A Pidgeey, porque sin esas tardes de fin de semana jugando al Abyss en su casa, este proyecto nunca habría nacido. Y también porque sin su incansable labor de beta-reader, Cuentos de renacer tendría un serio exceso de lagunas argumentales.
A Mira Maxwell, NebilimK y Zahaki, mi trío de fieles lectoras infalibles, que siempre han estado ahí dejándome reviews, apoyándome y soportando mis respuestas crípticas a sus teorías o mis parrafadas de me-enrollo-como-una-maldita-persiana, ya fuera por whatsapp, facebook o mensajes privados. Cada vez que recibía una notificación de review de estas chicas, da igual qué hora fuera o qué hubiera pasado ese día, me salía una sonrisilla.
A Dayan Walker y Chuma, que dejaron review al principio y no volví a saber de ellas, pero aun así tengo la esperanza de que lleguen al final de este fic y lean esto. Porque los primeros reviews en un fic recién nacido son los que más emocionan siempre.
A Narutinachan, que se incorporó en los últimos capítulos y se tragó el fic entero del tirón. Porque los lectores de última hora también emocionan, y mucho.
A todos los anónimos que por terceros o por el contador de visitas sé que han estado siguiendo CDR, pero que no han llegado a comentar.
A todos los que me habéis acompañado en este largo viaje, a todos los que habéis reído, llorado, sufrido infartos, suspirado... A todos los que habéis estado ahí y estaréis. A todos vosotros, mis lectores...
GRACIAS.
