¡Queridos lectores! Este es un capitulo muy emotivo, el comienzo del final…. Gracias por sus maravillosos comentarios. Que lo disfruten.
Laura: Jejejeje como siempre amo tus comentarios espontáneos. Tienes razón Dean es un inoportuno… Aquí te dejo otra aventura para que te entretengas.
ELI.J2: Si, yo pienso lo mismo. No quería hacer lo que hizo Suzanne, ya sufrimos una vez por las muertes que decidió provocar.
Lisset: ¿Emocionada? Pues espera leer esto
Katnisspeetax100pre: Siempre sacas conclusiones tan acertadas. Este capítulo lo hice especialmente para personas como tú que aman las cosas emotivas así que disfrútalo. Y a propósito ¿Recibiste los libros? Espero que pronto podamos discutir al respecto.
Erika: Tienes razón, su corazón aun no la ha olvidado, es como si quisiera reconquistarla. Espera y veras.
Carolblue: Todo parece tomar su lugar. Eso es bueno ¿No?
Hubo un comentario que no comprendí pero de todos modos lo agradezco y aprovecho para enviar un saludo a los nuevos seguidores de la historia.
La suerte parece estar de nuestro lado… Un abrazo
CAPITULO 33 A CORAZON ABIERTO
No recordaba la última vez que unas palabras me hubieran hecho sentir tantas emociones a la vez, al momento no sabía si reír, salir corriendo o llorar pero de pura y física alegría.
-¿Todo está bien? Voltee a ver a Peeta que seguía de pie a mi lado con expresión preocupada.
-Encontramos un donante para mi hermana. Le dije con mi voz alterada.
-Eso es maravilloso, me alegra mucho y supongo que ahora debes irte. Su expresión estaba un poco ensombrecida.
-Si… de verdad lo lamento pero espero que la pases muy bien. Me gire para irme a disculpar con los chicos y encaminarme a casa cuando sentí que Peeta me agarraba la muñeca.
-Espera, ¿Puedo ir contigo? Me gire y me encontré con sus ojos azules encendidos.
-No es necesario Peeta, además esta fiesta es para ti por lo que eres un invitado imprescindible. Aflojó su agarre mientras yo hubiera querido decirle que si me acompañara.
-No será igual sin ti. Bajó la mirada y yo me acerqué a él por lo que volvió sus ojos a mi cara.
-Te mantendré al tanto de todo, lo prometo. Toque su mano al tiempo en que besaba su mejilla quedándome un segundo a inhalar su olor a canela y viéndolo asentir.
De inmediato me separe y me despedí de los chicos contándoles un poco sobre los acontecimientos.
-Todo saldrá bien. Gale me abrazó.
-Mantennos al tanto de todo. Dijo Finnick dándome un beso en la mejilla.
-Buen viaje. Fue el último deseo de Annie en su abrazo.
Salí disparada de la casa del alcalde dirigiéndome a la mía con las lágrimas corriendo por mis ojos, me había prometido no volver a llorar pero estas lagrimas tenían una connotación diferente, por primera vez en lo que parecía mucho tiempo lloraba de felicidad.
Al llegar a casa mama ya tenía nuestras maletas listas mientras Prim hablaba con Buttercup quien estaba recostado en su regazo.
-Pronto estaremos de vuelta bonito. Le decía mientras rascaba su oreja y el bicho en respuesta ronroneaba como un gatito consentido.
Me dirigí a mi madre para que me contara todo con lujo de detalles y me pusiera al tanto de la hora de nuestro viaje.
-La verdad la Dra. Coin no me comento mucho sobre el donante solo que ya está dispuesta la cirugía de tu hermana para cuando estemos en el Capitolio. Ya hablé con tu abuelo al respecto y se alegró mucho al oír la noticia, me dijo que el aerodeslizador nos recogerá en 30 minutos.
-¿A qué hora es la cirugía?
-Pasado mañana a las 7 am
-¿Y cómo esta Prim?
-Se mantiene tranquila, la verdad me sorprende lo fuerte que es.
A mí no me sorprende, Prim siempre ha sido la más valiente de las tres y hasta último momento se ha mantenido así para nosotras más que para ella. Me acerco preguntándole por su libro pero con la intención de conocer el grado de ansiedad en que se encuentra.
-¿Ya acabaste de leer "La Hija de Hierro"?
-Sí estaba por empezar "La Reina de Hierro" pero con todo esto creo que tendré que esperar un poco para ver lo que sucede.
-No creo que sea mucho tiempo, pronto podrás decirme que pasó con ese guapo caballero de hielo.
La veo sonreír y la contemplo en silencio mientras acaricio su cabello.
-No estoy asustada. Suelta de pronto.
-Lo sé Patito, admiro lo valiente que eres.
-No me refiero a la cirugía, hablo de todo. Si algo saliera mal no me asustaría morir, lo único que realmente me aterra es la idea de que ustedes sufran por mi culpa.
Se me hizo un nudo en la garganta al escuchar hablar a Prim de una manera tan madura para su edad y a la vez tan dura teniendo en cuenta que se refiere a la posibilidad de que algo salga mal, cosa que aún podría pasar.
La atraje hacia mí y la abrace con fuerza queriéndome aferrar a ella como si eso fuera suficiente para no perderla nunca.
-Nada va a salir mal, después de mañana tendrás un corazón nuevo latiendo en tu pecho y cuando seas mayor podrás ser una excelente doctora también.
-Eso espero pero ¿Te has detenido a pensar por un momento que mientras yo consigo seguir viviendo, alguien se va a sacrificar para eso?
No lo había pensado, hasta ahora…. Prim continuó.
-Mientras nuestra familia celebrará mi vida otra familia llorará la muerte de uno de sus seres queridos. Eso es muy triste.
-Tienes razón pero fue su decisión. –La verdad no podía encontrar un argumento valedero ante el razonamiento de mi hermana- Es por eso que tienes que prometerme que vas a ser la mejor doctora que exista y así ayudar a muchas personas. –Prim sonríe y me abraza-
-Lo prometo.
-Niñas creo que deberíamos adelantarnos para tomar el aerodeslizador.
Ya me encontraba cómoda con la ropa que había escogido mi hermana para mí así que decidí que no había necesidad de ponerme otra cosa, solamente me cambié de chaqueta utilizando la cazadora de mi padre la cual reservaba para momentos en los que lo necesitaba conmigo. Ni siquiera tuvimos la necesidad de llamar un taxi pues el abuelo había dejado dispuesto a Jack –Su chofer- para llevarnos al hangar privado. Una vez abordamos, saqué mi teléfono y marque el número de Peeta.
-Hola
-Hola ¿Cómo va todo por allá?
-Todo muy bien, los chicos organizaron una espléndida velada aunque la verdad hace falta tu presencia -Sus palabras estrujan mi corazón y yo guardo silencio- Pero ahora hay cosas más importantes ¿Ya van de camino?
-Ya casi salimos.
-Espero que tengan buen viaje.
-Gracias. Espero que te diviertas.
-Gracias.
Corto la llamada sosteniendo mi teléfono cerca de mi boca, lo que daría por abrazar a Peeta en este momento.
El aerodeslizador despega mientras Prim se acurruca a mi lado con mi IPod en sus oídos tarareando una canción que me es muy familiar.
Los sabios dicen que los tontos se apuran
Pero, no puedo evitar enamorarme de ti
¿Me quedo?, ¿será un pecado?
No puedo evitar enamorarme de ti…
Fue la que canté en aquella bodega una de las primeras veces que me encontré pensando en el chico del pan –Sonrío ante el recuerdo- Empiezo a acariciar el cabello rubio de Prim y observo las nubes pasar por la ventana.
-¿Cómo crees que será? Desvío mi mirada y sus ojos azules están observándome con curiosidad.
-¿Qué cosa Patito?
-Volar.
-Mmmm pues no tengo idea de cómo será.
-Yo creo que si lo sabes.
-¿Cómo podría? Le pregunto realmente curiosa
-Meghan dice que volar es igual que enamorarse.
Me detengo a pensar un segundo en lo que ha dicho y me doy cuenta que tiene razón, he volado más de una vez de la mano de Peeta cuando me ha besado, cuando hemos hecho el amor o simplemente cuando me ha dicho que me ama.
-Pues Meghan tiene razón, volar es maravilloso. Cuando he podido hacerlo he sentido cosquillas en el estómago.
-Espero poder hacerlo algún día.
-¿Volar?
-Enamorarme.
-Claro que lo harás, tienes toda la vida por delante y ahora más que nunca.
Cuando llegamos al Capitolio ya es un poco tarde, tomamos un taxi que nos llevó al apartamento para descansar y poder salir hacia el Centro de Investigaciones temprano en la mañana.
-Bienvenidas. -Dice con sumo entusiasmo la Dra. al vernos- Cuando estuvo en mis manos la maravillosa noticia no veía la hora de llamarlas.
-Gracias por el compromiso que ha tenido con el caso de Prim.
-No es nada, es parte de mi trabajo además le he tomado mucho cariño a esta hermosa muñeca. Dice mientras pellizca suavemente la mejilla de Prim haciéndola sonreír.
-Gracias. Le digo sinceramente y sin verlo venir me acerco a ella y la abrazo.
-No es nada cariño, todo saldrá bien.
Ya adelantamos algunos estudios pero aun debemos practicarle algunos más a tu hermana ahora que está aquí para comprobar que todo está bien y poder hacer la intervención mañana.
-Dra. –Prim se dirige a ella por primera vez- Me gustaría pedirle un favor.
-Lo que quieras cariño.
-Quisiera conocer a la familia del donante para darle las gracias.
La expresión de Alma Coin cambia un poco pero supo disimularlo muy bien.
-Cariño me temo que eso no va a ser posible por ahora pues la única condición que puso el donante fue que no se revelara su identidad hasta tanto no estuviera hecha la cirugía.
-Ah. Mi hermana asintió resignada mientras la Dra. seguía hablando sobre cuestiones referentes al procedimiento y algunas de las recomendaciones previas.
El resto del día tenemos que mantener a Prim con una dieta a base de líquidos y en la noche no podrá comer nada. Mientras estamos en el centro Prim lee su nuevo libro –Del cual no pudimos prescindir aunque lo intentamos- y yo mantengo mi mente ocupada viendo un programa de cocina en la televisión del lugar hasta que escucho mi teléfono sonar y siento mariposas en el estómago.
-Peeta.
-Hola Katniss ¿Cómo va todo?
-Muy bien, todos los exámenes apuntan a que todo saldrá como hemos previsto.
-Me alegro mucho.
-¿Y tú como estas?
-Muy bien, recientemente los chicos se han inventado un juego para ayudarme a recordar.
-Qué bueno y ¿En qué consiste?
-Lo llaman "Real o No Real" De vez en cuando vienen a mi mente algunas imágenes confusas, yo las comparto con ellos y si alguno sabe algo al respecto me responde si es real o es parte de mi imaginación, realmente funciona pero hay cosas… -Se detiene un momento- que creo que nadie puede explicarme… Nadie excepto tú.
Me quedo un momento pensando en lo que ha dicho razonando al respecto. Tal vez Delly puede darle detalles de su infancia, Finnick le explicara lo que recuerde sobre los juegos y Gale incluso cosas respecto a la escuela o pormenores pero la persona con la que ha compartido más detalles significativos e íntimos sin duda soy yo.
-Katniss ¿Sigues ahí?
-Perdón es que estaba pensando en eso.
-Hay cosas por las que tendré que esperar un poco más pero ahora lo único que quiero es que todo salga bien con Prim, por favor mantenme al tanto de todo.
-Lo hare y Peeta…
-¿Si?
-Gracias por llamar.
-No es nada ángel.
Esa noche me cuesta muchísimo dormirme, conecto mi IPod con la esperanza de que la música haga que llegue el sueño y en cambio no hago más que distraerme con cada canción pensando en lo que acontecerá mañana y como siempre en Peeta. Cuando suena la letra de "Far Away" paso una serie de imágenes mentales que incluyen los momentos más felices y tristes de mi vida y casi en todos está involucrado él, al final no sé en qué momento logro dormirme luego de lo que parecen horas sumiéndome en sueños llenos de hermosos ojos azules y cabellos rubios ceniza.
-Cariño ya es hora de levantarse. Escucho a mi madre decirme mientras abro los ojos y me encuentro que Prim ya está lista.
-¿Porque no me llamaron antes? Me levanto disparada de la cama.
-Tranquila, aún es muy temprano y además sé que no has dormido demasiado.
Si Prim se percató de eso es porque ella misma no pudo dormir, sin embargo ella no luce las enormes ojeras que se hacen evidentes en mi rostro.
Luego de una ducha reconfortante pronto estoy lista y todas salimos en dirección a nuestro encuentro con la nueva oportunidad de vida para mi hermana. Ninguna pronuncia palabra durante el trayecto y sé que cada una a su manera está lidiando con algo de ansiedad.
La Dra. Coin nos recibe indicando a Prim que debemos separarnos para poder prepararla para el procedimiento. Mi madre la abraza con fuerza diciéndole que ella es una niña muy fuerte y que la ama con todo el corazón. Cuando es mi turno también la tomo en mis brazos aferrándome a su aroma y al latido de su débil corazón que está un poco acelerado.
-Patito no olvides que te estaremos esperando así que pon de tu parte para que todo salga bien.
-Lo haré no te preocupes.
-Te amo. Le digo reprimiendo mis lágrimas.
-Y yo a ti.
Luego la vemos alejarse de la mano de Alma Coin hacia su destino mientras nos conducimos a la sala de espera del área de cirugía. En el enorme televisor de pantalla plana están pasando un programa donde pequeños niños cantan canciones.
La intervención quirúrgica va a durar horas, lo que en esta circunstancia será una eternidad. Trato de entretenerme viendo a una pequeña chiquilla cantando una canción de Enobaria Huston, una cantante famosa del Capitolio pero no lo consigo aunque su voz es muy dulce. Luego de un rato le digo a mi madre que daré un paseo por las instalaciones del centro aunque en realidad lo que necesito es salir un momento de allí.
Fuera del lugar hay un pequeño parque muy bien cuidado que parece un pequeño jardín. En el prado verde la gente se recuesta a leer un libro o simplemente a hablar contemplando la hilera de flores en tonos violeta, amarillo y rosa que rodean el contorno. Hay también algunas sillas casi ocupadas en su totalidad pero a lo lejos puedo divisar una solitaria. Me dirijo hacia ella y saco mi teléfono para encenderlo.
Cuando lo hago empiezan a llegar mensajes de los chicos en los cuales le desean lo mejor a Prim y me demuestran todo su apoyo, al final descubro uno de Peeta en el cual me cuenta que por fin ha logrado recordar cómo fue que ganó la competencia contra Tresh en los juegos y finaliza diciendo que me extraña. Cierro el teléfono y me abrazo a mí misma respirando el aire cargado de fragancia floral.
Han pasado ya 2 horas y aun no tenemos noticias de mi hermana. Mama trata de mantenerse ocupada leyendo una revista religiosa que alguien en mi ausencia le ha regalado mientras yo me pregunto si debo o no llamar a Peeta sin tener aún ninguna noticia nueva. Decido que lo hare conforme sepa algo así que me concentro en una serie policial que recién ha empezado en la televisión.
Luego de un rato por la puerta que conduce a los quirófanos sale una enfermera apurada y tanto mi madre como yo nos apresuramos por una noticia pero la mujer esta tan apurada que solo nos dedica las palabras "Tienen que tener paciencia" antes de salir literalmente corriendo.
La ansiedad aumente y de esa manera pasan 3, 4 y casi 5 horas cuando por fin la Dra. Coin sale retirándose el tapabocas. Tanto mi madre como yo nos apresuramos a abordarla.
-¿Y bien? ¿Cómo está Prim? Alma Coin se toma su tiempo respirando profundamente y con su cara agotada de seguro por el esfuerzo.
-Todo ha sido un éxito. En este momento Prim está siendo trasladada a cuidados intensivos donde permanecerá durante las próximas 24 horas. -Sonríe y tanto mi madre como yo soltamos la respiración que sin fijarnos estábamos conteniendo.
-Muchas gracias por todo lo que ha hecho. Mi madre la mira con demasiado cariño.
-Gracias Dra.
-Es un placer pero aún hay algo que debo hacer, por favor acompáñenme a mi consultorio.
Seguimos a la Dra. hacia su impecable lugar de trabajo y estando allí la vemos dirigirse a su escritorio y sacar tres sobres color amarillo.
-Esto es para ustedes –Dice entregándoselos a mi madre- el donante me pidió que se los diera una vez acabara la cirugía, hay uno para cada una.
Mi madre empezó a examinarlos y nos dimos cuenta de que efectivamente estaban marcados con los nombres de las tres en una elegante caligrafía ¿Cómo podía conocernos? Tal vez Alma Coin le hubiera hablado de nosotras con antelación. No creo que alguien le regale su corazón a un desconocido así porque sí.
Luego de volver a agradecer a la Dra. por todo, ambas nos dirigimos a la sala de espera de la UCI del centro cada una con su sobre –Mamá guardo el de Prim- pero extrañamente sentí la necesidad de leerlo a solas así que me disculpe con ella y me dirigí de nuevo al parque.
Encontré una silla vacía y con algo de intriga y nervios lo abrí por fin para encontrar un papel totalmente lleno y escrito a mano.
Querida Katniss.
Para cuando leas esto Primrose ya tendrá un nuevo corazón latiendo en su pecho y yo donde quiera que este me encontraré feliz por ello aunque no pueda decírselos en persona.
¿Sabes? Cuando me enteré de que cabía la posibilidad de que muriera siendo tan joven me sentí profundamente angustiado y empecé a mover cielo y tierra para buscar un donante, sin embargo, como sabrás no fue nada fácil porque ¿Dónde encentras alguien quiera renunciar a vivir?
Te confieso que fui un poco ruin, llegué a ofrecer dinero a muchas personas con ese propósito pero nadie accedió por más ceros que le agregara a la cantidad, por favor no me juzgues, si lo hice fue porque me sentí realmente impotente pero eso solo me sirvió para comprender que lo estaba haciendo todo mal.
Me puse a la tarea de averiguar por mi propia salud, siempre fui un hombre sano pues toda la vida me cuidé mucho y a excepción de mi problema bucal no había impedimento para hacer lo que pensaba. Entonces hablé con ella, con Alma Coin y le plantee lo que tenía en mente. Al principio pareció reacia argumentado cosas como que por mi edad no podría hacerlo pero le recordé que no era tan viejo y para comprobarlo le pedí que me analizara.
Se sorprendió al saber que yo podía ser el donante que Prim necesitaba y yo me sentí más que satisfecho por tener la oportunidad de contribuir a la felicidad de mi hermosa familia.
Quería contarte como sucedió todo para luego poder exponer los motivos que me llevaron a tomar esta decisión. Toda la vida he sido un hombre egoísta al cual no le faltaba nada o eso era lo que yo pensaba. Cuando Leah se fue con Robert juré que iba a conseguir que mi hija volviera a mi lado y dejara al hombre que a mi pensar le había destruido la vida, nunca comprendí que ese hombre en realidad no era tu padre, era yo.
Cuando quise acercarme a ustedes Leah me perdonó e incluso Prim también lo hizo pero tu jamás pudiste tolerarme hasta hace poco… Te aseguro que uno de los días más felices de mi vida fue aquel en que me llamaste abuelo porque vi que podía tener algo más valioso que todo el dinero del mundo, una familia de verdad. Ustedes me dieron eso así que no podía permitir que mi familia se deshiciera.
Ojala pudiera estar ahí para ver el momento en el que tu hermana abra sus ojos pero me doy más que satisfecho con haberme ido llevándome conmigo el cariño de todas ustedes y sobre todo tu perdón. Recuerda que en cada latido del corazón de Prim estaré presente porque siempre, siempre voy a estar con ustedes aunque no puedan verme.
Te amo mi querida nieta y me siento muy orgulloso de la mujer en la que te has convertido.
Hasta pronto.
Tu abuelo.
No había terminado todavía de leer las líneas que mi abuelo me había dedicado cuando ya estaba corriendo dentro buscando a mamá. Las lágrimas habían nublado mi vista y en mi corazón sentía una punzada de dolor por el hombre más valiente que he conocido en mi vida, ahora ya sé de donde lo heredó Prim.
Al ver a mi madre la descubrí con los ojos llenos de lágrimas y sin contenerme corrí a su encuentro
-Mama. Dije antes de estallar en llanto en sus brazos.
Abrazadas nos permitimos llorar por la maravillosa oportunidad que mi abuelo nos había dado pero también por aquello que habíamos perdido para conseguirla.
