Había pasado casi un mes desde aquella noche en casa de Naruto. Con mucho esfuerzo había tratado de olvidar todo lo sucedido, y es que su cuerpo, corazón y mente siempre habían sido solo uno, jamás el cuerpo había actuado antes que el cerebro o el corazón, y tampoco el corazón se había dejado llevar y había hecho cosas sin sentido por impulso; no era común en él que así actuase, y lo único que deseaba era salir de sus impulsos tan repentinos que le habían comenzado a atacar sin sentido, decidió llamar a su amiga Sakura, deseaba salir con alguien que no le alterara los nervios, alguien que, quizá, le diese un punto de vista fuera del suyo, un punto de vista neutral.
Haruno Sakura había sido amiga desde la primaria, le conocía desde el preescolar, y una vez ella le había confesado sus sentimientos, pero pronto cambió con la llegada de Hyuuga Hinata, de la cual sintió una atracción inmediata, muchas veces escuchó a la pelirrosada hablar con Naruto a cerca de ello, y él le aconsejó salir con la peliazul, así lo hicieron y no fue hasta la escuela media que se supo de su relación. Desde entonces, Naruto, Sakura y él reforzaron su amistad.
Ahora se encontraba esperando en el café de alguna esquina esperando a que Sakura llegase, había pedido un café de mocca, para que se pudiese calentar, aún la nevada seguía, aunque con menor intensidad, ya era posible andar por las calles, y las personas se veían pasar, la temperatura aún era bajo cero, por lo que permanecían abrigadas hasta las pampas para poder salir; en uno de sus tantos pensamientos que le llevaban lejos de la realidad, sucedió que se vio a si mismo tomando la mano de una mujer, se excusó diciendo que no eran más que una tomada de manos de amistad (de esas en las que tomas la mano de un amigo tuyo solo para andar con normalidad), y estos pensamientos se fueron volando infelices, no lograban inquietar a Sasuke, y mucho menos se inmutó de que Sakura había llegado al lugar acordado. No fue si no hasta que la ojijade se aclaró la garganta cuando Sasuke se percató de su presencia, ella sonrió y le saludó, él hizo un esfuerzo para ser lo mas cortés posible, levantándose y recorriendo la silla para que la Haruno se sentase. Hablaron por largo rato, si es que así podía llamarse, pues Sasuke solo contestaba máximo hasta cinco palabras, muy extrañamente soltaba más; mientras que Sakura... bueno, en ella no podían ser contadas el número de palabras que soltaba, era casi imposible hacerlo. Sasuke pidió a la mesera un café americano para la Haruno, mientras que él ordenó de nueva cuenta un mocca, Sakura se sorprendió de que él recordase su café favorito, si le siguiese gustando, sin duda se habría emocionado bastante, y el Uchiha jamás se percataría de ello.
― Mañana es cumpleaños de Hinata-chan. - dijo Sakura - sé que te da igual, pero a Naruto no, así que tengo preparado una pequeña salida entre amigos, me gustaría que fueran ambos, y quizá la prima de Naruto - aquí, Sasuke se sobresalto, aunque recobró la compostura mucho antes de que Sakura se diese cuenta - podríamos enseñarle, de paso, la ciudad ¿Le dirás?
A Sasuke no le quedó más que aceptar, no podía negarse ya que sería demasiado descortés, y además ambas chicas (Hinata y Sakura) eran amigas de casi toda la vida de Naruto y él. Inclinó la cabeza, indicándole que así lo haría, en seguida llegaron los cafés y comenzaron una nueva charla, Sasuke no vió la oportunidad para sacar a flote el tena a cerca de su relación con Naruto, y pensándolo mejor, hubiese sido una estupidez hacerlo, en primera por que a Sakura no le incumbían sus asuntos, y en segunda por que a él no le apetecía contarlos. Se dieron las cinco de la tarde, y Sakura decidió partir, inclinó la cabeza para agradecerle el tiempo de comadrería* a Sasuke, después, de su pequeño bolso sacó su billetera, Sasuke la detuvo, indicándole que él se encargaría, Sakura sonrió, agradecida, y salió del lugar.
El Uchiha estuvo ahí unos minutos más, después, también salió al frío de Konoha, perdiendose entre el mar de gente que surgía cada vez más de todas partes.
Hacía una semana que no veía a Naruto, le hablaba diciéndole que tenía un compromiso con Itachi, o que debía de ir a tal y cual asunto que le surgió de la universidad, la ventaja de todo esto era que Naruto estudiaba para profesor de primaria, mientras que Sasuke estudiaba literatura, ciertamente agradeció el que su dobe hubiese elegido aquella carrera, lo que no entendía era el por que su prima estudiaría exactamente lo mismo, además, no lograba comprender como ya se encontraría estudiando licenciatura, si se suponía que debía estar aún en la preparatoria; era como ver a una niña en medio del bosque, siendo acechada por los lobos que aguardaban a la mejor oportunidad para atacarla. No le agradó para nada la idea de Karin siendo cortejada por todo el público masculino, así que ―mentalmente― tomó su mano para alejarla de todos ellos, esta vez no se molestó en tratar de evitaar el pensamiento, por que lo haría como un favor a Naruto, su novio.
Cuando llegó a casa, pudo darse cuenta que tan solo faltaban unos días para entrar a la universidad, ya estaban a Enero, y el día 19 tendría que llegar a su salón de clase mentalmente preparado para todo lo que debería de pasar, solo esperaba que ella finjiese que él no existía, así le facilitaría la tarea a Sasuke.
Una parte muy pequeña deseaba lo contrario.
. . .
El turtuoso día ya estaba transcurriendo, el tenebroso 19 se había presentado con más rapidez de lo que él hubiera podido imaginar; dado que por todos los medios trató de distraerse, (y había conseguido tambien salir con Naruto sin la presencia de Karin) nada lo salvaría del tiempo que estaría con ella, si bien el día de cumpleaños de Hinata había resultado mejor de lo que él previó, no se escapó de la tortura femenil de ésta, sabía que hacía frío, y aún no le importó llevarse sus tan comunes medias negras, odiaba a mares esas malditas medias, era como si le restregasen en la cara que seguía siendo hombre, y seguía teniendo necesidades, las cuales incluían a que su «anguila» buscase refugio en tan buena «cueva»*; fuera de todo eso, el tiempo había transcurrido con relativa tranquilidad.
Gracias a alguna fuerza divina, Karin aún no aparecía, y no era que le apurase que vinera, no, era por que quería estar preparado para cualquier cosa, odiaba que le tomaran desprevenido, así que Sasuke se colocó sus audifonos e hizo como si no le importara lo demás, sabía que Karin llegaría, pero no lo hizo. No fue hasta la clase de literatura clásica que se presentó, era curioso ver a alguien tan relativamente "chico" ahí, puesto que no lo aparentaba, al contrario, parecía bastante de la edad de todos los de ahí (todos con edad promedio de entre 20 y 22 años, siendo ella la única de 18). Nadie dijo nada cuando la vieron llegar, aunque si sabían que contarían con una nueva alumna. La ventaja de aquella universidad era que eran libres de llevar el atuendo que quisieran, aunque sabiendo como era la primita de su novio, se imagino con que llegaría, aunque claro está que llego de la manera menos llamativa posible, tanto que por poco no la reconoce. Tenía puesta una enorne chaqueta con el gorro que cubría todo su cabello llamativo, reparó en que ni a él le quedaría, calzaba unas zapatillas deportivas negras y um pantalon de mezclilla pegado. Se acercó a su pupitre y dejó los libros que tenía abrazados en su regazo ocultos de bajo donde se colocaban, le sorpendió tanto su actitud tan recatada que dudaba que en verdad fuese Karin, y no fue hasta el pase de lista que confirmó que en verdad era ella, ¿Qué fue lo que había sucedido con la provocativa Karin? aunque no era como si extrañase a esa Karin, mas bien le aliviaba saber que pasaría desapercibida. Apartó sus ojos de ella cuando ésta le miró, no quería tener contacto alguno, y mejor si se mantenía alejada de él.
Cuando terminaron las clases Karin salió tan rapido que Sasuke no la pudo notar, así que decidió irse a desayunar a unos puestitos fuera de su campus, ahí se encontró con su profesor, el maestro Kakashi, inclinó la cabeza a modo de saludo y el sensei solo extendió la palma. Charlaron durante unos quince mintuos mientras Sasuke terminaba su comida, Kakashi se levantó y excuso, alegando que debía de registrarse para la sigiente clase, Sasuke le dijo que no había problema y el sensei se marchó. Una vez que terminó, depositó sus trastos en un compartimiento, y salió disparado a la biblioteca. Necesitaba sacar algunos libros que le habían pedido en clase, así que los busco en cada una de las secciones, se sorprendió cuando en una de las mesas individuales divisó a Karin leyendo algo, achico los ojos, expectante, no sabía si acercarse o no, pero cuando menos lo esperó, sus piernas ya lo habían llevado a ella, Karin alzó la vista y se bajó sus lentes.
― Vaya, supongo que necesitas algo, algo como mandarme a decirle a Naruto que le pides disculpas por tanta ausencia.
― Eso no te incumbe. - replicó Sasuke.
― Pues claro. - respondió Karin, bajando la vista a su libro.
Sasuke exhaló con molestia.
― Has llegado tarde, y el primer día. - dijo finalmente, antes de poder detener las palabras.
― Ho, disculpa papá, no sabía que eraa una ley nacional el tener que llegar a la primera clase.
― Hmmp.
Ambos quedaron en silencio, Sasuke estaba a punto de retirarse, pero Karin habló antes de que el diese la media vuelta.
― Pfff... tuve una mañana de mierda, ¿Sabes? No quería recalar también contigo.
― Me sabe mal por Naruto. - contestó Sasuke.
― Si, bueno... él es muy comprensivo... bien, ese no es el caso, el caso es que me gustaría enpezar bien, por el bien de Naruto, ya que es tu novio, no quiero estar peleando con quien le mete el pe...
― Comprendo - interrumpió él.
― Bien, bien. - siguió ella - en fin, noté que no te caigo, tu a mi me das igual, pero quiero que esto sea muy ameno, ¿Vale? así que, podemos comenzar con ser amigos.
Sasuke la miró, entendía lo que ella quería decir, y quizás podía intentar llevarse mejor con Karin por Naruto, era verdad que ella era del tipo de chica que él solía evitar, pero podía hacer un esferzo en ello, podríía eviar pensar en ella y sus...
― De acuerdo - contestó él, dio media vuelta y se marchó.
Karin lo miró mientras doblaba a la derecha para salir del edificio. Sasuke caminó con persimonía, una vez fuera de la biblioteca, este exhalo, dejando un vaho que salía de su boca. Siguió su camino al edificio F, donde tendría la siguiente clase, esperando a que se despejara todo lo que había sucedido.
Una vez que finalizaron las clases, tomó la desición de ir con Naruto, ya era tiempo de que contactase con él, que lo viera, quizá había sido demasiado desconsiderado por su parte al no hacerlo, y más cuando Naruto se preocupaba tanto por él, no podía simplemente evitarla, debía de hacer algo, por que no quería que cualquier cosa hiciera perder su relación con Naruto.
Caminaba a paso seguro hacia la casa de su amante, en el camino se encontró con varios amigos, Hinata junto con Sakura, y lee junto a Tenten; todos iban en parejas, todos salvo Karin. Pudo divisarla a lo lejos, con su sudadera gris y sus jeans, vio que tenía la capucha de la sudadera abajo y logró ver su tintineante cabello rojizo, cuando menos lo esperó, ella giró, y se detuvo.
― Me vienes siguiendo, eh.
― Voy con Naruto - respondió Sasuke.
― Vale, ya estamos por llegar, dudo que te suceda algo estando unos minutos más a mi lado.
Siguieron su camino, doblando en la esquina de una calle privada, tapizada de piedras y con seis árboles de cerezo a cada lado, claro que estos aún no florecían, por lo que no era una vista demasiado bonita; una vez que la terminaron, comenzaron a aparecer las casas en ambos lados, salieron de aquella cuadra y dieron al vecindario, donde, una cuadra más, se encontraba la casa de los Uzumaki. Karin sacó una llave de su bolsillo, la introdujo y entró, se quitó las zapatillas deportivas y giró hacia Sasuke, indicándole que entrara.
― ¡Narutoo! - gritó ellla, entonces se escuchó un estrépito arriba y pasos presurosos bajando las escaleras. - tienes visita.
Naruto miró hacia el dobe de su novio, sonrió con melancolía, Karin colgó su bolso en el perchero, se quitó la sudaderaa y quedó con su camisa de tirantes negra, se ató el cabello y subió las escaleras, Sasuke la observó partir, hasta que se perdió en las escaleras.
― Nehh, teme... - dijo Naruto con suma melancolía - debemos hablar.
Sasuke lo observó contranquilidad, sabía lo que sucedería, y de verdad quería evitarlo, no por él, por Naruto, de alguna manera, siempre terminaba de esta manera, si tenían problemas, los hablaban y ya, y todo volvía a ser lo mismo, de verdad que creía que al inicio de la relación, estarían hechos para resolver de todo, pero cuando cayó en la realidad, notó qur todo, absolutamente todo, desde el despertar, visitarle, tener relaciones y volver a ese círculo, ya nada era lo mismo, todo era tan rutinario que no se había dado cuenta, hasta que llegó ella. Noto como su perfecto mundo tan organizado daba vueltas, hasta llegar al mismo punto; cuando llegó Karin algo volcó en él, algo que creía dormido, el querer algo tanto como para alejarlo, y sabía que eso no podía seguir así.
Naruto tomó la mano de Sasuke, sintiendo aquellas manos que ahora emanaban tan solo amistad, él lo había notado, lo notó, podía ser estúpido, más no despistado, y la razón de su cambio estaba justo arriba, en el cuarto morado, donde los cabellos rojizos emanaban sensualidad, aún sin que ella lo notase. También algo en Naruto había cambiado, se sentía distinto, estando con su prima, sentía como si en él revolooteara un Naruto impaciente por abrazar a Karin, no de la manera más propia.
Karin era la causa del cambio, y no podía culparla, ni a ella ni a Sasuke, tal vez debía de ser así, tal vez el amor de ambos hombres no era más que una amistad, una verdadera amistad que ambos habían confundido, y gracias a su prima, ahora lo comprendía todo, estaba más que claro, como si el sol estuviese en su punto más alto, iluminando todo.
― Ha sido un tiempo espectacular estado a tu lado, pero hemos llegado a un punto donde ya no hay retorno, y solo existe una salida a ello - Sasuke lo miraba expectante, estaba claro que terminarían, pero lo que le sorprendió no fue eso, si no la madurez de Naruto al aceptar que él tambien cambió - prefiero tu amistad, teme.
Naruto metió sus manos en los bolsillos, Sasuke asintió, entendiendolo todo, el rubio sonrió, y dijo:
― Supongo que siempre fue costumbre el que estuvieramos siempre juntos, heh.
― Supongo lo mismo, dobe.
Ambos sonrieron, por que probablemente habían perdido una relación larga, pero habían ganado algo.
Su amistad.
comadrería: espero no se entienda como "comadres", si no comadrería de compañeros.
La anguila y cueva: hago alusión a una parte del libro de memorias de una geisha donde mameha le explica a sayuri a cerca de su mizuage(«mizu» se refiere "sobre" «age» "agua", hace alusión al himen).
