¡Hola queridos amigos! Agradezco sus comentarios por el capítulo anterior, debo decir que han sido una gran motivación para continuar principalmente porque ahora me encuentro más ocupada que de costumbre, sin embargo me esfuerzo por escribir porque me siento en deuda con ustedes mucho más cuando dejo las cosas a medio conocimiento… En fin aquí hay un nuevo capítulo que sigue la idea original que tenía.

Laura: Lo de Gale fue algo de ultimo momento que hice porque me pareció bonito, salió mejor de lo que esperaba.

Katnisspeetax100pre: ¡Sí! Tienes razón por eso le puse ese título al capítulo y tranquila que Peeta no necesita más sangre así que no tienes que enviarme a tu padre pero ¡gracias! Y no te preocupes por lo del desenlace triste porque aunque me llamo la atención el comentario de Paola mi contrato invisible entre el escritor y el lector dice que tu primera historia debe ser agradable de leer para que luego quieran leer más de lo que escribes. Gracias por decir que mi historia es chévere

Carolblue: Jejejeje tus deseos cumplidos, yo creo que la suerte si lo va a acompañar aunque no sé si lo hará con otros personajes, espero que te guste lo que escribí…

Paola: Me encanta tu opinión, tienes razón estamos acostumbrados a los finales felices aunque en la vida real no siempre sea así. No te preocupes porque tu opinión de la vez pasada no ha tenido influencia sobre lo que hare con el final de la historia, solo quise resaltarla porque fuiste la única en aceptar la posibilidad de algo fatídico pero creo que aquí no sería bien recibido por los lectores pues algunos consideran que para eso están los libros reales que a veces te dejan con ganas de más o te quitan cosas que quieres, THG por ejemplo se llevó a Finnick y eso a mí me pareció cruel porque sé que muchos como yo amábamos ese personaje o también a Prim pero yo considero que los fics son para entretener y darte lo que los libros no incluyen, pero OJO eso no quiere decir que de vez en cuando no piense en matar a algún personaje para darle emoción a todo… En fin ya veremos cuál es el resultado final…. No te despegues.

¡Un abrazo y que la suerte este siempre de su lado!

CAPITULO 27 REGRESA A MI

Ha pasado prácticamente un día entero desde que llegue al Capitolio en compañía de mis amigos pero siento como si el tiempo no avanzara porque Peeta sigue igual, según el medico la transfusión fue un éxito y está respondiendo de manera positiva a todo lo que le están haciendo, sin embargo aún está en coma y lo único nuevo que va a suceder es que lo transferirán a una habitación privada en el piso 5.

La madre de Peeta y sus hermanos llegaron ayer en la mañana y desde entonces nos mantenemos todos muy unidos lo cual es un alivio para mí pues los chicos tuvieron que devolverse al distrito para la última semana de clases antes de que lleguen las vacaciones. Mi madre y Prim también están por llegar puesto que el Dr. Sommer arreglo una cita con la Dra. Coin para las 10 de la mañana así que lo único que me consuela entre tanta tristeza es el hecho de ver a mi familia y poder buscar juntas una opción para mi hermana.

Cuando sé que están a punto de llegar me disculpo con la familia de mi novio y me dirijo al sitio donde quedamos de vernos; sigo vistiendo la misma ropa con la que llegue porque aunque el padre de Peeta me ofreció poder ir a un hotel para cambiarme le dije que prefería no moverme de aquí. Salgo del hospital y tomo un taxi que me lleva al Centro de Investigaciones Médicas de Panem y allí las veo y prácticamente corro a sus brazos.

-Cariño… Dice mi madre mientras nos abraza a mi hermana y a mí y yo me permito llorar en silencio.

-No saben cuánto las extrañe. Levanto la cara para encontrarme con las lágrimas de mi madre y la tristeza de Prim.

-Y nosotras a ti ¿Cómo sigue Peeta? –Mama seca sus lágrimas-

-No hay novedades desde que te conté la última vez, lo único nuevo es que lo van a trasladar a una habitación y de ahí en adelante solo resta esperar.

-¿Pero se va a poner bien? –La voz de Prim está llena de esperanza-

-El médico dice que todo va por buen camino así que yo espero que sí.

-Niñas ya casi es hora de ver a la Dra. Coin. Interrumpe mi madre

-¿Dónde dejaron el equipaje? -Hasta ahora me percato de que no traen maletas consigo-

-Tu abuelo nos consiguió un apartamento cerca de aquí para que sea más fácil movilizarnos.

Aunque ahora no puedo pensar más que en la salud de Peeta y Prim me detengo un momento a analizar lo que ha dicho mi madre, Snow ha hecho mucho por nosotras en estos días sin recibir nada a cambio aun y sé que no debería decirlo pues va contra la firme convicción que tengo de que es un oportunista pero en este preciso instante agradezco que haya decidido involucrarse en nuestras vidas.

Luego de unos minutos más de platica con mi familia las tres ingresamos al centro médico y pedimos a la mujer que está en recepción que nos indique donde encontrar a la Dra. y luego tomamos en ascensor para subir al tercer piso donde ya nos espera.

-Primrose Everdeen -Pronuncia una mujer vestida de blanco y las tres nos levantamos- La Dra. Coin las espera.

Ingresamos a un consultorio bastante grande y muy parecido al del Dr. Sommer pero con un poco más de color y allí encontramos a una mujer de aproximadamente 50 años con el cabello gris uniforme cayendo sobre sobre los hombros, ojos grises y muy bien vestida debajo de su bata de médico.

-Gracias Ripper. Le dice a la mujer que nos llevó hasta ella quien sale del lugar de inmediato.

-Muy buenos días soy la Dra. Alma Coin, es un placer tenerlas por aquí. Dice mientras le da la mano a mi madre.

-Buenos días Dra. soy Leah Everdeen y ellas son mis hijas Katniss y Prim.

-Buenos días Dra. Contestamos al unísono mientras ella sonríe.

-Tomen asiento por favor –Cuando lo hemos hecho continua- Mi buen amigo el Dr. Gloss Sommer me comento la situación de Prim y estoy aquí para ayudarlas, estuve revisando los resultados que me envió por fax y como ya les comunicó se trata de una miocardiopatía que espero pueda ser tratada con medicamentos.

Luego de explicar acerca de los resultados la Dra. se explaya hablándonos acerca de los diferentes tratamientos que podrían usarse en mi hermana y concluye diciendo que debe someterse a nuevos estudios que le permitirán deducir que medicamento es el más recomendable para ella.

-Deben saber que el estilo de vida de Prim va a cambiar bastante pues debemos prevenir una insuficiencia cardiaca que como ya les explicó mi colega bien podría terminar en un trasplante de corazón, pero no se preocupen –Sonríe y su expresión es cálida- hare lo que este en mis manos para que eso no pase, el resto depende de ti –Dice dirigiéndose a mi hermana-

-¿Cuándo empieza el tratamiento? Le pregunto a la Dra.

-Ahora mismo enviare a tu hermana a algunas pruebas porque no debemos perder tiempo -Dice tomando el teléfono- Ripper, ven un momento por favor.

Al instante vemos ingresar de nuevo a la mujer que recibe indicaciones de llevarse a Prim con ella, sin embargo mama le dice que quiere acompañarla y no se lo niegan así que como me quedare sola le pregunto a mi madre si puedo ir con Peeta mientras saben algo nuevo, ella asiente y yo me dispongo a marcharme pues quisiera que fuera lo primero que viera cuando se despertara, si es que eso sucediese pronto.

-Todo va a estar bien Patito. Le digo a Prim abrazándola.

-Lo sé, saluda a Peeta de mi parte. Sonríe y la veo marcharse con mama y Ripper.

-¿Katniss? -Volteo y descubro que la Dra. Coin me habla- No quiero darles falsas expectativas pero tu hermana es fuerte y estoy segura de que va a salir de esto si se lo propone.

-Muchas gracias Dra.

Ya estoy de vuelta en el hospital donde descubro que ya Peeta está en su nueva habitación, sin embargo nada ha cambiado aún sigue dormido y antes de entrar me quedo mirándolo a través del cristal en silencio.

Sus ojos azules que tanto amo están profundamente cerrados entre los moratones de su cara y la venda que cubre parte de su cabeza, su pierna izquierda permanece en lo alto además de cubierta por un yeso puesto que tuvo una fractura, su brazo izquierdo está conectado a una bolsa de suero donde de seguro ponen su medicamento y al lado derecho de su cama conectado a su dedo índice puedo ver una especie de monitor electrónico que registra lo que creo son los latidos de su corazón y sus ondas cerebrales ; ¿En qué momento su vida se redujo a todo esto? Las lágrimas empiezan a brotar de nuevo por mis ojos algo muy habitual por estos días.

-¿Cómo te fue con tu hermana? –La Sra. Mellark me toma por sorpresa-

-Muy bien, le están haciendo unos estudios para iniciar su tratamiento. Contesto secando mis ojos.

-Joseph me platico sobre su estado de salud debe ser duro para ti lidiar con tantas cosas a la vez -Su mirada se centra en su hijo- ¿Por qué no vas con él? Sé que le hace bien que estés a su lado.

Hago lo que me pide e ingreso a la habitación de Peeta poniendo al lado de su cama la silla que está cerca de la ventana, tomo su mano y encuentro que aún es cálida y así permanezco por lo que parecen dos horas hasta que mi teléfono vibra y veo que es un número desconocido.

Salgo de la habitación y contesto encontrándome con la voz de mama – ¿Cariño?

-Hola mama ¿Y Prim?

-Ella está bien la Dra. Coin dijo que mañana empezara su tratamiento, pero te estoy llamando para darte la dirección del apartamento y que llegues al rato.

-Ok mama dame un momento consigo donde anotar –Pido un papel y un lápiz a una enfermera- Ya está dámela.

-Avenida Heavensbee con calle 21 edificio "Los vencedores" cuarto piso ¿La tienes?

-Si mama, las veré en unas horas.

-Cuídate cariño ah y apropósito si necesitas comunicarte con nosotras puedes llamar a este número, tu abuelo me lo regalo para estar en comunicación.

-Está bien

Cuando colgamos vuelvo a la habitación y me pongo en la misma posición hasta que el Dr. Carter aparece a hacer un chequeo de rutina y me pide que me aparte un poco.

-Deberías hablarle. Me dice mientras revisa a Peeta

-¿A qué se refiere?

-A eso mismo, Peeta está respondiendo muy bien a los medicamentos que le administramos pero necesitamos que vuelva a la realidad por sí mismo y la mejor forma de lograrlo es por medio de sus seres queridos, háblale y recuérdale cuanto lo necesitas eso le dará razones para despertar pronto.

La verdad no había pensado en eso pero es muy sensato así que cuando el médico se retira tomo de nuevo la mano de Peeta y con mi mano libre acaricio su mejilla.

-Mi amor estoy aquí contigo y ya verás que pronto saldremos de esta, no te quedes dormido demasiado tiempo porque me estoy muriendo de ganas de ver tus hermosos ojos mirándome como siempre –Lagrimas han empezado a caer por mis mejillas- ¿Sabes una cosa? Yo creo que nunca te conté lo fascinada que me tenías desde hace mucho ¿Recuerdas nuestra presentación de biología? No te imaginas lo nerviosa que me puse cuando el maestro dijo que trabajaríamos juntos y aún más cuando tuve que ir a tu casa por primera vez, ahora entiendo que la razón de todo eso era que tú me gustabas aunque no lo aceptara –Aprieto un poco su mano- ¿Te cuento un secreto? Siempre estuve enamorada de tus hermosos ojos azules así que por favor no me quites el privilegio de verlos de nuevo, mi chico del pan vuelve pronto que me siento muy sola sin ti.

Ya no puedo parar mi llanto así que suelto su mano un segundo para limpiar mi cara y en eso me percato de que el padre de Peeta está parado justo en la puerta de la habitación observándome con un gesto de ternura.

-¿Lleva mucho tiempo ahí?

-El suficiente para corroborar que mi hijo está bien correspondido. Dice sonriendo mientras camina hacia la cama.

-El medico dijo que debíamos hablarle para ayudarlo a volver.

-Yo sé que regresara pronto porque tiene muchas personas que lo aman aquí pero esas personas deben cuidar de su propia salud también para estar fuertes al momento de darle la bienvenida ¿Ya comiste algo? -Niego con la cabeza-

-No tengo hambre.

-Vamos Katniss hazlo por Peeta ve a comer algo y a descansar un poco, tu madre te está esperando con Hellen y Prim en la recepción.

-¿Vinieron hasta aquí?

-Ellas sabían que no te irías por tu propia voluntad, anda ve y te prometo que te aviso de inmediato si hay alguna novedad.

No quiero alejarme de Peeta pero creo que necesito el descanso, cada golpe de estos días me ha dado más duro que el anterior y aunque quiero estar presente cuando el despierte estoy casi segura que ese día no será hoy.

-Está bien pero volveré mañana temprano.

-Aquí te estaremos esperando.

-Te veo mañana mi cielo –Digo besando la mejilla de Peeta-

Cuando llego a la recepción encuentro a mi madre hablando con la madre de Peeta mientras Prim las escucha atentamente, jamás me imagine verlas interactuando luego de lo que sucedió en el pasado con el padre de Peeta pero veo que algunas circunstancias superan cualquier cosa.

-Hola mama.

-Hola cariño vinimos a recogerte porque necesitas descansar un poco.

-Lo sé y estoy dispuesta a irme con ustedes –Digo mostrándoles mi maleta- Sra. Mellark mañana regreso pero por favor avíseme si sucede algo.

-Te prometo que así será.

Luego de despedirnos tomamos un taxi que nos lleva hasta un enorme y lujoso edificio con un letrero dorado en el que se lee "Los vencedores", el portero amablemente nos recibe e incluso pide el ascensor para nosotras. Cuando llegamos me percato de que el apartamento que Snow ha conseguido no solo es muy amplio sino que esta finamente amoblado y equipado para ser habitado. Mama me indica donde está mi habitación –Porque tengo una para mi sola- y una vez que me instalo decido tomar la ducha que he pospuesto.

El agua caliente ayuda a despertar mis sentidos además de que me reconforta un poco, los días han estado fríos y no solo por el clima sino por la ausencia de los brazos de Peeta y de las buenas noticias aunque reconozco que debo dar gracias a Dios porque entre todo lo que sucede aún hay esperanza.

Luego de salir de la ducha y vestirme con el único pijama que traje conmigo salgo al comedor donde mama está sirviendo la cena, no tengo ganas de comer pero me obligo a hacerlo porque debo estar fuerte para mis dos personas favoritas que en los próximos días me necesitan en el 100% de mis facultades.

-¿Cómo estuvieron los exámenes? Le pregunto a Prim mientras introduzco en mi boca una cucharada de puré de papa.

-Muy bien la Dra. Coin dice que mañana puedo empezar el tratamiento.

Veo que mi hermana toma un poco de carne y la lleva debajo de la mesa lo que me causa cierta curiosidad así que me asomo a ver a donde va estrellándome con una imagen que no se me había pasado por la cabeza que vería aquí.

-No puedo creer que lo trajeras.

-No podíamos dejarlo solo en casa, no me lo habría perdonado.

Buttercup disfruta de lo que mi hermana le ofrece mientras yo sonrío al pensar lo mucho que amo el espíritu compasivo y amoroso de Prim.

-¿Qué dicen los médicos sobre la salud de Peeta? –Mama se introduce en la conversación-

-Al parecer está respondiendo bien a los medicamentos pero no pueden despertarlo de su estado así como así entonces debemos ayudarle a regresar hablándole.

-Es una muy buena técnica. A veces olvido que mama es enfermera.

Esa noche pasamos un rato en el sillón de la sala del apartamento hablando sobre muchas cosas y riendo algunas veces lo que hace que por momentos olvide un poco la preocupación y me sienta liberada hasta que llega la hora de dormir para lo cual cada una se dirige a su habitación.

Mientras trato de conciliar el sueño empiezo a pensar en todo lo que voy a decirle a Peeta para ayudarlo a volver y descubro que es tanto que quizás no me alcance el tiempo que sus padres me dan con él para expresarle todo lo que siento, Peeta se ha convertido en otra de mis razones para existir y así como Prim no me imagino un mundo donde no este.

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Han pasado ya 6 días desde que mi madre y Prim llegaron al Capitolio, 6 días en los cuales mi rutina ha sido ir del hospital central al centro médico de investigaciones o al apartamento además de hablar por teléfono con los chicos que insistentemente averiguan por la salud de Peeta quien por su parte sigue dormido en un mundo donde no tengo idea si habrá lugar para mí.

Hoy es sábado y estoy esperando a mis amigos que prometieron volver hoy acompañados además por Annie, yo por mi parte como todos los días estoy en la habitación de Peeta tomando su mano y hablándole con la esperanza de que pueda escucharme y en algún momento abra sus ojos para decirme que al igual que yo me ha extrañado un montón.

-¿Sabes que los chicos vienen hoy a verte? Gale me llamo hace un rato para avisarme que ya vienen en camino, todos tienen muchas ganas de que despiertes porque últimamente te has perdido de mucho, no sé si te conté que Johanna y Gale son novios ¿Puedes creerlo?

El silencio es agobiante porque daría lo que fuera por escuchar una sola silaba de su boca, sin embargo me digo a mi misma que esto pronto pasara y que debo ser fuerte pues hemos pasado por demasiadas complicaciones en nuestra relación como para dejar que un accidente nos arrebate lo que hemos construido.

Luego de lo que parecen ser dos horas aparecen los chicos y yo me retiro de la habitación un segundo para abrazarlos y agradecerles su compañía además de preguntarles por la escuela y demás. Annie me comenta que Madge moría de ganas por venir pero que se había abstenido de hacerlo porque aún le era difícil lidiar con la nueva relación de Gale.

Gale por su parte se veía radiante con su nueva novia quien al parecer aun no dejaba de ser una imprudente pero a quien también se le veía feliz, Delly en cambio había tenido que dejar a Ryan en el 12 porque había contraído una gripe a causa del clima y Finnick quien últimamente se estaba convirtiendo en uno de mis mejores amigos sonreía al verme un mejor semblante.

-¿Van a entrar a saludar a Peeta?

-Claro que sí pero creo que deberíamos ir primero a comer la verdad venimos muertos de hambre. Finnick tiene razón pues incluso yo tengo algo de apetito, algo nuevo por estos días.

-Vamos entonces a la cafetería.

Estando allí decidimos almorzar mientras platicamos amenamente sobre lo que habían decidido que iban a hacer por motivo de las vacaciones que se extenderían por aproximadamente un mes.

-Yo creo que viajare unos días al 4 con Annie porque mi abuela quiere regresar a casa, dice que extraña el mar. Finnick pone su brazo alrededor de su novia.

-Yo quisiera ir de visita al 7 pero la verdad es que allí no hay nada que me interese así que mejor me quedo pues creo que ahora el viento sopla mejor aquí. Johanna le guiña un ojo a Gale quien sonríe feliz.

-Yo definitivamente me quedare en el 12 pues últimamente lo encuentro muy interesante. Gale le devolvió el gesto a Johanna.

-¿Y tú Delly?

-Yo cuidare de Ryan que está enfermo y cuando se recupere haremos planes.

Ver a mis amigos es reconfortante porque de cierto modo me contagian de su buena energía además de que me hacen sentir acompañada en este camino que nadie sabe cuánto tiempo durara.

-¿Catnip cómo va Prim con el tratamiento? -Me pregunta Gale-

-Al parecer todo está bajo control aunque la Dra. Coin dice que es muy pronto para hacerse ilusiones, sin embargo tengo mucha fe en que todo mejorara.

-Así será, Dios no va a permitir que nada le pase a tu hermana. Annie pone su mano sobre mi hombro.

-Gracias, ahora ¿Les parece si vamos a ver a Peeta? Ya pasamos mucho tiempo aquí.

Todos nos dirigimos a la habitación y uno a uno le expresan su afecto tomando su mano pero el sigue impasible como hasta ahora ¿Cuánto habrá que esperar? Me pregunto mientras escucho como Finnick le cuenta lo que ha sucedido últimamente en el distrito.

-Chicos por favor esperen un momento afuera mientras hago un chequeo. Nos pide el Dr. Carter y todos salimos de inmediato pero solo yo me quedo pegada de la ventana mientras el revisa el goteo del medicamento además del monitor.

-La actividad cerebral parece ir en aumento desde que hemos disminuido la influencia del fármaco -Le comenta a la enfermera que lo acompaña- No quisiera apresurarme pero creo que podría despertar pronto.

Lo que ha dicho el médico enciende una luz dentro de mí y me saca la sonrisa más entusiasta que he tenido en mucho tiempo, entonces se lo que debo hacer para traerlo de vuelta. Cuando el Dr. Carter y la enfermera se retiran entro de nuevo y me siento en la silla tomando su mano y poniendo mi corazón en nuestro contacto.

-Mi amor yo sé que puedes escucharme, si estás ahí por favor regresa a mí –De nuevo acaricio su mejilla suavemente- Todos aquí te extrañamos mucho ¿Quieres que te cante una canción? Te encantaba que lo hiciera antes ¿Qué dices? Eso es un si ¿verdad? bueno pues aquí voy…

Con voz dulce inicio las primeras palabras:

En lo más profundo del prado, allí bajo el sauce

Hay un lecho de hierba, una almohada verde suave

Recuéstate en ellas y cierra los ojos sin miedo,

El sol ya salió y se encuentra en el cielo

Este sol te protege y te da calor

Las margaritas te cuidan y te dan amor

Tus sueños son dulces y se harán realidad

Y mi amor por ti aquí perdurara…

Hago una pausa antes de continuar la canción y de repente siento algo que hace que mi corazón se acelere y se detenga en un segundo: los dedos de Peeta se mueven lentamente contra mi mano y como si una parte de mi hubiera vuelto a la vida lágrimas de alegría brotan de mis ojos.

-¡Dr. se movió! Me levanto y grito como loca y al instante mis amigos, los padres de Peeta y el médico están en la habitación.

-¿Qué sucedió exactamente? -Me pregunta el Dr. Carter- Bueno pues le cante una canción y sentí que sus dedos se movieron –Digo tan emocionada que se me enredan las palabras mientras el revisa de nuevo el monitor- ¡Se registra mayor actividad cerebral! Esto es muy bueno.

-¿Quiere decir que va a despertar? -Johanna habla por todos-

-Es lo más seguro. El Dr. Carter sonríe

Mi rostro y el de todos se llena de la alegría que hace mucho no sentíamos y mientras todos siguen emocionados yo me aproximo a su cama y tomo su mano de nuevo.

-Aquí estoy mi cielo, todo estará bien. Le digo al oído y como si me hubiera escuchado noto que vuelve a mover sus dedos ante la mirada de todos y entonces cuando menos lo espero soy testigo de algo que llevo días soñando, sus ojos azules se abren lentamente habituándose a la luz y recorriendo despacio cada uno de los rostros felices de quienes estamos en su habitación.

Las lágrimas de alegría caen como un torrente por mi rostro y como si nada fuera diferente me acerco a sus labios para besarlo lentamente.

-Creí… creí que ya no volvías. –Digo entre sollozos que no puedo contener pero él no responde y solo me observa con un gesto de asombro en su cara- ¿Cómo te sientes?

-Bien… supongo. Su voz es casi un susurro pero como todos estamos en silencio y a la expectativa escuchamos perfectamente.

-Nos tenías muy preocupados. Le dice un Finnick contento.

-Bienvenido de nuevo. Agrega Gale

Peeta nos observa a todos sin decir ninguna palabra tratando de captar cada detalle de nuestros rostros y con dificultad habla un poco más fuerte.

-¿Dónde estoy? ¿Qué me sucedió?

-Estas en el hospital porque tuviste un accidente pero te pondrás mejor. El Dr. Carter le explica rápidamente lo que sucedió.

-No te preocupes mi amor ahora todo estará bien –Me aproximo de nuevo para besar sus labios pero Peeta no me corresponde y en cambio me observa con algo que parece ser desconfianza- ¿Sucede algo? –Le digo pero su respuesta hace que me estrelle con una pared de frente porque las tres palabras que pronuncia son muestra de que mi súplica no fue escuchada por completo…

-¿Quién eres tú?