.:*Transiciones*:.

Capítulo 9/55

Reid esperaba con impaciencia a que llegara el domingo para tener su "cita" vespertina con Maeve. Esto se había convertido en un ritual semanal. Antes de tener esta relación, él no sabía lo que significaba, exactamente, estar envuelto en una rutina. Es decir, tener una vida diferente a su dedicación "casi exclusiva" al trabajo, o a la acumulación de conocimientos y grados académicos.

A pesar de las esporádicas reuniones sociales con sus colegas de la unidad, la mayor parte del tiempo libre de Reid lo pasaba solo, leyendo, pintando o tocando su piano electrónico. Estos aspectos de él, sus intereses personales, eran cosas que, ciertamente, no compartía con nadie. No estaba seguro que alguien supiera que pintaba, o tocaba música. No era un tema de conversación espontáneo, y tampoco estaba dispuesto a decirlo así no más. Hasta que conoció a Maeve. Él le había contado todo esto a ella, y ella lo había oído. Realmente lo había escuchado.

A diferencia de casi todos los demás en la vida de Reid, Maeve no sólo escuchaba lo que los otros llamaban "sus divagaciones", incluso a eso le daba buena acogida. Estaba fascinada con él. Por la suma de particularidades que había adquirido durante el transcurso de su vida, como parte de su personalidad. Inicialmente vio la perspectiva académica de Reid como un tema de gran interés. Pero, poco a poco, había terminado por apreciar sus muchas peculiaridades. Del mismo modo en que Reid fue tomando interés en su relación con Maeve, ella la había tomado en él.

Él pensaba, con frecuencia, en la forma que había evolucionado aquello que comenzó como una comunicación enteramente profesional. Ella, por su interés en el trabajo que él publicó. Y él, por la urgencia de resolver un problema médico que había ocupado su vida. No podía recordar el punto exacto cuando las conversaciones habían pasado a lo estrictamente personal. Cuando se habían decidió a confiar el uno en el otro. ¿Cómo fueron capaces de tomar una decisión tan trascendental, basados en la voz y en la calidad de su interacción? Reid descubrió que estaba haciendo con Maeve todo lo que él mismo hubiese aconsejado que no hicieran las víctimas de los casos en los que trabajaba. Y, sin embargo, reflexionó, creo que esto fue lo que me salvó la vida. A pesar que no había notado que necesitaba ser salvado.

Su vida había seguido siendo placentera. Pero el intercambio de esa parte de su intimidad con ella, le daba un nuevo sentido. Durante muchos años había compartido correspondencia con su madre, diciéndole sobre su trabajo, sus colegas, las lecturas que le interesaban y sus estudios. Pero era simplemente eso, la ponía al día, sin recibir nada a cambio. Era imposible saber si el día cuando su madre abría su carta, estaba teniendo un buen día... Un día normal... Lúcida... O un mal día. No estaban compartiendo nada, no realmente. No existía respuesta. Pero Maeve cambió todo eso.

Empezó a ver su vida con otros ojos. Maeve estaba interesada en todo lo que tuviera que ver con él: Lo que él pensaba, lo que él esperaba. De hecho, fue ella quien lo conectó con la idea que debía imaginar lo que "esperaba" del mañana. Antes de Maeve, él tendía a vivir sólo el momento, o pensar en pasado. La planificación de un futuro nunca había sido un proyecto que le interesara. Las veces que lo hizo, acabó decepcionado. De tal manera que desistió de continuar haciéndolo. Pero Maeve cambió eso. Inmediatamente después que finalizaban su llamada telefónica semanal, se sentía ansioso por la que vendría a continuación. Y la que le seguiría. Y la siguiente. Y en la dirección a donde los podía llevar esa situación. Su vida se había dividido en dos: Antes de Maeve y el tiempo después, cuando su vida se llenó con su presencia, sin importar la distancia.

Esto le había tomado más tiempo compartirlo que algunas otras cosas que él mantuvo en reserva. Sus relaciones con otros encajaban en esa categoría. La gran amistad que lo unía a Morgan y Emily. Su relación especial y la profunda amistad que tenía con JJ. Su amor por Henry, su creciente aversión por Will. Y ahora, su gran preocupación por la esposa y el hijo de Will.

"¡No sé qué hacer, Maeve! Siento que necesitan ayuda, pero ¡no sé cómo ayudarlos! Este fin de semana hizo que Henry me llamara ¡Apuesto que JJ lo negará! ¡Pero Will hizo que Henry me llamara!... Y consiguió que Henry me dijera que quería ir al zoológico con su padre en vez de conmigo. ¿Cómo pudo hacerle eso? ¿Cómo puede manipular a su propio hijo, Maeve? "

Ella podía sentir el disgusto de Reid cuando le contaba lo que pasó.

Continuó drenando. "Henry actúa por inocencia. Espero en Dios que no se esté dando cuenta de nada. Pero pienso que JJ si lo sabe. Quiero decir, ella es criminóloga, y tiene que ver el comportamiento de Will tal y como es."

La voz de Maeve era siempre serena. Pero en esta ocasión también era: La voz de la experiencia.

"A veces, cuando estamos demasiado cerca de alguien, especialmente alguien que es importante para nosotros, no somos capaces de ver lo evidente, ¿no es así? Tenemos que distanciarnos de las cosas, para ganar un poco de perspectiva."

Él tomo un descanso. "¿Piensas que ella no se da cuenta de las cosas?"

"Spencer, a veces estamos tan ocupados en sobrevivir minuto a minuto, que nos resulta imposible poner un punto y aparte para mirar las cosas en perspectiva."

Se dio cuenta que ella no estaba hablando exclusivamente de JJ. Se tomó su tiempo para decir la siguiente frase con sumo cuidado.

"Pero tú lo hiciste, ¿verdad? Al final ¿te diste cuenta?"

"Me di cuenta de lo controlador que era Bobby, ¡sí! Pero eso no pasó sino hasta un día que me miré al espejo. Apenas si reconocía a la persona que estaba viendo. Ya no me vestía igual, mi cabello no era como antes, ni siquiera mi maquillaje. Todo lo había cambiado a como a él le gustaba. Cuando me di cuenta de cuánto había cambiado mi apariencia, pensé en mi personalidad. Y eso también había cambiado. No había visto a mis amigos en semanas, incluso había rechazado el participar en una nueva investigación para poder pasar más tiempo con él. Bobby se quejaba a cada momento que no compartíamos lo suficiente. "

"Entonces, ¿qué hiciste?" Estaba empezando a preguntarse qué había visto él en 'Maeve'.

"Tuve que pensar largo y tendido. Recé. Nuestra relación se había convertido en una parte importante de mi propia identidad y tenía miedo de dar el siguiente paso. Ya no era sólo 'Maeve', éramos 'Maeve y Bobby'. Cambiando las partes de mi vida que pensaba que podían cambiar, creí que vendrían los ajustes"

"Pero lo hiciste"

No podía ver su dulce sonrisa y su cabeceo a través del teléfono. "Lo hice. Una noche de insomnio me levanté pensando que debía trabajar un poco. Pero me entretuve mirando la luna. Era tan brillante. Terminé sentada allí, mirando la luna y las estrellas. El cielo era tan grande, y yo era tan pequeña... "

Al escuchar esas palabras, Reid deseaba poder traspasar el teléfono para darle un abrazo. Nunca se había sentido cómodo como para iniciar un contacto físico con alguien, y sobre todo con una mujer. Pero sentía que podía hacerlo con Maeve. Él quería hacerlo con Maeve. Incluso cuando iba terminando de contarle su historia, ella parecía como si necesitara de algún consuelo.

Ella continuaba. "...Y de alguna manera sentía como que los problemas de mi vida eran pequeños también. Accesibles, manejables, ¿ya sabes? Cosas que podrían resolverse. Cosas que podían cambiar. Al día de hoy, no estoy muy segura de lo que pasó, pero a la mañana siguiente, le dije a Bobby que necesitaba estar sola. Que quería tiempo".

Reid estaba en silencio, procesando. "¿Cómo reaccionó?"

"Sabes que ya estaba recibiendo los mensajes del acosador. Parte de mí se preguntaba si se trataría de Bobby, y su manera de hacerme más dependiente de él. Inmediatamente se fue por ahí. Me dijo que tenía que estar a mi lado para protegerme. Casi me hace caer de nuevo, pero al final, ya sabía quién era y en lo que me había convertido, que de hecho, no era lo que quería… Necesitaba volver a ser "yo misma". Así que insistí. Y, a pesar que no estuvo contento, se fue. Y empecé mi búsqueda para ser yo misma de nuevo, volver a ser quien soy".

Esto respondía a su pregunta sobre qué era lo que lo había enamorado de 'Maeve'. Aun cuando no había procesado el hecho que se estaba enamorado. Porque ese tipo de cosas no le sucedían a Spencer Reid. Pero estaba enamorado de su autenticidad, ella era: Auténtica.

Reid había oído hablar mucho de esto antes. Pero ahora, con su preocupación por JJ y Henry, eso cobraba un nuevo significado. Y la próxima respuesta de Maeve sería crucial.

"Maeve, cuando le dijiste que se fuera, cuando le dijiste que querías estar lejos de él... ¿Te amenazó? ¿De cualquier manera? ¿Fue violento? ¿Te sentiste insegura?"

La idea que Maeve estuviera en esa situación enfermaba a Reid, pero también sabía que formaba parte de su pasado. Para JJ, era lo que le esperaba en el futuro.

Ella sabía lo que él estaba pensando. A pesar que habían compartido a regañadientes sobre JJ, al final tuvo que contarle de ella.

"Estaba enojado, y él discutió conmigo. Pero no trató de hacerme daño. Ese no era su estilo. Él me engatusaba con las palabras, y se aprovechaba de las situaciones."

Reid se sintió aliviado. Bobby sonaba muy parecido a Will. Pero no existían garantías. Will era, después de todo, un policía entrenado en combate y letalmente armado. Lo mismo que JJ.

"Entonces, ¿cómo puedo hacer ella se de cuenta?"

Esperó, sabiendo que a él no le gustaría lo que iba a decirle a continuación. "No estoy segura que puedas, Spencer. Tuve que darme cuenta por mí misma, y probablemente le toque a ella también."

"Maeve, no creo que pueda esperar a que eso pase. Tampoco puedo seguir esperando por conocernos… Y si nosotros nos conocemos."

Ella sonrió, agradecida por su caballerosidad, incluso viniendo tanto tiempo después de todo.

"Entonces voy a esperar y rezar para que consigas alguna manera, Spencer. O que de alguna forma ella se dé cuenta. Por su bien, y por el de Henry." Y por el tuyo.

Él sonrió por eso. "Gracias, Maeve".

Conscientes que su llamada estaba llegando a su fin, la sonrisa en el rostro de Reid se volvió triste. "¿La misma hora la semana que entra?" Ya parecía que eso estaba muy lejos.

"Por supuesto, Spencer. Es lo único que espero. Por favor, se cuidadoso si hablas con JJ. Por favor, ten cuidado de su esposo. Hay mucho peligro por ahí, Spencer. No quiero perderte."

"No me vas a perder, Maeve."

"Por favor, asegúrate que eso sea un hecho. Adiós, Spencer. Te quiero."

Se quedó inmóvil. Trató gesticular una palabra, trató de responder. Pero no pudo. Mucho después que la conexión terminó, después que caminó en la dirección equivocada, y luego de recordar que era para el otro lado que debía agarrar si quería llegar a su casa, que las palabras dejaron de resonar en su cabeza. "Te quiero."

Ninguno de ellos lo había dicho antes. Y ahora Maeve lo dijo. Y él no le había correspondido.

Fue una conversación interna que había evitado hasta ahora. Algo que se había estado moviendo dentro de él, pero no había reconocido qué podía ser. Las palabras que Maeve, de manera casual, había añadido al final de la conversación, lo obligaron a enfrentarse a ello. "Te quiero", ella lo dijo. Y esas palabras se relacionaban a ese proceso que se movía dentro de él. "Yo también te quiero." Poner un nombre al movimiento interno. Amor. Deseó haberle correspondido. Rogó por ser lo suficientemente valiente como para hacerlo, si se le diera otra oportunidad.

Reid se dio cuenta que estaba cambiando en una forma maravillosa y desconcertante, al mismo tiempo. De manera que eso se traducía en un riesgo colateral. Confiar y amar, abría la posibilidad de la pérdida. Amar a alguien, lo sabía, requería de una inmensa valentía. Y su relación con Maeve le inspiraba valor.

Pensando de nuevo esa noche, y todas las noches después, se recordaría a sí mismo girando en la dirección equivocada cuando salía de la cabina telefónica. Pero tal vez no lo hice. Tal vez ese era el camino a casa.