UN AÑO ANTES
-El premio Pullitzer es para Richard Castle como el mejor escritor de misterio y novela policiaca – un salón mostraba a una multitud de gente elegantemente vestidos con suculentos manjares sobre la mesa que se levantaban y aplaudían al escritor. Richard Castle, vestido con un elegante traje de camisa blanca y corbata negra subió al escenario a recibir el premio.
-Gracias, muchas gracias pero el mérito no puede ser solo mío, para nada, yo solo soy el que pone las palabras en los libros, los que me aportan las ideas y me proporcionan los datos son todas las personas con las que me documento, desde la CIA hasta la maravillosa comisaría 12 y mi preciosa mujer, Katherine Beckett.- cuando terminaron los aplausos Castle retomó las palabras –Tengo que comunicar que me retiro del género de misterio porque quiero probar nuevas experiencias, documentarme en cosas distintas, pasar más tiempo con mis hijos, con mi familia. En unas semanas mi mujer y yo vamos a dar la bienvenida a nuestros mellizos y me gustaría poder retirarme durante un tiempo para cuidar de mis cuatro hijos.
Este fue un gran impacto para todos los allí presentes y para los fans de Castle que mostraban su desagrado. Sin embargo él estaba totalmente convencido, Jamie ya tenía cinco años y Johanna estaba a punto de cumplir los tres e iban a tener MELLIZOS, aún recordaba la reacción de Kate ante la noticia.
FLASHBACK
Kate estaba nerviosa, se movía de un lado al otro de la sala, aunque ya estaba de tres meses todavía no podía creer que estuviera embarazada, se había dicho a si misma cuando tuvo a Johi que ese sería su último embarazo pero tres niños eran demasiados, Jamie todavía necesitaba mucha atención, con los deberes, la ropa, el baño, incluso a veces con la comida, había que llevarlo a clase, al futbol y a beisbol. Johanna tenía tres años, acababa de empezar las clases y por supuesto había que bañarla, darle de comer, jugar con ella y prestarle muchísima atención. Eso sumado al nuevo bebe iba a obligarla a abandonar la comisaría porque Rick no podría solo.
-Señor y señora Castle.
El doctor que había llevado sus anteriores embarazos le aplicó el gel frío sobre el vientre. –Bueno Kate, Rick, ¿preparados para saber el sexo del bebe?
-Impacientes –Kate no respondió.
El doctor estuvo varios minutos mirando al monitor, pasando la máquina por toda la zona abdominal de Kate, algo pasaba así que Kate se asustó.
-Doctor, ¿Qué ocurre?
-Necesito que me traigas la ecografía 3D, por favor.
La enfermera salió a la habitación contigua y volvió a los pocos minutos con una máquina un poco más grande y más moderna que la que estaban usando con Kate, repitieron el proceso del gel frío y fue entonces cuando Kate miró al monitor, la ecografía era distinta a las dos anteriores, aparte de ser más nítida, el niño, porque era un niño, tenía tres piernas. Castle también se percató de ello y le dijo al doctor:
-Doctor, ¿es normal que mi hijo tenga tres piernas?
-No, señor Castle, efectivamente su hijo tiene tres piernas pero, miren –el doctor movió la imagen un poco más hacia abajo y allí estaba, una niña en otra bolsa amniótica, de espaldas a su hermano. –Van a tener mellizos, un niño y una niña.
-Pero, pero…no puede ser, la última vez que vinimos solo se oía un latido y..no se veía a la niña.
-La niña debía de estar detrás de su hermano y por eso no la vimos y sus corazones deberían de estar latiendo a la vez, como ahora.
Al salir de la consulta Rick cogió a Kate en brazos, dándole vueltas en el aire.
-¡Vamos a tener mellizos, mi amor! Tendremos dos niños y dos niñas. ¿No es genial? Además podemos aprovechar todas las cosas de Jaime y de Jo.
-Sí
No estaba para nada contenta, entró en una especie de trance varias semanas hasta que Rick le dijo que él se encargaría de todo, que Martha estaría con él cuando ella estuviera trabajando y le repitió que era el hombre que susurraba a los bebes.
Dos días después de los premios Kate se levantó en la madrugada sobresaltada, era la hora, sus niños reclamaban salir.
-Rick, Rick, ¡DESPIERTA! –su marido fue al baño, metió en la bolsa de bebe todo lo necesario: paañales, chupeta, gorrito, body, cremas, la ropa para Kate, cremas para Kate. Cogió a sus hijos con cuidado de no despertarlos y los montó en el coche, después le tocó el turno a Kate. Llegaron al hospital y los instalaron en una habitación privada para los cuatro. Media hora después de haber llegado una doctora comprobó la dilatación de Kate, 9 cm.
-Kate, estás ya lista, se nota que tienes experiencia en esto de tener hijos, vamos a llevarte a quirófano.
Rick se moría por entrar y gracias al cielo su suegro llegó en ese momento para quedarse con sus hijos, les dio un beso a ambos y fue a ver nacer a sus mellizos.
Fue un parto rápido, primero nació el niño, 3.800, Rick acompañó a la enfermera a lavar al niño pues la niña iba a tardar unos minutos.
-Señor Castle ya llega la niña.
Efectivamente en diez minutos Kate dio a luz a una preciosa niña, que nació con los ojos abiertos, azules.
Pronto descubrieron que la única diferencia entre los niños eran los ojos, azules los de Alison Castle, verdes los de William Castle, por lo demás eran la viva imagen de Rick.
ESE AÑO
Dos días después de celebrar el cumpleaños de los mellizos, la familia Castle al completo: Martha, Rick, Alexis, Jamie, Johanna, Will y Ali, y Jim Beckett acudían a la sesión de investidura de Kate como senadora de los . Se lo habían propuesto seis meses antes, cuando decidió dejar el trabajo en la 12 porque le iba a quitar mucho tiempo de estar con sus hijos, Castle le dijo que lo aceptara porque aunque tendría que hacer muchas campañas, la mayoría serían en NY y juntos lidiarían con los horarios.
"Prometo que conmigo este país saldrá adelante, gracias a que he estado en las calles, protegiéndolas y limpiándolas de asesinos, de cobardes y corruptos puedo afirmar que mi candidatura es totalmente limpia, que nunca caeré en manos sucias, sobre todo porque tengo las mejores voces de la conciencia, tengo el mejor apoyo, el de mi familia. Además me gustaría que todos los abogados de la ciudad reabran, desde hoy, la iniciativa pro-justicia, por mi madre, Johanna Beckett, hoy hace 20 años de su muerte y en su memoria deberíamos colaborar para que las personas condenadas inocentemente puedan ser juzgadas correctamente. A la policía de Nueva York, sigan con su esplendido trabajo, nunca caigan en manos sucias. Quiero ser una figura cercana a ustedes, no soy solo madre, hija y esposa. Soy amiga de todos ustedes, pueden contar conmigo para lo que sea. –y mirando a su marido dijo –Siempre"
Días más tarde, el 9 de enero, la familia paseaba, sin escoltas pues Kate se había negado ya que aún conservaba su pistola y ella podía defenderse sola en la calle, por las calles menos concurridas de la ciudad.
-Papi, papi, ¡ese eres tú!
-Sí mi vida, ese es papá –entraron en la librería y se acercaron al último libro recién sacado por Rick, éste quiso enseñarle la sorpresa a su mujer y leyó la contraportada del libro.
-El escritor Richard Castle vive con su mujer, la senadora Beckett, y sus cuatro hijos en su casa en el centro de Nueva York –mirando a su mujer y levantando las cejas le dijo: no te suena esto a ese caso que llevamos del muchacho que predijo el futuro.
-Sí, solo que él dijo que tendríamos tres hijos y no cuatro.
-A lo mejor es que no predijo la fuerza de nuestro amor- se acercó a Kate y la agarró de la cintura –Tenemos que ir, ¿lo sabes, no?
-Sí, solo quería retrasar un poco el momento.
Atravesaron el cementerio agarrando a sus hijos mayores de la mano mientras llevaban a los mellizos en el carrito. Se pararon ante la tumba de Johanna.
-¿Esta es la abuela, mami?
-Sí, Johanna, es tu abuela. –La pequeña se acercó a la lápida gris y depositó un beso con su pequeña manita en el nombre de su abuela, su hermano la imitó y ambos se quedaron así tocando el nombre.
Rick miró a su mujer, leyéndole el pensamiento, sacaron a Alison y a William del carrito y los seis unieron sus manos en la lápida de Johanna Beckett.
-Mamá, espero que estés orgullosa, donde sea que te encuentres, de la familia que Rick y yo hemos forjado. Todavía no te he presentado a tus nietos, el guapísimo niño de ojos azules es Jameson John (por ti) Alexander Castle, tiene seis años y se parece mucho a Rick y la preciosa niña de ojos verdes es Johanna Houghton Castle, tiene cuatro años, y se parece mucho a papa, tienen idénticas manías. Y luego, luego están los mellizos que acaban de cumplir un año, William Jim Castle y Alison Martha Castle, Will tiene mis ojos y Ali los de su padre, son maravillosos mamá, me hubiese encantado que estuvieses aquí con ellos.
Entonces todos volvieron a poner las palmas de las manos sobre la fría lápida, esta vez la de castle era la primera.
-Gracias Johanna por esta maravillosa hija.
-Siempre –dijeron los cuatro miembros de la familia que sabían hablar.
La imagen era preciosa, una familia numerosa acariciando la lápida de un ser querido y diciendo ese mantra que los mantendría unidos para siempre.
FIN
Este es el final de la historia, espero que os haya gustado. Ha sido muy dificil de escribir el final y pronto volvere con una nueva historia
