¡Hola queridos lectores! Espero que se encuentren bien, aquí les traigo un nuevo capítulo de Distrito 12, sé que esta parte la estoy llevando a cabo algo despacio, pero mi idea es que salga bien ¿Qué opinan? Gracias a todas las personas que recientemente siguen la historia y a quienes me han dejado sus comentarios ¡Los valoro muchísimo!...
Un abrazo y hasta pronto!
CAPITULO 13: MENTIROSA
Mientras bailo con Peeta puedo sentir el rítmico latido de su corazón que en este momento es lo único que me mantiene tranquila pues el caos que hay en mi mente por lo que acaba de suceder con Gale no deja de atormentarme. ¿Cómo pudo atreverse a besarme? Y por otra parte ¿Cómo es posible que pretendiera llamar mi atención relacionándose con otras chicas? ¿Quería que me dieran celos? Siendo razonables si alguna vez hubiera cabido en mi cabeza la posibilidad de que él y yo pudiéramos tener un romance, el hecho de verlo o saber que constantemente andaba con otras mujeres no es precisamente la mejor manera de conquistar y aunque no soy una romántica declarada, como a cualquier chica normal me gustan las atenciones; a veces los chicos son incoherentes en sus acciones y en definitiva piensan muy diferente a nosotras.
-¿Segura que estas bien? Peeta me saca de mis pensamientos.
-Sí, ¿porque no habría de estarlo? La pregunta me sale en un tono demasiado nervioso.
-No sé, desde que hablaste con Gale estas demasiado silenciosa, ¿Te dijo algo desagradable?
-No, no te preocupes, es solo que esperaba que quisiera disculparse contigo y no lo menciono, entonces no te voy a negar que eso me molesto bastante. -Debo seguir mintiéndole-
-Qué bueno que sea solo eso, la verdad tu amigo no es alguien a quien tenga en gran estima, sin embargo, es parte de tu vida y si en mis manos esta mejorar nuestra relación ten por seguro que cooperare.
-Gracias. Le digo sin mucho ánimo porque ya no sé si es buena idea que esos dos se lleven bien.
-¿Sabes? Siempre estuve celoso de él, incluso antes de que tú y yo nos conociéramos oficialmente porque podía tenerte a su lado mientras que yo solo soñaba con eso.
-Si pero él siempre ha estado conmigo siendo como un hermano para mí y no creo que esa fuera tu intención alguna vez.
-Claro que no, pero si hubiera sido la única manera de estar cerca de ti lo habría aceptado, incluso, si en este momento supiera que tu felicidad está al lado de otra persona yo te dejaría en paz.
Lo que dice Peeta es demasiado noble, no se parece en nada al mal concepto que tiene Gale de él sin conocerlo, aunque poniéndome en su lugar yo no diría nada bonito de quien tiene a su lado a la persona que amo, lo que me hace pensar que en definitiva Peeta es el mejor entre los tres.
-¡Es hora de abrir los regalos! Dice mama y todos se reúnen alrededor de la mesa donde los han colocado. –Katniss, ¿puedes? Dice señalándolos. De inmediato accedo y tomo el primero que viene de parte de Finnick y Annie.
-¡Rómpelo, así te darán más! Dice Johanna impaciente ante mi evidente demora para no estropear el empaque.
Le hago caso deshaciendo la envoltura y allí encuentro un bonito pijama de color azul cielo formado por un pantalón largo y una blusa sin mangas, volteo a verlos y les agradezco. Luego tomo el de Haymitch y acto seguido repito la operación; me ha regalado un pequeño álbum lleno de fotos de todo el equipo del Distrito 12 en los juegos, es muy bonito, en casi todas estamos sonriendo y la mayoría muestran los momentos importantes de la competencia, en algunas puedo evidenciar que Peeta y yo ya aparecemos juntos, aunque en ese momento no lo había notado. La verdad no pensé que pudiera regalar cosas como esas, lo observo y le agradezco mientras hace un ademan de brindis con la botella que tenía guardada entre su ropa y que ya dejo de ocultar.
Así continuo abriendo los obsequios y agradeciendo por ellos. Entre mis regalos hay un set de maquillaje que me ha regalado Effie -tenía razón cuando decía que era algo para darme color-; Ryan y Joel, compañeros de clase me han regalado una camiseta muy bonita de color gris con un estampado sobresaliente de un sinsajo, supongo que mi última presentación en los juegos les dio la idea.
Me detengo ante el regalo de Snow pensando que no me apetece saber que contiene, sin embargo, veo en su inmutable expresión lo que parece ser una pizca de ansiedad de que lo abra, la misma que tiene Prim a quien le brillan los ojos.
Al deshacer la envoltura me encuentro con algo demasiado ostentoso: el abuelo de Prim me ha regalado un teléfono celular de los que hoy en día llaman "de última generación". Jamás había pensado en tener uno porque es un gasto que no podía permitirme, pero a él cómo tiene dinero de sobra no le ha costado ningún esfuerzo, no puedo negar que me dan ganas de chequearlo pero no debo emocionarme demasiado y menos ser tan evidente delante de él, le dará la idea errónea de que puede comprarme con obsequios caros.
-¡Guau! Está muy bonito Katniss. Dice mi entusiasmada hermanita.
-Creo que ahora si vale la pena que yo también compre un celular. Apunta Peeta.
-Gracias. Le digo a Snow mientras veo su rostro satisfecho pues este es el regalo más costoso que he recibido.
Para no darle mayor importancia le dejo a Prim que lo ojee mientras prosigo con el resto, aun me queda el detalle que han traído mis demás compañeros de clase, el de Hazelle y sus hijos y el que va de parte de mama y Prim porque el de Johanna logre esconderlo antes de este momento y mis amigas al igual que Cinna adelantaron mis presentes.
Mis compañeros me han regalado un pantalón corto que supongo hace juego con la camiseta que ya recibí –Debieron coordinarlo-, la familia de Gale me ha regalado un medallón que al abrirse se divide en tres partes y que contiene dentro pequeñas fotografías de mi familia: una de papa, una de mama y otra de Prim.
-Para que siempre estén contigo. Dice Hazelle mientras me ve con ternura.
-Es un regalo hermoso, ¡muchas gracias! Digo mientras me acerco para abrazarla.
El regalo de mi mama y Prim lo he dejado para el final. Al abrirlo me encuentro con un libro grande de pasta dura pero de hojas frágiles, lo recuerdo muy bien. Ha estado en la familia por años pero hace mucho no lo veía, en el mi madre a lo largo de los años y con su experiencia coloco imágenes de plantas medicinales las cuales con su hermosa caligrafía describió en cuanto a sus usos más importantes, luego mi padre lo continuo poniendo allí plantas comestibles que según el jamás nos dejarían pasar hambre, plantas que encontraría en el bosque.
-Es hora de que tú lo continúes, queremos que en las páginas que están en blanco pongas todas las experiencias que tengas en tu vida: a tus amigos, tus vivencias, la historia que allí desees escribir. Dice mi mama con lágrimas en sus ojos abrazada a Prim e igual de emocionada que yo.
Tal vez nadie entiende lo que un libro viejo puede significar, pero este es especial porque representa una hermosa conexión que existe entre los Everdeen y más especialmente con papa.
-Gracias mama, gracias Prim. Les digo acercándome a ellas para abrazarlas y permitirnos derramar algunas lágrimas. En definitiva aunque no me gustan las celebraciones de cumpleaños esta ha sido sumamente maravillosa.
Luego ver mis obsequios, la fiesta continua y Finnick me pide que bailemos como aquella vez en el Capitolio, accedo mientras Peeta se va a bailar con Delly que por fin se separó de Ryan.
-Esta es una buena fiesta eh Katniss
-Sí, todo ha sido hermoso.
-Se ve que Peeta te quiere mucho.
-Sí, supongo que de la misma manera que tú quieres a Annie, y a propósito me alegra que les esté yendo bien.
-Gracias, tu tuviste mucho que ver. Mientras Finnick me habla no puedo evitar volver a perderme un segundo en mis pensamientos de lo que sucedió con Gale.
-¿Pasa algo? Te he visto diferente desde que volviste a entrar a la casa.
Sí que soy un libro abierto, todo el mundo parece conocer mis secretos con solo mirarme, pero Finnick no es la persona más indicada para saber lo que me pasa, en realidad nadie lo es.
-No es nada, es solo que ya estoy un poco cansada.
-Si quieres nos detenemos.
-No me refiero a eso, es que hoy he tenido demasiadas emociones.
Cuando acabamos de bailar lo invitados ya han empezado a despedirse, primero Cinna y Portia a quienes les agradezco que hayan venido, luego Snow quien con su aliento de sangre besa mi mejilla. Finnick amablemente se ofrece a acompañar a mis amigas a su casa puesto que Madge está algo mareada, Delly se marcha con Ryan y Peeta dice que quiere quedarse a ayudar a recoger el desorden, sin embargo, mi mama no se lo permite diciéndole que no se preocupe y que se vaya a descansar.
-Muchas gracias por todo lo que haces por mí. Le digo tomándolo de la mano
-No hay nada que no haría por ti. -Te veo mañana. Se despide con un casto beso.
-Hasta mañana.
Cuando todos se han marchado por fin nos vamos a la habitación y como hoy ha sido de verdad un día de emociones extremas luego de que me aseo me meto en mi cama rogando por una noche sin sueños, una noche donde no me persigan esos ojos grises que me dieron la peor sorpresa de todas.
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Me preparo para disparar a un blanco ubicado a 15 metros mientras oigo como la multitud me aclama gritando una y otra vez mi nombre.
-¡Katniss, Katniss!
Siento como si de nuevo estuviera en los juegos, pero no recuerdo que las pruebas fueran tan fáciles, solo debo darle al maniquí directamente en el corazón. Es muy sencillo.
Me concentro en mi objetivo y rozo con el arco mis labios tal como lo hice en la escuela el día de la prueba para ir al Capitolio, tenso la cuerda y la flecha sale disparada…
Como esperaba mi tiro ha sido impecable y le he dado donde se supone quedaría su corazón, ahora solo espero que me vitoreen por mi hazaña pero de pronto todo se vuelve confuso, la multitud empieza a gritar enloquecida y necesito concentrarme esta vez para entender lo que dicen.
-Asesina, mentirosa, ¿Cómo pudo? ¡Lo mato! Asesina…
No comprendo porque dicen eso pero cuando fijo mi vista al blanco una visión horrible me hace comprender al mismo tiempo que pierdo el control. El maniquí al que le dispare sangra y ya no es blanco e inerte como cuando le apuntaba, es más, parece una persona real; entonces sin perder un minuto corro hacia él y siento que me caigo cuando lo veo: Allí contra la pared, lleno de sangre y con la flecha aun en su pecho está él, sus ojos azules ven al vacío pero luego se concentran en mí.
-¿Porque me hiciste esto Katniss si yo no he hecho más que amarte?
-No Peeta, yo no… no te mueras por favor… Esto no puede estar pasándome, trato de hacer algo, pienso en impedir que siga sangrando, incluso cavilo sobre la estúpida idea de sacarle la flecha… -¡Ayuda! ¡Que alguien me ayude! Grito desesperada pero nadie se mueve, solo observan y siguen gritándome cosas.
-Buen tiro Catnip, siempre he sabido que eres la mejor.
No sé de dónde ha salido pero allí esta Gale con su penetrante mirada gris y una macabra sonrisa de satisfacción en sus labios.
-¡Esto es tu culpa! Le grito
-Yo no fui quien disparo, yo no soy el que miente.
Dejo de mirarlo para concentrarme en Peeta pero sus ojos ya no me ven, ya no ven nada porque se ha ido para siempre, yo lo mate y solo puedo llorar…
-¡PEETA NO!
Estoy sudando y temblando cuando me despierto hecha un nudo entre las sabanas, veo que es temprano porque Prim duerme en la cama del lado con su gato. No entiendo como no la he despertado con el grito que di, aunque ahora empiezo a pensar que en realidad no emití ningún sonido pero noto que mis ojos están húmedos lo que sugiere que el llanto de mi pesadilla si fue real.
Gale lleva atormentándome noches enteras en mis sueños, la apariencia que tiene en ellos me aterra y el hecho de que siempre este tratando de hacernos daño a Peeta y a mi aún más; supongo que estoy interiorizando la preocupación tan grande que ha supuesto para mí el que se me haya declarado luego de besarme aunque creo que lo que realmente me tiene mal es la posibilidad de perder a Peeta por no tener el valor de decirle la verdad.
Me preparo para ir a la escuela y durante el desayuno me mantengo como ida con la excusa de un fuerte dolor de cabeza mientras mi mama y Prim charlan sobre la fiesta de ayer. Camino a la escuela me topo con la persona que menos quería ver pero como voy con mi hermana debo disimular.
-Hola Gale.
-Hola Prim, hola Catnip. Dice contestando al saludo de mi hermana mientras yo solo levanto un poco la cabeza.
-¿Ustedes dos ya se arreglaron?
-Bueno no técnicamente, aun debo disculparme con Peeta por lo que paso pero estoy haciendo todo lo posible porque tu hermana me perdone. -Noto una sonrisa extraña en Gale que me asusta porque se parece mucho a la de mi sueño-
Prim le cuenta a Gale sobre mi fiesta mientras yo con una sonrisa fingida de vez en cuando asiento. Al llegar a la escuela me despido de ellos buscando a Peeta quien como casi todos los días me espera cerca de la entrada del salón de clases.
Me acerco a él y lo saludo con un efusivo beso sin darle importancia a quien nos pueda estar viendo e incluso sin dejarlo decir una palabra, tomo su mano para que entremos ya pero justo un momento antes aparece Gale.
-Peeta. La voz de Gale hace que mi novio gire y le preste atención.
-Hola Gale.
-No sé por dónde empezar… pero aquí voy: Cómo pudiste ver anoche trate de arreglar las cosas con Katniss, así que ahora es el turno de hacerlo contigo, bueno si tú quieres escucharme por supuesto.
-Claro que sí, soy todo oídos. Aunque ambos se esfuerzan por disimular y ser cordiales entre ellos no puedo evitar notar un poco de tensión en el ambiente.
-Hombre, me he comportado como un amigo celoso y eso realmente me avergüenza, quisiera que por favor me disculparas y que de ser posible hiciéramos de cuenta que nada ha sucedido, que volviéramos a iniciar. Termina de decir Gale y acto seguido extiende su mano hacia Peeta.
Este se queda pensando por un momento con algo de duda en su rostro -la misma que tengo yo- sin embargo, toma la mano de Gale y la aprieta mientras lo mira directamente a los ojos.
-No te preocupes, todo está bien.
-Genial, ahora si me disculpan debo irme ya que he quedado de verme con una chica antes de entrar a clases, olvide contarte Katniss, estoy saliendo con alguien y justo anoche la bese por primera vez.
Todo lo que he acabado de presenciar me parece una farsa, estos dos quizás jamás se lleven bien aunque debo reconocer que Peeta lo intenta, sin embargo, lo que ha dicho Gale sobre la supuesta chica me deja helada y no porque este celosa de eso, sino porque creo entender que hace clara alusión al beso que me dio anoche, sé que habla de mí y esto me hace pensar que no le ha quedado claro el hecho de que no quiero nada con él, no sé lo que trama pero no me gusta este juego.
-Ahora todo está bien. Las palabras de Peeta me devuelven a la realidad.
-Supongo que sí. Le contesto mientras por dentro pienso todo lo contrario.
Durante todo el día trato de disimular con todos lo distraída que me encuentro y a Peeta le digo que tengo algo de dolor de cabeza por el licor que tome –que en realidad fue mínimo- y porque no pude dormir bien –eso sí es cierto-.
Cuando acaba la jornada escolar debo ir al trabajo y como siempre mi novio me acompaña.
-¿Qué opinas de la actitud de Gale? Me pregunta de pronto.
-No sé, es extraño que de repente haya cambiado de parecer, el no suele ser así, pero creo que no lo conozco tan bien como creía.
-Yo opino que es mejor llevarnos como conocidos y no como enemigos.
-Supongo que sí. Le respondo. Es extraño que Peeta aún no haga mención del hecho de que Gale está enamorado de mí, sé que lo sabe pero creo que es incómodo para el tanto como lo es para mí o tal vez supone que aún sigo inocente del asunto.
-Cambiando de tema, luego del trabajo ¿me acompañas a comprar un teléfono? ¡Es impensable que mi novia tenga celular y yo no pueda llamarla!
-Claro que sí. Sonrío por el tono exagerado que pone en su mención.
Cuando llego al almacén noto que las chicas ya están allí charlando supongo que de mi fiesta de ayer, incluso Madge se ve animada. Cuando se percatan de mi presencia me incluyen en la charla que efectivamente es de lo que imagine.
-¡Menuda sorpresa la que te dio tu novio! Dice Delly sonriendo.
-Pues no fue el único que me sorprendió anoche, ¿Qué dices tú de Ryan? -¡No puedo creer que yo haya preguntado eso!-
-¡Pues estamos saliendo! En menos de nada seguro tendré novio así que solo faltas tú Madge porque Annie y Finnick ya concretaron. Annie se sonroja y a Madge se le borra la sonrisa de inmediato.
-¿Me acompañas a la bodega por algunas cosas? Le digo a Madge tratando de liberarla de la conversación y porque me urge hablarle en privado. Ella asiente.
Estando allí empiezo:
-¿Estas bien?
-Sí, no te preocupes, fue solo una plática incomoda sobre mi vida amorosa y a propósito lamento lo de anoche, estaba algo alcoholizada y dije tonterías.
-Tranquila, más lo lamento yo. Madge nota que me entristezco.
-¿Estas bien Katniss? Ahora es ella quien se preocupa por mí.
-No lo sé en realidad. Mi respuesta increíblemente le da la certeza de lo que me pasa.
-Ya lo sabes ¿verdad?
-Sí, anoche me lo dijo. Le contesto cabizbaja. No hemos tenido la necesidad de aclararnos de qué estamos hablando, lo sabemos perfectamente y aunque cuando paso todo pensé que no había nadie a quien le pudiera contar ahora sé que ese alguien es Madge.
-Madge… Quiero contarte algo.
-Si claro, dime.
-Anoche cuando Gale me dijo que estaba enamorado de mí también… -Esto es difícil para mí- también me beso, fue solo un segundo porque me aparte inmediatamente y le deje claro que jamás volviera a hacerlo… Pero paso y en verdad lo lamento.
-No tienes porque, no ha sido culpa tuya -Dice con algo de tristeza en su voz- Pero tengo una duda: ¿Se lo comentaste a Peeta?
-No, no fui capaz.
-Deberías hacerlo, el engaño es una de las cosas más difíciles de perdonar y aunque no fue tu culpa si es tu responsabilidad que entre ustedes no haya secretos.
-No es tan fácil, ¿Qué tal si Peeta no lo entiende y se aleja de mí?
-Si te ama tanto como dice lo entenderá, pero debes decirle la verdad.
Madge tiene razón pero yo no dejo de pensar que no puedo hacerlo, no soy capaz de comentarle algo así a mi novio, trato de ponerme en el lugar de mi amiga que es una observadora subjetiva del asunto para ver que no es tan grave como parece, ¡claro! porque el hecho de que mi mejor amigo me bese el día de mi cumpleaños justo durante una sorpresa que mi novio me ha preparado y el que se me declare días después de que hubiera intentado acabarlo a golpes no es nada de lo cual alguien deba preocuparse. -No lo hare, está decidido-
-¿Ya lo pensaste?
-Sí, creo que tienes razón, pero esperare unos días.
-Procura que no pase mucho tiempo.
-Lo hare. –Claro que no- Pienso para mí.
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Peeta me espera fuera del almacén para ir a comprar su teléfono nuevo y me saluda como siempre con un beso al que correspondo totalmente. Al llegar a la susodicha tienda nos dejan probar varios celulares y Peeta después de dar muchas vueltas escoge uno similar al mío.
-Me llevo este.
-Muy buena elección Sr. Le dice la vendedora.
Luego de que Peeta ha pagado, salimos de allí y nos dirigimos a casa de la mano hablando acerca de mi cumpleaños, de nuevo. –El tema del día-
-No sé si te he agradecido lo suficiente por mi maravillosa sorpresa de ayer.
-Sí que lo has hecho, pero debo decirte que eso no es nada comparado con todo lo que te mereces.
Claro que no merezco nada de lo que hace por mí – ¿Pero qué digo? Yo no he hecho algo tan malo, solo le oculte algo de información y es por nuestro bien, -¡Que cínica soy!-
-Katniss ¿Estas bien preciosa?
-Si claro, ¿porque lo preguntas?
-Es que hace rato te estoy pidiendo que me des tu numero para apuntarlo en mi teléfono y no me has respondido, es más, ni notaste que te llame preciosa.
-Lo siento, no me lo sé y por si quieres saberlo ni siquiera se manejar ese aparato, creo que tendrás que enseñarme.
-Con gusto lo hare pero otro día porque ya llegamos a tu casa. Estaba tan distraída que no me fije que ya estamos aquí. Peeta me acerca a él y me besa tiernamente para luego desearme buenas noches.
Cuando se ha marchado dirijo inevitablemente mi mirada hacia la casa de Gale donde puedo ver demasiado movimiento y cuando menos lo espero la puerta se abre para dejar salir a una angustiada y llorosa Hazelle que se dirige a mí:
-Katniss ¿tu madre está en casa?
-No se Hazelle, recién llego ¿Qué sucede?
-Es Posy, le ha dado mucha fiebre y aunque he probado darle medicina no mejora, incluso hace un momento tuvo una convulsión.
-Voy por mi madre, en un momento vamos a tu casa. Me apresuro a entrar y en cuanto veo a mi mama hablando con Prim le comento la situación, de inmediato las tres salimos hacia donde Gale.
Cuando llegamos todo es un caos, la pequeña Posy está en su cama con un paño empapado en su frente mientras un preocupado Gale la cuida. Sus hermanos Vick y Rory están cerca de Hazelle con cara de tristeza e incluso Beetee -¿Beetee?- está aquí.
-Que bueno que llegaste Leah, Posy se puso muy mal de un momento a otro. Alcanza a decir Hazelle antes de echarse a llorar.
-¿Que le han dado? Le pregunta mi madre a Gale mientras le toma la temperatura a la niña.
-La verdad no sé, un medicamento para bajar la fiebre y le hemos puesto paños también pero nada funciona.
-Es mejor llevarla al hospital ¿Ha vuelto a convulsionar?
-No, solo lo hizo una vez.
Puedo ver en los rostros de todos los presentes una gran preocupación que es incluso la misma que tengo yo, la cual por un momento me hace olvidar de todo lo que ha pasado con Gale y me empuja a ejercer mi función de mejor amiga y apoyarlo como sé que lo haría si la situación fuera al contrario.
Mi madre llama una ambulancia la cual aparece minutos después llevándose consigo a Posy acompañada de Hazelle y mi madre. Antes de irse mama nos pidió a Prim y a mí que nos quedáramos acompañando a Gale quien es el encargado de cuidar a sus hermanos menores a pesar del esfuerzo que hizo para irse al hospital.
No soy buena en la cocina pero si se preparar café porque creo que lo necesitaremos mientras esperamos noticias del hospital. Cuando ya esta listo le pido a Prim que le me ayude a repartirlo dándole una taza a cada uno. Los hermanos de Gale ven un programa de televisión en la sala con Beetee quien sigue aquí muy entretenido con lo que creo es una especie de cámara fotográfica muy pequeña, en realidad no le presta atención a la televisión, se le ve absorto en su propio mundo de tecnología.
Gale está de pie cerca de la entrada de una habitación, lo veo realmente preocupado, como no ha estado desde hace mucho tiempo. Creo que es momento de dejar a un lado nuestros problemas y hacerle saber que estoy aquí para acompañarlo como el hizo conmigo tantas veces, me aproximo a él para darle la taza de café.
-Toma un poco de esto. Le digo entregándosela.
-Gracias. Voltea a verme para recibir lo que le estoy brindando. De repente siento un gran impulso de abrazarlo el cual no reprimo porque sé que la situación lo amerita, Gale a quien nunca he visto llorar tiene lágrimas en sus ojos, lo veo tan desecho que no puedo evitarlo. El recibe mi abrazo como si lo esperara y se aferra a este porque sé que lo necesita, entonces también le doy un beso en la mejilla para que comprenda que a pesar de todo estoy a su lado.
-Sabía qué harías esto. Suelta de repente.
-¿Como?
-El abrazo, el beso. Lo haces porque estoy sufriendo, esa es la única manera en la que llamo tu atención…. Pero no te preocupes Katniss esto pasara. Me dice y se va antes de que yo pueda contestar.
La noche va a ser muy larga y aunque es una pésima idea me encantaría que Peeta estuviera aquí. Así me sentiría mejor, así sabría que hacer, pero entonces recuerdo que esta vez no importa lo que yo sienta, solo importa la salud de Posy y por supuesto Gale.
