El fanfic está basado en el fanfic "Juntos- Una Historia de Transformación y Tragedia" su autor es "Rowan Seven" y su traductor al español es "Albreyck".
Ranma 1/2 No me pertenece, le pertenece a Rumiko Takahashi. Yo sólo uso sus personajes con fines de ocio y sin lucro. De paso para mejorar mis habilidades narrativas y divertirlos (espero) un poco a ustedes, amigos lectores y escritores.
"Cursiva" pensamientos, diálogos internos y recuerdos."Entre comillas" realzo alguna palabra, título, etc.
Cursiva, palabras en otros idiomas, que no serán tantas xD. Negrita Cambios de lugar (países o sitios) y uno que otro diálogo en otro idioma.
A leer.
Capitulo 5.
Aeropuerto internacional de Tokio, Japón.
La ciudad era muy colorida, y no entendía casi nada de lo que había escrito. Paró un taxi luego de cansarse de esperar a que llegaran por él. Si bien tenía entendido en Japón se respetaba el tiempo de los demás, por eso la puntualidad era muy importante. Y él había llegado justo a la hora y día que dijo. Y tenía media hora esperando, así que se subió al auto dándole un papel con la dirección. Esperando no perderse.
Finalmente y luego de vueltas, callejones y semáforos, llegaron a una barda blanca, se estaba asustando hasta que vio que el auto paró frente a una entrada, y que la entrada tenía el mismo letrero que había visto en fotos de la casa que le mostró Momo.
— Hemos llegado señor—dijo el taxista—son diez mil yenes en total por favor.
— Sí—dijo sacando la cartera—arigatou gozaimasu—le dijo al pagar y despedirse.
Entonces se acercó con sus maletas y vio a un hombre de cabello entrecano y bigote, barriendo el patio.
— Ohayou gozaimasu—saludó— ¿Es aquí el dojo Tendo?—preguntó.
— Oh buenos días—saludó el hombre—sí aquí es, ¿qué se le ofrece?—se acercó al forastero.
— Entonces usted debe ser el señor Tendo Soun.
— Sí, soy yo.
— Mucho gusto señor—le hizo una reverencia—Soy Andrés Velázquez Sevilla para servirle, y buscó a su hija, Akane Tendo.
— ¡Oh! Tú eres el joven que esperábamos ayer—dijo el hombre—mucho gusto muchacho, pasa por favor—le invitó tomando una de las mochilas de Andy—mi hija estaba preocupada porque ayer te estuvimos esperando por horas en el aeropuerto—explicaba mientras pasaban a la casa.
Se sorprendió al ver lo grande que era la casa. Y muy iluminada en verdad.
— Siéntete como en tu casa muchacho, le diré a mi hija que has llegado—anunció.
— Muchas gracias señor.
Aunque no fue necesario que Soun buscara a Akane, pues ella al escuchar las voces se había dirigido a la sala.
— ¿Con quién hablas padre?—preguntó, pensando que quizá su tío Genma había llegado para jugar shogi con su padre.
— ¡Momito!—dijo Andy corriendo a abrazarla efusivamente, tomándola desprevenida y a Soun algo desconcertado por tan extraña actitud del hombre.
— ¡Quítame las manos de encima Andrés!—gruñó Akane al sentir invadido su espacio personal.
— ¡Momito eres cruel!—dijo con falso lamento al separarse—Yo que vengo de lejos, soportando largas horas de viaje, y que casi un taxi me secuestre porque no te dignaste en ir a recogerme—lastimero.
— Dijiste que llegabas ayer—dijo Akane.
— No, yo te dije que el día diecisiete y ha sido en el día que he llegado.
— En Tokio ya es dieciocho, Andy—corrigió.
— Bueno no importa—le restó importancia—ya estoy aquí, no me perdí y necesitamos hablar.
— En eso tienes razón.
— Bueno chicos—interrumpió Soun—ya que no entiendo su idioma, iré a hacer mis cosas.
— Lo siento papá—dijo Akane ya hablando en su lengua materna—es vieja costumbre.
— Sumimasen Tendo-sama—se disculpó Andy—domino el japonés perfectamente, sólo que me expreso mejor en español—explicó—pero no hay problema, hablare lo más que pueda en japonés.
— Gracias—dijo Soun—de todas maneras bienvenido y si necesitas algo, no dudes en pedirlo, los dejo chicos.
— Gracias.
Ya una vez que se quedaron solos, Akane fue la primera en hablar, proponiéndole que pasaran a ver su habitación, para que descansara, se diera un baño y se relajara, prometiéndole que podrían hablar con calma más tarde, porque ella tendría que ocuparse de algunas cosas. Y es que sería su primer día dando clases.
— ¿Eres profesora?—sorprendido.
— Sí, suplente por un tiempo del profesor de artes—explicaba Akane mientras se preparaba para irse.
— Vaya ¿Quién lo diría?—sonrió.
— Sí, mis clases terminan a las tres de la tarde, estaré en casa a las tres y media o cuatro, y entonces hablaremos ¿vale?
— Vale.
— Bien, te veo más tarde—se despidió de él dándole un beso en la mejilla. Mientras él se quedaba acatando sus sugerencias.
Luego de eso se escuchó el motor del auto arrancar.
Escuela preparatoria Furinkan.
Se veía a varios chicos correr hacia la entrada del instituto, apurados pues no querían que les cerraran las puertas. Iban los hombres vestidos completamente de negro, y las chicas con falda tableada color azul marino, saco y calcetas del mismo color de la falda, y camisa blanca.
Se podía ver una larga fila donde los estudiantes elegían las nuevas actividades extracurriculares a las que se meterían en el nuevo ciclo escolar. Mientras el director Kuno les daba la bienvenida, haciendo el anuncio de que el taller de arte no sería suspendido. Entonces los chicos pudieron ver a la que sería su nueva maestra, bueno los que regularmente se inscribían al taller. Y entonces luego de que la maestra fuera presentada y que el director finalizara su comunicado, todo el alumnado se dispuso a elegir sus clases.
— Vas a estar con nosotros de nuevo ¿verdad Ranma?—preguntó un chico de larga cabellera castaña, ojos verdes y piel clara, portando el uniforme escolar.
— No lo creo Meng—dijo el aludido.
— ¿Qué? ¿Por qué no Hibiki?—preguntó otro chico de ojos esmeralda—siempre te inscribes con nosotros.
Entonces le mostró su tira de materias, viendo asombrados que en ése años su amigo estaría tomando el taller de arte, y que en deportes había elegido montañismo.
— Pero ¿cómo puedes irte a ese taller? Ni siquiera actuaste bien en el festival de primavera—dijo otro de sus amigos.
— Soma, eso fue en el kínder.
— Sí pero jamás volviste a ofrecerte para actuar—dijo el chico.
— Bueno ya, déjenlo—dijo Meng—quiere probar cosas nuevas.
— Será a la nueva maestra—se burló Soma.
— ¿Qué dijiste?—molesto, pero fue Meng quien los calmó.
— Bueno, mientras no nos quedes mal en los recesos estás perdonado Ranma—le dijo.
— ¡Ranma Hibiki!—se escuchó el grito furioso de otro chico y Ranma rodó los ojos fastidiado, ¿nunca se cansaría?—Yo Kuno Rentaro, el fuego olímpico del instituto Furinkan te reto a duelo por el amor de la hermosa Jiao.
Entonces vieron a un chico de su misma edad, portando la típica vestimenta de un practicante de kendo. Era nada menos que el hijo de su director. Era como de un metro setenta, tenía el cabello lacio y castaño, piel clara, de complexión fuerte gracias al kendo.
— ¿De qué hablas? Yo no tengo nada que ver con Jiao—indiferente.
— ¡No mientas!—sacó su shinai dispuesto a golpearle, pero Ranma le esquivó.
— Oye cálmate, ya te dije que no tengo nada que ver con esa mujer, así que no pelearé por ello.
— No lo niegues, además ¿Qué es eso de que tu abuelo quiere que te cases con mi hermana?—inquirió molesto.
— ¿Qué?—se suponía que nadie lo sabía, por eso se sorprendía.
— ¡No lo permitiré! ¡No dejaré que lastimes a Jiao, ni que ilusiones en balde a mi pobre hermana!—le atacó.
— Escucha, yo no he ilusionado a ninguna chica ¡entiende!—esquivándole, cosa que enfureció aún más a Rentaro.
— Vaya Ranma, tienes suerte—comentó Meng—la hermana de Menma quiere salir contigo.
— No me ayudes Meng—le dijo mirándole con reproche.
— Pues entonces noquea al estúpido de Kuno porque ya empezaron las clases—dijo su amigo antes de desaparecer.
Y justo así lo hizo, aprovecho que Kuno estaba por golpearlo con la espada, para saltar encima de él y darle un fuerte golpe en la cabeza que lo dejó tirado en el patio de la escuela. Luego de esto salió corriendo a su salón de clases, pues ya había finalizado la elección de materias.
Era su primer día siendo maestra, y apenas se estaba presentando a cada grupo que le había sido asignado y ya se sentía fastidiada. Miró el reloj, faltaba un grupo más y sería libre. Los adolescentes eran tan complicados, se preguntaba si ella misma había sido así en su momento, y decidió no responderse. Sólo esperaba que hubiera alumnos que en verdad tuvieran amor por el arte, y no que sólo se hubiesen inscrito por verla a ella.
— ¡Qué molestos!—dijo recordando las estúpidas miradas de borregos a medio morir de los jovencitos de cada grupo.
Finalmente suspiró y escuchó la alarma de que iniciaría su clase, le faltaba conocer a su último grupo y esperaba no la sacaran de quicio porque no estaba de humor. Así que con su mejor cara y sonrisa actuada se preparó para recibir al último grupo.
— Buenas tardes sensei—dijo una voz que reconocía.
— ¿Ranma?—sorprendida al ver al chico.
— Creo que fui el primero en llegar sensei—dijo viendo que sólo estaban ellos dos en el salón.
— Vaya, entonces tomarás mi clase—dijo y el chico asintió—nunca mencionaste que te gustara el arte.
— Tampoco usted lo mencionó sensei—respondió.
— Cierto—le sonrió—pero ¿sabes? Deja de llamarme con tanta formalidad cuando estemos solos, a fin de cuentas ya nos conocemos—sugirió.
— Está bien Akane.
— Así está mejor—le sonrió complacida—bueno ya veremos cuál es tu talento, mientras tanto, a esperar a tus compañeros.
— Sí—dijo sentándose cerca del escritorio de su sensei.
Y entonces fueron llegando los demás chicos, en su mayoría chicas, y eso era un alivio para Akane. Quien al ver que ya habían llegado todos, se dispuso a empezar con la clase. Dos horas para ser exactos de clase y en la que, la mayoría de los alumnos salieron muy animados haciendo planes sobre cómo cumplirían con la primer tarea encargada por su sensei. A excepción de un pelinegro que iba saliendo de la clase algo abatido.
— ¿Y cómo se supone que dibujaré una pintura rupestre?—pensaba. Pero entonces se detuvo antes de salir del salón viendo a Akane recoger sus cosas.
— Pensé que ya te habías ido Ranma—dijo Akane al verlo.
— Bueno, yo quería ver si no te molesta que…—apenado—te espere para irnos.
— Supuse que te irías con tus amigos—dijo Akane—pero bueno, vámonos—dijo cerrando el salón.
Y se fueron juntos platicando sobre la clase. Hasta que en la salida del instituto Ranma divisó a su hermano Renji.
— Ya era hora Ranma—se quejó al verlo en la salida.
— Lo siento Renji—se disculpó—tenía que atender unas dudas con mi maestra—fue entonces que Renji se percató de la presencia de una mujer—maestra le presento a mi hermano Renji Hibiki, Renji, ella es Akane Tendo, la maestra de arte—los presentó.
— ¿Akane Tendo?—sorprendido.
— Sí—le sonrió Akane un poco extraña de conocer al otro hijo de Ranko y Ryoga.
— Mucho gusto Akane-san, mis padres hablaron maravillas sobre usted.
— En especial papá—dijo Ranma.
— Vaya qué honor—dijo Akane preguntándose qué habría dicho de ella Ryoga, pero en especial Ranko— Bueno ¿qué tal si los llevo a su casa chicos?—propuso.
Y ya en el auto pudo ver lo diferentes que eran ambos hermanos, por lo que se enteró mientras iban en el auto, ambos eran mellizos. Ranma evidentemente tenía mucho de los Saotome, y Renji de Ryoga, aunque detallándolo bien, también tenía parecido con Ranko. Apartó sus pensamientos y análisis de observación, viendo divertida la pelea de ambos chicos, le daba un parecido a las peleas entre Ryoga y Ranma en su juventud. Ahora sólo se preguntaba ¿cómo sería el otro hijo de Ranko y Ryoga?
— Bueno chicos, llegamos—dijo cuando se estacionó en lo que debía ser la casa de Renji, pues decidieron dejarlo a él primero y después a Ranma.
— ¿No piensas pasar a ver a mamá?—preguntó Renji a Ranma.
— No, los veremos más tarde ¿recuerdas?
— Cierto—aceptó—muchas gracias Akane-san, nos veremos pronto.
— De nada Renji-kun, cuídate.
Luego de eso arrancó el auto para dejar a Ranma en su casa y despedirse. Media hora más tarde, llegó por fin a casa de su padre. Había llegado más tarde de lo que había dicho, y estaba exhausta, pero le había prometido a Andy que hablarían.
— ¡Ya llegué!—anunció.
— Bienvenida Akane—le recibió Andy.
Y se extrañó de verlo portando un kimono de hombre. Con el pantalón azul marino, la camisa blanca y su hakama color azul marino también.
— ¿Y esto?—preguntó refiriéndose a la vestimenta.
— Bueno, me aburría, así que tu padre me enseñó un poco de cultura—respondió—ven te estábamos esperando para comer.
— Gracias, muero de hambre.
Ya en la comida les comentó sobre su primer día dando clases. Andy y Soun reían divertidos al escuchar cómo Akane se quejaba de la inmadurez de sus alumnos, en especial de los varones.
— ¿Pueden creerlo?—indignada— ¿entrar a una clase sólo porque la maestra es linda?
— Sí lo creo—respondió Andy—yo lo hice—confesó—tomé taller de costura en el instituto porque la tía que daba clase estaba buena, y también tomé regularización en matemáticas por la misma razón.
— ¡Serás cínico Andy!—se quejó Akane.
— Deberías sentirte halagada mujer, has causado sensación en jovencitos con hormonas desbordadas, no cualquiera lo logra—se burló.
— Cállate Andy.
— En verdad Andy tiene razón—apoyó Soun que hasta el momento sólo los estaba escuchando—tuviste suerte en tu juventud, y todavía la tienes hija.
— ¿Verdad que sí, Tendo-sama?
— Umju—sorbió un poco de su té, mientras Akane rodaba los ojos fastidiada—a propósito Andy-san ¿a usted le parece guapa mi hija?
— ¡Papá!—exclamó Akane intentando no atragantarse con el arroz—a Andy no tiene porqué importarle si yo soy linda o no.
— ¿Qué tiene de malo hija? Es simple curiosidad.
— Tu padre tiene razón Akane—apoyó Andy y Akane le miró con reproche—su hija no me parece guapa Tendo-sama—pausó sólo para causar expectación al momento y al ver a Soun tan serio decidió continuar—ella me parece una mujer hermosa, una diva salvajemente divina ¡Auch!—se quejó al sentir que Akane le había dado un codazo en las costillas, pues se había sentado al lado de ella—eso me dolió.
— No te estaba acariciando, baka.
— Cariño uno que te halaga y tú que no te dejas—sobándose las costillas— ¿lo ve Tendo-sama? En verdad es una belleza indomable.
— Cierra el pico Andy—gruñó.
Soun simplemente sonreía al verlos así. Era la primera vez que sentía que volvía a ver a su querida Akane contenta. Y todo por ese joven, entonces decidió tentar su suerte.
— Entonces mi hija te parece atractiva—interrumpiendo la discusión entre ellos.
— ¡Por supuesto!—contestó de inmediato.
— ¿Y siente usted algo por ella Andy-san?
— Claro que sí, Tendo-sama, su hija es muy importante para mí—dijo esto pasándole un brazo por los hombros a Akane, intentando atraerla en un medio abrazo.
— Para tu bolsillo, dirás—intentando resistirse a su contacto.
— ¿Es usted casado?—continúo Soun.
— Papá, sea a lo que sea que quieras llegar, será mejor que te detengas—advirtió Akane.
— No Tendo-sama, no soy casado—contestó a la pregunta de Soun e ignorando a Akane—soy el soltero más codiciado de Europa—añadió orgulloso.
— ¡Mentiroso!—murmuró Akane al fin librada de su abrazo.
— Y no hace falta decir que, tengo la solvencia económica de un monarca—alardeó.
— ¡Maravilloso!—aplaudió Soun—aunque realmente, sólo me conformaría con que hicieras feliz a mi hija. Felicidades chicos, tienen mi bendición para casarse—declaró solemne.
Ante esa declaración Andy se quedó totalmente estupefacto. Y Akane apenas y podía creer lo que escuchaba.
— ¿Te has vuelto loco padre?—fue la reacción de Akane.
— No hija, sólo piénsalo, ustedes se llevan tan bien que… estoy tan emocionado mi amor—comenzó a llorar de alegría— ¡Por fin mi hija será feliz y yo podré morir en paz!—soñador.
— Papá, has confundido las cosas, entre Andy y yo, sólo existe una relación de amigos y compañeros de trabajo ¿entiendes papá?—intentaba explicar, pero su padre seguía fantaseando mentalmente.
— ¡Oh que alegría, por fin Kami escuchó mis plegarias! Ven muchacho, dale un abrazo a tu padre—dijo con intenciones de acercarse a Andy que poco a poco volvía a la realidad.
Pero entonces Akane lo hizo sentarse de nuevo a la fuerza, y Soun la miró temeroso al verla tan enojada.
— ¡Basta! ¡Ya te he dicho que entre él y yo no hay nada!—espetó—y aunque, entiendo que veles por mi felicidad, no me casaré por darte gusto papá.
— ¡Pero hija, no tenías porqué tratarme así!—comenzó a llorar a mares—yo sólo quería tu felicidad, ¡qué mala hija tengo Kami!—dramatizó.
— Papá—bufó Akane fastidiada.
— Tal vez tu padre no deba esperar mucho para verte feliz Akane—dijo Andy ya habiéndose recuperado de la impresión.
— No empieces Andy.
Y entonces vio a Andy incorporándose sólo para ponerse de rodillas junto a ella.
— Akane cariño—dijo con la voz más seductora que pudo—delante de tu padre te lo pido, cásate conmigo, preciosa.
Y la única respuesta que recibió, fue el puño de Akane estrellándose contra su mejilla.
— ¡Baka!—murmuró molesta.
— Bueno lo siento—se recuperó de inmediato del golpe—pero lo que no es una broma, es que tenemos que hablar Akane.
Akane le miró y supo que por fin le hablaba en serio y asintió. Y mientras su padre seguía lamentándose de tener una hija tan insensible, Akane decidió salir con Andy, no le gustaba dejar así a su padre, pero no tenía la paciencia de Kasumi para consolarle. Ya se disculparía más tarde.
Shinai es una de las espadas que se usan en el Kendo (la que tenía Kuno siempre).
Y en japonés sólo saqué el "Ohayou gozaimasu" que creo sabemos significa "Buenos días".
Muchas gracias por los comentarios a Evilangelux y a Yosshino :)
Evilangelux: Me costó decidir el cambio ^^u, pero quise detallar y dar más estructura al escrito. Espero estarlo logrando, aún así gracias por el apoyo :)
Yosshino: Nunca vi completo El Clon T.T, pero no lo había pensado xD. Bueno la relación Ranko/Ryoga es... de esos crack pairing culposos, pero no sacaré mucho de ellos. Y bueno parecía que mi pc ya me había dado tregua pero veo que no u.ú qué hacerle, la necesito xD. Saludos igual desde México, pero del DF, y gracias por el apoyo. Besos!
