Hola, hola… Lo sé, he estado muy perdida y me disculpo porque mi trabajo a esta fecha me ha absorbido, sin embargo, aquí como pude termine un nuevo capítulo. ¿Cómo les ha parecido hasta ahora? Agradezco a quienes me han escrito y a quienes solo han leído, pero espero que pronto haya más comentarios que leer (Eso me motiva a continuar), aunque ahora quiero pedirles algo muy importante si no es molestia: Cuando me escriban (Si pueden) por favor pongan el país de donde lo hacen, es que quisiera saber si esto traspasa fronteras… Ahhh y a propósito quiero dejarle un saludo especial a .Uchiha… Es un hecho, en menos de lo que espero tendré lo que me pediste.
¡Un abrazo!
CAPITULO 8: MI MEJOR AMIGO
Ya es hora de acercarnos a quienes han venido a recibirnos y por ello todos debemos deshacer nuestra unión de manos y seguir hacia adelante pero Peeta quien antes había besado mi mano tomada de la suya me detiene sin soltarme aun y me mira fijamente con sus penetrantes ojos azules para luego decirme:
-¿Juntos?
Yo tengo solo un segundo para analizar lo que ha dicho, sé que quiere saber si lo que paso en los juegos se quedara en el Capitolio y como en este momento por fin tengo algo de claridad sobre lo que siento le contesto, extrañamente sin dudas:
-Juntos
Sonríe y acto seguido me da un ligero beso en los labios que empeora la expresión de Gale. Lo sé porque cuando Peeta va con su familia me mira como si estuviera delante de la persona más despreciable del mundo.
Trato de ignorarlo mientras corro a los brazos de Prim y de mama que me besan hasta el cansancio mientras me felicitan por mi "gran" hazaña, luego abrazo una a una a mis amigas que además de felicitarme por los juegos no disimulan su felicidad por lo que para ellas parece obvio: Peeta y yo estamos juntos. Madge no deja de alardear que sabía que así serían las cosas tarde o temprano y Delly dice algo que me avergüenza:
-¡Por fin se le hizo el milagro a mi amigo!
Annie que por supuesto es mucho más tímida que ellas se me acerca a final y me felicita diciéndome que le da gusto que haya conseguido darle una oportunidad a Peeta y que desea sinceramente que nos vaya bien, entonces recuerdo que debo ayudar a Finnick –De quien ahora tengo un mejor concepto- a recuperarla. Mientras hablo con ella lo busco con la mirada y en seguida noto lo evidente: A ella la ve con ojos de idiota y a mí con ojos de súplica, entonces como últimamente soy muy osada decido empezar con mi misión y le hago una señal disimuladamente con mi cabeza para que se acerque a nosotras, él no lo duda ni un segundo y viene directamente luego de haber saludado a su abuela. Si era su abuela, ahora lo sé porque era la mujer que estaba con Annie minutos antes de que ella huyera conforme los vencedores decidimos ir a saludar a nuestras familias.
Al llegar a nuestro lado pude notar una actitud muy distinta en Finnick, saludo de una manera tímida y casi culpable –Increíble, es Finnick Odair el irresistible y seductor- en seguida noto algo de incomodidad en Annie quien creo tiene la intención de salir corriendo y antes de que lo haga yo decido abrir mi boca:
-Finnick, déjame que te presente oficialmente a una de mis mejores amigas, ella es Annie Cresta
El la mira con brillo en sus ojos y de inmediato yo acabo por decir
-Annie, te presento a mi nuevo amigo Finnick Odair
Annie también lo mira pero a ella puedo verle algo de vergüenza, en definitiva es la persona más noble que conozco, porque yo en su lugar ni siquiera lo habría volteado a ver después de semejante desplante, pero como es muy distinta a mí le ofrece su mano y le dice que es un gusto conocerlo. A los dos los noto algo incomodos con mi presencia así que decido irme y dejarlos hablar, además llego la hora de enfrentarme al verdadero reto: Mi mejor amigo. Me acerco por fin a él y sé que me estaba esperado así que si dar largas al asunto…
-Hola Gale
-Hola Katniss
-¿Todo bien?
-¿Porque no habría de estarlo? Contesta con indiferencia. –Ah! Lo olvidaba, ¡felicitaciones! estuviste fenomenal en los juegos.
Lo conozco suficiente para saber que lo que acaba de decir no es más que un comentario sarcástico pero decido que no me dejare amedrentar y solo me limito a agradecerle y a retroceder para ir con mi familia. De inmediato noto su agarre en mi brazo y su voz:
-¡Espera!
Volteo a verle y noto algo nuevo en su expresión: Desesperación
-Solo quisiera saber una cosa. Me mantengo silente y el continua
-Ese chico y tu… No termina la frase
Es mi oportunidad para decirle las cosas y aunque en realidad Peeta y yo formalmente no tenemos una relación después de lo que ha pasado los últimos días es claro para todos –incluso para nosotros- que no somos solamente amigos.
-No sé qué estarás pensando pero creo que la respuesta a tu pregunta no formulada es: supongo
Su desesperación crece a cada instante y después de pensarlo un momento pregunta:
-¿Porque él?
-¿Porque no él? Le respondo con algo de exasperación. – ¿No deberías estar feliz por mí?
-Es solo que esto no es justo
-¿Qué es lo que no es justo? La verdad no se ni siquiera porque te comportas así
-¡Tú no sabes nada! Es lo último que dice antes de desaparecer entre la multitud.
Estoy de acuerdo con Gale en algo, esto no es justo. Como es posible que por primera vez en mi vida me siento bien con mis circunstancias y una de las personas que más me importan en el mundo me reclama por algo a lo que ni siquiera tiene derecho, es como mi hermano y estoy segura que si fuera al contrario yo me alegraría por él, lo único que se me ocurre pensar es que puede creer que Peeta no es bueno para mí o que tener a alguien a mi lado hará que deje de quererlo, pero sé que no será así y en el fondo él debe saberlo también, pero si su razón es la primera eso realmente no es de su incumbencia.
Mi madre y Prim se me acercan de nuevo y mama me pregunta que ha pasado con Gale, a lo que respondo encogiéndome de hombros. No puedo decir que me siento cómoda con que se haya marchado pero estoy segura que tampoco sería agradable tener cerca su mirada de reproche.
-Y ahora si me explicas. Dice mi madre queriendo poner un tono serio y supongo que a lo que se refiere es a mi escena al final de los juegos.
- ¿Que debo explicar?
- ¿Tu y Peeta ya son novios? Suelta mi patito con demasiada emoción
Enseguida me pongo tan roja que siento el calor en mi cara y antes de que pueda decir cualquier cosa aparece el: Mi chico del pan
- Buenos días Sra. Everdeen, hola Prim
- Hola Peeta. Contestan ambas
- Katniss, ¿podemos hablar un momento?
Yo miro a mama como esperando a que me diga que puedo ir con él -la verdad nunca pido permiso para algo pero me encuentro en una situación bastante embarazosa- y cuando veo que ella asiente le hago caso dejando atrás la sonrisa traviesa de mi hermana y una muy disimulada que también veo asomar en el rostro de mi madre.
Mientras me alejo con Peeta puedo ver que Finnick y Annie aún están platicando, pero por lo que puedo leer en sus rostros no les está yendo muy bien. Peeta me detiene y de inmediato me ve con sus preciosos ojos.
-¿Todo está bien? Dice tomando mi mano
- ¿A qué te refieres exactamente?
- Tu familia, Gale.
- Si claro, todo muy bien. Miento
-Te vi hablando con él y parecía enojado. Dice con algo de auténtica preocupación
- Tonterías de mejor amigo. Le digo
- Que bueno oír que nada pasa porque tengo algo que preguntarte.
Sus palabras me ponen alerta y a la vez emocionada porque creo saber lo que va a preguntar. - ¿Si?
- Katniss, creo que no ignoras mis sentimientos, es más, estoy seguro que llevo demasiado tiempo siendo evidente respecto de ellos, sin embargo, no había tenido oportunidad de acercarme a ti y saber si tenía alguna posibilidad de que sintieras algo por mí y después de todo lo que ha pasado…
Se detiene un momento como para tomar impulso y luego de agarrar mí otra mano para quedar con ambas entre las suyas me observa directamente y dice:
- Quisiera saber si te gustaría hacerme el honor de ser mi novia
Como siempre hace un anuncio que me deja en silencio y aunque esta vez ha soltado algo que veía venir aun así me ha dejado atónita.
- Peeta yo… Consigo vocalizar mientras veo en su cara que su expectativa crece
- ¡Si! Digo por fin. ¡Si quiero!
Entonces me mira con tanta emoción que no puedo evitar sentir ternura y así nos quedamos absortos el uno en el otro hasta que llega nuestro mentor.
-Preciosa, chico me alegra mucho ver que por fin han resuelto la situación. Te lo dije, -dice dirigiéndose a Peeta- y acto seguido se retira con una sonrisa.
-¡Ya era hora descerebrada! dice Johana que se ha acercado a nosotros sin notarla. Es extraño porque se supone que le gustaba Peeta pero desde los juegos podría decirse que su actitud ha cambiado del cielo a la tierra e incluso intenta ser en lo posible agradable. Nos ve con una sonrisa un poco malévola pero muy característica de ella y luego se va.
Ese desfile de felicitaciones me indica que más de una persona ha estado al pendiente de la declaración que me ha hecho Peeta y así tomados de la mano empezamos a avanzar hasta dónde está mi familia para toparnos con un abatido Finnick que por lo que veo ha tenido poca suerte.
-Los felicito
-Gracias, ¿y a ti como te fue?
-Hasta ahora no tan bien como quisiera pero es lógico aunque te aseguro algo: no me daré por vencido
Peeta me mira algo extrañado porque no tiene idea de lo que he hablado con Finnick y agrega:
-¿Desde cuándo ha cambiado la relación entre ustedes?
-supongo que casi desde el mismo instante en que también cambio la nuestra, le digo con una sonrisa pícara a la cual corresponde de la misma manera para luego agregar:
-Ahora vamos a hacer algo un poco peligroso… Hay que decirles a tu madre y a tu hermana.
Es cierto, cuando Prim insinuó que Peeta le gustaba para mí la respuesta de mi madre fue que era demasiado pequeña para tener novio y ahora en contra de todo lo que ha dicho oficialmente tengo uno –Me emociona pensarlo-. Al llegar cerca de ellas noto la alegría de Prim e incluso mama no se ve disgustada.
-Sra. Everdeen. Mi madre nos observa, primero nuestras manos unidas y luego nuestros rostros. –Quiero pedirle muy respetuosamente me dé una oportunidad de… Continúa Peeta… De entrar en su familia como el novio de su hija.
Mi madre se limita a vernos y yo me mantengo expectante mientras una Prim muy emocionada se arroja a mis brazos: -Te lo dije Katniss, te dije que Peeta estaba enamorado de ti.
Peeta sonríe y sigue a la espera de la respuesta de mi madre quien después lo que pareció una eternidad sonríe también y dice:
-Sé que eres un buen muchacho, solo no la distraigas de sus estudios, y acto seguido extiende sus brazos para acogerlo allí mientras yo suelto con alivio la respiración que había estado conteniendo.
Ya todo está resuelto, tengo novio y mi familia no tiene problemas con ello, incluso mis amigas hacen su aparición para felicitarnos, Delly abraza a Peeta y le dice que está feliz de que su mejor amigo por fin haya logrado lo que deseaba hace años y Madge me abraza para decirme que es más de lo que puedo pedir, soy vencedora de los juegos y además de una corona gane también un corazón, aunque insinúa que ese ya era mío hace mucho tiempo; solo Annie no se ha unido a nosotros y supongo que Finnick tiene mucho que ver en eso porque ya no la veo por ningún lugar y enseguida me acuerdo de algo más: Gale, el de seguro si tendrá problemas con mi nueva relación.
Luego de toda la parafernalia del recibimiento debemos ir a la escuela en una caravana-desfile para que todos puedan ver a los vencedores. Ya en la institución recibimos las felicitaciones del Director y el resto de nuestros maestros que han preparado un sobrio acto cultural para nosotros. Todos nos sentamos en una tarima que han improvisado y junto con Effie, Atala y Haymitch somos el centro de atención.
A lo lejos puedo divisar a Gale que esta con Beetee y que me ignora tanto cuanto puede. En un momento veo como pasea su mirada nuestras manos unidas hasta el rostro de Peeta viéndolo directamente a los ojos de una manera que asusta, seguramente si su mirada tuviera balas mi novio yacería muerto a mi lado. Peeta se percata de ello y también lo ve directamente como queriendo demostrarle que no se dejara intimidar.
Gale es un tonto. ¿Cómo puede pensar que tener novio hará que me aleje de el? Es mi mejor amigo y lo será por el resto de mis días. Como sea se ve tan irritado con todo esto que le habla a Beetee y los dos se marchan. Debo aceptar que me duele su actitud pero en este momento no puedo hacer nada al respecto y decido que hablare con él en la primera oportunidad que tenga para que resolvamos este asunto de una vez por todas.
Trato de concentrarme en el acto en que estamos participando pero mi preocupación por Gale y las miradas furtivas de Peeta no me dejan, de vez en cuando me guiña un ojo –Eso es nuevo y yo que lo creía tímido- enseguida me sonrojo sin evitarlo, para ser nuestro primer día estamos compenetrando demasiado bien.
Cuando ya ha finalizado el evento todos nos dispersamos pues ya podemos ir a casa. Peeta que hasta el momento se ha mantenido siempre conmigo me pide disculpas para acercarse a hablar con Haymitch, pero antes de irse me dice algo que me causa un poco de miedo:
-Ya hable con tu madre y con Prim sobre nuestra relación, ahora es el turno de mi familia. Creo que lo más correcto es que pronto vengas a mi casa a cenar y allí les contaremos
¿Qué? La sola idea me aterra, pero creo que es algo inevitable así que asiento mientras trago saliva y recuerdo que debo hacer algo más. Me alejo de mi novio quien me da un ligero beso en los labios y busco a mis amigas.
-¿Han visto a Annie?
-Sí, está por allá contesta Madge señalando. La verdad ha estado un poco rara desde la estación, no sé qué le abra dicho ese nuevo amigo tuyo.
Llego a ella rápidamente y la encuentro como perdida en sus pensamientos.
-Hola
-Hola. Voltea a verme
-¿Estas bien Annie?
-Si Katniss, no te preocupes –Ni siquiera hay una pisca de enojo en su voz-
-Perdona mi atrevimiento, pero ¿cómo te fue con Finnick?
De inmediato se queda en silencio y noto que no será algo fácil de hablar pero como todo esto es por mi causa soy yo quien debe alentarla
-¿Te dijo algo desagradable? ¿Fue grosero contigo?
-Al contrario, me hablo de la misma manera en que lo hizo en el distrito 4
-¿Y? pregunto expectante
-Y nada Katniss, es que no puedo creerle
Entiendo perfectamente la posición de mi amiga pero lo único que deseo es ayudarla y quiero que ella lo entienda, entonces decido que si es necesario le contare cada palabra que él me ha dicho para que ella pueda confiar e incluso le hare saber cómo ha cambiado mi opinión personal sobre este chico.
-Annie, es tu decisión creer o no en Finnick pero si me lo permites quiero decirte algo: Veras, tu más que nadie sabes qué opinión me forme de él cuándo lo conocí, es más, luego de lo que me contaste incluso llegue a detestarle pero ahora que tuve la oportunidad de interactuar más de cerca me di cuenta de que lo que hemos visto aquí no es más que una coraza, es un chico simpático, divertido pero sobre todo muy vulnerable y te ama, el me lo dijo y yo le creo porque cuando habla de ti se le iluminan los ojos y si, aceptó que fue un tonto cuando llego aquí pero estoy segura de que el Finnick que conociste en el distrito 4 es el mismo que te presente en la estación, si le das una oportunidad…
-De acuerdo Katniss, lo intentare, tu eres una de mis mejores amigas y estoy segura de que solo quieres lo mejor para mí, además tu más que nadie sabes que no lo he olvidado aun, entonces lo hare, le dejare acercarse a mí.
De verdad no pensé que la convenciera tan rápido pero me da muchísimo gusto escuchar eso, tanto que me dan unas inmensas ganas de abrazar a Annie y lo hago para luego con el mismo entusiasmo ir a buscar a Finnick ya que Peeta aun esta entretenido con nuestro mentor.
Luego de dar muchas vueltas por el patio de la escuela lo encuentro sentado junto con Johanna. Al verme puede observar la emoción en mi rostro mientras que yo en el suyo veo lo que parece ser esperanza, ¿En qué momento el chico pez empezó a importarme? Sin esperar se levanta y me mira como si supiera que vengo de hablar con Annie -tal vez nos vio-
-¿Y?
-Ella accedió
Cuando digo esto me abraza muy emotivamente, más de lo que yo esperaba, pero esta vez a diferencia de la primera en que termine entre sus brazos no lo rechazo y de inmediato Johanna se levanta y se une a nuestro abrazo
-¡Urra! ¿Qué estamos celebrando exactamente?
-Annie dijo que me dará otra oportunidad de acercarme
-Me alegra Finnick y bien hecho descerebrada.
Seguimos allí los tres hablando acerca de cómo hará para reconquistar a mi amiga y entretanto yo trato de ubicar a Peeta con la mirada pues ya no está con Haymitch. Luego de dar vueltas en mi eje como las manecillas de un reloj lo veo al fondo, pero no está solo.
Puedo observar claramente la escena: allí cerca de un árbol están dos de los hombres más importantes de mi vida: mi novio y mi mejor amigo viéndose el uno al otro de manera desafiante. Esto parece como un programa de televisión donde ves ese juego de instinto entre dos depredadores que pelean por la misma presa decididos a atacarse a muerte el uno al otro. Definitivamente esto en vivo y en directo es malo, muy malo y estoy segura de que en comparación con lo que sucede en la naturaleza -que de por si ya es terrible- siempre hay juegos mucho peores.
