El fanfic está basado en el fanfic "Juntos- Una Historia de Transformación y Tragedia" su autor es "Rowan Seven" y su traductor al español es "Albreyck".

Ranma 1/2 No me pertenece, le pertenece a Rumiko Takahashi. Yo sólo uso sus personajes con fines de ocio y sin lucro. De paso para mejorar mis habilidades narrativas y divertirlos (espero) un poco a ustedes, amigos lectores y escritores.

"Cursiva" pensamientos, diálogos internos y recuerdos."Entre comillas" realzo alguna palabra, título, etc.

Cursiva, palabras en otros idiomas, que no serán tantas xD. Negrita Cambios de lugar (países o sitios) y uno que otro diálogo en otro idioma.

A leer.


Capítulo 2. Reencuentros.

Nerima, Tokio, Japón.

Se veía durmiendo en el futón de su habitación con cierta incomodidad a un muchacho de apenas quince o dieciséis años cuando mucho, su cabello era azabache y su piel clara; despertó sobresaltado y sudoroso. Seguía en su futón y en casa de sus abuelos eso era seguro. Suspiró cansado, los sueños se hacían presentes con mayor frecuencia últimamente. Decidió ignorarlo como siempre y volver a dormirse, pero el sol ya estaba anunciándose en todo su esplendor por la ventana, y no deseaba ser despertado por su abuelo. Se levantó entonces, no tenía clases, ya que en unos días iniciarían las inscripciones en el instituto, estaba libre según él.

Preparó sus cosas para darse un baño, cuando escuchó la voz de su abuela llamándole desde la puerta de su habitación.

— ¿Estás despierto cariño?—preguntó.

— Sí sobo, estoy despierto—contestó.

— Bien querido, el desayuno ya va a estar listo.

— Ya bajo.

Bajó luego de quince minutos, sus abuelos se encontraban bebiendo té.

— Buenos díassaludó.

— Buenos días querido—saludó su abuela cariñosamente— ¿Cómo dormiste?

— Regular.

— ¿Volviste a tener pesadillas?—preguntó su abuelo.

— ¿Eh? No, sólo estaba pensando en qué club meterme ahora que inicien las clases—mintió.

— Pues has estado en demasiadas actividades ¿qué elegirás ahora?—preguntó su abuelo.

— Supongo que tomaré mecatrónica y futbol americano.

— Deberías tomar algún deporte de combate—sugirió.

— Tal vez—no muy convencido.

— Genma no presiones a Ranma—intervino su abuela.

— Nodoka por favor—pidió Genma—entrené a Ranma desde niño, como para que desperdicie lo aprendido, tiene un gran potencial.

Sohu entreno contigo a diario, y hemos ido a excursiones durante mis vacaciones, no estoy desperdiciando nada—comentó el muchacho.

— Eso espero muchacho—se acomodó los lentes— porque tendrás que demostrar tus habilidades dentro de poco a tus padres.

— ¿Cómo?—sorprendido.

— ¿De qué hablas Genma?—Nodoka estaba desconcertada.

— ¡¿Iremos a Alemania?!—se emocionó el jovencito.

— Ja, ja, ja ¡No! Es aún mejor—respondió—Tu madre llamó ayer para decirme que regresarán a Japón el próximo fin de semana—sonriente.

Nodoka lloraba emocionada, tenía años sin ver a sus hijos. Se habían ido a Alemania cuando Ranma tenía siete años.

— ¿En verdad?—todavía sorprendido— ¡Qué bien, ya quiero ver cuánto ha mejorado Renji!

— Bueno habrá que preparar las habitaciones—mencionó Nodoka.

— No, ellos volverán a su casa—dijo Genma—pero tendremos que ir a darle mantenimiento—comentó.

La familia acordó que irían en la semana a limpiar la casa, para prepararles la bienvenida. Mientras tanto, luego de desayunar Genma dijo que se iría a casa de su amigo Soun a jugar shōgi. Su nieto lo acompañaría, sólo por que en ocasiones el señor Tendo era amable y le daba algunas lecciones sobre las técnicas de la escuela Tendo que combinadas con las de la escuela Saotome de su abuelo, eran una maravilla para él.

Pero en el camino abuelo y nieto decidieron retarse, y en algún punto una anciana echó agua sobre la acera, mojando al pobre Genma, viéndose entonces a un enorme panda persiguiendo al jovencito que se burlaba al ver que no podía darle alcance.

— ¿Y dices que estoy desperdiciando mi talento, viejo?—se burló.

— ¡Grr!—rugió el panda.

Siguió corriendo sin perder de vista al panda, pero de repente desapareció. Siguió corriendo hasta que vio que su sombra era demasiado grande. Saltó de inmediato evitando que el panda se le echara encima.

— Eres lento abuelo—dijo el chiquillo.

El panda volvió a abalanzársele cuando de repente sintió un enorme golpe que lo mando a volar un par de metros hacia el suelo, dejándolo noqueado al instante.

— ¿Estás bien?—escuchó una voz femenina hablarle.

— ¿Qué?—sorprendido.

— Escucha, no deberías jugar con los animales salvajes, el panda pudo haberte lastimado—explicaba la mujer—ahora tendremos que llamar a control animal antes de que despierte.

La mujer estaba mirando al panda, dándole la espalda al chico, mientras sacaba su móvil. Fue entonces que el muchacho reaccionó.

— ¡Espera!—evitando que hiciera la llamada—esto ha sido un malentendido—explicó poniéndose frente al panda encarándola—el panda es mi abuelo, no es un animal salvaje.

Se quedó estática al ver al muchacho, no podía ser cierto que estuviera viéndolo a él si él...

"Se escuchó un grito aterrador en el dojo, ella corría totalmente asustada, llegó al comedor y tomó la mesa alzándola en sus hombros.

¡Voy a golpearlo!—gritó.

¿Akane, qué pasa por qué gritas así?—preguntó su hermana Kasumi.

¡Hay un degenerado en el baño!

¿Por qué no lo golpeaste si eres tan fuerte?—dijo Nabiki.

¡Estaba demasiado asustada hasta para moverme!—gritó.

Me parece muy extraño porque Ranma era quien estaba bañándose—explicó Kasumi.

Perdón—interrumpió una voz masculina.

Voltearon a ver al dueño de la voz, era un chico apuesto de cabellos azabaches y piel clara, vistiendo un pantalón negro y una camisa china de color roja.

¿Y tú, quién eres?—preguntó Nabiki.

Soy Ranma Saotome, mucho gusto."

A su mente empezaron a llegarle escenas de su vida pasada, memorias que quería olvidar, observó al panda y al muchacho, tenía que estar soñando.

— Ran-ma—musitó sintiéndose de repente un poco mareada.

— ¿E-estás bien?—preguntó preocupado el muchacho al verla desvanecerse, pero fue lo suficientemente rápido para tomarla en brazos. Pero se quedó muy sorprendido al observarla—Pero si ella es…

No pudo pensar mucho, sintió una pata peluda en su hombro, volteó a ver a su abuelo.

"Sígueme" decía la pancarta de madera que sostenía. Ranma asintió sin decir nada, llevando todavía a la mujer desmayada en sus brazos. Llegaron al dojo Tendo, la verdad es que estaban a unos pasos del dojo. En la entrada estaba Soun barriendo cuando vio llegar a sus invitados, se extrañó al ver al joven Ranma con una mujer en brazos hasta que la reconoció.

— ¡Akane!—corrió asustado hacia el chico— ¿qué le ha pasado a mi pobre Akane?—llorando desconsolado— ¡Akane!—gritaba afligido el hombre.

— Sólo se ha desmayado—comentó con cierta pena al ver el drama que se montaba el señor Tendo.

— ¡Akane!—seguía llorando dramáticamente.

— La llevaré a su habitación señor Tendo…

No le fue difícil reconocer la habitación, cuando era más pequeño, era demasiado travieso y curioso. Así que ya sabía cómo era la casa del señor Tendo.

La acostó en su cama y la observó un momento.

— Estará bien—interrumpió la voz de Genma ya convertido en hombre—se impresionó al verte.

— Ya lo creo—dijo el muchacho.

— Dejémosla descansar —propuso su abuelo—Soun sigue llorando como magdalena—se burló.

— Ése viejo, a veces da pena.

Escuchaba las voces muy lejanas, tratando de reconocerlas. Sabía que una era del señor Genma, pero la segunda voz…


Le encontraron llorando todavía en la sala.

— ¿Cómo está mi hija, Saotome?—preguntó al verlos bajar.

— Ella está bien, señor Tendo—dijo Ranma—sólo ha sido un desmayo.

— Seguramente le impresionó verte, hijo—dijo Genma.

— ¡Saotome debiste avisarme que venías! Akane no estaba lista para verlos—renegó Soun.

— No sabíamos que había vuelto—rebatió Genma.

— Es cierto, se me olvidó avisarles—dijo ya calmado Soun.

— Habrá que dejarla descansar—dijo Genma.

— ¿Creen que debería irme?—comentó Ranma con cierta preocupación.

— No lo creo—dijo Genma—en algún momento se verán, así que mejor ahora a que se vean por las calles y se vuelva a impresionar.

— En eso tiene razón Saotome—añadió Soun.

Ranma se quedó callado, había escuchado mucho de Akane, durante su infancia, y había estado ansioso de conocerla. Aunque nunca pensó que sería así. Soun les sirvió té y siguió platicando con Genma sobre cómo y cuándo había llegado Akane. Ranma les escuchó interesado, enterándose de que ella había vivido en España. Y a decir verdad, le llamaba la atención el extranjero, sus padres le enviaban postales de Alemania y se quedaba maravillado con los paisajes, o las fotos que veía en su ordenador.


Fue recobrando el conocimiento poco a poco. No recordaba haberse dormido de nuevo, pero se fue ubicando al escuchar una carcajada que provenía de la sala seguida de un gruñido. Reconocía ese sonido, seguramente su padre estaría jugando shōgi con su tío Genma.

— ¡Tío Genma!—musitó sorprendida levantándose de inmediato, y bajando a la sala tan rápido como pudo, encontrándose con que, en efecto su padre y Genma jugaban shōgi, aparentemente su padre estaba ganando y Genma perdiendo.

— Ah, ha despertado Akane—le saludó una voz juvenil.

Volteó a ver al dueño de esa voz, y creyó estar soñando.

— ¿Ranma?—preguntó con sorpresa, sintiéndose de repente como si volviera a tener dieciséis años, y el tiempo jamás hubiera pasado.

— Bueno sí, me llamo Ranma—respondió el muchacho—Soy nieto de Genma—informó—Ranma Hibiki, para servirle—se presentó.

— ¡Oh hija, has despertado!—dijo Soun sonriente, interrumpiendo a la pareja pues se puso a un lado del joven—mira éste es Ranma, nieto de Genma—abrazó al muchacho con su brazo derecho—se parece mucho a su tío ¿verdad?

— ¿Su tío?—extrañada y detallando al muchacho, en verdad se parecía a Ranma, pero él no llevaba su pelo amarrado en una tranza, tenía el cabello corto, y no usaba ropas chinas, él vestía unos jeans de mezclilla, camisa blanca de manga larga y converse blancos, y él era más joven.

— El gemelo de Ranko—dijo Genma al ver la inspección de Akane, algún día tendría que enterarse.

— Ah ya… entonces es tu nieto, tío Genma—apenas organizando lo que su padre y "tío" trataban de decirle.

— Así es—respondió.

— Pues sí, te pareces mucho a tu tío—comentó Akane al muchacho—espero que no tengas su carácter—bromeó—gusto en conocerte Ranma, soy Akane Tendo.

— Igualmente Akane—le sonrió.

— ¿Qué les parece si desayunamos?—mencionó Soun.

— Sí, buena idea Tendo—dijo Genma alegre.

— Bien, prepararé el desayuno—dijo Akane.

— ¡NO!—gritaron Soun y Genma al unísono, dejando a Ranma sorprendido por el comportamiento de los viejos, y a Akane con una evidente ira.

— Aprendí a cocinar en España—dijo Akane conteniendo su furia.

— No lo dudo hija, pero es un gran día para celebrar tu regreso ¿no crees?—nervioso— comamos fuera—propuso pero casi como orden— Tanto tiempo sin verte lo amerita, anda vamos, Saotome, Ranma, ¡vengan!—dijo casi arrastrando a Akane a la salida.

Llegaron a un restaurant, de carne asada, Soun evidentemente se mostraba feliz de tener a su hija de vuelta, y casi lo gritaba a los cuatro vientos, la gente que lo escuchó le felicitó por el regreso de su hija. Akane estaba avergonzada y se avergonzó aún más cuando Soun le propuso a Genma brindar con sake por el regreso de Akane. Ranma simplemente les miraba divertido.

— El señor Tendo la extrañaba mucho Akane—comentó Ranma al ver a los abuelos brindando sonrientes y a Akane apenada, pues los habían sentado juntos y los viejos estaban frente a ellos.

— Ya sé, pero había olvidado que podía ser tan abrumador—mencionó.

— Debe ser normal, mi abuelo dijo que usted tenía mucho de haberse mudado.

— Sí, casi quince años—dijo Akane—pero no me hables de usted, me haces sentir más vieja—agobiada.

— Lo siento, es que como mi tío fue tu prometido, me inculcaron un respeto para ti—le sonrió.

— Ah, gracias—musitó— ¿Y qué fue lo que te contaron de mí los abuelos?—preguntó, tratando de ignorar la algarabía de su padre y tío.

— Cosas buenas, como que ustedes fueron comprometidos a los dieciséis años… —comenzó el chico.

Luego de unas horas regresaban al dojo Tendo, Akane y Ranma llevando a rastras a los viejos. Se les habían pasado las copas, o la edad ya no les hacía aguantar tanto más bien.

Sobo, va a enojarse por esto—dijo Ranma al dejar a su abuelo y al señor Tendo, en el suelo de la sala, durmiendo.

— Me magino—comentó Akane— ¿puedes ayudarme a subir a mi padre?—preguntó y el chico asintió.

Llevaron a Soun a su dormitorio, dejándolo totalmente dormido en su cama.

— Llevaremos a tu abuelo en mi auto—dijo Akane—aunque tal vez deberíamos reanimarlo un poco.

No hizo falta que dijera más, pues Ranma le echó una cubeta de agua fría al anciano, despertándolo abruptamente y convertido en panda.

— ¡Grr!—rugió enojado.

— Cálmate—dijo el chico—sobo se enojará si te ve en ese estado—dijo echándole agua caliente al instante.

— ¡Pero hay mejores modos!—se quejó su abuelo.

— Pues ha sido el único que se me ocurrió—dijo el chico.

La risa de Akane interrumpió su pelea, voltearon a verla, y reía con total sinceridad.

— Lo siento—se disculpó parando su risa—los llevaré a su casa.

— No te preocupes hija, podemos irnos—dijo Genma—además tu padre necesita que lo atiendas.

— Mi padre despertará en unas horas, y yo no tardaré—dijo Akane—vamos, mi auto está esperando.

Sin objetar más, la siguieron. Era cierto, fuera de la casa estaba un mustang de color negro que habían ignorado, elegante. Akane les invitó a subir, Ranma estaba impresionado.

— La paquetería japonesa es muy eficaz—dijo Akane sonriendo.

— ¡Tu auto es increíble!—dijo al estar sentado en la parte trasera del auto, pues su abuelo se sentó en el asiento del copiloto.

— ¿Te gusta?—le sonrió Akane.

— Sí, es muy elegante.

— Y su motor es increíble—añadió Akane—pero hoy conduciré normal, otro día les doy una demostración, no sea que el tío se mareé por la velocidad.

— Claro—le sonrió Ranma.

— Vaya hija, te ha ido muy bien—comentó Genma—me da gusto.

— Gracias tío.

— Pensábamos que ya no volverías.

— Yo también tío—dijo Akane—la verdad me fue tan bien que no lo pensaba, pero aquí estoy de nuevo.

— Y si te iba tan bien ¿Por qué volviste?—preguntó Ranma.

— ¡Mocoso impertinente!—reprendió Genma—eso no se pregunta.

— No te preocupes tío—dijo Akane—volví porque extrañaba mi país, y pienso abrir una escuela—comentó.

— ¿Escuela? ¿Reabrirás el dojo de tu padre?—preguntó Genma.

— No, es otro tipo de escuela—dijo Akane.

— ¿Qué tipo de escuela?—preguntó Ranma.

— Ya lo verán—dijo aparcando el auto—hemos llegado chicos.

Y sí, habían llegado ya al dojo Saotome. Por así decirlo. Genma comenzó a salir del auto con cierta dificultad, seguía un poco mareado por los efectos del sake. Ranma le ayudó a salir del auto de inmediato.

— ¿Quieres pasar hija?—preguntó Genma.

— No lo sé tío, mejor otro día—dudaba.

— Vamos Akane, sobo estará contenta de volver a verte—le dijo el chico.

No tuvo que decir más, pues casualmente Genma estuvo por caerse, de no ser porque Ranma le sostenía y porque Akane se apresuró a ayudarle al chico.

— Gracias por la ayuda—dijo el chico—sohu, estarás en problemas con sobo—le dijo a Genma.

— ¿Pero qué ha pasado?—se escuchó la voz de una mujer.

Sohu bebió de más—explicó el chico.

— ¿Pero cómo?

— Tía Nodoka, lo lamento, mi padre y el tío Genma brindaron por mi regreso—dijo Akane explicando y Nodoka volteó a verla percatándose entonces de su presencia.

— Akane, querida—dijo sorprendida, pero de repente la abrazó, haciendo que Akane soltará a Genma y dejando que Ranma cargara con el peso de su abuelo—que bueno que volviste—dijo Nodoka al abrazarla y comenzando a llorar emocionada.

Akane también lloró. Ranma les miraba sin decir nada, y Genma por fin se incorporó, aguantando un poco sus lágrimas.

Viejo mañoso—pensó viendo que su abuelo podía mantenerse de pie. Pero sin atreverse a reclamarle.


*Sohu: abuelo

*Sobo: abuela

Mmm sé que muchos estaban familiarizados con Ojiisan y Obaasan, pero hay un artículo que habla de los abuelos propios y de los terceros, y al parecer siempre hemos escrito o escuchado de la forma en que se le dice a los abuelos de terceras personas, que propios. Pueden corroborarlo en páginas de enseñanza de japonés :)

Vale, ya que andaré fuera éste día, dejo el segundo y tercer capítulo. El encuentro fue diferente al primero que puse, pero bueno ojalá les guste. Gracias por agregarme a favoritos y seguir la historia :)