¡Hola! Mis queridísimos lectores, agradezco la paciencia que han tenido para esperar la actualización, debo contarles que estuve enferma desde el 29 de diciembre y recién logro recuperarme. Espero que hayan pasado un excelente fin de año y aprovecho este espacio para saludar muy especialmente a las personitas que me han escrito desde Ecuador, España, el Caribe, y México, yo les envío a todos un abrazo enorme desde Colombia…
¡Espero que sigamos sintonizados y que no dejen de darme sus opiniones!
Pd: Para recordar a todos que los personajes aquí utilizados son de nuestra querida Suzanne Collins aunque yo juegue con ellos a ¡mi antojo!
Ahí les dejo el capítulo 10…
CAPITULO 10: PRUEBA SUPERADA
Aun siento en mi interior la molesta sensación que deja el haber reprimido el llanto. Lo que paso entre Peeta y Gale colmo mi paciencia porque el comportamiento de mi mejor amigo es injustificado y he decidido que no lo tolerare más, incluso si eso significara alejarme de él, aunque es algo que jamás había concebido, hasta hoy.
Cuando escuche la algarabía en la calle luego de haberme despedido de Peeta temí lo peor porque al llegar a casa lo vi y su expresión no era para nada amable. Mi madre y Prim se percataron del alboroto e inmediatamente salieron a la calle donde ya había mucha gente, entre ellos Hazelle la madre de Gale.
Yo solo pude abrazarme a Prim mientras fue mi madre quien le grito a Gale que soltara a mi novio; en mi cabeza el enojo crecía a cada momento e incluso las ganas de llorar se acumulaban en mis ojos y mi garganta. Cuando Gale se percató de mi presencia estaba sobre Peeta dispuesto a golpear su cara pero creo que mi mirada asesina fue la que lo hizo retroceder, levantarse y acomodarse la ropa.
De inmediato solté el agarre de mi hermana y me dirigí hacia el viéndolo con desdén -Eres un animal, fue lo que articule antes de sin pensarlo dos veces abofetearlo poniendo en mi mano todos los sentimientos que tenía en ese momento. Gale me miro con dolor pero no pudo articular palabra, solo se quedó como detenido en el tiempo, pero yo lo conozco demasiado y sé que lo que acabo de hacer marco un precedente en nuestra relación que difícilmente podrá superarse.
De inmediato me dirigí a Peeta quien era ayudado por Prim:
-¿Te hizo mucho daño? Fue lo único que pude articular en el momento entre mi enojo, mi preocupación y mis lágrimas contenidas.
-Ahora estoy mejor porque estás aquí. Me contesto y eso de cierto modo me dio un poco de paz
-Bien –le dije con una mueca parecida a una sonrisa entre lágrimas- Vamos dentro para que pueda curarte los golpes.
Peeta obediente me siguió aunque yo lo detuve para decirle algo más:
-Lo siento mucho, Gale nunca comporta así y la verdad no entiendo porque siente tanta aversión hacia ti, sin embargo, eres mi novio y lo tendrá que aceptar-. Eso es totalmente cierto, aunque desde mi última conversación con Gale las cosas han cambiado notablemente.
FLASHBACK
Peeta y yo caminábamos entre besos y una amena charla llena de halagos y momentos dulces hasta llegar a mi casa. Al llegar allí veo a Gale que me espera sentado en la puerta de su casa con cara de molestia.
-Si quieres me quedo un rato más. Me dice Peeta ante la visión de Gale
Sin embargo sé que debo hablar con él acerca de lo que está pasando porque como sea es parte de mi vida y ha estado conmigo en los peores momentos.
-No te preocupes por mí, todo estará bien, Gale es mi mejor amigo y creo que de cierta manera le debo una explicación. Le digo tratando de hacer que Peeta se quede más tranquilo, aunque supongo que accede solo porque trata de no contradecirme en nada. Cuando se marcha me aproximo a Gale y me siento a su lado:
-Eh Gale. Le digo pero no me contesta. Sigue un silencio sepultural entre nosotros…
-Así que es oficial. Me dice girando su rostro a mí por primera vez desde que me puse a su lado. –Tú y el hijo del panadero juntos, ¿quién lo diría?
Su tono sarcástico no me agrada en lo más mínimo, pero si quiero que esto termine bien debo aguantar mis ganas de gritarle que lo que yo haga no es de su incumbencia.
-Veras Gale, yo…
-Pensé que no tenías ni tiempo ni cabeza para esas cosas.
-¿Qué es lo que te molesta en realidad? Ya comienzo a impacientarme.
-A mi nada, pero es que te veo diferente desde que empezaste con él. Ahora caminas por ahí de su mano con aires de vencedora, con el semblante de una mujer a quien le queda pequeño el espacio que habita, ¿te sientes princesa ahora que sales con él?
Es oficial, Gale está muy molesto por mi relación con Peeta pero las palabras que utiliza contra mí me hacen daño, yo sigo siendo la misma chica con los mismos ideales.
-Nunca pensé que harías parte del sistema y que haber ganado esos juegos te hubiera afectado tanto, hasta te llevas bien con tus molestos nuevos compañeros, los tales Johanna y Finnick. ¡Que hipócrita!
Ha colmado mi paciencia, no tiene ningún derecho.
-Mira Gale, lo que yo haga o deje de hacer con mi vida es mi problema, ¡solamente mío! Quería contarte acerca de Peeta y que te sintieras feliz por mí pero veo que tu solo te encierras en ti mismo, no te importa nadie más, eres mi mejor amigo, ¡casi mi hermano! Pero eso no te da el derecho de hablarme como lo haces y ¡sí! Me siento feliz de estar al lado del hijo del panadero porque es un chico especial y me trata como princesa, ¿Contento? Y por otra parte a ti que molestia te causan los nuevos si tu últimamente vas de aquí para allá con Beetee, quien te recuerdo llego con ellos. Decido que no le diré nada más y me levanto dispuesta a entrar a casa cuando su mano agarra la mía:
-Espera Katniss. Su expresión se ensombrece -Lamento mucho haberte hablado así, es que me es difícil pensar que ahora hay más personas importantes en tu vida que pueden desplazarme de tu corazón.
-Esa no es la manera de decir las cosas
-Lo sé y lo lamento en verdad, prometo que esto no volverá a suceder.
-Eso espero. Digo mientras vuelvo a sentarme a su lado.
FIN FLASHBACK
¡Maldito mentiroso! Me digo a mi misma recordando las palabras de Gale. Los golpes que le propino a Peeta no son graves y por lo que pude ver ambos salieron mal librados del asunto pero no estoy molesta con mi novio porque sé que fue mi amigo quien inicio todo.
Prim trae un paquete de guisantes congelados para colocarle a Peeta en la cara y mientras tanto yo con algodón y una receta especial de mama, limpio con cuidado las raspaduras que le ha dejado el contacto con el asfalto, pongo especial cuidado para que no le duela y me concentro tanto que no me percato de que ha estado viéndome con sus bonitos ojos azules y una expresión tierna en el rostro.
-¡Que seria doctora Everdeen! Dígame por favor si voy a sobrevivir
Lo que ha dicho hace que un leve rubor cubra mis mejillas y que una sonrisa se forme en mis labios, pero yo continuo en mi labor y a propósito le causo un poquito de dolor para que sepa que me ha hecho avergonzar.
-¡Auch!
-Eso es para que no interrumpas a quien te está curando y no te preocupes, creo que no vas a morir.
Los dos reímos como niños pequeños mientras mi mama y mi hermana nos observan con gusto, mama incluso lo invita a cenar y así acabamos de pasar una agradable velada luego del incidente. Antes de que Peeta se vaya a su casa mi familia nos deja un momento a solas para poder despedirnos.
-Recuerda que prometiste ir a mi casa mañana
-No te preocupes, no lo he olvidado pero tengo una duda: ¿Qué le dirás a tus padres acerca de los golpes que llevas?
-No lo sé, pero no te preocupes, no comentare nada de lo que sucedió con Gale.
Peeta se acerca a mí y me toma por la cintura para luego rozar suavemente sus labios con los míos y darme finalmente un tierno beso al cual respondo con fervor poniendo mis manos en su cuello y dejándome llevar.
-Te veo mañana. Dice cuando se separa de mí
-Hasta mañana. Le respondo y luego se va.
Me quedo en la puerta un segundo pensando en lo mucho que me gusta estar con este chico hasta que oigo a mi patito toser a propósito.
-¡Ustedes dos se ven tan lindos juntos! Mi hermanita menor me ha tomado desprevenida de nuevo y con una sonrisa pícara me invita a sentarme con ella en el sillón.
-¿Ahora si estas enamorada de el?
Sonrió al pensar que es demasiado evidente lo que siento y por primera vez le contesto a Prim con algo más que evasivas: -Creo que si
-¿Qué se siente?
-Mmmm no sabría explicarte pero es una sensación agradable y ¿quieres que te cuente algo? Continúo al ver su mirada esperanzada. –Me invito a cenar en su casa mañana para conocer a sus padres.
-¡Eso es genial! Sé que te ira bien, van a amarte
-Ya es hora de ir a la cama niñas. Dice mi madre quien sé que ha estado escuchándonos.
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Hoy es el gran día, la escuela se pasa volando y ya es hora de ir al trabajo, le digo a Peeta que no me acompañe y que nos veremos en la noche en su casa, trato de pasar desapercibida para no toparme con Gale porque no quiero verlo y decido ir al almacén con Annie.
-¿Cómo van tú y Finnick?
-Mejorando, supongo. Dice Annie con algo de timidez. –No me presiona para nada, es agradable compartir tiempo con él.
-¡Me alegra escuchar eso! Es cierto lo que digo pues no sé por qué pero he empezado a tenerle aprecio a ese chico. -¿Ya son novios? Mi pregunta toma a mi amiga por sorpresa porque la veo cambiar de color
-N…..o aun no me lo ha pedido.
-¡Pues que lento es! Ambas nos reímos de mi comentario y así llegamos a nuestro sitio de trabajo donde una curiosa Madge y una risueña Delly nos esperan.
-¡Pero si son las chicas del Distrito 12 que están estrenando novio! Madge tiene una expresión maliciosamente divertida en el rostro
-Queremos todos los detalles. Dice Delly sin quedársele atrás
-Yo no tengo novio. Apunta Annie arrastrando cada palabra con el fin de que el interrogatorio recaiga en mí
La verdad no soy una chica a quien le gusten los cotilleos principalmente porque me avergüenza ser el motivo de ellos, sin embargo, mis amigas han estado siempre a mi lado y sé que quieren saber sobre mi relación con Peeta porque me quieren así que creo que puedo hacer un esfuerzo por ellas.
-Me ha invitado a cenar esta noche en su casa. La cara de todas se ilumina mientras yo solo sonrío algo apenada
-¿Y que te vas a poner?, conocer a tus suegros es un momento importante. Dice Delly mientras agarra las manos de Annie y empieza a moverse con ella como si baila vals.
-¡Tenemos mucho que hacer! Dice Madge aunque yo le respondo que efectivamente hay mucho trabajo en el almacén.
-No seas tonta Katniss, le diré a papa que tenemos algo muy importante que hacer y sé que el resto de chicos nos cubrirán. -Como al almacén últimamente le va muy bien, el Sr. Cartwrigth se ha dado el lujo de contratar más personal-
-Iremos a ver a Cinna
-¿A quién? Le pregunto a Delly porque el nombre no me suena
-A Cinna, el dueño de la nueva tienda de ropa que hay en el centro.
-¿No la haz visto aun? Pregunta Delly realmente extrañada -Cinna tiene una cantidad de cosas tan hermosas allí que te aseguro encontraremos algo perfecto para que te pongas en esta noche especial.
Delly se dirige al despacho de su padre mientras yo me quedo con Annie y Madge a la espera de salir a donde el tal Cinna.
-¡Ya está hecho! Delly se ve realmente entusiasmada
-¡Pero no tengo dinero! Eso es cierto y aunque lo tuviera sé muy bien que mis obligaciones en casa no me permitirían gastar innecesariamente.
-No te preocupes, las chicas y yo hemos decidido que este será nuestro regalo de cumpleaños adelantado para ti.
- ¿Y cuando decidieron eso?
-Hace unos segundos. Contesta Madge con una sonrisa
Es cierto, en solo dos semanas es mi cumpleaños y aunque de verdad no quiero que ellas se molesten por mí no había pensado en que usaría para ir a ver a los Mellark.
-¿Vamos entonces? Dice Delly con expresión suplicante
-Vamos pues. Digo y todas, incluso Annie sonríen complacidas
La tienda de Cinna realmente es preciosa: los aparadores están llenos de vestidos de todas las formas y colores, algunos largos, otros cortos, con piedras que asemejan a las esmeraldas y las perlas pero sobre todo con una organización, color y fragancia realmente hermosas. En las vitrinas principales hay joyas y zapatos de todo tipo, la tienda realmente es todo un espectáculo para admirar.
Allí se encuentra un joven de piel morena con una mirada cálida bajo un lápiz de ojos dorado quien al vernos nos da la bienvenida con mucha amabilidad.
-¿En qué puedo ayudarlas?
-Buscamos un atuendo especial para mi amiga –Dice Delly señalándome- quien hoy va a conocer a sus suegros.
-Muy bien, aquí podrán encontrar lo que necesitan. Comenta Cinna mientras me examina de pies a cabeza.
No sé por qué pero este hombre me inspira confianza y le permito incluso acercarse a mi (cosa que solo hacen las personas que considero cercanas) e incluso respondo a todas sus preguntas.
-¿Tu eres una de las chicas que gano en los juegos verdad? Te vi en televisión y supongo que tu novio es el chico que apareció contigo al final de la competencia.
-Si. Le contesto mientras me sonrojo porque sé que nos vio besarnos en plena transmisión y sin embargo veo que no lo menciono.
-Muy bien, pues ese joven es muy afortunado porque tú eres una chica muy bonita y valiente, te aseguro que mis colaboradoras y yo haremos que causes impacto esta noche.
Empieza su trabajo con la ayuda de dos mujeres: Portia y Lavinia quienes me van haciendo el cabello y las uñas de las manos respectivamente mientras Cinna con ayuda de mis amigas revisan el atuendo que llevare.
Al final me visto con un pantalón ceñido al cuerpo de color negro cuya tela es flexible, una blusa color perla que destella un poco con un saquillo de manga 3/4 en un tono similar al pantalón, que cae un poco más abajo de mis caderas, botas planas y el cabello suelto. Llevo además un suave maquillaje que resalta mis ojos grises y una fragancia que me han puesto al final de todo, que a mi gusto es deliciosa.
Me veo al espejo y me noto diferente a mí misma: sin la trenza que suelo llevar y con maquillaje, lo cual solo llegue a usar en los desfiles de los juegos de Panem.
-Estas hermosa. Dicen casi en coro mis amigas quienes tienen los ojos brillantes al verme.
-¡Gracias chicas! Esto no sería posible sin ustedes digo queriendo tomar sus manos y sin ustedes tampoco comento volviendo la mirada hacia Cinna y sus colaboradoras.
Cuando es la hora nos apresuramos a salir, las chicas pagan a Cinna por sus servicios y yo me despido de él agradeciéndole inmensamente por su trabajo y prometiéndole que volveré a visitarlo. Delly, Annie y Madge me acompañan hasta donde Peeta y se despiden de mi unas casas antes de la suya. Yo observo ya de cerca "La casa del pan" y me armo de valor para tocar la puerta. Peeta es quien me abre y me recibe con un beso.
-¡Estas hermosa! Pasa por favor.
-Gracias. Le respondo mientras sonrío de alegría por ver que le ha gustado mi apariencia.
Luego de entrar por la panadería hasta dirigirnos donde está su casa realmente, observo que todo se ve muy bonito. De verdad su familia se ha esmerado mucho para recibirme porque en la mesa veo una maravillosa cena que nos espera. Tienen estofado de cordero, arroz salvaje, patatas hervidas finamente decoradas, bebidas de colores, pan de queso, galletas con hermosos glaseados y un bonito postre similar al que alguna vez observamos en el tren camino al Capitolio.
Antes de sentarme absolutamente todos en la mesa se levantan y Peeta me presenta ante ellos:
-Familia: Ella es mi novia, Katniss Everdeen
-Katniss: Ellos son mi madre Hellen, mi padre Joseph y mis hermanos Billy y Dean
-Es un placer. Contesto dando la mano a cada uno de ellos.
-El placer es nuestro. Toma la vocería el padre de Peeta. Sabía que volverías de nuevo Srta. Everdeen.
La madre de Peeta, una mujer un poco seria voltea a verlo después de su comentario con una ceja levantada en señal de curiosidad y él contesta a su pregunta no formulada:
-Una vez vino a hacer un trabajo de la escuela con Peeta pero tú no estabas.
Luego de la presentación todos tomamos asiento, el padre de Peeta se ubica en uno de los extremos de la mesa mientras su esposa se coloca a su lado derecho, al lado izquierdo va Peeta, y seguidamente yo, en el otro extremo de la mesa se coloca su hermano mayor Billy y al lado de la madre de Peeta, Dean.
La señora Hellen indica que ya podemos empezar la cena pero yo me siento tan avergonzada que no puedo tomar nada aun, todas las miradas de los miembros familiares están sobre mi aunque intentan disimular y la expresión que más me causa intimidación es la de ella, quien no para de mirarme como si quisiera encontrar en mi algo familiar.
-Te pareces mucho a tu padre. Dice rompiendo el silencio al fin
-Si Sra. eso me dicen todos.
-Dime Katniss, ¿entonces vas en el mismo año que mi hijo?
No he podido comenzar a comer aun porque aunque Peeta me ayudo a servirme sigo bajo es escrutinio de su madre.
-Si Sra. Hemos estudiado juntos casi todo lo que lleva la escuela.
- ¿Y tu madre? La pregunta me toma por sorpresa
- ¿Mi madre? Respondo con otra pregunta
- Si, ¿A qué se dedica?
-Ella es enfermera, trabaja en el hospital del distrito
-Ah, ya veo, supongo que entonces ya no dirige la farmacia de tu abuelo
-No Sra. pero creo que volverá a hacerlo pronto. (Muy a mi pesar)
- Pero tu…
-¡Por Dios mujer, deja que la chica pruebe su comida! agrega el padre de Peeta interrumpiendo a su esposa quien le mira con cara de pocos amigos
-Solo quiero conocerla un poco más. Dice en tono serio
-Ya tendrás tiempo para eso, Katniss querida disfruta la cena. Cuando dice esto me sonríe y yo empiezo a degustar lo que Peeta ha puesto para mí.
-Eres una joven muy bonita. Suelta de pronto la madre de Peeta
-Gracias Sra.
-Espero que ayudes a Peeta para que deje de interesarse en cosas sin importancia y piense más en lo que le viene bien a su futuro.
Veo de reojo a Peeta quien se intimida un poco con el comentario de su madre pero sigue comiendo y al final disimuladamente baja su mano izquierda esperando encontrarse con la mía por debajo de la mesa. Lo complazco y así continua la cena de una manera tranquila entre algunas preguntas de sus hermanos acerca de los juegos y una que otra mirada de sus padres que siguen investigando sobre mí con sus ojos.
Al final de la cena me despido de todos de una manera cordial, los padres de mi novio me dicen que esperan que vuelva pronto a visitarles e incluso su madre se despide dándome un abrazo, cosa que no esperaba. Peeta se ofrece a acompañarme a mi casa y así nos vamos de la mano mientras pienso para mis adentros: Prueba superada.
-Todo salió muy bien, ¡mis padres te adoran!
-La verdad, escuchar eso me alegra mucho porque estaba muy nerviosa
-Si lo note pero te desenvolviste muy bien. -Seguimos caminando un segundo en silencio-.
-Peeta
-¿Si?
-Tu madre estaba muy interesada en saber sobre mi madre. Peeta voltea a verme y agrega:
-Te diste cuenta
-¡Claro que sí tonto! Le digo sonriendo
-Veras, hay algo que no te he contado aun
Que diga esas palabras de manera tan misteriosa me aturde así que decido que quiero saber más:
-Pues cuéntame ahora
-Ok. Cuando mi padre era joven estuvo muy enamorado de su mejor amiga e incluso cuando empezó a salir con mi madre aún estaba enamorado de ella. -El relato me es familiar, pero dejo que continúe-
-Mi padre hizo de todo para conquistarla pero nunca lo logro, ella se casó con un hombre muy bueno y papa decidió que lo mejor era darse una oportunidad en serio con mi mama. Mama siempre supo que él amaba a otra y sin embargo lo acepto así aunque debo confesarte que no fue nada fácil para ella. Luego vinimos nosotros, sus hijos, y la relación se afianzo, aunque mi madre siempre ha sido una mujer difícil y creo que jamás ha podido superar lo que paso.
-¿Pero eso que tiene que ver con mi mama? Le digo para que confirme lo que ya se
-¿No lo imaginas? La mujer de la que se enamoró mi padre tan perdidamente es ella, tu madre Katniss.
De cierta manera sabía lo que me iba a decir porque mama me había contado ya esa historia y en algún momento se refirió al Sr. Mellark como su "buen amigo", sin embargo, lo que no conocía del relato es que la Sra. Mellark, mi suegra, también era conocedora de esa información.
-Mi madre incluso una vez dijo que los hombres de mi familia parecían destinados a relacionarse con las mujeres de tu familia y a decir verdad me alegra que así sea porque estar a tu lado es lo que he deseado desde que tengo uso de razón.
Sonrió ante la mención que ha hecho y continuamos caminando de la mano hasta mi casa mientras pienso para mi que hoy ha sido uno de los días más felices que he pasado en años.
