Capítulo 24

Cat And Mouse

– ¿Por qué no estoy sorprendido de que algo como eso sea tu creepypasta? – Austria movió su cabeza con gesto incrédulo.

– ¡Hey! ¡Fue más asombrosa que las de ustedes! – Prusia refutó enojado. – ¿Estás de acuerdo conmigo, verdad, América?

– Si por "mejor" quieres decir hacerme vomitar, entonces sí, la tuya fue totalmente mejor.

– ¿Ves? Él está de acuerdo conmigo.

– Ya basta. – interrumpió Alemania, mirando a Japón. – Por favor dime que ya casi todos terminamos.

– Casi. – Japón contaba las tiras en sus manos. – Sólo algunos de nosotros faltan.

– Bien. No creo poder seguir con esto mucho más.

– ¿Oh? ¿Estás asustado? – el ruso sonrió divertidamente hacia el hombre.

– N-nein. Sólo estoy harto de esto; no tiene sentido.

– Odio admitirlo pero estoy de acuerdo con él. – dijo Suiza recostándose. – No logramos nada con esto, más que perder tiempo. – De hecho deberíamos estar teniendo otra reunión en vez de estar contando historias inútiles. letra

– No son inútiles. – Dinamarca. –…Bueno, algunas lo eran, pero me parecían interesantes. Vean las como…ya saben…¿Cómo se llaman esas historias que te enseñan lecciones? Empieza con F y rima con fécula [1]

– ¿Fábulas? – sugirió Suecia.

– ¡Sí! ¡Eso! – Sonrió Dinamarca. – Extraen lo que quieres, pero unos cuantos sustos le vienen bien a la moraleja…

Cat and Mouse

Basado en "Left"

Crédito para: Lavasharks

Era muuuy temprano por la mañana. Mathias estaba recobrándose de su inducida resaca, jurando nunca volver a tomar mientras sus hermanos no estuvieran, cuando escuchó un ¡thump! Hizo un gran esfuerzo para sentarse. ¿Qué hora era? ¿Qué había sucedido? Veía a su alrededor como un idiota. La fiesta de él y sus amigos había dejado la casa hecha un desastre. El chico recibiría una regañina cuando su familia volviera.

Otro ¡thump! Mathias sacudió su cabeza, tratando de deshacerse de los mareos. ¿Sus amigos se habían ido ya a casa? ¿Gil estaba todavía en la cocina? Tropezándose mientras trataba de mantenerse en pie, Mathias caminó a su recámara. Sea lo que sea que su amigo estuviese haciendo, era muy ruidoso. Mientras Mathias se subía a su cama, encontró una nota en su buró. Estaba escrita con una letra muy torpe, mas sin embargo el Danés fue capaz de decifrarla:

"¡Grandiosa fiesta, Matt! Al y yo nos fuimos temprano para que pudieras limpiar antes de que tu hermanos regresen. Diviértete."

Esoera todo: la próxima vez que los volviera a ver los estrangularía por dejarlo sólo con el desastre.

Mathias frunció el ceño mientras escuchó el tercer ¡thump! Si sus amigos ya se habían ido… Entonces, ¿quién estaba en el piso de abajo? Moviéndose rápidamente, el rubio dio grandes pisadas hacia su armario, sacando el hacha. Parecía despreocupado pero no por eso desprevenido. Bajo de puntitas. Una maldición escapó de sus labios cuando el segundo escalón rechinó por su peso. Hubo un ruido repentino mucho más ruidoso en la cocina. Alguien estaba ahí.

No había nadie más en la oscuridad de la cocina. Dudando por un minuto, Matías dio un paso adentro. No podía ver nada, ni su sombra. Pero estaba seguro que el ruido provenía de la cocina. Cuidadosamente se dirigió hasta allá.

Pokkers!* – juró cuando chocó con un cajón abierto con cubiertos desordenados dentro. ¿Por qué estaba abierto?

De repente, hubo un sonido de algo que se cayó viniendo del pasillo que conecta a la cocina. Arrepintiéndose de pasar por donde el cajón, Mathias siguió el ruido. Al llegar al pasillo, vio que uno de los cuadros de la pared había sido derribado pero no había responsable de ello. De nuevo un ruido vino del vestí precipitó a ir al otro cuarto pero seguía sin haber nadie. Algo tropezó en el salón. ¡Esto se convirtió en el juego del gato y el ratón!

Mathias no tenía otra opción más que seguir persiguiendo ciegamente al misterioso intruso. El único consuelo que tenía en este luego es que llevaba a su perseguidor a un callejón sin salida y que él se defendería con un hacha.

– ¡No tiene a donde huir! – Gritó Mathias una vez que vio una sombra salir rápido en el cuarto de huéspedes que no tenía ni una salida. En tanto se acercó a la puerta escuchó un susurro seguido del destello de un metal y sentir una punzada en el hombro. Sin detenerse a reflexionar desplazó su arma. No le atinó al intruso y el filo del hacha quedó encajado en la pared; el último aprovechó la oportunidad para escapar del inconsciente danés e irse a otra habitación. Mathias consiguió retirar el hacha cuando oyó un gran ¡Crash! de nuevo en la cocina. Corrió hacia allá, encendió las luces al entrar.

Era un desorden: los cajones abiertos y los cubiertos regados por el piso. La ventana estaba rota; eso significa que el intruso saltó a través de allí para escapar.

– No puedo creer que tu sólo hayas estado a cargo de la casa mientas estas tomado. – Los hermanos de Mathias habían regresado encontrándose la casa hecha ruinas la mañana siguiente. Ahora tenían que echarle una mano para poner todo en orden. Lukas estaba en el cuarto de huéspedes ayudando a Mathias a barrer. – ¿Incluso usaste el hacha? No eres nada imbécil. – Miraba fijamente la hendidura que dejó el armo be la pared.

– ¡Ya te lo dije, había un intruso en la casa! – Mathias repitió para lo que parecía la centésima vez en una hora. – Simplemente defendía nuestro territorio.

– Entonces, pudiste hallar otra manera de hacerlo, no sé si creerte. – el hombre se ofendió al regresar a la cocina para tirar la basura. Mathias lo siguió.

– Ustedes tres dejaron un desastre increíble. La próxima vez que invites a Al y Gil, hazte un favor a ti mismo y no los invites. – Mathias frunció el ceño mientras miraba a Emil tratando de atascar el cajón en su lugar.

– ¿Por qué no? Esta bien, exageramos tomando pero no hicimos nada malo. – Lukas no dijo nada y se fue.

– Creo que uno de tus amigos se llevó uno de los cubiertos. – Emil dijo en voz alta. – Dos de ellos no están.

–Sí, sí, los llamaré más tarde y pedirles que lo devuelvan. – Mathias suspiró, sentándose en una silla. – Sabes, creo que soy afortunado de despertarme en cuanto lo hice. Quién sabe qué hubiera pasado si aquel tipo me hubiera encontrado desmayo en el piso. Podría estar muerto en este momento.

– Podrías. – dijo su hermano en tono tranquilo.

– Desearía haber reconocido al tipo.

Emil pausó su labor.

– ¿Quieres decir que no sabías quién era o qué quería ese sujeto aquí?

Mathias levantó la mirada y asintió.

– Pero sabe lo suficiente de ti para saber cuándo entrar mientras estas desmayado en el piso. ¡Y sabía por dónde salir desde que comenzaste a perseguirlo por toda la casa? ¿Y qué cargarías un hacha?

– ¿Sí? ¿Qué estas tratando de decir?

– Claramente esta persona sabe mucho de ti. Tal vez tengas un enemigo desconocido.

– ¿Y? Lo ahuyenté.

– ¿Pero qué lo detiene de volver?

….

*En el texto orinal Dinamarca dice "It begins with that letter, rhymes with a furnture…" refiriéndose a que la palabra fabula empieza con F de Furniture y rima con un mueble (table=mesa). Yo le he dado un contexto raro para que quedara más de acuerdo con el contexto.

*Pokkers! Es una palabra danesa que significa ¡Maldción!