Una alarma sonó a las 8:55 por décima cuarta vez. El sonido irritante retumbó por toda la casa, impidiendo que un cansado pelirrosa lo pudiera encontrar.

–La alarma, la alarma. ¡¿Dónde estás maldita cosa del demonio?! –gritó enfurecido Natsu.

Él, por lo general, era una persona tranquila y solitaria y todo era paz y bien pero ahora estaba irritado. Se había quedado dormido en el incómodo sofá por leer una novela, el despertador sonó a las 6:30, sobresaltándolo y cuando fue al segundo piso para apagarlo, el objeto no estaba allí. Lo buscó por toda la habitación y no lo encontró. Ya estaba enojado. Lo buscó habitación por habitación, lugar por lugar. ¡Hasta fue al jardín a buscarlo! No había rastro. El sonido se oía cerca pero a la vez lejos.

–Genial. Todavía no aparece.

–¿Buscabas esto? –habló una voz infantil.

Natsu levantó la cabeza encontrándose con un pequeño niño de cabello celeste. El mismo sostenía el objeto tan buscado e irritante a los oídos del pelirrosa. El pequeño tenía plasmada una sonrisa traviesa, pasando de una mano a otra el despertador.

–¡Por fin! –gritó extasiado Natsu-. ¿Dónde estaba? ¿Me lo das? ¡Ya no sabía dónde buscarlo!

–Lo tenía yo todo el tiempo, ¿qué no me habías visto? –preguntó el peliceleste, extrañado. Natsu ladeó la cabeza y negó.

–No, lo siento. No te había visto nunca en mi vida.

–Ah –exclamó triste-. No importa, siempre pasa lo mismo. Toma –respondió entregándole el despertador-. Perdóname, solo quise jugar. Desde que Lyon-nii no está, ya no sé con quién jugar.

–¿Ah? ¿Lyon-nii? ¡¿Lyon tiene hermano y nunca lo supe?! –gritó sorprendido mientras buscaba algún parecido entre el niño que estaba enfrente y su compañero de trabajo y, aparte, apagaba la alarma.

–No, no –negó-. Es una forma de decir. Yo soy su vecino, Happy. Bueno, en realidad, su "ex" vecino. Siempre jugábamos cuando vivía aquí, solo que se mudó de la ciudad y bueno… No tengo con quién divertirme y los niños de la escuela me apartan. Pero ese no es el tema –dijo, cambiando su semblante a enojado-. ¿Quién eres? ¿Qué haces en la casa de mi hermano mayor? ¡Vete! –gritó con todas sus fuerzas, golpeando el torso de Natsu, quién estaba sorprendido por el cambio de actitud del pequeño.

–Oe, tranquilo. Soy Natsu, compañero de Lyon. ¿Así que Happy…? Lyon no me contó mucho de ti… ¿Eran buenos amigos, verdad? –preguntó sonriente.

Natsu miró detenidamente a Happy. No debería tener más de doce años, altura promedio, cabello celeste revoltoso que parecía tener orejas de gato, remera blanca, campera verde, jeans negros, una muñequera negra en su mano derecha, botas negras y una cadenita con un dije de alas.

Quiso tocarle el cabello pero Happy le doy un manotazo.

–No me toques –habló fríamente.

–¿Pero qué…?

–Já. Qué iluso. ¿Qué pensabas? Yo en extraños no confío, y menos en alguien tan idiota e ingenuo como tú. ¿Piensas que seré tu amigo? ¡No! Nunca. Lyon-nii no te digo sobre mi, eh. Estúpido. Mejor no te acerques, sino no quieres volver a tu casa sin un brazo, ¿oíste? Espera… ¡Mejor ándate ahora! Viniste al lugar incorrecto si quieres vacacionar –habló con un tono escalofriante y despiadado el pequeño peliceleste que Natsu había creído que era dulce y juguetón.

El pelirrosa no dio palabra alguna. Estaba sorprendido. ¿Cómo era esto de que se fuera de allí? Tenía miedo, pero no podía demostrarlo… ¡Él es mayor que ese niño! No debería sentir miedo alguno, ¿no?

Happy lo miraba de arriba abajo, y sonrió arrogante. Sólo caminó tres pasos y medio para que a Natsu le diera un respingo y se alejara cuatro pasos para atrás. El peliceste rió como maniático y se encaminó para la ventana. La abrió, haciendo que entrara un viento cálido e inundara todo el ambiente. Giró su cabeza, mirando la expresión miedosa del mayor. Sacó medio cuerpo por la ventana.

–¡Nos vemos luego, Natsu-nii! –gritó alegre, moviendo de un lado para otro su pequeña y blanca mano.

En un parpadeo, Natsu no vio rastro alguno del niñato. Corrió en busca de su teléfono, y buscó entre sus contactos a Lyon, llamándolo.


–¡Para la mesa cinco, Lyon-san! –gritó Mavis desde la cocina. A los diez segundos ya estaba Lyon sosteniendo con sus dos manos el pedido.

–Siempre es un placer verte, Mavis-san –guiñó un ojo el albino, ganándose un sartenazo de la pequeña y fuerte rubia.

–¡Idiota! –gritó.

Lyon llevó la comida hasta la mesa y deseó buen apetito. Iba de camino a hablar con Minerva cuando vibró el celular de su bolsillo. Sacó el objeto, visualizando a la persona que lo llamaba, Natsu. Suspiró, esperando un regaño de parte de su amigo/compañero.

–¡LYON! ¡Ayúdame…! –sollozó Natsu por el otro lado de la línea.

–La heladera está vacía, ¿no? –trató de adivinar el albino mientras sostenía el teléfono con el hombro y la oreja, y limpiaba un par de vasos.

–¡No! No es eso… Yo… Lo encontré. Bueno, en realidad, me encontró.

–¿Quién te encontró, Natsu? –suspiró cansado.

–Un niño –dijo el pelirrosa. Lyon se atragantó y tosió fuerte. Pensó que no podía ser posible que estuviera él ahí.

–¿Qué… niño?

–Un tal Happy –respondió Natsu, aterrado-. Yo estaba buscando el despertador, cuando me habló. Lo tenía en la mano. Parecía alegre como cualquier chico. Él me habló de ti y que jugabas todo el tiempo con él cuando vivías aquí. Pero…

–¿Pero qué? –preguntó temblando. No obtuvo respuesta-. ¡Natsu! ¿Qué pasó con Happy?

–Cambió su actitud. Se volvió violento y gritó que me fuera de aquí. Luego se fue por la ventana… ¡Dios mío, Lyon! ¿Dónde estoy? ¿Quién es él? Ayúdame… -rogó.

–Yo… yo… -repitió el albino-. Perdón, Natsu. No pensé que estuviera allí. Ahora no puedo buscarte.

–¡Vamos, Lyon! Ayúdame, no me dejes.

–Happy Exceed. Es un vecino mío, vive a media cuadra. Tiene doce años. Tiene diferentes personalidades, una de ellas es la que tú viste.

–Espera… ¿Qué pasa con eso…? No me digas que…

–Sufre de bipolaridad y además, tiene problemas psicológicos. Ama el dolor y la sangre. Un día fui a su casa, cuando entré a su habitación tenía todo tipo de cosas: sogas, látigos, cuchillos,… Natsu, te juro que no sabía que volvió. La última vez me dijeron que se había mudado a Austria. Pero parece… Por favor, perdóname.


Lyon le había cortado sin dar más explicaciones. Tembló por un momento, sintiendo como si alguien lo observara. Tragó saliva. Era demasiada información. Tenía miedo. Miedo de ese niño que parecía tan inocente. Cualquier persona saldría corriendo, pero él no podía. Simplemente pasaba qué tenía curiosidad, una curiosidad que, posiblemente, lo condujera a la "muerte" o perdiera su cordura. Sus piernas se mantenían tensas como sus brazos. Su cara era de película, una mezcla de confusión, angustia, y miedo.

Guardó su móvil en el bolsillo. Relamió sus labios secos. ¿Irse o quedarse? La decisión ya estaba tomada. Sentía la necesidad de ayudar a ese niño pequeño, comprenderlo y quererlo. Para él, Happy en el fondo era débil y miedoso, y surgió las ganas de protegerlo.

Quizás era más seguro que Happy lo arrastrara a su misma locura, pero solo no iba a dejarlo.

–N-Natsu-san.

El pelirrosa giró su cabeza. Sonrió con lástima y alegría.


Holuuuu :3 Bueno, este es el tercer capítulo. Por sus comentarios, la personalidad de Lucy es algo… rara(¿? Y tienen toda la razón, al principio quise que Lu sea una persona bipolar pero de la buena manera ;) Pero, al final, esto es lo que surgió(? Y por el apellido de Natsu… Lo sé. Soy un desastre Dx

Lucy31: Hehehehe C': Buenass Lucy n.n Perdóname por no contestar tu review anterior :C Muchísimas gracias por tomarte la molestia de comentar. Tendrá la mayoría de las parejas, no te preocupes por ello OwO Espero que te guste la historia! Comedia también habrá, pero principalmente habrá muuucha drama :V

AnikaSukino: Lo sé, lo sé. Es algo raro la personalidad de Lucy, perdona por eso Dx Es algo masoquista C: ¿Esperabas otra personalidad, no? xDDD Muchas gracias… Sí. D' Flame .u. Un poco raro también xd

Lucydaisukinatsu: Exaaaaaaaaaacto. C: Jajajaja Es eso, es eso. Una parte por su padre y otra por… no diré nada(? Muchas gracias por comentar ^-^

Muchísimas gracias aquellas personas que comentaron, lo pusieron en favoritos o simplemente lo leyeron C: Me alegra mucho que les guste. Nos vemos en el próximo capítulo ^^ Ciaoo n.n