Oficialmente, uno de mis primeros escritos... Espero no me odien después de leer, y eso va para los que conocen estas letras como para los que vallan a leer por primera vez esto.


Kuroko no Basuke y todos sus personajes no me pertenecen (y nunca lo harán, cruel realidad).


Adiós.

-Deberías intentar dormir... - te escuché hablar.

-Puedo dormir. - te respondí enseguida.

-¿Y entonces?

-No quiero hacerlo. - retorcí mis labios en una mueca.

-¿Hah!? - me miraste contrariado. Después de unos segundos en silencio...

-Tengo miedo. - desvíe la mirada, odiaba esa palabra...

Sentí tus manos en mi rostro, me hiciste mirarte. Tus ojos de fuego, ahora siento que se apagan... No pude evitar abrazarte.

-Todo estará bien... - te escuché decir, más no te creí.

¡Maldita enfermedad que insiste en querer llevarse la alegría! Las visitas a la cancha fueron sustituidas por las visitas al médico, el verte atascándote de hamburguesas por un "no tengo hambre" si no fuera porque estas enfermo a golpes la comida te haría tragar, pero a quien engaño no es contigo con quien quisiera pelear... ¡Si no con todo esto que me quiere arrebatar la única causa de mi felicidad!

En los tratamientos nunca te has quejado, al contrario todos los que te miran se sienten contagiados por tu ánimo y tu competitividad para salir triunfante en este uno a uno contra este mal. Traté de mantenerme firme, fuerte para ti, de confiar en que se puede ganar pero después de estos meses el miedo...

Preferiría mil veces estar en tu lugar.

Decidí no dormir, reñiste una última vez conmigo por ser muy Ahomine, te llame Bagakami, nos reímos juntos... Una parte de mí ya sabía, que esta noche de marzo tendría que dejarte ir y quedarme sin tu compañía, mi eterno rival, amor de mi vida...