¡Hola! Queridos lectores aquí esta otro capítulo de Distrito 12 y debo decirles que esta vez me ausentare un poco porque acepte un reto para escribir una historia sobre otra saga, esa será corta así que volveré pronto además le prometí a alguien que terminaría está a como diera lugar (A propósito extraño a ese alguien ¿Qué ha pasado vecinita?). Este capítulo es algo especial porque había esperado días para poder escribirlo, espero que haya salido bien y que sus opiniones al respecto me ayuden a considerarlo, además en el coloque a mi banda favorita y una de las canciones que más amo.

Lisset: ¡Gracias! Tus comentarios siempre son agradables de leer.

Laura: ¡Estamos conectadas! También pensé en Rue para esa parte. Este capítulo especialmente es una muestra de hasta dónde llega el amor de esos dos.

ELI.J2: Que bueno que te gusto.

Persephone: Gracias por la apreciación porque sé que no te gusta mucho esa obra escogida y tienes razón creo que a todos se nos hubiera hecho tedioso que la misma durara más de un capitulo. Y te dejo a la imaginación a quien escogí aunque en el fondo… ¡You know!

Carolblue: Espero que te guste la historia.

Un abrazo

CAPITULO 20: DIME ALGO CIERTO

P.V. PEETA

Volver a sentir la cálida sensación de su mano junto a la mía es lo que había deseado desde hace mucho pero en definitiva no hay nada más dulce y placentero que las palabras que salen de su boca.

-Te amo Peeta, y lamento mucho todo…

-Shhhhhh no digas nada al fin te recupere y eso es lo que importa mi hermosa Katniss. Este momento es perfecto y me gustaría congelarlo por el resto de la eternidad.

-Sonaste igual que Romeo. –Su sonrisa es hermosa-

-Pues esa era la idea. Yo también Sonrío como tonto y me detengo un segundo para volver a besarla despacio como queriendo no soltarla jamás aunque lo hago porque aún tenemos algo pendiente. – ¿Estas lista?

-Más que lista, feliz. Sus ojos grises brillan como hace mucho no veía y así tomados de la mano nos reunimos con el resto del elenco para recibir los aplausos cuando se abra el telón.

-Veo descerebrada nuestro plan tendrá que aplazarse ¡Demonios! Y yo que quería verte haciendo el ridículo otra vez…. -Johanna suspira y sonríe– que lastima en verdad.

-Pues no se quien se vio más ridícula querida madre mía. Katniss sonríe.

-Ya veremos, por ahora no olvides la cajita. La sonrisa de Johanna ahora es malévola y hace que Katniss se sonroje.

-¡Niños estuvieron fantásticos! –Effie se ve muy emocionada- Y Katniss fueron verdaderamente interesantes los cambios que hiciste al final, ¡Todo salió estupendo! Y ahora tómense de las manos y prepárense para el honor… Cinna, Haymitch ustedes dos conmigo.

Al abrirse el telón los aplausos no se hacen esperar, entre la multitud veo a Prim que nos saludó con una sonrisa y a la madre de Katniss, también puedo ver a mis padres y a una gran cantidad de personas del 12 que ciertamente están muy emocionadas con lo que acaban de ver, algunas incluso están secándose las lágrimas que seguro les provoco la última escena.

-¡Muy bien! Pido otro aplauso para todo el grupo de penúltimo año de la prestigiosa institución educativa "Plutarch Heavensbee" la cual tengo el placer de dirigir y por supuesto para nuestra querida maestra Effie Trinket y sus maravillosos colaboradores Cinna y Haymitch Abernathy; este derroche de arte es muestra de la calidad de enseñanza que se imparte en la misma.

Y mientras el director se vanagloria con nuestra actuación yo no tengo cabeza para otra cosa que para ella. Estar a su lado de nuevo significa dejar atrás todo lo que me atormentaba y aunque Gale aun esta por ahí supongo que a la espera de una oportunidad, esta noche no dejare que nada arruine mi felicidad.

-¡Qué bueno que ya se hayan arreglado! De todo corazón me alegra que sean tan felices como yo al lado de mi hermosa novia. Finnick le da un beso en la cabeza a Annie quien luego del comentario se sonroja mientras sonríe.

-Gracias Finnick aunque te aseguro que yo soy tanto o más feliz que tú.

-Mi amor voy a saludar a mi madre y a Prim, ya regreso ¿Te parece? -Es la primera vez que Katniss me llama "mi amor" y no puedo describir la sensación que eso me produjo- ¿Peeta estas bien? Me mira extrañada.

-¿Que?

-¿Que si te parece que vaya con Prim y mama ahora?

-Si claro.

-Ok ya regreso. Me da un pequeño beso y se va mientras yo la sigo con la mirada.

-Cierra la boca que pareces idiota amigo. Delly apareció de la nada.

-Es solo que…

-Estás enamorado, lo sé porque yo también lo estoy pero si no disimulas todos pensaran que perdiste la cabeza.

-Hace rato que la perdí, oye y quiero felicitarte porque hiciste un excelente trabajo con la escenografía.

-Igual tú, Romeo pero ahora discúlpame que mi Teobaldo me espera.

-¿No me odias? No olvides que fui yo quien lo asesino.

-Disfruta tu noche en vez de estar diciendo tonterías. Dice Delly dándome una palmada en el hombro antes de marcharse con paso decidido hacia Ryan mientras yo me dirijo a buscar a Katniss.

-Queridos ciudadanos del Distrito 12 esta es una noche especial para todo Panem y como aun es joven todavía podemos seguir celebrando, por esta razón les he traído una sorpresa igual de especial… Damas y caballeros, reciban con un fuerte aplauso a ¡Nickelback!

Se oyen los aplausos e incluso la algarabía común de una fiesta y aunque la mayoría de adultos aunque no todos se retiran, los jóvenes se quedan a disfrutar el espectáculo, es increíble que el padre de Madge sepa de buena música.

-Muchas gracias Sr alcalde. Y bien Distrito 12, ¿Están listos para divertirse a lo grande? Chad Kroeger, el vocalista de la banda saluda a la gente que responde animada mientras yo busco reunirme con mi novia.

-Peeta. La voz a mi espalda me detiene y me hace girar.

-Gale.

-Beetee ¿Nos dejas un momento? Le pide a su amigo.

-Seguro.

-Escucha, sé que tú y yo no hemos tenido y quizás no tendremos jamás una excelente relación pero ambos estamos unidos por ella –Voltea a ver a Katniss quien abraza a su hermana- así que creo que es más que justo que lo intentemos por lo menos entonces para empezar quiero disculparme por todas las estupideces que hice, ya sabes que nada fue culpa de Katniss, me comporte como un tonto al pensar que alejándote de ella lograría que viniera a mí cuando con eso solo conseguí que fuera infeliz. -Las palabras de Gale parecen sinceras pero si algo he aprendido es que hay dudar de tu adversario hasta que deje de serlo, además creo que no todo puede ser tan fácil- No pretendo ser tu amigo Mellark porque sé que la amas tanto como yo pero me gustaría que no hubiera tanta hostilidad entre nosotros por el bien de todos. -Lo medito un segundo y recuerdo que Katniss me menciono algo sobre una disculpa de su parte, es algo que necesita tiempo, sin embargo, por ella haría lo que sea-.

-No hay problema, yo siempre estuve dispuesto a tratarte así que… -Le extiendo mi mano antes de terminar la frase y el la toma-

-Gracias, no es que me agrade del todo reconocerlo pero eres un buen hombre aunque te advierto que estaré vigilándote y cuando ella sufra por tu culpa te las cobrare. –Solo puedo asentir porque esta conversación a pesar de ser pacifica es incomoda, nadie sonríe y se siente la tensión entre dos oponentes que juegan a hacer una tregua. Gale se retira y yo la busco entre la multitud que baila.

Cuando la ubico aun esta abrazada de Prim y rodeada de gente que seguro la felicita por su excelente desempeño en la obra, entre ellos incluso mis padres y como no puedo esperar un segundo más me dirijo a donde está.

-Buenas noches a todos.

-Hola Peeta. Contestan Prim y la Sra. Everdeen.

-Hijo, estamos muy orgullosos de ti, eso fue excelente. Mi padre me abraza y mi madre besa mi mejilla extrañamente.

-Gracias papa y mama pero no digan más porque sin esta hermosura no hubiera podido brillar. Digo mientras la abrazo y beso su frente ya que Prim la suelta.

-Por supuesto ya le dijimos a Katniss que estuvo maravillosa. -Apunta mi madre- y ahora si nos disculpan debemos irnos porque estamos cansados.

-Nosotras también nos vamos ya, Prim despídete que mañana debo trabajar temprano y Peeta, por favor cuídala.

-Lo hare Sra. Everdeen.

-Adiós Peeta, te veías muy bien. Prim me abraza y luego a Katniss.

-Descansa patito. Katniss besa su frente.

-Dulces sueños Prim.

Cuando ya todos se han despedido nos quedamos un segundo viendo la plaza que aún está llena de gente y por ahí logramos divisar a Johanna que corea las canciones de la banda mientras disfruta junto con un grupo de amigos entre los que están Delly y su novio, Madge, Finnick, Annie, Adam y otros chicos de nuestra misma clase que todavía llevan los trajes de la obra igual que nosotros.

-¿Quieres que vayamos con ellos? Tal vez podríamos bailar un poco.

-No, porque tú y yo vamos a ir a otro lugar.

-Interesante. -Digo arrastrando la palabra-. – ¿Y a donde me lleva Srta. Everdeen?

-Sígame y no pregunte Sr. Mellark, es una sorpresa. Dice tomando mi mano y llevándome con ella.

Nos alejamos de la multitud tan rápido como podemos y a medida que avanzamos reconozco la dirección en la que me lleva aunque guardo silencio. Ya es de noche pero nada importa si estoy a su lado y mucho más porque sé que se ha esmerado en hacer esto para mí, lo cual acabo de comprobar cuando al adentrarnos en el bosque veo un camino iluminado por una serie de candelabros colgantes colocados en algunos árboles de la misma manera que en la fiesta de la obra.

Cuando por fin hemos llegado puedo ver la luna reflejada en el lago y el cielo completamente despejado. Ha colocado una manta en la hierba como la vez que estuvimos de picnic en la pradera e igual que esa vez hay un canasto que supongo tendrá comida en su interior además de un hermoso diente de león que descansa sobre él.

Los candelabros cuidadosamente colocados aquí iluminan todo el lugar, es una noche hermosa, pero nada la hace más bella que sus ojos grises y su sonrisa.

-¿Te gusta?

-Me encanta, pero ¿Cómo hiciste todo esto?

-Tuve algo de ayuda, bueno, en realidad mucha ayuda.

-Esto es maravilloso, ¡muchas gracias! Digo atrayéndola hacia mí para besarla.

-Gracias a ti por venir y ahora tú y yo tendremos un picnic nocturno. Me toma de la mano indicándome que me siente con ella.

-Toma, esto es para ti. –Me entrega el diente de león – Y ahora brindaremos por nosotros. Dice sacando una botella de vino y dos copas.

-Me parece una excelente idea Srta. Tomo la copa que me ofrece y la golpeo suavemente con la suya.

-Salud.

-Salud.

-Peeta, yo…

-Shhhhhh no tienes que decir nada.

-Es necesario. Asiento guardando silencio. –Lamento mucho todo lo que sucedió, debí confiar en ti para que nada de esto pasara, te falle pero ahora que todo está mejor prometo que no lo volveré a hacer, te amo Peeta y espero jamás volver a hacerte dudar de lo que significas para mí.

-Sé que así será, desde ahora veras que somos el uno para el otro y te prometo que siempre estaré a tu lado. Te amo princesa. -Dejo la copa a un lado y tomo su rostro entre mis manos para besarla con ternura, ella corresponde pero se separa de pronto-.

-Espera, aún falta algo.

-¿Hay más? La miro sorprendido mientras ella rebusca en la canasta y saca su teléfono.

-Claro que sí y espero que la luna sea testigo esta noche de lo mucho que te amo y de todo lo que haría por ti.

Después de un momento escucho las notas de una melodía suave y aun sentado en la manta la observo mientras me tiende su mano.

-¿Te gustaría bailar?

-Nada me encantaría más. Me levanto y rodeo su cintura con ambas manos mientras ella posa las suyas en mi cuello envolviéndonos a ambos en un abrazo. La letra empieza a sonar y así tan cerca el no del otro empezamos a movernos.

Una gota en el océano, un cambio en el tiempo

Estaba rezando para que tú y yo termináramos juntos

Es como desear la lluvia mientras estas en el desierto

Pero te abrazo lo más cerca posible.

Porque tú eres mi cielo.

-Sabes que no soy buena bailando pero espero que no lo esté haciendo tan mal, quisiera que todo esta noche fuera perfecto.

-Ya lo es y te aseguro que no hay nadie en el mundo con quien quisiera bailar más que contigo.

No quiero malgastar el fin de semana,

Si no me amas, finge unas horas más y será tiempo de irse

Y mientras mi tren se dirige al este me pregunto cómo te mantienes en calor

Es demasiado tarde para llorar

Demasiado duro para seguir adelante.

Y aun así no puedo dejarte,

Casi todas las noches me cuesta dormir,

No tomes lo que no necesitas de mí…

Nos quedamos en silencio un momento mientras siento su corazón y el mío unidos en el mismo latido y pienso en lo perfecto de este momento en medio de la nada, no hay ninguna cosa que pueda perturbar la paz que ahora experimento, la que solo me produce estar con ella.

-¿Te digo algo?

-Lo que quieras.

-Nunca he sido muy romántica, es mas siempre me pareció que todo eso era ridículo además de que no tenía tiempo para cosas tan triviales, sin embargo, desde que estoy contigo todo es diferente, supongo que me motivas a hacer cosas de las que no me creía capaz.

-Tú me haces demasiado feliz, como no te imaginas.

Katniss sonríe y recuesta su cabeza en mi hombro para volver a quedar en silencio escuchando las notas de la melodía.

Confianza inapropiada en viejos amigos,

Nunca hay que contar los arrepentimientos

Por la gracia de Dios no descanso en absoluto

Y las personas como las hojas cambian

A mi favor solo diré que fui un chico enamorado de una mujer que parecía una pequeña niña.

Ella de pronto levanta su cara y se queda viéndome con sus penetrantes ojos grises sin decir una palabra e instantáneamente detiene el baile.

-¿Por qué me ves de esa forma?

-Porque eres hermoso. -En ese momento toma mi rostro con las dos manos y me besa-.

Respondo al beso queriendo transmitir en el todo lo que siento por ella y mientras desliza sus labios suavemente sobre los míos yo la estrecho más entre mis brazos. Al principio nuestro beso es suave, cálido y lleno de ternura pero poco a poco siento como las emociones empiezan a emanar de ambos y se hacen incontrolables.

Ya no puedo escuchar la música y lo que comenzó como ternura ahora se convierte en anhelo desesperado, como aquella vez en este mismo lugar tengo las mismas sensaciones. Solo nos separamos un poco para respirar pero Katniss reclama de nuevo mis labios demandante y yo no hago más que responder a lo que quiere con el mismo ardiente deseo. Ella de pronto baja una de sus manos y la coloca en mi cintura buscando poder entrar por mi camisa hacia mi espalda y cuando lo logra empieza a acariciarla suavemente mientras yo siento como una corriente eléctrica recorre todo mi cuerpo y en un arranque de locura la aprieto mucho más contra mí. La siento estremecerse y de inmediato me separo jadeando pero avergonzado.

-Lo siento mucho mi amor, no quería incomodarte, si quieres nos detenemos. -Katniss niega con su cabeza mientras me mira entre avergonzada y temerosa, luego toma mi mano y tira de ella empujándome a seguirla.

Se sienta sobre la manta y me invita a hacerlo también, allí de nuevo nos miramos y sin decir palabra alguna me toma de la camisa pidiéndome que me acerque. No hace falta decir nada, no hace falta hacer preguntas para saber lo que desea así que sin hacerla esperar pongo mi mano en su mejilla y vuelvo a besarla una vez más mientras ella toma mi mano libre y la aprieta, luego abre sus ojos y con una súplica silenciosa me indica que siga adelante.

-¿Estas segura de esto? Ella retoma el beso y es toda la respuesta que necesito.

Lentamente muevo su cabello y empiezo a besar su cuello notando como se le eriza la piel, mientras ella acaricia de nuevo mi espalda y respira aceleradamente. Muy despacio deslizo la cremallera de su vestido blanco temiendo aun que me detenga pero no lo hace y luego de que he terminado con el coloco mi mano en su espalda y la acaricio. Su aroma es embriagador y la sensación de su suave y cálida piel es indescriptible.

Ella empieza a desabrochar los botones de mi camisa y luego me ayuda a quitármela, yo la ayudo a salir de su vestido y termino con el resto de mi ropa. En ese momento nos miramos el uno al otro, ella con su pecho desnudo pero sin vergüenza y yo con mi corazón a mil por hora a punto de salir de mi pecho.

-Eres tan hermosa. Rozo su mejilla con mi mano.

Vuelvo a besarla intentando llevar su ritmo porque lo que menos quiero es hacerla sentir incomoda de alguna manera, entonces muy lentamente la recuesto sobre la manta y me pongo a su lado para acariciar su piel. Ella cierra sus ojos mientras recorro con mis dedos cada centímetro temiendo romperla, aterrado de que lo que pasa aquí pueda no ser real pero cuando la oigo gemir sutilmente me siento complacido y agradecido de tenerla conmigo aquí y ahora.

-Bésame por favor. Me pide mientras me mira con sus ojos grises que brillan como nunca.

De nuevo me apodero de sus labios mientras nos deshacemos de la última prenda de cada uno quedando expuestos totalmente no solo por fuera sino también en el interior. Yo acaricio su desnudez mientras la oigo gemir nuevamente en mis labios y con cuidado me coloco sobre su cuerpo apoyándome en mis brazos para no aplastarla, ella abre los ojos y me mira mientras sonríe.

-Te amo Peeta.

-También te amo princesa.

Y volvemos a besarnos esta vez con más pasión hasta quedar unidos no solo con nuestros labios y nuestros corazones sino también con nuestros cuerpos. Puedo notar como se estremece de dolor y levanto la vista para ver como las lágrimas empiezan a caer por sus mejillas.

-¿Te hice daño? Me apresuro a decir mientras en mi interior me siento avergonzado. Ella niega con la cabeza y me dice:

–Mis lágrimas solo deben decirte lo feliz que soy. -Entonces la abrazo y ella me invita a continuar-.

No me alcanzarían las palabras para describir la cantidad de sensaciones que estoy experimentando y las que seguro ella también tiene. Cada movimiento, cada sonrisa, cada jadeo y cada lágrima son muestras de que nos pertenecemos el uno al otro en miles de maneras. La felicidad de estar de nuevo a su lado sumada a la oportunidad que me ha dado de conocer cada parte de su ser es indescriptible principalmente porque jamás pensé que pudiera tenerla para mí y cuando ya la tuve conmigo nunca imagine todas los momentos maravillosos que me regalaría, ella es y será siempre el amor de mi vida.

Cuando ya nuestras respiraciones empiezan a normalizarse y los besos se hacen más suaves me hago a un lado poniéndole mi brazo como cabecera. Ella suspira y mira al cielo donde las estrellas y la luna que han sido testigos de nuestra entrega iluminan el firmamento.

-Dime algo cierto.

-Eres preciosa.

-No, no algo como eso, un secreto algo que nadie más sepa.

-Esta ha sido una de las mejores sino la mejor noche de mi vida.

-¿Tienes una lista?

-Claro que sí y todas las he pasado contigo. Ella sonríe complacida y continúa.

-Quisiera que me contaras más cosas sobre ti.

-¿Qué quieres saber?

-No sé, lo que quieras contarme.

-Bien entonces, veamos me gusta dormir con las ventanas abiertas, nunca le pongo azúcar al te, siempre le hago doble nudo a los cordones de mis zapatos y te amaría aun cuando jamás me hubieras dicho que sí.

-Eso último sonó maravilloso sobre todo porque hace algún tiempo descubrí que yo te amaba aun cuando no era consciente de ello. Ahora ¿Quieres que yo también te diga algo cierto?

-Te escucho.

-Desde el primer momento en que nos miramos fijamente me enamore de tus ojos.

-¡Vaya! Me lo hubieras dicho antes y no hubiera pasado por tanto sufrimiento tratando de conquistarte, hubiera bastado con enviarte una fotografía.

-Tonto. Ambos reímos con el comentario hasta que agrega: -¡No puede ser! ¡Se nos olvidó la comida! ¿Tienes hambre?

-Mmmm tal vez un poco pero prefiero que nos quedemos otro ratito así. -Me volteo y beso su cabello aspirando el delicioso olor a frutas que despide mientras ella se acomoda de nuevo-.

-También me gusta mucho verte sonreír.

De esa manera seguimos platicando un rato más sin incomodarnos por nuestra desnudez aunque de vez en cuando pienso que alguien podría llegar y descubrirnos. Después de lo que parece una hora más nos vestimos y comemos lo que ha traído para compartir y yo disimuladamente veo el reloj de su teléfono.

-Princesa, ¿Te digo otra cosa cierta?

-Dime.

-Lamentablemente creo que es hora de irnos o tu madre me matara. -Ella sonríe y asiente mientras entre ambos recogemos todo-.

Y apagando uno a uno los candelabros de camino mientras regresamos, vamos dejando atrás el lugar que fue testigo por segunda vez de nuestro amor y por primera de nuestra entrega total sellando así la noche más hermosa de todas.