Capítulo 3.

WILLKOMMEN IN DER DUNKELHEIT

I´m grateful and so glad with the support given when you follow or read this story. You don´t know how much your reviews cheer me, they are a source of inspiration. Forgive please what prissy I am. To be my debut, I got off to a good start since a few hours I uploaded it, the translation had three reviews odd on that moment. I thought that nobody will read it at least a month later. In short, I wish you love this chapter too. Don´t forgot to post a review to R.N. Walker who is the original author. Apologize me for the fact that I don't fulfill my promise of upload one chapter a week but I have some problems with my computer.

Estoy muy agradecida y bastante contenta con el apoyo que me han dado al seguir esta historia. Sus reviews también han sido una fuente para seguir con la traducción de esta gran obra de la autoría de R.N. Walker. Perdonen lo cursi que me puse. Para ser mi debut creo que me ha ido bien ya que a unas cuantas horas de subir la historia ya había unos tres siguiéndola. Eso fue una gran sorpresa puesto que creí que nadie lo vería hasta dentro de un mes. En fin espero que este capítulo también les guste. Perdonen el hecho de no cumplir mi promesa de subir un capitulo a la semana pero he tenido problemas con mi computadora.

– Espera, entonces ¿qué pasó con la vieja? – dijo España frunciendo el ceño. – ¿Y qué pasó con el tío? ¿Se murió?

-¿Por qué no usas tu imaginación para saber el resto, imbécil? – murmuró Romano, quien escucho el relato con un ligero humor al igual que España que también palideció.

-América, ¿no estás asustado, verdad? – pregunto Canadá a su perturbado hermano.

-Cla-claro que que no, bro. N-no e-e-estoy para na-nada asustado. No e-es co-como si estuviera asustado po-por e-estar en este oscuro lu-lugar ni nada por el estilo. – América negó con su cabeza mientras sus dientes titiritaban.

-Es media noche, ¿no se supone que debe estar oscuro? – recalcó Suiza lanzando una mirada a América. – y en cualquier caso, no estaríamos aquí si nos hubiera informado que teníamos que salir antes de las 11:15.

-Es cierto. – concordó China. – Además, las luces de emergencia todavía están encendidas. No hay razón para tener miedo.

-¿Por qué no llevas una linterna a donde quiera que vayas? –propuso Italia a la sobresaltada nación, proponiéndose a seguir su propio consejo después de regresar a casa tras este encuentro espeluznante.

-Eso sería algo ilógico. – respondió Alemania. – Sería una molestia cargar con una linterna todo el tiempo. Por otra parte, ya se puede ver de día. Por qué lo que no es necesaria.

- ¿Qué hay de la noche?

- Por la noche debe estar dormido. – para Alemania parecía la cosa más obvia del mundo. Luego hizo una pausa. – Sabes, ahora que lo pienso no puedes llevarla en los lugares en donde realmente se necesita.

- ¿Cómo en cuáles? – pregunto Dinamarca levantando una ceja.

-Estoy hablando de en las pesadillas. – contesto Alemania.

Willkommen in Der Dunkelheit – Bienvenido a la oscuridad (título sugerido por aSak)

Basado en "Willkommenzu Der Dunkel" – WelcometotheDark
Créditos para: Poizn

Advertencia (s): Sangre y gore

No puedo escapar de esta pesadilla.

Me siento sobre el suelo en que había estado acostado. La oscuridad es cada vez más gruesa, la linterna a mi ladoesta encendida pero no me da luz. No hay nada más que el abismo negro delante de mí, detrás de mí, a un lado, incluso por encima. No hay cielo para determine la hora del día... o de noche. Me siento tan sola aquí, como si estuviera separado de toda criatura viviente que pudiera existir, pero en mi corazón yo sé que no lo soy.

Pero me gustaría serlo.

Se desplaza en la oscuridad, y sólo con mi visión periférica pude echarle un vistazo. Es una criatura que se alterna acechando en cuatro patas como una bestia y después corre en dos como un hombre. Sus ojos rojos como la sangre dejan rastros tenues en la oscuridad, pero cada vez quevolteo, ya se han ido. Sus cuernos y cola apenas se pueden apreciar en las sombras, es como si el diablo hubiese venido a atormentarme.

No hallo hacia donde correr, ni a donde esconderme. Esa quimera puede verme, pero yo no. También puede escucharme pero los únicos sonidos que yo puedo discernir son el cómo alguien araña con sus uñas y unas espeluznantes carcajadas. Al parecer estoy más perdida de lo que creí. Si tan solo los rayos del sol se asomaran sobre este lugar. No… si no hubiera despertado esta mañana no me encontraría en esta situación.

Si tengo suerte, esta criatura hará que mi muerte sea rápida y sin dolor.

Comencé a correr y, la verdad, no tengo idea de hacia dónde voy. Siento como si el arañar de las uñas y el eco de unos pasos me persiguiera. Mi corazón se está acelerando. Me sorprende que a pesar de que tengo buena condición física estoy casi sin aliento. La adrenalina es la única que me empuja a seguir corriendo, pero una vez que se agote…

Aproveche la oportunidad y miré hacia atrás. Vi sus ojos – ¡MienGott, no eran humanos! Tenían una mirada malvada, no encuentro una manera de describirlos. En el breve lapso en que hice contacto con irises en color rubí y ranuras en sus pupilas, pude observar como planeaba eliminarme esa criatura: diseccionándome, mutilándome. El monstruo sonrió cuando se percató de mi mirada de terror. Sus largos y plateados colmillos se deslizaron hacia abajo y con su lengua se lamia los labios con avidez.

Mientras corría hacia quién sabe dónde, me di cuenta de que la bestia ya no estaba detrás de mí. Así, poco a poco reduje la velocidad a la que iba a un trote ligero, después, a una caminata rápida, y, finalmente, me detuve. Tanto mi corazón como mi cabeza estaban golpeando. Me esforzaba por escuchar algo más en la oscuridad pero solo escuchaba a mi respiración trabajando. Por un momento me sentí seguro.

Percibí un gruñido, y luego sentí como algo perforo mi piel. Las uñas de la criatura se clavaban en mi hombro y la fuerza con la que salto sobre mí, me empujó hacia atrás, cayendo al suelo y golpeando la linterna de mi mano. Mi cráneo choca contra lo que parece cemento y, mi visión se difumina, lo bueno de eso es que no me permite ver la forma en que esa criatura me ve. Lucho contra mi captor, aunque sé que no puedo escapar de sus garras de hierro. Sonríe ante mis inútiles intentos.

Con pereza trae su garra hacia adelante, presionando contra la parte blanda de mi mejilla. Impulsa su dedo hacia abajo, dejando un dolor punzante como si me estuviera marcando directamente con el fuego del infierno, trazando un camino desde mi cara hasta mi pecho. En ese camino, desgarrómi camisa con su garra. Luego, como que traza un circulo en la zona en que se está mi corazón. Espero con desconcierto, contemplando cuál será su siguiente paso mientras siento como varias gotas de sudor ruedan por mi cuerpo, a la par, me esfuerzo por ir en contra de mis lágrimas de dolor.

Su garra se abalanza de nuevo sobre mí pero esta vez rompe mi caja torácica y arrebata mi corazón. Se supone que debí haber muerto tras eso… pero no sucedió así. En vez de eso me sentí ahogado, con un dolor indescriptible, similar a la intensidad del fuego al rojo vivo. Grité, casi desgarrando mis cuerdas vocales mientras la quimera observa con interés mi corazón latiendo. Después me mira, cerrando los ojos, y al instante me obliga a cerrar mis ojos. Solo espero que todo haya terminado.

Lo puedo escuchar respirando justo al lado de mi oreja, su aliento caliente hace que mi cuello se ponga pegajoso y caliente. ¡Por favor, que ya termine! Algo suave y afilado se desliza sobre mi cuello. ¿Es un colmillo? ¡Parece que va a morderme y a desgarrar mi yugular! Retrocede y toma impulso, listo para dar el golpe final. Aprieto mis ojos aun cerrados, esperando a que acabe conmigo.

Esperé.

Y esperé.

Y esperé.

Pero nada ocurrió. Es entonces cuando me doy cuenta de que el peso en el pecho de repente se ha ido. Puedo sentir mi cara y mi pecho. No hay rastro de sangre o perforación, ni ropa rota. Suspiré con alivio, tratando de olvidar lo que sucedió. Estoy tan contenta de que todo haya sido una pesadilla, invenciones de mi imaginación, nada más que eso. Estoy a punto de considerar pellizcarme para ver si todavía estaba soñando cuando escuché un chasquido.

Hice una pausa para mirar hacia arriba. Percibí un movimiento en la oscuridad, rastros débiles de un resplandor rojo. Una carcajada malvada.

No pude verlo. Mi linterna se encendió pero no es la iluminación.

No hay escape de esta pesadilla.