¡Hola queridos lectores! Agradezco sus comentarios respecto del capítulo y me siento feliz porque creo que he logrado mi objetivo (Que no es hacer que odien a Gale) que esperen ansiosos el siguiente, alguien me escribió en un review ¿Más drama? (Jejeje ¡a Little! ELI.J2) No se preocupen, no coman ansias, tenía que haber un punto de quiebre así que esta fue mi oportunidad y tampoco durara para siempre, una vez leí un fic donde Katniss y Peeta tuvieron que esperar bastante por una reconciliación y sin embargo ¡lo ame! En fin, lo mío no durara tanto así que ¡paciencia! Y a propósito Laura, adore tu manera de expresarte sobre la situación, me encanta la gente espontánea y saludos a la fiel seguidora de la historia: Katnisspeetax100pre, me alegra que la hayas pasado tan súper y que te haya gustado lo que te escribí… Espero que este capítulo clarifique lo que paso cuando Peeta fue a ver a Katniss para que no la odien también a ella! Espero comentarios

Un abrazo

CAPITULO 16 VOLUNTARIA

Salgo del agua un momento a ponerme algo de protector solar en los brazos que empiezan a picarme por el sol mientras observo a Peeta practicar lo que le he enseñado. Se ve muy entusiasmado y estoy segura de que si le dedica tiempo lo lograra muy rápido.

De pronto veo algo que me parece increíble y aterrador, una enorme ola viene tras de él y no se ha percatado de ella ¿Cómo es posible que haya olas tan grandes en un lago? Me cuestiono mientras reacciono, no tengo tiempo que perder así que con fuerte voz trato de avisarle para que salga del agua.

-¡Peeta! Le grito con desesperación pero el sigue intentando nadar como si no me escuchara y mi ansiedad crece.

La ola está a punto de llevárselo, él no sabe nadar bien aún, así que decido entrar rápidamente al lago. Cuando llego al agua la ola arrasa con todo a su paso incluyendo a Peeta quien en ningún momento fue consciente del peligro, nado con desesperación intentando encontrarlo pero no lo veo, el lago ahora parece que fuera el mar aunque no lo conozco en realidad y solo lo he visto en la televisión y el agua empieza a hacerse fría. Puedo oír truenos y allí dentro luchando por no hundirme grito su nombre una y otra vez pero no responde.

-¡Peeta! Repito mientras siento cada parte de mi cuerpo congelarse, el agua del lago y de la lluvia que ya empieza a caer es más fría que el hielo, entonces tiemblo mientras lloro aun pronunciando su nombre y escuchando una voz a lo lejos que no es la de él.

-¡Mama ven a ver a Katniss que está temblando y diciendo cosas que no entiendo!

Cuando abro los ojos estoy en mi habitación con mi mama y Prim pero tengo el mismo frio que en el sueño y no puedo dejar de sentirme como impulsada por las olas.

-¡Está ardiendo! Traeré algo para bajarle la fiebre, Prim por favor ponle paños de agua fría en la frente y cúbrela con otra manta para que deje de temblar.

Las escucho hablar pero no puedo decir nada, mi garganta se quema, mis labios están secos y después de haber estado tan rodeada de agua solo quiero beber un poco. Le hago una señal a mi hermana quien entiende y me da un poco de beber.

Así pasan prácticamente toda la noche en vela mientras mi temperatura baja y se eleva por momentos, aproximadamente a las 3 de la mañana a Prim la vence el cansancio y mi madre quien sigue en nuestra habitación también se queda dormida en una silla. Yo en cambio no concilio en sueño porque todo el cuerpo me duele aunque lo que más me está matando es la punzada en el corazón. Mañana como sea hablare con Peeta y con Gale quien estoy segura fue el que envió las fotos.

Despierto a la mañana siguiente con un intenso dolor en la cabeza y la boca y la garganta resecas, me duelen además las extremidades y me cuesta incluso levantarme de la cama, creo que no podré ir a la escuela y mi hermana tampoco debido a la mala noche que le hice pasar. Mi madre tiene turno en el hospital así que supongo que ella si deberá salir.

-¿Cómo te sientes? Pegunta mama que acaba de llegar a tomarme de nuevo la temperatura.

-Un poco mejor, ya no tengo frio pero me duele todo el cuerpo, en especial las articulaciones.

-Aun tienes fiebre pero ya no estas temblando, iré a trabajar pero estaré al pendiente, te traeré algo de comer y cuando tu hermana despierte por favor le dices que su desayuno está en la cocina, la pobre no ha dormido bien así que quiero dejarla descansar y a ti también, me llamas si necesitas algo. Dice por ultimo dándome un beso en la frente.

Intento levantarme para ir al baño y no logro hacerlo, me cuesta trabajo, de verdad me duele todo y extrañamente no tengo hambre, así que como puedo y agarrándome de todo a mi paso me dirijo al sanitario y luego me vuelvo a recostar. Estoy demasiado cansada y no sé por qué.

No me percato de nada mas durante el día porque como si me hubieran dado un somnífero me duermo hasta entrada la noche -supongo que porque tampoco había podido descansar bien-. Cuando abro mis ojos Prim está sentada en la silla donde vi dormir a mama y tiene a Buttercup en su regazo rascándole una oreja. Debe ser placentero porque el bicho pone cara de placer.

-¿Te sientes mejor? Dice interrumpiendo su labor, haciendo que el gato bufe reclamando de nuevo su atención.

-Un poco mejor ¿He dormido todo el día?

-Lo necesitabas, haz estado muy mal incluso delirando y a propósito no haz comido nada, te traeré algo ahora mismo.

-No tengo hambre Prim.

-Pero debes comer, mama lo dijo, no tarda en llegar y se enojara con las dos.

-No te preocupes, le mentiré y tú no dirás nada. Le digo sonriendo a pesar de su mirada de reprobación.

-Paso algo malo con Peeta ¿Verdad? La pregunta me toma por sorpresa y hace que se me forme un nudo en el pecho.

-¿Porque lo dices? –Es obvio-

-Ayer llegaste llorando.

-No es nada de lo que debas preocuparte. No quiero mentirle pero tampoco quiero darle una preocupación más grande, así que luego le contare.

-Está bien.

-Hola niñas. Saluda mama que acaba de llegar de su turno.

-Hola mama. Decimos al unísono.

-¿Cómo sigue la enferma? Dice tocando mi frente.

-Mucho mejor, aunque tengo que aceptar que me duele todo.

-Aun tienes fiebre, ¿Ya comiste?

-Si mama, no te preocupes. Digo antes de que Prim me haga quedar mal y me estrello de nuevo con su cara de pocos amigos.

-Bien, tomate esto que me dieron en el hospital, le comente a uno de los médicos tus síntomas y me dijo que es una virosis que está en propagación pero que el cuidado debe darse más que todo en casa. Obedientemente tomo lo que mama me ha dado y de inmediato siento que mis parpados pesan, así que continúo haciendo lo único que he llevado a cabo durante todo el día, dormir.

Cuando despierto veo el reloj y son las 7:00 am del sábado y entonces recuerdo que tengo un celular, el cual me dan ganas de revisar a ver si hay algún mensaje de Peeta. Rebusco en la mesa de noche que tengo al lado de mi cama y lo hallo, está apagado y no tengo idea donde encontrar el cargador, así que lo dejo. Peeta no ha venido a verme y eso me entristece pero luego recuerdo que está enojado conmigo y que probablemente no tiene idea de que enferme.

-Hora de tu medicamento. Dice mi madre entrando con un vaso de chocolate, uno de agua y una pequeña pastilla. Me hace tomar un poco de lo primero para que no consuma el medicamento con el estómago vacío –No recuerdo cuando comí por última vez pero no tengo apetito- y acto seguido me da la pastilla con el agua. Igual que en la noche el efecto somnífero es inmediato, vuelvo a sentir mucho cansancio, el mismo que no me ha dejado mucho tiempo para pensar en el problema tan grande en el que estoy metida y antes de dormirme oigo a mama:

-Pronto estarás mejor, el medico dice que los síntomas duran aproximadamente 3 días, el lunes todo volverá a la normalidad. Le sonrío y cierro mis ojos ausentándome por completo del mundo.

Estos días he estado durmiendo profundamente pero sin sueños, normalmente no escucho nada a mí alrededor pero en este momento supongo que el efecto del medicamento está terminando porque empiezo a sentir que alguien toca una de mis manos. Abro lentamente mis ojos y me estrello con un reflejo de ellos, allí sentado en mi cama con mi mano entre las suyas esta Gale, parece que lleva bastante rato ahí viéndome dormir. Lo suelto de inmediato y lo miro con reprobación.

-¿Qué diablos haces?

-Vine a verte, tu mama le conto a la mía que estabas enferma y cuando te encontré dormías plácidamente así que no quise despertarte.

-Pues no quiero que estés aquí, ¡lárgate! -No voy a ser ni un poquito condescendiente con él-

-¿Porque insistes en alejarme de ti? Yo te quiero y lo sabes.

-Si me quisieras no harías lo que haces.

-No sé qué hablas.

-¡No te hagas el tonto que no te queda! –Le digo claramente alterada mientras siento que me pita la cabeza- sé que fuiste tú el que le envío las fotos de nosotros a Peeta y lo que es peor haciendo alusión a algo que no existe ni existirá jamás entre tú y yo.

-Yo no tengo necesidad de algo como eso, además ¿Cómo se supone que tome las dichosas fotos si estaba contigo?

-Con ayuda del imbécil de Beetee ¿Por qué no me haces el favor y te largas? Pensé que te conocía pero ahora pienso que estaba equivocada contigo, ya no tengo idea de quién eres en realidad.

-¿Tu adorado novio ya vino a verte? –Dice levantando la voz- Claro que no, él no es el hombre perfecto y veras que te dará la espalda. Tú crees que te ama pero el que ama perdona y mucho más algo que no tiene razón de ser como dices pero estoy seguro de que tu amado Peeta ni siquiera te escuchara.

-¡Que te largues te dije! -Digo gritándole-. Mis ojos se han llenado de lágrimas pero lucho con ellas para no dejar que salgan hasta que se ha ido. El encuentro con Gale ha hecho que me duela la cabeza aún más de lo que ya lo hacía.

-¡Katniss! ¿Estás bien?

-Si Prim no te preocupes.

-¡Pero te oí gritar! Y vi a Gale salir enojado de aquí.

-Es que tuve una discusión con él.

-Katniss. -Dice haciendo una pausa-. Peeta estuvo aquí, yo fui a avisarle que estabas enferma pero se marchó porque seguramente se encontró con Gale.

-¿Qué? ¿Por qué no se lo impediste? Le digo casi gritando.

-Intente hacerlo pero no me escucho, lo vi muy alterado. -Grandioso, ahora quien sabe que cosas le habrá dicho el imbécil de Gale aprovechando que yo dormía- Trato de calmarme porque postrada en la cama como estoy no puedo hacer nada, además mi hermanita no tiene la culpa de mis problemas.

-Lo siento. Digo mirándola con arrepentimiento.

-¿Porque?

-Por gritarte como lo hice hace un momento.

-Tranquila, pero ¿ahora si me contaras lo que pasa con Peeta? Mi hermana es una de las personas que más adoro en el mundo así que puedo confiar en ella.

-¿Donde esta mama?

-Salió a comprar algo para hacerte un remedio.

-Bien, entonces te contare. Ante la mirada expectante de mi hermana empecé a relatarle todo lo que sucedió con Peeta omitiendo lo de nuestro encuentro cercano por vergüenza y al llegar a la parte de las fotos observe certeza en sus ojos cuando le dije que además de eso Gale me había confesado que estaba enamorado de mí.

-Siempre sospeche que te quería, pero jamás me imagine que fuera capaz de llegar a esos extremos para arruinar tu relación. ¡Ya se! Hablare con Peeta y le explicare lo de la noche de la enfermedad de Posy y ya verás que todo se arreglara.

-No Prim, yo soy la que debe explicarle las cosas empezando por lo del beso aunque ya le dije que no significó nada y no entiendo porque no me creyó.

-Ponte en su lugar, si tú supieras que Delly lo ha besado y le ha dicho que está enamorada de él aunque te dijera que no significa nada tú te pondrías muy mal.

-Pero eso es diferente porque ella no está enamorada de él y jamás me haría eso porque soy su amiga.

-Es igual porque ella es la mejor amiga de Peeta igual que Gale era el tuyo. -Mi hermana tiene razón esta vez, bueno, casi siempre la tiene, aunque es pequeña es una persona prudente y una vez más me está dando una lección-.

-Hablare con el cuándo vuelva a la escuela y te prometo que hare lo posible por arreglar todo pronto.

-¡Así se habla! ahora tomate esta medicina que dejo mama para ti.

-¿Me vas a mandar a dormir de nuevo?

-Solo quiero que estés bien para reconciliarte con Peeta. Pone cara traviesa.

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El lunes ya me siento mucho mejor – ¿Y cómo no? ¡Si dormí todo el fin de semana!- así que estoy lista para ir a la escuela y arreglar lo que está mal. Mi corazón esta emocionado y puedo sentirlo palpitar en mis oídos mientras camino con Prim a la escuela, sé que no encontrare a Peeta esperándome como siempre pero no dejo que eso me baje el ánimo.

Cuando llego a mi aula mis amigas incluyendo a Johanna me acaparan con preguntas de si era cierto que había enfermado, entonces les cuento todo lo que me sucedió y que dormí mucho, todo en dos minutos con tal de poder dirigirme a él y Johanna quien es la más directa de todas –Por no decir imprudente- les dice que me dejen en paz porque nota mi afán de ir con Peeta.

-Hola. Le digo nerviosa.

-¿Ya estas mejor? Pregunta en tono seco.

-Sí, muchas gracias, Prim me conto que fuiste a verme.

-Y fue un gran error–Sus palabras me hacen daño- o no, realmente ahora que lo pienso fue lo mejor porque pude darme cuenta de una vez por todas de a quien quieres en realidad. -Su voz deja ver el dolor-

-¿Que?

-No te preocupes no tienes que decirme nada, entiendo perfectamente y te agradezco los momentos que me diste que fueron los mejores de mi vida, pero ya no tienes que fingir.

Lo que ha dicho me deja helada pero en ese momento entra Effie al salón con dos cajas pequeñas de madera y puedo ver que mi oportunidad se ha esfumado. Me dirijo a mi asiento con el alma perdida.

-¡Buenos días mis niños! ¡Sr. Odair por favor tome asiento y deje respirar a la Srta. Cresta! -Oigo rechistar a Effie y veo a Annie ponerse muy roja-. En la siguiente hora quiero comentarles acerca del trabajo que vamos a presentar en la celebración de la revolución. Después de un minucioso análisis he escogido la hermosa obra del gran William Shakespeare "Romeo y Julieta" ¿Todos la conocen?

-Por supuesto que sí, es una de las grandes cursilerías de la historia.

- ¡Srta. Mason! Le pido por favor que evite referirse en esos términos durante mi clase. Effie no pierde su entusiasmo mientras yo me siento como ida obligándome a prestar atención.

¿Cómo es posible que Peeta no quiera escucharme? Gale tenía razón pero no quiero dársela y estoy cansada de verme llorona así que si quiero recuperar a mi novio tendré que tomar medidas drásticas y hacer algo determinante, si Peeta luego de eso aun quiere mandarme al diablo por lo menos habré hecho el intento. El canturreo de Effie continua mientras describe lo que debemos preparar para ella.

-Para los que no lo saben "Romeo y Julieta" es una de las obras más importantes de Shakespeare y nosotros tendremos el honor –Hace énfasis en la palabra viendo a Johanna- de presentarla en público durante la celebración de la revolución. Para ello prepararemos tres escenas: La fiesta, la boda y fatídico desenlace –Eso último lo dice poniendo su mano en la frente como gesto de dolor-

-Este es el guion de la obra, me he tomado la libertad de adaptarlo un poco. -Dice enseñándonos un libro grapado no tan extenso- Para ello necesito a 18 personas dispuestas a brillar aunque eso no quiere decir que el resto del grupo no se involucrara, algunos se encargaran del vestuario y el maquillaje, de la ambientación y la escenografía, y algunos serán extras en el baile o tendrán otras labores sumamente importantes. A continuación voy a mencionar a cada uno de los personajes y ustedes irán pensando a quien quisieran interpretar ¡Que emoción! Dice más para ella que para el resto y acto seguido empieza a hablar de ellos uno por uno.

-Entre los principales tenemos a los "amantes trágicos" mi expresión favorita –Dice sonriendo- Romeo y Julieta; a Fray Lorenzo el religioso; Mercucio, el mejor amigo de Romeo; Teobaldo Capuleto primo de Julieta y a Paris, a quien le han prometido en matrimonio a Julieta. En los secundarios esta Belvolio Montesco un familiar de Romeo, la nodriza de Julieta, los padres de Romeo y los de Julieta, Fray Juan, el boticario, los criados de los Montesco: Baltazar y Abraham y por último los criados de los Capuleto: Sansón y Gregorio. -Termina por fin con la larga lista-

Estoy muy segura de que hare parte de alguno de los comités de organización porque no soy buena hablando en público y menos actuando y mientras pienso en ello no puedo evitar observar a Peeta quien hace mucho tiene la vista fija en el vacío.

-¿Ya eligieron? -Pregunta Effie de repente y nadie responde- ¿No? No tengo todo el día para esperarlos. –Está claramente ofuscada-. ¡Muy bien! he venido preparada para esto, supuse que no lo harían de manera voluntaria así que me tome la libertad de traer sus nombres escritos en pequeñas papeletas en estas dos cajas –Dice señalando lo que trajo cuando llego- si ustedes no quieren colaborar voluntariamente tendrá que ser al azar, dejare ultimo los papeles de Romeo y Julieta.

-¡Muy bien! empecemos con los caballeros. Dice sacando la primera papeleta de una de las cajas. Para el papel de Mercucio - ¡Finnick Odair! Dirijo mi mirada hacia mi compañero que se levanta haciendo una mueca parecida a una sonrisa y con su antigua cara de suficiencia saluda como haciendo ovación.

Bajo la misma mecánica la maestra continúa seleccionando uno por uno a quienes representaran a sus personajes en la puesta en escena pero el nombre de Peeta aún no se ha escuchado. Al final a Finnick se unen Ryan –Delly se sonroja al oírlo nombrar- quien tiene el papel de Teobaldo, Chris en el papel de Fray Lorenzo, Joel como Paris, Robert como el padre de Julieta, Gary como el padre de Romeo, Adam elegido para ser Belvolio, James y Bill como los criados Capuleto, Sean y Jerry como los criados Montesco, Benjamín para el sencillo papel de Fray juan y cerrando la lista el tímido Eliot como el boticario. Peeta no fue elegido pero aun queda el papel principal.

-¿Emocionados? También yo, dice Effie dirigiéndose a los chicos, de quienes solo dos o tres tienen buena cara ¡Y ahora las chicas!

Repite la operación esta vez con la otra caja. Los papeles femeninos realmente son solo 3 sin contar a Julieta así que con mucha suerte me salvare de actuar aunque en el fondo siento que no estaré tranquila hasta que esto termine. Me doy cuenta de que momentáneamente he dejado de preocuparme por Peeta porque este asunto también me produce algo de ansiedad.

-Para el papel de la nodriza ¡Madge Undersee! Dice Effie con entusiasmo, aunque la cara de mi amiga no refleja lo mismo, supongo que no le gusta la idea de actuar. Effie continúa y así se unen al "elenco estelar" Johanna -no puedo evitar reír porque a Mason le ha tocado ser la madre de Julieta- y Julieth -quien irónicamente se llama casi como la protagonista- con el papel de la madre de Romeo. Respiro profundo porque hasta ahora me he salvado y espero que Delly sea Julieta ya que cuando Effie menciono la obra se entusiasmó demasiado.

-¡Y ahora el momento que todos estaban esperando! Llego la hora de revelar los nombres de nuestros protagonistas quienes nos harán vibrar con su historia de amor. -Odio cuando se pone así de dramática- y sin más preámbulos… -Abre la caja de las papeletas masculinas-

-… !Que emoción! Para el papel de nuestro amado y encantador Romeo ¡Peeta Mellark! – ¿Que? ¿Porque él?- Lo observo levantarse sorprendido cuando la maestra le pide que se ponga frente a la clase.

-¡Ahora para Julieta! Mi corazón late más rápido y mi cabeza trabaja a mil, la verdad ya no estoy tan segura de querer que Delly sea Julieta puesto que Peeta actuara -la obra es una clara oportunidad para lo que quiero hacer- y cuando Effie abre la caja y saca la papeleta se interrumpe mi respiración, escucho atentamente lo que dice pero no es mi nombre el que pronuncia: ¡Annie Cresta!

Todos clavan su mirada instantáneamente sobre ella quien de inmediato empieza a cambiar de color y se ve incapaz de levantarse, parece que la hubieran condenado a morir porque puedo ver el pánico en su expresión. Annie es demasiado tímida para algo como esto y Effie a quien le veo algo de duda en el rostro le hace una señal para que se reúna con Peeta.

-Ven aquí cariño

-Profesora yo… -Dice Annie casi en un susurro- No puedo hacerlo. Todo se queda en silencio un momento…

-Supongo que no. La cara de Effie no refleja enojo en lo absoluto al contrario parece aliviada de que Annie declinara, creo que piensa que una chica que se queda helada ante la sola idea de salir al frente no es la indicada para ser su maravillosa Julieta. –Me temo que debemos volver a sortearlo.

-Eso no será necesario. Me he puesto de pie alarmantemente rápido y todos se quedan viéndome con asombro incluso Peeta aunque trata de ocultarlo. –Soy voluntaria, me ofrezco para el papel Julieta. Lo he dicho, yo que no quería actuar en la obra ahora estoy pidiendo el papel principal. Espero la respuesta de Effie rogando en mi mente que sea positiva.

-Muy bien Srta. Everdeen –Dice con una sonrisa de satisfacción en el rostro- pase al frente con su compañero.

Me dirijo al lado de Peeta sin mirarlo entre emocionada y ansiosa porque el hecho de que haya cometido semejante locura no quiere decir que de un momento a otro haya cambiado de parecer respecto de la actuación, es solo que si desaprovecho esta oportunidad para acercarme a él y hacer que me escuche lo lamentare, además aunque me cuesta un poco aceptarlo, no concibo la idea de que nadie lo bese además de mí, ni siquiera en la ficción.

-Damas y caballeros ¡Les presento a nuestros trágicos amantes! Termina de decir una emocionada Effie. En lo personal creo que debió habernos presentado simplemente como "los protagonistas de la obra". Ya puedo escuchar a todo el mundo llamándonos de esa manera y la intención la veo en la cara de todos aquí, menos en la de mis amigas que se ven realmente emocionadas incluso Delly -Quien era la única que inicialmente quería actuar, me pregunto por qué no dijo nada cuando Effie pidió postulaciones- pero lo que de verdad me inquieta es que nuestro sobrenombre deje de ser solo ficción, eso si no logro hacer que todo mejore porque aunque no me gustara como lo dijo la maestra tiene razón en algo: en este momento Peeta y yo si parecemos los amantes trágicos del distrito 12.