Por fin llegamos al último capitulo, que es de la pareja terrorista y también leerán un corto extra, les agradezco a todos los que leyeron este fic, no saben la gran felicidad que me da el haber vuelto a escribir un fic, bueno, sin alargarme mucho, espero que disfruten este capitulo.

Disclaimer: Durante 4 capítulos, todos se enteraron que Junjou Romantica no era mio, ¿entonces para que lo digo en el último capitulo?


*Capitulo 5

-Junjou Terrorista-

*9 días después*

Era un viernes en la mañana, por fin Miyagi había tomado la suficiente valentía para ir a pedirle matrimonio a Shinobu, se despertó temprano diciéndole a su pareja que iba a trabajar, pero lo que hizo fue ir a avisar que no daría clases, además de pedirle la bendición al padre de su novio, que, al saber lo que haría Miyagi y al ver el anillo, lo abraza diciendo "bienvenido otra vez a la familia, Miyagi", luego de unos leves momentos donde a su futuro suegro se le notaba la gran emoción por la boda de ambos, Miyagi se marchó y fue a su casa, se bañó y se puso ropa que usaba en el trabajo, quiso ponerse un esmoquin o algo más elegante pero pensó que el menor se daría cuenta que algo raro estaba pasando, y lo que menos quería era que sospechara.

A las 11:40 estacionó el auto cerca de la universidad donde estudiaba Shinobu, sabía que los viernes salía temprano de clases y que a esa hora se iba a comer, esperó en el auto mientras se ponía a recordar todos los momentos que habían vivido, Shinobu tenía razón, Miyagi había llegar a quererlo, a amarlo más que lo que ha amado a alguna persona (lo amaba con más fuerza que cuando amaba a su sensei) sí que estaba feliz con él y estaba seguro que serían más felices cuando se casaran.

A los minutos, ve a Shinobu caminando con un amigo, estaban riendo y Miyagi frunce el ceño celoso, se pone su mano sobre su frente al darse cuenta de sus celos, ¿valía la pena ponerse celoso cuando le vas a pedir matrimonio a una persona? La respuesta es no, claro que no.

-¡Shinobu!-Grita saliendo del auto, Shinobu se despide de su amigo y camina con rapidez hacia donde estaba su novio.

- Hola Miyagi- Siente unos deseos de abrazarlo y darle un beso, pero no, debía comportarse como el hombre adulto que era y no como un niño inmaduro.

-Sube, te voy a invitar a comer-Le dice Miyagi, la caja que tenía el anillo estaba guardada en el bolsillo de su pantalón, por lo que Shinobu no se daría cuenta.

Shinobu se sube en el auto, se pone el cinturón de seguridad y mira por la ventana, la semana le había pasado muy lenta, tantos trabajos, tantos exámenes, aunque se le hacía fácil la universidad, eran tantas cosas que él se sentía agotado y fastidiado, que bueno que ya iba a terminarla.

-¿Shinobu?- Lo llama Miyagi al detenerse en un semáforo, éste volteó su mirada al escuchar que lo llamaba y Miyagi le agarra su rostro y le da un beso, Shinobu abre sus ojos sonrojándose, aun no se acostumbraba que el mayor lo besara desprevenido, cuando rompen el beso porque se había puesto en verde el semáforo, Miyagi vuelve a arrancar y conduce por unos minutos, se estaciona en algo que parecía un café, se baja y Shinobu se baja siguiéndolo, el lugar se le hacía familiar, sentía que había estado allí pero no recordaba cuando, Miyagi busca por unos segundos una mesa y al conseguir una, la señala estirando su brazo y su dedo índice.

-Siéntate, yo iré a buscar las bebidas-Shinobu asiente y va a sentarse donde le había indicado Miyagi, mientras lo esperaba, se puso a ver sus alrededores, todo, pero absolutamente todo le parecía familiar y por más que tratara, no podía recordar cuando fue la última vez que había estado allí, ¿será que por haber estado tan concentrado en sus estudios esa semana se le había olvidado como era el sitio donde estaban?

A los minutos aparece Miyagi con una taza de café y con una coca-cola, le entrega la coca-cola al menor, se sienta, le echa azúcar a su café y le da un sorbo, Shinobu agarraba el vaso de coca-cola con sus 2 manos, el mayor lo miraba, fijamente, encendió un cigarrillo, se lo metió a su boca y bota el humo lentamente.

-Y… ¿Cómo están los estudios?-Le pregunta tratando de sacarle un tema de conversación.

-Bien-Responde para luego darle un sorbo a la coca-cola, Miyagi ríe y le vuelve a dar un sorbo a la taza de café.

-No sabes dónde estamos, ¿cierto?-

Shinobu baja su mirada y niega, Miyagi podía leer sus pensamientos rápidamente- Este es el sitio donde me dijiste que te gustaba, cuando habías vuelto de Australia y me pediste que me hiciera responsable-

El menor abre sus ojos y lo mira asombrado, ¿cómo es posible que algo tan importante se le hubiera olvidado?

-Recuerdo que eso fue lo que pedimos, y nos sentamos en esta misma mesa, ¿ahora si lo recuerdas?- Shinobu se sonroja con tanta fuerza que al sentir sus mejillas calientes, se las soba esperando que se le quitara rápido el color.

Miyagi vuelve a reír, le encantaba la actitud infantil que tomaba el menor, apaga el cigarrillo y agarra las manos de su pareja, que se había puesto más rojo si eso era posible.

-¿Te he dicho lo mucho que me gusta cuando te pones así?- Shinobu le mira sus ojos abriendo su boca, todas esas palabras en menos de 5 minutos, si, su pareja estaba actuando muy raro, o al menos eso sentía Shinobu.

Al ver su boca abierta, el mayor le agarra su barbilla y le da un beso en sus labios, no le importaba que la gente los viera, no le importaba si alguien decía algo por estar besando a alguien que se notaba que era menor que él, Shinobu aparta su rostro y se limpia su boca con su brazo, sabía completamente que al mayor no le gustaba que se besaran en un sitio tan público.

- ¿Qué tienes Miyagi? Estas actuando muy raro hoy-

Miyagi da un suspiro y se pasa su mano por el cabello, tenía que lucir lo más natural posible.

-¿Quién te entiende mocoso? ¿No eras tú quien me insistía todo el tiempo que te besara en público? Los niños hoy en día no saben lo que quieren- Shinobu frunce el ceño y se comienza a levantar, Miyagi se levanta con rapidez y le agarra su brazo con fuerza.

- ¿A dónde crees que vas? No aguantas nada-

-¡Deja de decirme eso! ¡Sabes que odio cuando me dices que soy un niño!-Grita con fuerza mientras comenzaba a llorar, Miyagi, al ver como las personas comenzaban a verlos por los gritos del menor, lo abraza pegando la cabeza de Shinobu a su hombro, estuvieron abrazados por unos segundos hasta que Miyagi le comienza a acariciar lentamente su nuca.

-Vámonos de aquí, tengo que mostrarte algo-Le dice susurrando en su oído, Shinobu asiente y se separa comenzando a caminar, Miyagi agarra su mano y caminan hacia el auto sin decir nada, se suben, se ponen los cinturones de seguridad y el mayor arranca el auto, conduce por unos 15 minutos y durante todo el viaje iban en silencio, Shinobu miraba en la ventana, veía como los autos pasaban y eso le comenzaba a dar sueño, Miyagi se detiene y le toca el hombro al menor al ver como se estaba quedando dormido.

-Hey, despierta, ya llegamos-

Shinobu se pasa sus manos por sus ojos, se quita el cinturón y se baja del auto, Miyagi se acerca a él, le agarra su mano y comienza a caminar, en la entrada decía Biblioteca Central, Shinobu se extraña, ¿por qué lo llevaría a la biblioteca?

Miyagi entra con éste y lo lleva a una mesa-Siéntate, ya regreso-Shinobu se sienta y pone sus manos sobre la mesa, veía como su pareja buscaba un libro, mientras lo esperaba, recordó cuando hace muchos años, veía como Miyagi se la pasaba entre un montón de libros viejos, leyendo muy feliz, eso provocó que el menor sonriera, ¿tantos años habían pasado desde que lo veía allí?

El mayor mira hacia su pareja y vio como sonreía, le parecía muy tierno verlo sonreír; agarró un libro de su autor favorito, Matsuo Bashō, sacó la cajita que tenía el anillo, abrió el libro a la mitad, metió el anillo y cerró el libro, dio un profundo respiro y se acercó a su pareja, cuando Shinobu ve que llega con el libro, Miyagi lo pone sobre la mesa y se sienta a su lado.

-¿Matsuo Bashō? ¿Me trajiste a leer poesía?-Pregunta mientras abría el libro, como sentía algo pesado dentro de esto, lo abre para descubrir que había adentro, cuando Shinobu ve el anillo, abre sus ojos de golpe y se sonroja, Miyagi agarra el anillo con sus dedos índice, pulgar y medio haciendo que el menor mirara varias veces al anillo y a su pareja, Miyagi no pensaba arrodillarse y hacer lo típico que se hacía cuando se pedía matrimonio, ¿o si lo haría?

Miyagi se levanta, pone su rodilla derecha en el piso, agarra el anillo con ambas manos y lo mira a los ojos.

-Tenías razón cuando me dijiste que ibas a hacer que yo te quisiera, pero yo jamás pensé que te iba a querer tanto que me cueste separarme de ti y quiera tenerte conmigo el resto de mi vida, Shinobu Takatsuki ¿te casarías conmigo?-

Shinobu lo mira por unos segundos y luego asiente lentamente, Miyagi sonríe y le mete el anillo en su dedo anular de su mano izquierda, Shinobu se levanta cuando Miyagi se levantaba y lo abraza con fuerza comenzando a llorar, el mayor comienza a acariciarle lentamente su cabello y le da un beso en su cabeza, no le dijo nada porque sabía muy bien que la emoción que sentía en ese momento era tan grande que no la podía contener, ahora ya estaba más que seguro, que de verdad existía eso del destino y que su destino era estar con Shinobu, agradecía demasiado de haberlos juntado, porque en ese momento, sintió que estarían juntos, para siempre.

*Extra

Comienza a sonarle el teléfono a Hiroki a las 3 de la mañana y contesta sin ver quién es.

-¡Hiroki! ¡Estoy comprometido!-Le grita Usagi, a su lado estaba Misaki durmiendo teniendo solo la sábana de la cama cubriéndole su pecho.

-Arg, bakahiko, ¿no sabes que la gente duerme a esta hora?-Le pregunta Hiroki y luego cuelga, no le gustaba que lo despertaran y menos a esa hora.

Unos días después, más o menos a la misma hora, le comienza a sonar el teléfono a Hiroki y éste contesta.

-¡Kamijou! ¡Shinobu y yo nos comprometimos!-Le grita Miyagi, a su lado estaba Shinobu durmiendo, teniendo, al igual que Misaki, solo la sábana de la cama que lo cubría.

-¡Déjenme dormir!-Grita Hiroki colgando, ¿acaso se habían organizado para llamarlo a la misma hora? Esperaba que las bodas de sus amigos no fuesen el mismo día, o por lo menos la misma semana, porque los iba a matar si ponían las fechas de las bodas cercanas, Hiroki se sentía feliz porque sus amigos se casaran pero, definitivamente no estaba feliz de que lo llamaran a esa hora para darle la noticia, al siguiente día de que los llamaran, Hiroki y Nowaki fueron a sus casas, para darles la felicitación por haberse comprometido y haber unido su vida con la persona que amaban, y que seguirían amando hasta que la muerte los separe.

FIN


Espero que les haya gustado esta historia, tuve que verme una y otra vez los capítulos de Junjou para tratar de hacer los personajes los más parecidos posible, fue un gran placer el haber escrito este fic, y ya saben, si quieren pueden dejarme un comentario (review) o poner en favorito el fic (favorite: story) un saludo a todos, y nuevamente, gracias por haberlo leído.