Queridos lectores: Perdón por la tardanza, pero he estado muy ocupada, este capítulo me salió extremadamente largo pero pensé que si lo dividía se volvería mas tedioso… Ojala les guste aunque creo que hubiera podido quedar mejor.
Un abrazo.
CAPITULO 6: LOS JUEGOS
Luego de la publicación de los elegidos para asistir a los juegos, nuestro día se convierte en una locura. Todo el mundo nos felicita e incluso me doy cuenta que los deberes escolares pasan a un segundo plano porque en cuanto nos hemos organizado en el aula Claudius Templesmith hace un anuncio oficial: Atención estudiantes, atención, el director solicita que los 10 elegidos para los juegos se presenten de inmediato en su oficina.
El maestro de matemáticas, nuestra primera clase de hoy nos autoriza salir a Peeta, Finnick, Johanna y yo para encontrarnos en los pasillos con Maysilee, Joe, Romulus, Lidia, Jessie y Darius. Ya en la oficina nos espera Atala la maestra de deporte, Haymitch Abernathy el consejero, el director Caesar Flickerman y ¿Effie Trinket?, si nuestra colorida maestra de teatro también esta allí.
El director nos pide a todos tomar asiento mientras habla sobre los juegos, sobre cómo nos espera un año de gloria de conseguir hacer una buena representación en ellos y cuando ha acabado su discurso le cede la palabra a Atala.
-Ustedes son lo mejor de esta escuela así que sobre sus hombros pesara la responsabilidad de hacerlo bien no solo por ella sino por ustedes mismos –Hace una pausa y continua- para ello hemos dispuesto una rutina especial que consistirá en entrenamiento diario luego de la escuela durante estas dos semanas que restan y como sabemos que será algo difícil con las demandas académicas se ha llegado a un acuerdo con el resto de maestros de que en este tiempo y durante los juegos no habrán pruebas o evaluaciones para alivianar las responsabilidades.
¡Qué considerados! -pienso y de inmediato me percato de algo mas ¿Cómo hare con mi trabajo? Seguro me despedirán. Antes de que tenga tiempo de hacer cualquier cosa me recuerdo a mí misma la mejor parte de todas: Quienes ganan en los juegos tienen derecho a una compensación económica además del reconocimiento público así que debo intentar hacer algo extraordinario en ellos por mí y por mi familia. Todavía pensando en esto observo a Peeta viéndome y queriendo decirme algo, sin embargo, las intervenciones aun no acaban y ahora es el turno de Haymitch.
Lo primero que sale de su boca es una felicitación, aunque yo creo que la hace más por compromiso que por sinceridad. Mientras habla acerca de lo que han sido los juegos durante todo este tiempo tengo la oportunidad de observarlo bien: es un hombre de mediana edad algo barrigón que a mi parecer hoy ha venido a la escuela después de haber salido de una resaca de muchos días. Me pregunto qué será de su vida, ¿tendrá familia? ¿Una esposa quizás? Según le escucho decir será una especie de mentor para nuestro grupo y estará al pendiente de todo en el Capitolio junto a Atala nuestra instructora y ¿Qué les parece? Effie Trinket. Según el director necesitamos un acompañante que se encargue de nuestras apariciones en público y nadie mejor que ella para eso ya que viene directamente de esa ciudad.
Cuando Haymitch ha terminado, la maestra Trinket con su particular y colorido acento resalta la "maravillosa" oportunidad que tenemos frente a nosotros porque está segura de que el distrito 12 hará historia en los juegos de este año; supongo que es su deber alentarnos al respecto aunque personalmente creo que será difícil competir contra chicos que quizás han entrenado toda su vida para esto, pues en distritos como el 1 o el 2 este evento es el más esperado de todo el año.
Camino a nuestras aulas me acerco a Peeta y le pregunto qué era lo que trataba de decirme en la oficina de Flickerman. Cuando le digo esto se sonroja y yo de paso con él, pero entonces comenta que es una suerte que vayamos juntos al Capitolio porque podremos hacernos compañía, yo sonrió porque tiene razón y en ese preciso instante aparecen Johanna y Finnick, este último con la misma actitud de siempre. Nos alcanzan para hacernos saber que escucharon nuestra conversación porque Finnick agrega que definitivamente le da gusto que vayamos todos juntos a los juegos y que si lo deseo con gusto compartirá su habitación conmigo -¡Que amable!- lo miro con cara de pocos amigos pero él se limita a reír. Observo de inmediato a Peeta para ver cómo ha tomado el comentario de Finnick pero está lidiando su propia batalla con el coqueteo de Johanna que lo pone incómodo, lo que me hace pensar que no lo disfruta y lo mejor de todo, que ella no le interesa.
Al terminar con nuestro día escolar me encuentro con Madge, Delly y Annie para ir al almacén y poder hablar con el Sr. Cartwright acerca de mi trabajo durante el próximo mes, las chicas me dicen que me cubrirán con tal de que no me quede sin empleo y cuando hablo con el padre de Delly el muy comprensivamente me dice que no me preocupe porque no me despedirá y hasta me desea la mejor de las suertes en los juegos.
Las siguientes dos semanas son de entrenamiento arduo para cada uno de nosotros, Atala al parecer ha conseguido bastantes colaboradores para ayudarnos a pulir nuestro talento y todos por supuesto entusiasmados y comprometidos damos lo mejor de nosotros, ahí es donde empiezo a pensar que de verdad tenemos una posibilidad de ganar.
En casa intento compartir el mayor tiempo posible con mi familia, no es como si me fuera a ir para siempre pero siento que necesito todo lo que pueda de ellas para que me vaya bien e incluso Gale viene de vez en cuando a mi casa para darme algunas recomendaciones o recordarme lo que ha visto en ocasiones pasadas de la competencia. Incluso un día volvemos a recibir en casa a Snow –No mentía cuando dijo que lo vería seguidamente por aquí- quien le dice a mi madre que me permita hablar con él a solas, así es como nos dirigimos al viejo estudio de mi papa. Cuando estamos allí me pide tomar asiento y yo como siempre con un tono sarcástico empiezo diciéndole
-¿A qué debemos el honor de su visita? Pongo especial acento en la palabra "Honor"
-Mi querida nieta, creo que debemos prometer no mentirnos, eso nos ahorrara tiempo. Dice con un tono frio
-Me parece muy bien, le digo decidida
-Sé que yo no soy de tu total agrado, pero quieras o no somos familia y creo que debemos empezar a comportarnos como tal. Tu madre no ha querido aceptar volver a dirigir la farmacia porque dice que no estás de acuerdo con ello y deseo que reconsideres y le digas que lo haga.
Me parece que más que una petición, lo que hace es darme una orden lo cual me molesta sobremanera, además ni siquiera es cierto lo que dice porque mi mama y yo no hemos hablado sobre el tema del trabajo pero supongo que debo ser muy trasparente porque ella ha notado que no me gusta la idea de tener nexos muy fuertes con Snow además de los que inevitablemente ya existen. Entonces decido contestarle que es decisión de ella si quiere trabajar con el dando casi por terminada nuestra charla, pero antes de salir del estudio me detiene.
-Espera Katniss –Freno y volteo a verle de nuevo- debo confesar que tú actitud me resulta algo irritante – ¡Vaya, que amable!- además de que eres demasiado parecida a ese hombre y eso me gusta aún menos, pero eres mi nieta y quiero lo mejor para ti, solo necesito que me des la oportunidad de…
Lo dejo con la palabra en la boca porque si hay algo que no tolero es que hable mal de mí papa y salgo disparada del estudio a mi habitación a pesar de que a lo lejos le escucho decir cosas como que me falta educación, la verdad es que no me importa porque me ha herido de la peor manera. Al entrar a la habitación cierro de un portazo y me siento en mi cama abrazada a mis piernas mientras noto como las lágrimas calientes bajan por mis mejillas. De fondo escucho a Snow despedirse de mama y de Prim y a ellas hablar luego acerca de que ya casi es el día del viaje al Capitolio.
Al parecer entre lágrimas me quede dormida porque cuando abro los ojos ya Prim duerme a mi lado y sin poder volver a dormirme me quedo pensando en lo que me espera los siguientes días. Pasado mañana viajare con los demás a los juegos y allí tendré que esforzarme mucho, lo único que me alienta es saber que sus ojos azules irán conmigo y de alguna forma sé que todo estará bien.
El día pasa volando entre la escuela, el trabajo y los preparativos del viaje. En la escuela todo el mundo nos da recomendaciones y nos desea suerte, en el trabajo el Sr. Cartwright y las chicas me aseguran que me ven como ganadora y en mi tiempo con Gale él se encarga de recordarme que soy fuerte y que puedo ser mejor que mis contrincantes. Cuando estoy en casa haciendo mi maleta Prim se acerca para hablarme.
-¿Estas nerviosa?
-Un poco, debo aceptar
-Te va a ir muy bien, además Peeta te va a cuidar, dice sonriendo pero algo melancólica
-Ay Patito, todo saldrá bien. Le digo mientras la abrazo y de inmediato veo que saca algo de su bolsillo. Es una especie de broche que encierra en un aro a un pájaro y una flecha en diagonal, el pájaro es un sinsajo.
-Toma, es para que te cuide y te de buena suerte. Me dice
La abrazo fuertemente y beso su frente recordándole que ella es lo más importante en mi vida y que por eso intentare ganar, entonces me abraza también y en ese momento entra mama que se une a nosotros y me dice que tiene algo para mí. Va hasta su habitación y cuando regresa me llevo una maravillosa sorpresa. En sus manos trae la chaqueta de caza de mi padre, era la que siempre llevaba al bosque, hace mucho que no la veía, creo que mi madre la tenía guardada en alguna caja con el resto de cosas de mi papa que para ella son como tesoros.
-Quiero que la lleves contigo para que sientas que tu papa te acompaña
No puedo evitar llenarme de emoción y de lágrimas al recibirla. La toma y de inmediato me la pongo y me queda perfecta además de que es agradable sentir el cuero en la piel aún conserva el olor de papa y decido que cuando viajemos la llevare puesta. Luego de tantas emociones de este día debo descansar porque mañana emprenderé mi camino.
Por fin ha llegado el día y la estación donde abordaremos el tren al capitolio esta abarrotada de personas despidiéndonos. Mi familia y mis amigas están conmigo y cada uno de los otros esta con su familia recibiendo miles de consejos e incluso derramando lagrimas (realmente nuestras familias lo hacen porque nosotros tratamos de estar impasibles) y de pronto lo veo. Ahí está Peeta con los Mellark y por primera vez observo a su madre, parece ser una mujer dura porque aunque su hijo se marcha por casi un mes se ve como desinteresada, sus dos hermanos en cambio le hablan mucho supongo que acerca de lo que debe hacer en los juegos y su padre quien ahora me observa lo veía a él con una sonrisa cálida. El Sr. Mellark viene hacia mí.
-Buenos días Katniss, Leah, Prim
-Buenos días Sr. Mellark. Contestamos Prim y yo
-Hola Joseph. Dice mi madre
-Quiero desearte lo mejor en los juegos, espero que ambos nos traigan buenas noticias –Supongo que se refiere a Peeta y a mí-
-Lo intentaremos, le prometo
-Toma –Me entrega un pequeño paquete- Para el camino -Dice- y se despide
Dentro del paquete hay unas galletas con un hermoso glaseado y mientras las observo mi madre agrega:
-Mi gran amigo Joseph siempre ha sido muy amable
Entonces lo comprendo, el hombre de quien mi madre me hablo en alguna oportunidad era el padre de Peeta, aquel que intento conquistarla sin éxito. Hay cosas que al parecer trascienden generaciones pienso sonriendo. En ese instante aparece Gale que me abraza de una manera emotiva y me dice que todo estará bien, nos mantenemos así hasta que Effie dice que ya es hora de abordar y yo les doy el ultimo abrazo a mis dos mujeres llevándome conmigo la sonrisa de mama, el aroma de Gale, la mirada y la colita de pato de Prim y las lágrimas de Madge, Delly y Annie que además ve con tristeza a Finnick.
Ya en el tren la maestra Trinket nos explica que pasaremos aproximadamente un día viajando y que cada uno tiene un compartimento para que coloquemos allí nuestras pertenencias y descansemos hasta la hora de almorzar. El tren es muy lujoso, cada distrito tiene uno igual dispuesto para la comitiva de los juegos y sin decir nada más cada uno se retira a su lugar aunque yo estoy más interesada por encontrar a Peeta pero creo que ya se ha ubicado. Allí dentro de mi compartimento hay una cama enorme, una televisión y hasta una ventana por la cual observo los paisajes del 12 que voy dejando atrás. A la hora del almuerzo todos nos encontramos de nuevo en una mesa dispuesta con todo tipo de comida que uno se pueda imaginar. Platillos que además de oler maravillosamente bien parecen obras de arte, veo la mirada encantada de casi todos, incluso la de Johanna y Finnick que hasta el momento parecían aburridos. En ese instante aparece Haymitch con una copa de licor en la mano y Atala tras de él que parece algo molesta porque nuestro "mentor" ha bebido.
Ambos se sientan a la mesa y al momento aparece Effie para unirse a la acogedora reunión y empezar a hablar:
-Bueno mis queridos niños, a nuestra llegada al capitolio tendrán el tiempo justo para instalarse en el centro de recibimiento, un edificio en el cual cada distrito dispone de un piso completo debido a que varias de las comitivas son grandes. Allí tendrán espacio para organizar sus cosas antes de participar en el tradicional desfile de apertura donde cada distrito va en una carroza alusiva. Ustedes tendrán que vestir de acuerdo a la actividad que practicaran en los juegos y al final en la plaza central del Capitolio la Presidenta Paylor dará apertura oficial a los mismos. ¿No están emocionados? Descansen todo cuanto puedan ahora porque hoy será un gran, gran día. Dice terminando su discurso.
Claro que estamos muy emocionados, pero por ahora solo necesitamos comer y todos incluso nuestro mentor lo hacemos inmediatamente Effie termina de hablar. Yo me fijo en Peeta que observa con ojos de niño fascinado lo cuidadosos que han sido al elaborar una hermosa tarta que esta exquisitamente decorada con cerezas y cuando levanta la cabeza para verme le hago señas de que deberíamos probarla. El asiente y nos lanzamos al ataque.
Al terminar de almorzar cada quien puede ir a hacer lo que más desee. A parte de los compartimentos hay una sala común donde algunos se reúnen a ver grabaciones de juegos anteriores y otros como Johanna y Finnick deciden mejor ir a dormir. Peeta en cambio me dice que lo acompañe que quiere mostrarme algo. Lo sigo y llegamos al final del tren donde hay una vista espectacular y estando allí me dice:
-Oye Katniss, últimamente nos hemos mantenido en constante contacto pero aun siento que no se mucho de ti, deberíamos aprovechar el resto del viaje y charlar un poco.
La idea de Peeta me parece genial aunque no sé qué tantas cosas podría contarle ya que considero que mi vida no es tan extraordinaria.
-Me parece bien, ¿Qué te gustaría saber? Le pregunto
-Bueno para empezar podrías contarme que cosas te gustan, mmmm por ejemplo…. Tu color favorito
-El verde, contesto sin dudar ¿y el tuyo?
-Naranja
-¿Cómo el cabello de la maestra Effie?
-No, no ese naranja, más bien el intenso naranja de un atardecer
Y así iniciamos una amena platica donde le cuento sobre mis gustos y el sobre los suyos. Yo le digo que amo el chocolate caliente, el estofado de cordero, los dientes de león y la sonrisa de Prim. El me comenta sobre sus dibujos, que le encanta el olor de un lienzo nuevo, los atardeceres en la pradera y mis ojos. En ese instante cambio de color y no sé cuántas veces exactamente porque es la primera vez que Peeta coquetea directamente conmigo, es algo vergonzoso pero me hace sentir bien y entonces yo le contesto algo similar: -también me gustan tus ojos, especialmente cuando brillan de emoción. Así permanecemos todo el resto del viaje entre risas y miradas furtivas hasta que al parecer hemos llegado porque a través del cristal la vemos al fin, es enorme, ya hemos conseguido nuestro destino.
Al arribar al centro de recibimiento nos instalamos en el piso 12 con la indicación de estar preparados para el desfile en 30 minutos. En cada habitación están dispuestos nuestros equipajes y sobre la cama el traje a utilizar, el mío es un atuendo flexible ceñido al cuerpo pero que me permite movilidad absoluta, me trenzo el cabello, me coloco el prendedor que me dio Prim y le doy los toques finales a mi vestimenta con un carcaj de flechas en mi espalda y mi arco en la mano. Al salir de la habitación todos tenemos un atuendo similar, pero solo Darius y yo llevamos el arco lógicamente. En mi mente imagine que Finnick tendría que salir en Calzoncillos –De natación- y la idea me pareció graciosa. Luego nos indican bajar a reunirnos con el resto de participantes para ubicarnos en nuestro carro.
Todas las carrozas son enormes y están decoradas con algo alusivo al distrito, por ejemplo la carroza del 4 tiene redes de pesca –Allí debería estar Finnick- y la del 7 –La del distrito de Johanna- está llena de árboles artificiales, la nuestra tiene que ver con la minería. Me fijo que Effie tenía razón, hay algunas comitivas que tienen casi 30 personas, supongo que están participando en todas las categorías. En unos segundos estamos todos arriba y se da inicio al desfile amenizado por una banda de guerra con tambores gigantes, nosotros solo debemos posar y saludar durante todo el trayecto a la enloquecida gente del Capitolio con sus tradicionales y exóticos atuendos.
Al finalizar el recorrido nos encontramos en el centro de la plaza donde hay una enorme tarima en la que una mujer de aproximadamente 30 años nos espera para saludarnos con otra inmensa comitiva. Ella es Paylor la presidenta de Panem quien acalla los tambores para hablar:
-Bienvenidos participantes de los 74 juegos anuales de Panem. Ustedes son la personificación de nuestros ideales de grandeza y valentía. Hoy nos sentimos honrados con la visita de los jóvenes deportistas más brillantes de nuestra nación y por ello a todos les envió un caluroso abrazo para desearles "felices juegos de Panem y que la suerte este siempre de su parte".
Finalizado su pequeño discurso todo el mundo aplaude y se disponen otras tantas presentaciones, cada comitiva subirá a la gigantesca tarima para ser presentada en general como distrito –No uno por uno de los participantes porque algunas comitivas son enormes en verdad- para que todos nos observen. Allí aprovecho para ver quienes llevan arcos y saber cuál es mi competencia. Alcanzo a ver a una chica rubia del distrito 1, a un chico enorme del distrit otros, pero esos dos me llaman más la atención. Cuando es nuestro turno, Haymitch es quien nos presenta diciendo que venimos del distrito del carbón y que tengan cuidado porque la presión convierte al carbón en diamante.
Al final de la ceremonia algunos de los chicos del distrito 4 se acercan a saludar a Finnick y a reír con él, nosotros por nuestra parte nos vamos a descansar porque fue un día agotador, además mañana ya empezaran las primeras competencias, en mi caso será un día de observación y calentamiento puesto que la competencia de arquería no empieza aun. En el caso de Peeta ya habrá preliminares.
En la noche me dedico a pasear por mi cuarto desesperada, entonces decido salir a respirar y es cuando me topo con Finnick que al parecer tampoco duerme aun. Hago de cuenta que no lo he visto, pero al verme va tras de mi imagino que para fastidiarme.
-¿Insomnio? Me dice con su típica sonrisa
-Un poco
-Vamos, te invito un vaso de leche caliente
Aunque creo que con Finnick debo tener mucho cuidado siento que no tiene nada de malo bajar un poco la guardia, e incluso con mucha suerte podría averiguar que paso con Annie. Vamos a la concina y nos sentamos con un poco de leche cada uno en silencio hasta que dice:
-¿Te gusta Peeta verdad? -yo casi me ahogo con la leche-
La respuesta que podría dar a su pregunta es evidente pero no confío lo suficiente en él. –Creo que ya tengo sueño, le digo retirándome tan roja como un tomate y veo como sus labios forman una sonrisa
-Tu respuesta es más de lo que yo esperaba. Dice a mi espalda.
En la mañana antes de ir al centro de entrenamiento Haymitch nos reúne a todos para darnos algunas indicaciones como tener los ojos bien abiertos o acatar todo tipo de instrucciones por parte de los entrenadores y nos indica que Atala estará allí para colaborarnos. Luego de ello todos somos reunidos en un gigantesco lugar en el cual nos dividen por deportes. El distrito 12 solo participa en 5 categorías pero hay muchas más como lucha libre, boxeo, equitación, y otras tantas. Aunque cada uno debe ir con sus contrincantes tenemos la oportunidad de identificarnos unos a otros en enormes tableros electrónicos dispuestos en todo el lugar donde están nuestras fotografías con nombre y categoría de participación. Allí observo a algunas personas contra las que competiré como una chica del distrito 1 llamada Glimmer y un chico del 5 llamado Roger. Hay más pero ellos llaman especialmente mi atención. También veo algunos de los contrincantes de Peeta como un gigantesco chico del 2 llamado Cato y otro casi igual del 11 cuyo nombre es Thresh y de inmediato recuerdo que en la tarde es la primera prueba de Peeta.
Luego del almuerzo cada uno de nosotros observa cual es la agenda a seguir. Finnick y Lidia tendrán su primera prueba también igual que Peeta. Al resto nos toca mañana. Antes de que sea la hora de la prueba busco a Peeta a quien no me le he acercado hace rato y le hablo
-¿Estas nervioso?
-Un poco, ¿pero sabes? Hay algo que me hace sentir tranquilo y es saber que sin importar si gano o pierdo siempre seré yo mismo, además creo que aunque suene conformista ya llegue hasta aquí y esta experiencia no me la podrá arrebatar nadie y lo más importante es que la he podido compartir con personas que me importan.
-Tienes razón, pero si no es mucho pedir Peeta Mellark, no te lastimes. Le digo para luego darle un beso en la mejilla y desearle lo mejor. Lo veo sonrojarse y salir al ruedo.
Toda la tarde me concentro en la competencia de Peeta para la cual hay 23 contrincantes, 24incluyendolo, al parecer todos los distritos enviaron la pareja pesista. Los han dividido en 6 grupos de 4. La primera ronda según entiendo dura 6 días uno por cada grupo y al final de cada uno resultan dos vencedores que van avanzando en rondas. Hoy compite Peeta contra otro chico del 5 y el chico del 2 Cato contra un chico del 10. Y después de varios arranques y mucho esfuerzo los finalistas del día son Peeta y Cato.
Cuando todo ha terminado se hace un balance para decir que Finnick y Peeta mantienen viva la esperanza del 12.
Al siguiente día es el turno de quienes quedamos. En mi caso tendré solamente 11 contrincantes porque solo 6 distritos enviaron participantes a tiro con arco, en sorteo a cada uno nos asignan un competidor por ello las competencias de arco son cada dos días. Mi primer rival será una chica del distrito 6 y en el caso de Darius será Glimmer. Mi prueba consiste disparar a blancos holográficos que se mueven pero no atacan, la idea es obtener el mayor número de ellos y eliminarlos antes de que desaparezcan completamente. Cuando es mi turno entro en la cabina y me preparo, pienso un segundo en el bosque del 12 y al instante empiezan a aparecer uno por uno. Es más rápido de lo que creí pero apunto como siempre concentrándome y uno a uno los voy eliminando. Al final lo he conseguido y sin que me lo digan sé que avance a la siguiente ronda igual que Glimmer.
Al final del día la esperanza del 12 está sobre: Peeta, Romulus, Johanna, Finnick, Maysilee y yo y pienso que aún es posible. Durante la cena Effie parlotea sobre lo bien que va nuestra causa y nos felicita pero Haymitch no se ve convencido igual que Atala diciendo que en realidad no es tan buen balance porque quizás al terminar los primeros 7 días ya no quedaremos muchos, pero nos mantenemos y al finalizar el ultimo día de competencias de la primera semana somos los mismos.
A Peeta que es el único que en realidad me importa le quedan aún 11 contrincantes en competencia diaria y en mi caso al finalizar la semana anterior solo quedamos 6 para un enfrentamiento día de por medio. Mi prueba esta vez sí es una confrontación directa. Competiré contra una chica del 11 de baja estatura y ojos castaños, creo que su nombre es Rue, he oído a algunos que es muy ágil pero yo no me dejare vencer fácilmente. La prueba consiste dar en el blanco a 10 objetos colocados a diferentes distancias (igual que en la escuela), ambas tenemos uno idéntico separado por una pared y la idea es acabar primero y hacerlo sino perfectamente lo más aproximado a ello. Escucho el silbato y empiezo. Al final el tablero electrónico lo dice, he sido la más rápida.
Cuando concluye nuestra siguiente semana es increíble pero oficialmente estos son los primeros juegos de Panem donde el 12 brilla. Para los últimos y más importantes días Finnick, Johanna, Peeta, Maysilee y yo somos su representación.
Al empezar la última ronda de los juegos Peeta compite contra un chico del distrito 4. Es tensionante verlo esforzarse tanto pero puedo hacerlo porque mi competencia esta vez no es simultánea y mucho antes de que sea mi turno se convierte oficialmente en el Primer finalista en Pesas. Antes de mi turno veo a Haymitch cerca de mí, parece que quiere conocer mis habilidades de cerca y creo que le daré gusto porque hacerlo bien ahora significa ser finalista también. Me enfrento ante mi más grande reto hasta el momento, Roger, el chico del 5. La prueba vuelve a ser holográfica pero esta vez ambos estamos en la misma cabina y el punto es alcanzar más objetivos que el contrincante. Es hábil lo acepto pero yo soy más rápida. Los días de caza de mi padre me enseñaron a manejar la velocidad y la cautela y al final eso me convierte en la primera finalista de los juegos en tiro con arco.
En la noche festejamos con una gran comida porque hoy somos 4 los finalistas: Peeta, Johanna, Finnick y yo aunque en verdad el 12 solo está representado en el chico del Pan y yo. El resto de la comitiva ya eliminada, Atala, Effie y Haymitch nos felicitan pero este último quiere al parecer hablar conmigo.
-Muy bien preciosa, me dice
No sé por qué pero me molesta que me llame así sin embargo le agradezco.
-Pero esta vez no será suficiente. La parte final de los juegos además de competencia debe ser espectáculo así que debes hacer algo excepcional y hay pensar en qué.
De nuevo nos unimos al resto y veo que Peeta está algo atorado con Johanna que no deja de atosigarlo. Había olvidado lo molesta que era pero esta vez decido que no lo tolerare así que me voy a mi habitación mientras todos notan mi actitud. Estando allí cierro la puerta con seguro y pienso en mama, en Prim y en Gale, en que deben haberme visto en televisión todos estos días y en que seguro estarán deseando igual que yo tenerme en casa ya y mientras pienso en esto escucho que golpean mi puerta y oigo además su voz, pero no quiero verlo porque estoy cansada, cansada y enojada. Así que no contesto fingiendo que ya duermo.
En la mañana Haymitch me comenta un plan que tiene para hacerme brillar literalmente en la final y con ello logro evadir a Peeta todo el tiempo, lo que no logro evitar es la molesta sonrisa de Johanna y la mirada de Finnick, ¿Cuál es su problema? Debí preguntarle por Annie así se sentiría incómodo y me dejaría en paz.
Ya en la recta final lo equipos son más pequeños y todos estamos muy concentrados y después de las ultimas definiciones llega el día donde serán elegidos los vencedores. Todas nuestras pruebas son simultaneas así que no veré a Peeta ni el a mí pero antes de que sea la hora se me acerca y sin decir nada toma mi mano, la besa y pone en ella un diente de león que no sé de dónde saco. Ese pequeño gesto tiro todas mis emociones a la basura y por primera vez tuve unas inmensas ganas de que ese beso no hubiera sido en mi mano, sin embargo, no es ni el momento ni el lugar y desecho la idea. Solo le agradezco y lo miro para desearle lo mejor.
Mi prueba de esta vez tiene jueces que calificaran tiempo, ejecución y originalidad. Mis contrincantes son Glimmer y una chica llamada Ren del 10 que no había notado antes. La prueba es una especie de carrera de relevos que inicia en un tramo holográfico idéntico para cada una, la consecución de 7 blancos cuidadosamente colocados y una muestra original que cada una ha preparado. La ejecución debe ser perfecta además de rápida. Al sonar el silbato empiezo y me dejo llevar pensando en muchas cosas, en Peeta, en mi familia, en mi papa, en el diente de león que acabo de recibir y en mí… Así llego hasta el final para impregnar una flecha especial en fuego y dispararla sin pensar hacia lo que Haymitch ha reparado para mi espectáculo. Mi blanco está a 30 metros y es la pequeñísima punta de una mecha. Cuando disparo se detiene mi tiempo y se hace eterno mientras la flecha toca la mecha y empieza a encender mi insignia, la misma que Prim me regalo. Haymitch vio que la llevaba prendida a mi ropa siempre y esto le dio la idea de hacerla en tamaño gigante y encenderla frente a todos a una gran distancia. Debo aceptar que el consejero de la escuela que pensé que no me ayudaría en nada es astuto porque lo que ha ideado es un espectáculo maravilloso, ver como el sinsajo y la flecha en diagonal se encienden en un aro de fuego y aún más como ese mismo sinsajo abre sus alas al final. No se cómo lo hizo pero Haymitch lo logro, estoy brillando, es más, estoy ardiendo en llamas.
Yo me quedo admirando su obra mientras oigo el murmullo a mi alrededor y cuando me concentro lo entiendo. Todos gritan mi nombre y empiezan a llamarme "chica en llamas". Pues resulta que después de tres semanas. Katniss Everdeen, ahora la chica en llamas es una de las vencedoras de los 74 juegos de Panem. Es increíble, todo mi mundo dio un giro y en medio de mi confusión lo veo llegar, sus ojos brillan de la emoción y es esa misma la que hace que me tome en sus brazos y haga que el tiempo se detenga de nuevo. ¡Lo logramos! Es lo último que le oigo decir antes de que bese mis labios.
