¡Hola queridos lectores! Creí que este capítulo debía ser narrado por Peeta porque era justo que nos dijera lo que siente respecto de lo que ha pasado, espero que haya saludo bien… A propósito quiero enviar un saludo especial a Laura (X por fin dijo su nombre… jejejeje) quien supongo me escribe desde España (¿Me equivoco?) También a Persephone (Me rindo con tu seudónimo) a Lisset y a Katnisspeetax100pre (¿Qué tal tu cumpleaños?) además a todos los followers de la historia, a los que la han puesto entre sus favoritas, a mis followers directos y a los que me tienen entre sus escritores favoritos (Aunque no son muchos ¡que emoción!) les agradezco a todos los que leen el Fanfic y dejan sus comentarios, gracias también por las sugerencias y demás… ¡Los quiero mucho!
Un abrazo
CAPITULO 15 DI ALGO
P.V. PEETA
Mientras camino a casa siento la punzada constante de dolor que me produce el recuerdo de las fotos de Katniss y Gale, verlos tan próximos uno del otro fue como sentir un puñal en el corazón y no creo que sea capaz de volver a observarlas a menos que quiera seguir torturándome, entonces vuelve a mi memoria lo que acaba de suceder.
FLASHBACK
En mis manos tengo un e-mail de un remitente desconocido con 5 fotos donde Katniss besa y abraza a Gale en locaciones diferentes.
-¿Qué pasa? Pegunta ella algo nerviosa.
-Dímelo tú. Le digo como en el limbo mientras le entrego el teléfono.
Su expresión al instante se vuelve como de espanto, parece que fuera a desmayarse y mientras yo solo pienso en una explicación razonable para lo que estoy viendo, los ojos de ella se llenan de lágrimas.
-Peeta... La detengo antes de que pueda decir cualquier cosa.
-No digas nada, creo que las imágenes hablan por sí solas. Decirle eso me duele más a mí que a ella pero no puedo evitarlo.
-No es lo que estás pensando, veras la noche de mi cumpleaños cuando Gale vino a hablarme… De nuevo la interrumpo hablando más para mí que para ella.
-Ahora lo entiendo todo, cuando el hablo de la chica y el beso hablaba de ti, ¿Desde cuándo sucede esto?
-¿Desde cuándo sucede que? Nada sucede aquí. Se apresura a explicar.
-¡Dijiste que lo querías como a un hermano! Casi le estoy gritando.
-¡Y así es! Dice y le veo derramar sus primeras lágrimas.
-¡Pero estas fotos muestran otra cosa! ¿Qué esperas que crea?
-¡Quería decírtelo, es más, hoy cuando te dije que tenía algo que contarte era eso!
-Pero no lo hiciste. Me siento devastado y a punto de llorar pero me contengo.
-¡Peeta deja que te explique por favor! Gale si me beso pero fue solo un segundo y le advertí que no volviera a hacerlo que yo no lo quería de la misma manera. Veo su desesperación impresa en la voz pero no quiero escucharla.
-¿Y qué me dices de las otras fotos? esas no son del mismo día, parece que están en una casa que supongo es la de él.
-Eso fue anoche, la hermanita de Gale enfermo y mi madre, Prim y yo fuimos a ayudar, el abrazo fue solo por apoyarlo, tienes que creerme por favor. Dice casi suplicando.
-Quisiera creerte, pero no puedo. Le digo y ya siento como una lagrima baja por mi mejilla abriéndole el camino a unas cuantas más.
-¡Peeta de verdad lo siento, te juro que no pasó nada, yo te amo! Sé que debí decírtelo pero tenía miedo de esto precisamente.
-Cuando amas a alguien le tienes confianza ¡Me lo hubieras dicho a tiempo! Yo he sido sincero contigo y he confiado en ti. -Eso es lo que hace que me duela más-.
-¿Lo lamento si? Debí decírtelo ya lo sé, pero ya no puedo hacer nada, paso y no significó nada ¡no fue nada!, además sabes que Gale es mi amigo y lo de ayer solo fue apoyo moral, si no me crees pregúntale a Prim que también estaba ahí.
-Y además de todo me vi como un tonto tratando de llevarme bien con él, ¡Gale y tú se estaban burlando de mí! Vuelvo a levantar la voz y ella se queda en silencio como habiéndose rendido, la verdad yo también me rindo y me aseguro de que en este momento solo quiero una cosa: Ir a casa.
-Debo irme. Es lo último que pronuncio antes de marcharme sin siquiera mirarla.
FIN FLASHBACK
Cuando llego a casa ya es algo tarde y encuentro a mi madre en la mesa del comedor haciendo unas cuentas para las cuales me había pedido ayuda. Ella dice que soy bueno con los números y necesitaba con urgencia que hiciera algunos cálculos debido a que mi padre estará ausente por unos días.
-Hola mama, lamento la tardanza ¿Aun necesitas ayuda con eso?
-De hecho ya estoy terminando. -Dice algo seria y observándome detenidamente- ¿Te pasa algo?
-No es nada mama, no te preocupes. Trato de poner la mejor cara que puedo para que no siga interrogándome.
-Peeta yo sé que no soy una mujer demasiado afectiva y que no suelo preguntarte por tus cosas a menudo pero soy tu madre y algo me dice que no estás bien, puedes contarme si quieres.
-Gracias mama, pero te aseguro que estoy bien, ¿Entonces no necesitas que te ayude? Es que estoy cansado y quiero recostarme.
-¿No vas a cenar?
-No tengo hambre, descansa. Le digo besando su frente. –Algo que nunca hago-
Al llegar a mi habitación cierro la puerta con seguro para que a ninguno de mis hermanos les dé por venir a molestarme, me quito toda mi ropa quedando solo en la interior que aún sigue mojada por la tarde en el lago y así con la luz apagada y sin ducharme me tumbo en mi cama, enciendo la radio y me dejo inundar por el dolor que me produce lo que acabo de vivir.
La primera canción que escucho no ayuda para nada a mi situación pero no hago el más mínimo esfuerzo por cambiar de estación y mientras la primera estrofa retumba en mi cráneo mi mente empieza a divagar entre los sucesos del día…
Di algo que por ti me estoy dando por vencido
Yo seré el indicado si quieres que lo haga
Donde quiera yo te hubiera seguido
Di algo que por ti me estoy dando por vencido
Las notas de la canción llenan mis tímpanos mientras una serie de imágenes pasa por mi mente:
…Ahí estábamos ella y yo a pocos centímetros, totalmente mojados y con nuestras miradas fijas la una en la del otro. Sus ojos grises tan profundos me atraparon como hipnotizándome y ni que decir de su belleza, estaba tan hermosa en su traje de baño negro y rojo que no podía imaginar otro lugar donde hubiera querido estar en ese momento, dejar de admirar todo de ella era imposible hasta que de sus labios salieron dos palabras, quizás las que más había esperado durante toda mi vida…
-Te amo. Dijo de repente y entonces mi felicidad fue completa aunque mis palabras no salieran al instante.
-Te amo. Le conteste con el rostro iluminado y de inmediato como si hubiera allí un imán pose mis manos en su pequeña cintura desnuda mientras ella levanto sus brazos acomodándolos en mi cuello como invitándome a seguir adelante, algo que comprobé cuando fue ella quien empezó a besarme.
La segunda estrofa es como una píldora para mi memoria que sigue llenándome del dulce veneno que me produce recordar…
Y me siento tan pequeño
Estaba sobre mi cabeza
Yo no sé nada en absoluto
Y voy a tropezar y caer
Todavía estoy aprendiendo a amar
Apenas comenzando a gatear
…Todo era perfecto en ese momento y nuestro beso suave empezó a tornarse más intenso, trate de ir despacio para no asustarla pero al ver que ella seguía fervorosamente el camino que yo estaba trazando continué por ahí haciendo que mi lengua buscara la suya. Me prometí a mí mismo no presionarla de ninguna forma porque el solo hecho de estar con ella hace que mi vida sea perfecta, sin embargo, sentí que ella esperaba más de mí, lo que pude comprobar cuando su lengua jugueteo con la mía y por ello decidí continuar hasta donde me lo permitiera.
Mi respiración se aceleraba aún más igual que la de ella, ambos eliminamos cualquier espacio entre los dos y me avergoncé un poco porque mi masculinidad empezó a hacerse latente pero ella demostró no sentirse incomoda así que a pesar de mi propia incomodidad con el asunto continué ahora con el enorme impulso de recorrerla con mis dedos…
Di algo que por ti me estoy dando por vencido
Yo seré el indicado si quieres que lo haga
Donde quiera yo te hubiera seguido
Di algo que por ti me estoy dando por vencido
No entiendo aun porque continúo recordando lo que sucedió en el lago si me hace daño, pero cada vez que me interrumpo para reflexionar sobre esto las imágenes se reprimen pero vuelven a hacerse vividas cuando me abandono a la música.
…Sigo aquí tumbado en la cama recordando como deslice mis manos suavemente desde su cintura hacia sus piernas y ella empezó a dibujar en mi espalda casi de la misma forma que yo lo hago en un lienzo, a esas alturas me era difícil pensar porque su aroma, su cuerpo y los latidos acelerados de su corazón me embriagaban, sin embargo, como pude me separe un poco de ella y le susurre al oído un te amo que fue correspondido…
Y voy a tragarme mi orgullo
Tú eres a quien amo
Y yo estoy diciendo adiós
Di algo que por ti me estoy dando por vencido
Siento como si no pudiera tenerte
Donde quiera yo te hubiera seguido
Di algo que por ti me estoy dando por vencido
Di algo que por ti me estoy dando por vencido
Di algo…
Mis pensamientos parecen en voz alta, ya no me siento seguro de nada y me da miedo que todo lo que he vivido sea una fantasía, supongo que estuve demasiado ocupado pensando en que tenía a Katniss conmigo que olvide cuestiones importantes como la cercanía de Gale y sobre todo sus sentimientos hacia ella. De inmediato me lleno de ira por pensar en que sus labios tocaron los suyos que yo creía eran solo míos y siento que esa rabia arde en mi cabeza, quisiera ir a buscarlo e incluso partirle la cara, pero la verdad es que eso no solucionaría nada porque no podría borrar lo que ya paso, no devolvería el tiempo y mucho menos evitaría ese beso que tanto me duele.
¿Ella me ama en verdad? Me lo dijo hoy por primera vez ¿Pero y las fotos? La canción que ya termino de sonar me dejo demasiado confundido, me estoy rindiendo cuando me prometí a mí mismo no permitir que nos separaran a menos que ella lo quisiera. Entonces recuerdo que estaba demasiado dolido para escucharla y que mi orgullo dejo que lo mejor que me ha pasado momentáneamente se esfumara de mis manos. Debo hablar con ella, permitirle que me explique así que mañana lo hare, es un hecho.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
No sé cuánto estuve cavilando en mi mente anoche porque luego de enfrentar mis recuerdos una y otra vez me dormí sin siquiera haber tomado una ducha, sin haberme quitado sus besos de la piel. Voy a tomar un baño y me preparo para ir a la escuela, pero principalmente para verla allí, para que me diga que fue lo que paso, me prometo a mí mismo que le creeré lo que sea que vaya a decirme.
Al llegar allí ingrese de una vez al salón, casi todos los días la espero en la entrada para saludarla pero hoy no es un día como cualquiera. Luego de un rato todos han entrado a clase y ya prácticamente va a empezar, se me hace demasiado extraño que no llega, le pregunto a sus amigas por ella y ninguna sabe nada.
Durante toda la jornada no hago más que pensar en sus ojos grises, tratar de saber la razón por la que ha faltado a la escuela hoy y no me concentro para nada en lo que dice el maestro, es más, no veo la hora en que la jornada escolar termine para ir a buscarla al trabajo o para que me llame lo cual sería justo sabiendo que ella es quien me debe una explicación.
Al terminar la escuela salgo muy rápido dirigiéndome al almacén hasta que alguien me detiene.
-Mellark, dime una cosa ¿Te gusto el regalito que te envié por e-mail? Salimos bien en las fotos ¿No crees? No respondo a sus provocaciones y salgo dispuesto a encontrar a Katniss hasta que se interpone en mi camino poniendo su mano en mi pecho para impedirme continuar.
-No te atrevas. Lo miro amenazante.
-Necesito hablar contigo.
-Pues yo no lo necesito, así que si me disculpas debo irme.
-Ella falto a la escuela para no verte ¿Lo sabias? Anoche hablamos y me dijo que quería estar conmigo solo que no sabía cómo terminar contigo, así que le aconseje que te evitara para que entendieras que no te quiere. Sus palabras me duelen pero no debo escucharlo, sé que hará lo que sea para separarme de ella.
-Tal vez eligió ser tu novia pero ¿Estás seguro de lo hizo porque te quería? No debo dudar por las tonterías que dice Gale que seguro son para confundirme. -Conozco a Katniss hace más tiempo que tú y te aseguro que lo que le ha pasado contigo no es más que un capricho, si te quisiera como crees te hubiera dado la cara luego de lo de ayer y no habría corrido a mis brazos después de lo que paso contigo.
-¡Eso es mentira! -Tiene que serlo-
-Tengo mas fotos por si quieres convencerte, o tal vez pueda probártelo de otra manera, tú eliges.
-¿Sabes qué? No me interesa lo que tengas para mostrar o para decir, yo confío en ella y no permitiré que tú nos separes.
-¿Osea que ya sabias lo de nuestro beso en su cumpleaños? ¿O lo de la siguiente noche? Amor es confianza Mellark no lo olvides, ahí te la dejo…
Se va sin darme la oportunidad de contestarle nada y me deja pensando miles de tonterías, no puedo creerle, el hará lo que sea para quedarse con ella y así como voy lo único que estoy haciendo es facilitarle el camino, entonces decido ir a su trabajo para que aclararemos todo esto.
En el almacén hablo con Delly quien me dice que Katniss no fue a trabajar y que Gale vino a excusarla alegando que no se sentía bien –Gale, siempre Gale- pero que ninguna de ellas ha podido comunicarse para saber si es cierto y justo cuando pienso en dirigirme a su casa mi madre vuelve a llamarme para pedirme un favor similar al de la otra vez, así que como con el anterior le quede mal esta vez no puedo decirle que no. Luego iré a su casa.
Las cuentas me llevan más tiempo del previsto así que cuando veo la hora ya es muy tarde para ir a casa de Katniss entonces decido marcar a su teléfono pero está apagado ¿Qué estará pasando? Si fuera algo grave ya me habría enterado –las malas noticias vuelan- pero el ver que ella no ha hecho el más mínimo esfuerzo por contactarme me duele mucho y con la cabeza llena de tonterías me voy a descansar. No puedo dormir, creo que paso horas y horas dando vueltas en la cama y en mi mente hasta que por fin logro conciliar el sueño esperando que sea la mañana del sábado para buscarla.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Escucho que alguien golpea la puerta de mi cuarto y me levanto sobresaltado ¡mierda! Debe ser muy tarde pero al echar un vistazo a mi reloj me percato de que son las 7:00 am.
-¿Peeta? -Es la voz de mama- ¿Estás despierto? Tienes una visita.
-Si mama, salgo en un segundo. Me levanto corriendo y me dirijo a lavarme los dientes y la cara pensando que es Katniss quien me ha ido a buscar y cuando ya estoy medio presentable me dirijo a la sala donde me esperan. Cuando llego veo unos bonitos ojos azules y un cabello rubio inconfundible, que sin duda no le pertenecen a mi novia.
-Hola Peeta ¿Te desperté? Me recibe con una cálida sonrisa.
-Hola Prim, no te preocupes ya me iba a levantar.
-Peeta no quiero perder tiempo así que seré breve: es Katniss, está enferma.
-¿Qué tiene? Mi voz suena angustiada.
-No sabemos aún, sin embargo, ha estado mal desde que llego el jueves en la noche, la vimos con los ojos llorosos y pensamos que había tenido un problema contigo pero no nos dio tiempo de preguntarle, se dirigió a la habitación, se ducho y se recostó de una vez. Decidimos darle algo de espacio pero cuando llegue a acostarme la vi temblando de frio, de inmediato llame a mama quien le tomo la temperatura, tenía una fiebre altísima que la estaba haciendo delirar. Mi madre le dio medicamentos para bajarle la temperatura y la cuidamos el resto de la noche pero ayer no amaneció mejor, no ha comido ni se ha levantado de la cama, por eso no fuimos a la escuela.
Mientras escucho a Prim no puedo parar de recriminarme a mí mismo el no haberla buscado ayer aunque fuera tarde y lo que es peor, que Gale me haya hecho dudar de ella otra vez con sus mentiras.
-Peeta. Prim interrumpe mis pensamientos.
-¿Si?
-No quiero ser indiscreta pero ¿Paso algo malo entre ustedes?
-Tuvimos una pequeña discusión. No puedo mentirle respecto de eso pero tampoco puedo contarle toda la verdad.
-¿Iras conmigo a verla? Ella te necesita.
-Claro, ¿Me podrías esperar para ducharme?
-Claro, yo te espero. Dice sonriendo.
Literalmente corro a mi habitación y me meto a la ducha, en más o menos 10 minutos estoy listo para ir a verla y antes de salir le comento a mi madre que Katniss está enferma, ella me da algunas cosas para llevar a su casa enviándole saludos de su parte.
Durante el camino platico un poco con Prim sobre los pasteles de la panadería y respondo algunas de sus preguntas, en un momento incluso pienso en averiguar sobre la noche que supuestamente se enfermó la hermana de Gale pero me reprimo porque quiero que sea Katniss quien me explique todo, estoy seguro de que hoy definiremos lo que pasara con nuestra relación.
Al llegar a la casa observamos una nota de la madre de Katniss en la que le dice a Prim que salió a comprar algunas cosas para hacerle un remedio a su hermana pero que no tarda, mientras tanto ella se ofrece a llevar a la cocina lo que mi madre les ha enviado –Pan de varias clases-y me indica donde esta Katniss.
Me dirijo a su habitación entusiasmado y nervioso y veo que la puerta está abierta, entonces alcanzo a divisar una figura masculina sentada en la cama con la mano de ella entre las suyas, creo que debe haberse percatado de que estoy aquí porque hice algo de ruido, sin embargo, no voltea así que camino de puntillas para acercarme sin ser visto y descubrir con quien esta. Mi sorpresa no puede ser más desagradable.
Allí sentado en su cama y tomando su mano esta Gale quien con la posición de su cuerpo no me permite observar el rostro de Katniss, entonces agudizo mi oído para escuchar lo que están hablando -aunque sé que es de muy mala educación- porque tal vez puede interesarme.
-¿Estás bien preciosa? Parece que no sabe que odia que la llamen así, pero ella no contesta, por lo menos no puedo oírla.
-Tranquila, me acercare para que me hables al oído. Dice Gale quien se inclina para escucharla. – ¡Lo matare!-
-¿Entonces no has hablado con Peeta sobre lo nuestro? Vuelve a inclinarse.
-No te preocupes por eso, yo ya le adelante algo y si es cierto que te quiere pues entenderá y te dejara en paz. Se inclina por tercera vez.
-Yo también te quiero preciosa, ahora solo preocúpate por recuperarte que ya tendremos mucho tiempo para estar juntos. Creo que va a besarla.
¡Esto ya es demasiado! Gale puede ser un mentiroso pero ahora lo he visto con mis propios ojos, ya no hay duda, esos dos están juntos así que desesperado como me siento corro hacia la puerta de su casa y salgo sin dirección a pesar de que oigo que Prim me llama.
No sé a dónde me dirijo, solo sé que quiero alejarme de ellos ¿Cómo pudo hacerme esto? Era mejor que no hubiera aceptado ser mi novia si lo quería a él, es una excelente mentirosa y mientras pienso en eso veo como corren lágrimas calientes por mis mejillas, sé que no debo llorar pero es de hombres aceptar lo que se siente.
Me percato de la dirección que llevo hasta que ya casi he llegado, solo he venido una vez pero me sé el camino de memoria y cuando llego me doy cuenta que mis pies también me traicionaron y me trajeron al lugar donde me dijo la mentira más grande por primera vez, mi mente es capaz de evocarla perfectamente, esas dos palabras que ahora en vez de darme alegría me causan un inmenso dolor, ese "Te amo" que ya nunca será para mí.
