XV- Encrucijada

La respiración de la réplica era regular y su gesto parecía tranquilo. Si no fuera por las máquinas a las que estaba conectado, Tear habría jurado que Shion dormía normalmente.

Tras una intervención quirúrgica de emergencia habían trasladado a la Serpiente Dorada a su habitación, donde un par de enfermeras se iban turnando para ponerle transfusiones de sangre. Había perdido mucha y las dos heridas de su costado no estaban del todo curadas, pero al menos respiraba por sí solo. El trabajo conjunto de los doctores y los séptimos fonistas había sido excelente, ahora faltaba que recobrase el conocimiento.

El cuarto de Shion era notablemente más sobrio que el de Hyren y estaba ligeramente más desordenado. No había decoración alguna en las paredes, ni siquiera el emblema de la Orden de Lorelei, que reposaba doblado malamente sobre una de las cómodas. El único toque personal que le había dado la réplica de Ion a su habitación era una serie de pantallas alrededor de las piedras fónicas que le conferían a la luz un tranquilizador tono azulado. Al lado de la cama donde descansaba el dueño del cuarto estaba Luke, sentado en una silla con los brazos cruzados y los ojos cerrados, aunque el gesto de concentración de su semblante indicaba que no estaba dormido.

Tear, procurando no molestar, se quedó de pie junto a la puerta. Junto a ella estaba Anise, que jugueteaba nerviosamente con su cetro en forma de diapasón y se balanceaba sobre sus talones. Ninguna de las dos se atrevió a pronunciar palabra hasta que Luke, soltando un suspiro, relajó el gesto y abrió los ojos. Sus iris esmeralda estaban cubiertos por una sombra, y por unos momentos Tear se preguntó si era Asch quien estaba delante de ellas en realidad.

-Hola- saludó Luke con voz algo débil.

-¿Alguna novedad?- preguntó Tear suavemente, acercándose. El pelirrojo negó con la cabeza y se rascó las sienes.

-¿Qué estabas haciendo?- inquirió Anise, curiosa, sentándose en el borde de la cama de Shion esquivando los tubos y cables que lo rodeaban.

-Es una tontería, pero... estaba intentando contactar con Asch- admitió-. No hay manera, por supuesto. Ya no somos isofones, así que...

Tear asintió, era comprensible. La conexión mental que había unido a los dos pelirrojos en el pasado habría resultado tremendamente útil en aquel momento, pero por desgracia ya no podían disponer de ella.

-¿Y Lorelei?- saltó de pronto Anise.

-¿Qué pasa con él?

-¿Por qué no intentas contactar con él? Sois un poco como... sus hijos, o algo así, seguro que si le pides ayuda para encontrarle...

-También lo he intentado- suspiró Luke-. No consigo nada salvo una jaqueca horrorosa, la verdad es que estas cosas siempre se le dieron mejor a él. En fin, ¿a alguna se os ha ocurrido algo?

-Pues no. Hay demasiada gente en Daath cuyo nombre empieza por N, suponiendo que eso fuese lo que querían decir con la marca del suelo.

-Ya, puede que haya mucha gente, pero que yo sepa sólo hay un General Celestial con esa inicial. Una, más bien- señaló Luke.

-Si estás pensando en Notta, es imposible que haya sido ella. Los Generales Celestiales están recluidos en el sótano de los oficiales- replicó Tear-. Salvo Shion y Asch, nadie tiene permitido entrar ni salir de ahí. Bueno, y Hyren, pero está de misión en Aberria así que no cuenta.

-¿Y estás segura de que sigue ahí?

-Completamente, acabo de recibir su último informe. Luke, sé que Asch y tú estáis muy unidos, pero necesito que mantengas la cabeza fría.

-Ya, claro- masculló él. Pero antes de que Tear pudiese replicar, unos golpes en la puerta interrumpieron la discusión y Guy asomó la cabeza por el umbral.

-¿Se puede?- preguntó, bastante serio. A Luke se le iluminó ligeramente el gesto al verle, pero las sombras de su mirada seguían ahí.

-Pasa, Guy. ¿Dónde te habías metido?

-He bajado al sótano del ordenador, a ver si podía hacer algo con el disco fónico roto que encontró Tear. Está inservible, así que seguramente en él estuviera la respuesta a lo que intentabais averiguar- comentó-. No obstante... he encontrado otra cosa.

El rubio hurgó en los bolsillos de su chaqueta de manga corta y sacó un objeto pequeño y brillante, lanzándoselo a Luke, que lo atrapó en el aire y lo alzó a la vista de todos. Era un dije plateado y redondo.

-Qué raro- murmuró el pelirrojo-. Si se tomaron tantas molestias en dejar inutilizado el disco, ¿cómo es que se olvidaron de esto?

-¿Qué es?- inquirió Anise, estirando el cuello para verlo mejor.

-Es el dije de Claire, la madre de la original de nuestra sospechosa. Asch lo llevaba encima todo el tiempo desde que se lo dio.

-Estaba debajo del ordenador, dudo que nadie lo hubiese visto si no iban buscando algo a propósito- dijo Guy-. ¿Por qué lo dices, era importante en la investigación?

-Y tanto. Tiene dentro una fotografía de la original de nuestra réplica.

-Ya veo. Pues supongo que se les pasaría por alto, ya te digo que no era fácil de ver. La iluminación de esa sala es malísima, en general no se ve nada que no sea el ordenador.

Luke asintió y jugueteó con el dije entre los dedos, abriéndolo y echando un vistazo a su interior. No debió encontrar lo que buscaba, porque volvió a cerrarlo y se lo pasó a Tear.

-A ver si se nos aparece Yulia y a ti te suena. Es la mujer de pelo negro- suspiró. Tear, aunque escéptica con la idea de que justo diese la casualidad de que le sonase la cara de la mujer, examinó el interior del colgante... y al hacerlo se le cortó la respiración.

En la imagen sonreía, tenía el cabello mucho más largo y rizado y sus ojos oscuros destilaban alegría. En la realidad, sin embargo, el rostro que estaba viendo carecía de emoción alguna la mayor parte del tiempo, la longitud del cabello apenas llegaba a sus hombros y los ojos negros eran tan fríos y opacos como la obsidiana que escupía el Monte Zaleho en una erupción.

-Notta- murmuró-. Es Notta Irene.

-¡¿Qué?!- exclamó Anise, precipitándose sobre el dije, pero cuando sus ojos se posaron sobre la fotografía se llevó una mano a la boca-. Por los siete fonones, es imposible... ¿Cómo puede ser que Asch no la reconociera?

-No parece ella, desde luego. Fíjate en su sonrisa, es tan... sincera- murmuró Tear-. Tienen las mismas facciones, el mismo color de ojos y de cabello... pero no se parecen en nada. Es... extraño.

-Es lo que suele pasar con los originales y sus réplicas- intervino Guy, cruzando una mirada con Luke-. Parecen iguales, pero en el fondo no tienen nada que ver.

El pelirrojo asintió y miró a Tear con el ceño fruncido, cruzándose de brazos otra vez.

-¿Qué más pruebas necesitas, Tear? Es ella. Esa... mujer intentó matar a mi madre y ahora se ha llevado a Asch- masculló-. Podemos esperar a que Shion despierte y nos lo confirme, pero está bastante claro qué ha pasado aquí: Notta descubrió que lo sabían e intentó matarles antes de que dijeran nada. ¡Estamos perdiendo un tiempo que a lo mejor Asch no tiene!

La General Dórica alzó una mano y se rascó los lacrimales, luchando contra la inminente migraña que se intentaba instalar entre sus sienes. Las pruebas apuntaban a la Muerte Silenciosa, en efecto, pero aun así, había demasiadas cosas que no cuadraban. Los Generales Celestiales tenían prohibido salir de su planta, y aunque Notta hubiese matado a los guardias, la falta de estos al final de su turno no habría pasado desapercibida. Otra opción es que los hubiese sobornado, pero... ese no era su estilo en absoluto. Y con la cantidad de guardias que había apostados en todos y cada uno de los accesos a aquel sótano, era virtualmente imposible que les hubiera dado esquinazo a todos.

-No tiene sentido- murmuró Tear-. Es imposible que lo hiciese ella, Luke, y te aseguro que no la estoy defendiendo. Puede que fuese quien envenenó a lady Suzzane, pero no fue ella quien atacó a Asch y Shion.

-¿Qué te hace estar tan segura de eso?

Tear miró a Luke a los ojos, muy seria.

-¿Sabes por qué la llaman la Muerte Silenciosa?- dijo a media voz-. Porque su especialidad es el asesinato encubierto y a sangre fría. Notta es una sombra, si quiere matar a alguien, a su víctima no le dará tiempo de saber qué la atacó, mucho menos de contraatacar. Si hubiera sido ella, te aseguro que Shion no habría salido con vida.

-Eso es verdad- reconoció Anise-. No es propio de ella dejar cabos sueltos. Además, Luke, no es por desanimar, pero si de verdad hubiese sido Notta... Jamás encontraríamos a Asch, vivo o muerto. Alguien de dentro de la Orden la habrá ayudado.

-Eso no nos pone las cosas más fáciles- observó Guy.

Luke apretó los puños. La mandíbula y los hombros le temblaban descontroladamente. Dirigió la mirada hacia Shion como pidiendo ayuda, pero la joven réplica seguía sin volver en sí.

-Aun así, aunque no hubiese sido ella quien les atacó, fue quien hizo envenenar a mi madre. Tiene a un niño secuestrado y a una anciana bajo chantaje, ¡tenemos que hacer algo!

Tear miró a Anise, cuestionándola en silencio, hasta que la Maestra Fónica suspiró y se giró hacia Luke.

-Podemos detenerla y extraditarla a Kimlasca para que sea juzgada allí- propuso-. Pero no podemos acusarla de lo ocurrido aquí en Daath, por mucho que me fastidie; con tantos guardias custodiando esta planta le hemos dado una coartada perfecta.

-Con eso será suficiente. Me sentiré más tranquilo si sé que está en un calabozo de Baticul- asintió el joven Fabre-. Y eso me dará tiempo de buscar a Asch.

-Luke, he de advertirte, no sé hasta qué punto es probable que siga con vida. No toda la sangre que encontramos era de Shion, y había mucha- advirtió Anise. Pero Luke sacudió la cabeza.

-Está vivo. Tiene que estarlo- murmuró, cerrando los ojos con fuerza. Tear bajó la mirada y juntó las manos en el regazo, debatiéndose internamente en busca de algo apropiado que decir. Por un lado estaba de acuerdo con Anise, Asch también había perdido mucha sangre y si se lo habían llevado contra su voluntad era poco probable que hubiese podido curar sus heridas, pese a ser un séptimo fonista. Pero por otro lado... Incluso ahora que no eran isofones, había un vínculo especial que unía a aquellos dos. Si Luke insistía en que su original seguía con vida, Tear no podía evitar creerle, por más que la razón dijese lo contrario. Y después de todo lo que habían pasado, después de tantos sacrificios hechos por ambos, tanto él como Luke merecían un final feliz. El destino les debía una.

Tear fue con Luke y Guy a detener a Notta, pero por el camino se detuvieron a recoger también un pelotón de soldados del Oráculo que los respaldasen, así como unos cuantos fonistas. Sin embargo, cuando llegaron a la habitación de la General Celestial, el oscuro habitáculo estaba completamente vacío.

Notta no tenía decoración alguna en las paredes, salvo el emblema de la Orden de Lorelei encima del cabecero de la cama. Pero al registrar sus armarios y cajones, descubrieron una enorme cantidad de carpetas y documentos que no deberían haber estado ahí. Muchos hablaban del Proyecto de Preservación, otros de los Caballeros del Oráculo y su participación en los planes de Vandesdelca hacía ya más de cinco años, algunos concernían a la familia Fende y unos pocos eran notas a mano sobre todas y cada una de las personas que habían participado en la derrota de Van. Luke, Asch, Natalia, Jade, Guy, Ion, Anise, la misma Tear, el emperador Peony, el rey Ingobert, los duques Fabre, las Clases M e I, Noelle, Ginji, Teodoro, miembros de los ejércitos de Kimlasca-Lanvaldear y Malkuth... Sobre todos ellos tenía algo escrito Notta en aquella letra suya apretada y alargada tan difícil de leer.

-¿Qué demonios significa todo esto?- murmuró Guy, dejando a un lado una de las carpetas llenas de papeles.

-No lo sé. Si es una de las réplicas del Proyecto de Preservación, tiene sentido que sienta curiosidad por sus orígenes, pero esto... Esto raya la obsesión- respondió Anise. Tear paseó la mirada por la habitación. Una sola piedra fónica iluminaba el cuarto entero, proyectando enormes sombras sobre las paredes desnudas. Y por debajo de su soporte asomaba la esquina de un papel.

La Comandante lo sacó de ahí rápidamente. Estaba cubierto de arena fina y garabateado con la letra de Notta, no había duda al respecto.

-Chicos- llamó-. Creo que nos ha dejado un mensaje.

No me encontraréis en este continente.

Si quieres recuperarle, ven a buscarle.

Si quieres que viva, apresúrate. A todos se nos acaba el tiempo.

Cuando Tear terminó de leer la nota y levantó la mirada, Luke estaba lívido de terror.

-¿Qué se supone que quiere decir eso?- preguntó con un hilo de voz. Tear releyó la nota para sí una vez más. Claramente estaba dirigida a Luke, y aunque no mencionase nombres, sólo podía referirse a una persona. Por lo que parecía Notta sí se había llevado a Asch... ¿pero por qué secuestrarlo y dejarle a él y a Shion con vida? Seguía sin tener sentido.

Si quieres recuperarle, ven a buscarle...

-Maldición- murmuró la General Dórica-. Luke, me temo que tenías razón. Ha tenido que ser Notta. Esta es su letra y sólo puede estar refiriéndose a Asch.

El pelirrojo golpeó la pared con un puño sobresaltando a Guy, que seguía ojeando los papeles de la General Celestial.

-Oye, Tear, ¿podrías volver a leerlo?- pidió el rubio. Tear obedeció y Guy se quedó unos momentos en silencio, pensativo.

-Dice que no la encontraremos en este continente. Eso es estupendo, como si Auldrant no fuera grande incluso tachando de la lista a Padamiya- resopló Luke. Pero Guy seguía pensando.

-Hay una cosa que me molesta de esa nota- comentó el joven Gardios-. En la primera frase habla en plural, pero en las demás, lo hace en singular. No creo que haya sido un desliz por parte de nuestra réplica perdida.

-Sabe que Luke no está solo y cuenta con que le ayudemos a buscarla. Si atacamos en grupo no será una sorpresa- asintió Tear, comprendiendo lo que quería decir.

-Eso es. Y esto de que a todos se les acaba el tiempo... Lo ha dicho en plural también. ¿Y si...?- la voz de Guy enmudeció, pero absorto como estaba en sus pensamientos, el rubio no se dio cuenta hasta que Tear se apartó de la mesa donde había encontrado la nota y pasó por su lado, provocando que diese un respingo-. ¡T-Tear! ¡No tan cerca, por Yulia!

-Lo siento- se disculpó ella. Tras pasar tanto tiempo sin verle resultaba fácil olvidar las medidas de seguridad que había que tomar alrededor de Guy para no provocarle un infarto. El rubio suspiró y ocupó el sitio donde había estado la castaña hacía un momento, pasando una mano distraídamente por encima de la mesa. Al hacerlo frunció el ceño.

-Eh, mirad. Esto está lleno de arena- comentó, alzando un puñado de fina arena amarillenta-. ¿Por qué demonios hay arena aquí?

Tear no necesitó pensarlo demasiado. Conocía demasiado bien los métodos de Notta como para no saber lo que significaba aquello.

-Es otra pista- dijo, muy seria.

-¿Una playa?- probó Luke, aunque ni él mismo parecía convencido.

-No huele a mar- negó Guy, olisqueando el puñado de arena-. Yo diría que más bien es de un desierto... y en Auldrant no hay muchos precisamente.

-El desierto de Zao- murmuró el pelirrojo-. Maldita sea, es muy grande. ¿Cómo demonios vamos a encontrar a Asch ahí?

-Dividiéndonos el trabajo- respondió Guy, dejando la arena sobre la mesa y sacudiéndose la mano-. Tú y yo podemos ir con mi Ragnarok y la de Asch y buscar por tierra, y si Tear nos apoya con el Albiore de emergencia de Daath desde el aire, mejor.

-Pero... yo no sé conducir esa cosa.

-Oh, venga ya, Luke, estabas ahí cuando expliqué cómo se hacía, has montado en esa preciosidad más veces incluso que yo. Es imposible que no sepas cómo conducirla.

Luke desvió la mirada y se rodeó el pecho con los brazos en actitud defensiva.

-Vale, sí sé cómo conducirla, pero no quiero estrellarla- admitió-. Después de todo, no es mía.

-Es un desierto, como no quieras estrellarla contra una duna...

-Tocado y hundido. Tear, ¿nos ayudarás entonces desde el aire?- preguntó Luke, volviéndose hacia ella. La Comandante los miró a ambos mortalmente seria.

-Quiero que los dos seáis conscientes de dónde os estáis metiendo exactamente- dijo-. Notta nunca hace prisioneros. Esto no es propio de ella en absoluto.

-No entiendo qué quieres decir- replicó Luke.

-Luke, por el amor de Lorelei, piensa un poco. Podría haber matado a Shion, pero lo dejó con vida. Podría haberse ahorrado la nota y las pistas, pero nos las dejó. Podría haber silenciado a Asch para siempre, pero en vez de eso, se lo llevó a Yulia sabe dónde. ¿No te das cuenta? ¡Es una trampa! ¡Lady Suzzane, Asch, ninguno de ellos eran el objetivo sino el señuelo! No sé por qué, pero... a quien quiere es a ti.

Luke se mordió el labio, pero Guy le puso una mano en el hombro a su amigo y miró a Tear igual de serio.

-Si es una trampa, tendremos que activarla. No vamos a dejar morir a un amigo- replicó. El pelirrojo alzó la mirada hacia la General Dórica, y por un instante ésta pudo entrever al joven aterrorizado que había detrás de su fachada de ira.

-Tear por favor. Necesito ayuda- suplicó-. Aunque sea una trampa, no puedo perderle ahora.

Un joven que temblaba de pánico ante la posibilidad de perder a la persona que más le importaba en el mundo.

Tear suspiró y cerró los ojos. A Natalia no le iba a gustar que se metieran en semejante lío ellos solos, pero no había tiempo de avisarla.

-En ningún momento me he negado a ayudaros- dijo al fin, abriendo los ojos y alzando una mirada decidida hacia los dos jóvenes que tenía enfrente-. Avisad a Anise, iré haciendo que preparen el Albiore. Nos vamos enseguida.