llores –le digo mientras secó con mis manos las lágrimas que le resbalan por los ojos- mamá y yo nos vamos solo cinco días y te prometo que te vamos a llamar todos los días ¿vale?
-Vale –aún así no parecía muy convencido
-Y además ahora sí que te tienes que portar como un hermano mayor y estar todo el rato con Johi, ayudar a los abuelos a cambiarle el pañal, jugar con ella y si llora y nos echa de menos tienes que ser fuerte y decirle que volvemos en seguida. ¿Vale?
-Pero es que eso es mentir y no se puede mentir porque si no mamá nos lleva a la cárcel.
-Pero cuando es para una buena causa si se puede mi amor –posé mis labios en su frente y le di el beso más tierno que jamás le haya dado, y una lágrima resbaló por mi mejilla.
Johanna agitaba sus brazitos hacia mí: "Apá, apá, io"
Al cogerla ella me apretó fuerte el cuello, llorando. Mi pequeña Kate, mi niña preciosa, se ha convertido en la segunda niña de papa, me tenía enamorado, sus ojos verde-avellana te miraban inquisitivos, grandes y brillantes y su pelo castaño claro rizado caía largo por su espalda. En estos momentos su pequeña manita acariciaba mi mejilla y me miraba implorando que no me marchase.
-Johi, cariño, papi te quiere mucho ¿Vale? Y acuérdate que en invierno nos vamos a Disney.
-¿Iney? Sí.
-Bueno queridos, deberíais marcharos qué vais a perder el avión – cuando mi madre recogió a Johanna Kate y yo subimos por la pasarela y nos dispusimos a hacer el primer viaje romántico desde hace cinco años.
-La 209, es esta. –Entramos a la suite del "Albergo du Trevi", una espaciosa habitación pintada en blanco rodeada de ventanales con vistas a los preciosos jardines de la Toscana y en el centro una gigantesca cama de matrimonio. Además había unos cómodos sofás frente a un televisor de plasma y un minibar. A la derecha un espacioso vestidor y a la izquierda el baño.
Mi mujer estaba de espaldas a mí, frente a la cama mirando por la ventana. Me acerqué a ella y le agarré la cintura con una mano mientras con la otra le separé el pelo hacia un lado y dejaba un reguero de besos en el cuello. Posé la otra mano en la cintura y le di la vuelta violentamente para que quedara de cara a mí. La tumbé en la cama con amor y comencé a besar cada parte de su cuerpo mientras la desnudaba y cuando por fin acabé de hacerlo ella tomo la iniciativa y me dio la vuelta poniéndose a horcajadas sobre mí y comenzó a desnudarme. Hacía muchísimo tiempo que no nos sentíamos así, el uno parte del otro, dos cuerpos unidos, hacía mucho tiempo que no podíamos hacer esto sin ser interrumpidos y aunque esos dos angelitos que teníamos en casa eran el mejor regalo del mundo, mi mujer y su cuerpo eran otro de los regalos que me habían hecho en esta vida y necesitaba momentos como estos.
Horas después estábamos los dos tumbados, ella sobre mi pecho dibujando círculos y yo dejando pequeños besos en su cabeza mientras le acariciaba el pelo. Ambos admirábamos las preciosas vistas que teníamos en frente:
-Deberíamos ir a dar una vuelta, ¿te parece? Quizás al centro o al casco antiguo aunque también podemos visitar las viñas, ¿qué te apetece?
-mmm, mejor demos una vuelta por el casco antiguo que está más cerca.
Debíamos parecer dos adolescentes embobados el uno con el otro, agarrados de la mano bien fuerte, besándonos por ningún motivo en particular o compartiendo un magnifico helado de vainilla italiano. Al pasar por una librería Kate quiso entrar para buscar algún libro que leer en italiano.
-Mira Kate, está publicado "Ranging Heat" aquí, léetelo en italiano.
-No, me lo sé de memoria ya, además acabo de encontrar el libro perfecto pero hasta esta noche no te lo pienso enseñar.
-¿Por qué? ¿Cuál es?
-Ah, te esperas a que te cuente un cuento para dormir esta noche.
Y así sin más salimos de la tienda, disfrutando el uno del otro como una pareja más, sin hijos, sin responsabilidades.
NOTA: este cap es doble, la segunda parte dentro de un poquito, os prometo que la segunda parte estará mucho mejor, he reservado lo mejor para esta.
PD: quedan únicamente tres capis más después de este doble porque si no se hace ya eterno.
