¡Hola mis amados lectores! Gracias a todos por sus comentarios, (Katnisspeetax100pre, ELI.J2, Laura, eds721 y quien no me dejo ningún dato) quiero decir que me gustó mucho leer sus ideas acerca de lo que pasaría con nuestro amado Peeta y como prometí dedicar el capítulo a alguien pero casi todos tienen ideas formidables similares a las que ya he pensado dedicare este espacio a elogiar el comentario que más me llamo la atención: esta persona no me dejo nombre (Ojala si lees esto me envíes uno para darte un saludo) pero dijo algo que me quedo sonando en la cabeza porque sería la opción más triste para un desenlace … Sé que este capítulo no da un algo concreto aun pero no quería hacer todo tan rápido y tan predecible así que espero que lo disfruten (¡Que no lo odien!) y que sigan dándome sus opiniones al respecto. Aprovecho para saludar a los nuevos seguidores de la historia Ale MellarkH, D´Mellark y Ashlee Bravo 199981.
¡Un abrazo y que la suerte este siempre de su lado!
CAPITULO 26 AMIGOS COMO USTEDES
-¿Joseph eres tú?
-Trata de tranquilizarte ¿Estas bien?
-¿Qué sucedió?
-Entiendo pero ¿Dónde lo tienen?
-¿Qué pasa mama que dice? –Trato de saber mientras mama sigue al teléfono y me hace una seña con su mano para que espere-
-Joseph escucha: yo sé que todo saldrá bien, ten fe…
-Ok mantenme informada y cuídate.
Hace un momento estaba sentada en el sofá abrazada a mis piernas y llorando como loca mientras mi hermana trataba de consolarme y Gale me miraba con dolor, ahora de un salto me he levantado porque debo saber exactamente lo que mi madre supo en esa conversación que yo no fui capaz de soportar.
-¿Qué pasa mama? –Casi estoy gritando-
-El accidente fue grave, Joseph solo sufrió algunos golpes pero Peeta se llevó la peor parte, en este momento lo llevaron al Hospital Central del Capitolio…
-¡Esta vivo! –No puedo evitar una sonrisa de alivio entre mi dolor- ¡Estas vivo! –Digo casi en un susurro-
-Sí, pero su estado es crítico.
-¿Y cómo está el padre de Peeta? –La voz de Prim denota preocupación-
-Él está bien, al parecer no sufrió daños graves y en este momento está con su hijo en el hospital, sin embargo, no le han dicho mucho sobre su estado de salud.
-Debo ir al Capitolio ahora mismo –Digo decididamente mientras me levanto en dirección a mi habitación-
-¿Acaso te volviste loca? -Mi madre se levanta al tiempo que yo lo hago- Es de noche y no permitiré que pongas en peligro tu vida, mañana viajas en la mañana pero ahora no.
-No te estoy pidiendo permiso, te estoy informando –Contesto volviendo mi cara roja por el llanto hacia ella-
-Katniss aun eres una niña y ¡no puedes tomar decisiones como esa sin mi consentimiento! –Mi madre está muy enojada-
-Por favor mama te lo pido hazlo por mí –Prim se ha puesto delante de mi madre y le habla con ternura- No le impidas ir a verlo, yo sé que ella sabe cuidarse y Peeta necesita que ella este con él en este momento –Mi madre la mira y luego vuelve sus ojos hacia mí- Por favor.
-Es muy tarde y puede ser peligroso. –Mi madre luce cansada pero decidida-
-Tu sabes que sale un tren al Capitolio cada 2 horas, es más habrá uno en exactamente 40 minutos –Le digo con la voz más aplacada que encuentro-
-No te preocupes Leah, iré con ella para cuidarla –Gale que hasta el momento había guardado silencio habla en mi favor-
Mi madre observa con detenimiento cada uno de nuestros rostros antes de tomar una decisión, sin embargo en el fondo yo ya he tomado la mía así que con o sin su aprobación encontrare la forma de irme ahora.
-Está bien –Dice por fin mientras Prim la abraza fuertemente y yo corro a sus brazos también-
-Gracias mama, te prometo que nada va a pasarnos.
-Lo sé, eres tan fuerte como tu padre –Dice besando mi cabeza y luego la de Prim-
-Voy a preparar mis cosas y paso por ti en 15 minutos –Gale sale rápidamente hacia su casa-
-OK
Luego de que nos separamos de nuestro abrazo familiar corro a mi habitación en compañía de Prim a hacer mi maleta para ir a la estación cuanto antes.
-Gracias por ayudarme con mama. Me detengo un momento a verla
-No fue nada, yo sé cuánto amas a Peeta y lo mejor es que estés con él. Ella sonríe
Ahí está mi hermana y mi roca dándome la fuerza que necesito para seguir adelante entre tanto dolor, no sé qué haría si me faltara algún día así que me rehúso a aceptar que algo puede pasarle y me prometo a mí misma que daré mi vida de ser necesario para salvar la suya pero en este preciso instante hay alguien que me necesita aún más, alguien que sin proponérselo se convirtió en el amor de mi vida: mi chico del pan.
-Te amo Patito. Digo abrazándola
-Y yo a ti pero apúrate o perderás el tren.
Luego de lavarme la cara y vestirme lo mas cómoda posible me pongo la cazadora de mi padre y bajo las escaleras con mi maleta, allí me espera mama con algunas cosas que ha empacado para el viaje.
-¿Tienes dinero suficiente?
-Sí, no te preocupes.
-Toma esto por si necesitas más –Me entrega algunos billetes-
-No mama, los necesitan para el viaje del lunes. Le digo regresándoselos.
-Tómalos, recuerda que tu abuelo prometió ayudarnos.
En otro momento me hubiera opuesto rotundamente a lo que ha insinuado pero ahora extrañamente agradezco que Snow quiera patrocinar la salud de mi hermana y me digo por primera vez en la vida que es posible que sus actos no tengan segundas intenciones y que tal vez si nos quiere. En ese instante tocan a la puerta y sé que es Gale así que me dispongo a despedirme de mi familia.
-Ten mucho cuidado cariño –Mama me abraza con fuerza-
-Lo prometo. Contesto mientras me sumerjo en su abrazo maternal.
-No pierdas la fe en que todo va a salir bien
-Lo hare.
Luego de que mi madre acaba con sus indicaciones y rompe nuestro abrazo tomo a mi hermana y la aprieto fuerte contra mi pecho.
-Cuida de mama patito.
-Lo hare no te preocupes.
-Te veo el lunes. Digo besando su mejilla
-Hasta el lunes.
Salgo y encuentro a Gale esperándome con un taxi que nos llevara hasta la estación de trenes del distrito en la que dentro de aproximadamente media hora saldrá uno que me llevara hasta Peeta. El conductor pone nuestras maletas en el baúl, luego subimos y arranca mientras por la ventana puedo ver como mi familia se despide de nosotros desde la puerta de mi casa.
-¿Hazelle estuvo de acuerdo en que vinieras conmigo?
-Ella sabe que te quiero mucho y concordó en que debía apoyarte en este momento como tú lo has hecho conmigo en tantas ocasiones.
Me detengo un momento a observar al chico que va a mi lado y se me hace difícil pensar en la transición tan grande que ha tenido nuestra relación en tan poco tiempo, hace algunos días incluso sentí que llegaba a odiarlo por todas las tonterías que estaba haciendo para separarme de Peeta y ahora le agradezco al cielo que este aquí conmigo.
-Gale
-¿Si? –Vuelve sus ojos grises a mí y yo tomo su mano-
-Gracias por estar aquí. Le digo mientras aprieta la mía y sonríe
-Haría lo que fuera por ti Catnip.
Cuando llegamos a la estación hay poca gente y mientras yo cuido nuestras maletas Gale se apresura a la taquilla a comprar nuestros boletos; entonces por un instante me sumo en mis pensamientos y trato de imaginarme como estará Peeta en este momento hasta que una voz familiar me interrumpe.
-No estarías pensando en irte sin mí descerebrada –Volteo y me encuentro con Johanna, Finnick y Delly, cada uno con una maleta y su boleto en la mano-
-¿Que hacen aquí? –Me extraño al verlos pero en el fondo me siento feliz-
-Gale llamo a Johanna para contarle lo que sucedió con Peeta y ella me llamo a mí. Dice Finnick sonriendo.
-A mí me conto mi padre y cuando llame a Annie para platicarle al respecto ella me dijo que Finnick ya la había informado y que él había decidido viajar contigo así que aquí me tienes –Dice mostrando su boleto mientras sonríe- Peeta es como un hermano para mí y tú eres de mis mejores amigas así que jamás te dejare sola.
Delly se aproxima y me abraza mientras de mis ojos brotan lágrimas de alivio y al instante me encuentro sollozando sin poder contenerme.
-No te preocupes, tu chico es fuerte y superara esto. Johanna se ha acercado y ha puesto su mano sobre mi hombro.
-Es mejor que abordemos. No me percate del momento en el que Gale se nos unió.
Dentro del tren nos ubicamos en un compartimento todos juntos, es muy espacioso además de cómodo y supongo que todos podrán dormir durante el trayecto que aunque no es demasiado largo si será propicio para ello teniendo en cuenta el clima y la hora que escogimos para viajar.
Llegaremos avanzada la noche a la ciudad pero eso me tiene sin cuidado pues tengo clara mi prioridad y el lugar al que como sea debo llegar y mientras yo veo la lluvia caer por la ventana sobre la oscuridad del distrito que vamos dejando atrás ninguno de los chicos duerme y en cambio se dedican a hablar ellos acerca de algunas trivialidades sobre la última vez que estuvieron en el Capitolio.
-Katniss –Me separo de la ventana para atender a Gale- Deberías llamar al padre de Peeta para avisarle que vamos para allá.
-Tienes razón. De inmediato saco mi teléfono del bolsillo de la cazadora y marco el número de Peeta.
La primera vez que intento se va hasta el buzón de voz lo que hace que me preocupe aún más pero decido insistir y la segunda vez hay respuesta.
-¿Hola?
-Buenas noches Sr. Mellark
-Katniss que bueno oírte –Su voz suena apagada-
-¿Cómo se encuentra? –Quisiera preguntarle solamente por Peeta pero sé que también la está pasando mal-
-Adolorido pero bien y ¿Tu como estas?
-Bien ¿Ha sabido algo de Peeta? –Mientras hablo, Delly, Finnick, Johanna y Gale me miran expectantes-
-No tanto como quisiera–Hace una pausa respirando profundo- su pronóstico es reservado, solo sé que está en la unidad de cuidados intensivos.
-Pero… ¿Pero está bien? –Las lágrimas caen por mis mejillas de nuevo-
-Eso es lo que más le pido a Dios –Lo oigo suspirar en el teléfono como lo hace alguien que al parecer ha llorado y de inmediato se queda en silencio-
-¿Sr. Mellark?
-Aquí estoy
-Unos amigos y yo vamos rumbo al Capitolio en este momento, llegaremos dentro de un par de horas.
-Hubieras esperado un poco Hellen y los chicos vienen mañana.
-No podía esperar para saber de él. -Siento como si el padre de Peeta sonriera-
-Lo amas. -No es una pregunta pero decido contestarle-
-Muchísimo.
-Me alegra que seas la novia de Peeta, mi hijo es afortunado por tenerte a su lado.
-Creo que la afortunada soy yo –Es paradójico que todavía me quedan fuerzas para sonrojarme por lo que le he dicho al padre de Peeta pero es inevitable con las sonrisas tontas que veo en la cara de mis amigos-
-Bueno Katniss, entonces los veré aquí ¿Saben cómo llegar?
-Nos las arreglaremos.
-Tengan cuidado.
-Lo haremos, hasta pronto Sr.
Cuando termino de hablar por teléfono todos se quedan mirándome, algunos como Johanna con cara divertida y otros como Delly con gesto de ternura haciéndome sentir un poco avergonzada.
-Sabía que eras cursi pero no había podido constatarlo –Johanna no puede reprimir la sonrisa-
-Tu mejor no digas nada. La amenazo sonriendo entre lágrimas
-Yo pienso que eso fue muy romántico –A Delly le brillan los ojos-
Todos reímos y así nos liberamos por un segundo de toda la tensión, lo que me permite ver lo agradecida que estoy de tener amigos como ellos.
-Chicos –Digo y todos callan- Quiero agradecerles su apoyo en este momento, no saben lo que significa para mí tener amigos como ustedes.
-No tienes nada que agradecer, para eso somos los amigos. Delly se acerca y me abraza mientras los demás me miran con una expresión de ternura en sus rostros.
Luego de otro rato de plática Johanna y Delly se han quedado dormidas mientras Gale esta recostado aunque sé que no duerme y Finnick con una cuerda que ha sacado de su bolsillo hace y deshace nudos una y otra vez.
Yo por mi parte veo aun la lluvia caer por la ventana en medio de la oscuridad que solo se ve interrumpida por tenues luces a lo lejos que anuncian que estamos cerca de algún lugar mientras pienso en las dos personas que más me preocupan en este momento: Peeta y Prim.
Sé que Prim está bien por ahora y me obligo a creer en ello aferrándome fervientemente al 80% que el Dr. Sommer nos dio como probabilidad de que se cure de su enfermedad pero Peeta… ¿Cuantas probabilidades tendrá? Me siento perdida sin saber sé si le dolerá algo, tendrá frio o necesitara alguna cosa; sé que está en un hospital y allí no permitirán que nada le pase pero ¿Y si no alcanzo a llegar con él? ¿Y si…? No me atrevo a concebir la palabra siquiera por lo que revuelvo mi cabeza como si pudiera sacarla de allí.
-¿Estas bien?
Finnick ha dejado la cuerda y me observa al igual que Gale, entonces no puedo contenerme más y lloro de nuevo dejando que las lágrimas saquen al exterior toda la pena que siento por dentro para poder descansar de ella por un minuto. Finnick se levanta de su lugar y se pone a mi lado abrazándome y yo me permito descansar mi cabeza en su hombro mientras con su otra mano me acaricia el cabello.
-Todo va a estar bien, tienes que ser fuerte por él.
-Esto es mi culpa, si algo le pasa no me lo voy a perdonar jamás. –Digo entre sollozos-
-No digas eso Catnip –Gale se ha puesto a mi otro lado-
-Pero así es, si yo no le hubiera pedido que apresurara su viaje nada de esto estaría pasando –Lloro con más fuerza-
-Nadie podía saber que algo así iba a suceder. Delly se ha despertado igual que Johanna
-Vamos descerebrada arriba ese ánimo, piensa que pronto estarás con él para ayudarlo a salir adelante.
…Amables pasajeros estamos llegando a la ciudad del Capitolio, por favor mantengan sus pertenencias con ustedes mientras tiene lugar el proceso de arribo a la estación. Muchas gracias por viajar con nosotros…
-Llegamos. Afirma Gale y todos nos preparamos para bajar del tren.
Seco mis lágrimas y tomo mi maleta y cuando por fin estamos fuera conseguimos dos taxis a los cuales les indicamos que nos lleven al hospital central. Luego de 10 minutos de andar por calles solitarias observo un edificio enorme con muchísimas ventanas y más de 8 pisos con un letrero bien iluminado que reza "Hospital Central del Capitolio". Me apresuro a bajarme y dirigirme a lo que parece ser una recepción para averiguar por Peeta dejando atrás a los demás.
-Disculpe Srta. Me dirijo a una mujer vestida de blanco que se encuentra al teléfono.
-Un momento por favor -Me indica mientras termina su llamada que demora dos minutos más - ¿En qué puedo ayudarle Srta.?
-Estoy buscando a un paciente su nombre es Peeta Mellark se encuentra en cuidados intensivos –Siento como mi corazón late a mil mientras los chicos tras de mi guardan silencio-
-Un momento por favor -La mujer revisa su ordenador con demasiada parsimonia al punto que siento como si esta espera fuera interminable- Aquí está, efectivamente el paciente se encuentra en cuidados intensivos así que no puede recibir visitas.
-¿No puede decirme como se encuentra? –Mi desesperación crece ante la falta de cooperación de la enfermera-
-No estoy autorizada para dar esa información a cualquiera ¿Usted es familiar?
-Soy su novia.
-Entiendo, creo que el paciente vino acompañado, si desea puedo ayudarle a localiza a la persona que esta con él solo tiene que darme el nombre.
-Se lo agradecería muchísimo, el acompañante es su padre y su nombre es Joseph Mellark.
El hospital es enorme así que seria muy difícil ponerme a buscar al padre de Peeta aun con la ayuda de los chicos aunque siempre puedo usar mi teléfono –Pienso y entonces recuerdo que debo llamar a mama-
Mientras marco el número de mi casa veo a la enfermera utilizar lo que parece ser una especie de micrófono que se encuentra cerca de su ordenador y al instante escucho como le indica al Sr. Mellark que lo solicitan en la estación de enfermeras del piso 1.
-¿Katniss?
-Hola mama, solo te llame para avisarte que llegamos bien.
-Qué bueno oírlo ¿Cómo esta Peeta?
-Aún no sé nada de el –En ese instante veo al Sr. Mellark salir del ascensor que queda frente a la estación de enfermeras con su cara algo abollada y sosteniendo un café- Mama tengo que dejarte que acabo de ver al padre de Peeta.
-Cuídate cariño y mátenme informada, te quiero.
-Y yo a ti
Cuando termino mi llamada no puedo evitar correr hacia él, nunca he sido demasiado afectiva pero no puedo reprimir el deseo de abrazarlo así que lo hago provocando un quejido de dolor además de que casi derrame su café.
El Sr. Mellark me abraza con su mano libre y yo trato de contener las lágrimas porque aún no sé nada de Peeta así que luego de lo que parece medio minuto me separo de él.
-Katniss, muchachos –Los demás se han acercado también- que bueno que pudieron llegar sin problemas.
-Sr. Mellark díganos por favor como esta Peeta. Finnick demanda por todos
-Lleva algunas horas en cuidados intensivos y yo escasamente he visto al médico que lo atiende una vez, no me han dicho mucho pero sé que mi hijo sufrió un trauma cerebral además de que tiene una pierna fracturada y han tenido que transfundirlo.
-¿Y tú te encuentras bien? –Delly es como de la familia así que tiene la confianza suficiente para hablarle de esa manera-
-Sí, la verdad solo tengo un par de costillas rotas además de moratones pero nada serio, sin embargo creo que me someterán a algunos exámenes luego.
El padre de Peeta se ve bastante mal y no solo a causa del accidente sino también por todo lo que sucede, debe ser difícil para el estar aquí mientras su hijo se debate entre la vida y la muerte, tanto o más difícil de lo que es para mí la sola idea de pensar en que algo puede pasarle.
-Chicos si les parece bien podemos ir al piso 6 donde está la unidad, así esperaremos cualquier noticia.
Todos asentimos y nos dirigimos al ascensor, Finnick oprime el número 6 y subimos mientras nos observamos unos a otros en silencio.
Cuando llegamos a la sala de espera que queda frente a una puerta enorme de cristal sobre la que rezan las siglas U.C.I. aún seguimos en silencio aunque yo tengo demasiadas preguntas que hacerle al Sr. Mellark, sin embargo está bastante agobiado y yo suelo ser impulsiva así que me reprimo de hacerlo con el fin de no llegar a decir tonterías de las cuales podría arrepentirme, aquí ya solo nos resta esperar por lo cual nos ubicamos en las sillas dispuestas para los acompañantes mientras observamos por uno de los grandes ventanales del lugar como la lluvia empieza a caer con fuerza.
Pasados 20 minutos Gale y Johanna se levantan de sus asientos para dirigirse a la cafetería que queda en el piso 7 según ha dicho el padre de Peeta con el fin de traer algo de beber para todos y en ese preciso instante la puerta de la U.C.I. se abre dando paso a un hombre y una mujer de uniforme azul que ya había visto venir por el pasillo interior; veo que el Sr. Mellark se levanta así que supongo que ese es el médico que atiende a Peeta por lo cual lo imito.
-¿Dr. Tiene noticias de mi hijo?
-El joven de apellido Mellark ¿verdad? –En ese momento todos rodeamos al médico incluidos Johanna y Gale-
-Así es
-Qué bueno que lo encuentro Sr. porque necesitamos urgentemente un donante de sangre, vera su hijo perdió demasiada con la herida que sufrió en su pierna y aunque ya lo transfundimos una vez requerirá que lo hagamos de nuevo, sin embargo el tipo de sangre de su hijo es muy raro y las reservas del banco se han agotado, ya enviamos la solicitud a otros hospitales pero aun no recibimos una respuesta positiva.
-Quien tiene el mismo tipo de sangre de Peeta es Hellen su madre pero ella llega mañana. El padre de Peeta coloca sus manos sobre su cabeza en señal de desesperación.
-Tiene que ser de inmediato, no podemos esperar.
-¿Cuál es el tipo de sangre de Peeta? –Me introduzco en la conversación-
-AB negativo. Responde el médico
-Es mi tipo de sangre, yo puedo donar. –Volteo a ver a quien ha hablado aunque conozco su voz como la palma de mi mano, es Gale-
-Muy bien, Wiress –Dice dirigiéndose a la mujer de uniforme azul- acompaña al joven al banco de sangre para las pruebas y el procedimiento.
-Iré con él. Anuncia Johanna
-Gale –Se detiene un momento a escucharme- Gracias –Le digo mientras el asiente con una sonrisa-
Es increíble que mi amigo con quien Peeta no había conseguido llevarse bien es ahora quien va a contribuir a salvarle la vida, el mundo da muchas vueltas y siempre nos deja lecciones que aprender.
-Hay algo más que deben saber -El medico interrumpe mis pensamientos- Además de la pérdida de sangre por la fractura de su pierna izquierda Peeta sufrió un trauma cerebral severo que estaba amenazando su vida así que tuvimos que inducirle un estado de coma.
¿Coma inducido? ¿Qué está pasando aquí? Se lo que quiere decir, eso significa que Peeta no despertara en un buen rato, que no podre ver sus ojos azules por mucho tiempo para decirle que lo amo pero sobre todo para que sepa cuánto siento que este así por mi culpa.
-¿Eso es grave verdad? –Delly es quien pregunta-
-Lo grave en si es la lesión, verán el cerebro en condiciones normales requiere mucha sangre fresca y oxigenada para funcionar y cuando existe una lesión de este tipo se hace difícil que lo logre por sí solo, el coma inducido con medicamentos se utiliza para hacer descansar el cerebro logrando una distribución pareja y controlada de la sangre; en otras palabras vamos a poner a dormir el cerebro de Peeta.
-¿Qué consecuencias traerá para cuándo despierte? –El Sr. Mellark luce un poco más tranquilo-
-Eso es incierto, es posible que se reincorpore a la vida normalmente cómo es posible que tenga secuelas como desorientación, problemas de habla o perdida transitoria de la memoria, no podría decirles nada a ciencia cierta.
-¿Y despertara pronto? –Finnick me ha robado las palabras de la boca-
-Eso depende de cómo responda al tratamiento, realmente lo que urge en este momento es la nueva transfusión el resto es solo esperar por ello les pido que tengan mucha paciencia.
-Dr. Carter –Una mujer llama al médico-
-Ahora si me disculpan.
Todos respiramos un poco más aliviados a pesar de que en ningún momento nos han asegurado que este fuera de peligro pero yo me aferro al hecho de que sigue vivo y a la esperanza de que él es fuerte y luchara por su vida como yo luchare por hacer lo que este a mi alcance para traerlo de vuelta a mí.
