.:*Transiciones*:.
Capítulo 16
Observó por la ventana hasta verla llegar, entonces, se reunió con ella en el coche. Ellos no comentaron sobre nada, se ocupó en desabrochar a Henry de su asiento. Alzó en brazos a su ahijado dormido y lo llevó hasta el departamento. JJ agarró la bolsa de lona con las cosas que reunió a toda carrera.
Reid puso en la cama a Henry y JJ le apretó las sábanas a su alrededor. Colocó a Brownie en sus manos, con la esperanza que el pequeño perro le hiciera sentir cierta normalidad. Dejaron la puerta entreabierta para escucharlo si se despertaba.
Reid condujo a JJ a la cocina, a donde había puesto a hervir, a fuego lento, una olla con agua. Él la vertió sobre un té de hierbas y le entregó la taza. Las manos le temblaban cuando la tomó. Reid no pudo pasar por alto los rastros de las lágrimas en sus mejillas, ni el rímel corrido.
"¿Lo arrestaron?"
Ella no había quitado los ojos de su taza, luego le lanzó una mirada molesta.
"¿Estás de broma? ¿Y la hermandad? Él es un policía metropolitano, Spence, ellos nunca lo van a arrestar. De hecho, me dijeron que podía tener problemas por haber cambiado las cerraduras. No estamos separados legalmente, por lo que aún siguen considerándola como su casa. Me dijeron que no tenía derecho a dejarlo por fuera".
No debía estar sorprendido. Podían haberlo previsto. Por supuesto, eso le concedería a Will un extraordinario grado de holgura a partir de sus compañeros. Pero ponía a JJ en una posición insostenible.
Reid conocía las implicaciones legales, pero también sabía lo que pasaba en la realidad. "Hiciste lo correcto, JJ. Gracias a Dios que cambiaste las cerraduras. ¿Quién sabe lo que habría pasado si no lo hubieras hecho?"
Enterró la cara entre las manos al revivirlo. Él había estado muy borracho como para hacer algo más que golpear la puerta. Pero astaba armado.
"¡Podría haber disparado a través de la ventana!" Su voz temblaba. "Henry despertó y salió a la sala de estar. Estaba aterrorizado. Y pudo haberle disparado. ¡Podría haberle disparado a su propio hijo! Gracias a Dios no lo hizo."
Reid se inclinó a su lado. "Hiciste lo correcto, llamaste a la policía."
Ella negó con la cabeza. "No hice nada bien. Ellos sólo hicieron un simple informe. Oh, Dios, ¿en qué me metí?"
Reid le quitó las manos del rostro y dio vuelta a la silla para que ella lo miraba.
"No te metiste en nada. Sólo tomaste las medidas necesarias para que Henry y tú salieran de una situación muy mala. JJ, no estabas segura en esa casa. Creo que lo sabes."
Ella cerró los ojos mientras las lágrimas se abrían paso por su cara. "No puedo ver el final del túnel. ¿Y si no se detiene? ¿Qué voy a hacer? ¿Y Henry?"
Parecía cansada y frágil. Ella había estado viviendo en una prisión emocional durante meses, y ahora que había tomado medidas para salir de eso, estaba aterrorizada por su vida y la de su hijo. JJ lucía devastada.
Reid se puso de pie y la levantó con él. La estrechó entre sus brazos. Ella apoyó la cabeza en su hombro. Podía sentir su abatimiento, la adrenalina en bruto que quedó en ella de la noche anterior. Cuando sintió que su llanto se calmaba, la llevó a la sala de estar y la sentó en el sofá.
"Te quedarás aquí hasta que nos encarguemos de esto." Uso el plural deliberadamente. JJ se había sentido abandonada, durante mucho tiempo. Tenía que asegurarse que supiera que no llevaría esa carga sola.
"Como hay un informe policial, debemos ser capaces de obtener una orden de protección para el lunes. Lo comprobaremos con Hotch mañana."
JJ se quedó sin aliento. "¡Mañana! Le dije a Will que podía tener a Henry el domingo. Spence, no puedo. No puedo dejar que eso pase. No hasta que superemos esto. ¿Y si se emborracha otra vez?"
Aunque Will se había embriagado esa noche, eso no constituía un hábito para él. Pero, en sus actuales circunstancias podía suceder con mayor probabilidad, y JJ no podía darse el lujo que pasara teniendo a Henry.
"Vamos a llamar a Hotch por la mañana. Él será capaz de decirnos qué vías legales están abiertas para nosotros."
Trató de hacerla sonreír. "Te ves terrible."
Funcionó. "Apuesto que si". Su sonrisa fue breve. "Spence, gracias por esto. Por abrigarnos a estas horas de la noche. Yo no sé qué hubiera hecho."
"Me alegro que me hayas llamado. Los habría podido buscar y traerlos."
"Los policías se quedaron mientras recogía las cosas. Para entonces, Will estaba inconsciente en el sofá."
Su voz se iba apagando, y Reid reconoció los signos del agotamiento.
"JJ, ¿por qué no vas a la cama y tratas de dormir un poco? Es muy tarde."
Ella negó con la cabeza. "Ve tú, Spence. Estoy bien. Estoy agotada, sí, pero creo que no voy a ser capaz de dormir. Me sentaré aquí por un rato, si eso está bien contigo."
Él la miró, con ganas de hacer lo mejor para ella. "¿Prefieres estar sola, o te sentirías mejor si te acompaño?"
"Creo que necesito sacar esto de dentro de mí, Spence. No quiero asustarte."
Ella no le había dicho que se fuera... Así que él tomó su decisión.
"No me asusto con facilidad."
Él se acomodó en un cojín y luego levantó el brazo a manera de invitación. JJ se acercó más y se ajustó contra él. Apoyó la cabeza en su pecho y cerró los ojos. Con la tensión vivida en los últimos meses, semanas y días; especialmente, después del estrés de las últimas horas, se sintió libre. Ser capaz de recostarse, que alguien la sostenga, que comparta sus cargas, aunque fuese por un rato, la hacía sentir ligera, como si estuviese flotando. En los brazos de Spencer Reid, por primera vez en mucho tiempo, se sentía en paz.
Pook. Pook. Pook. Pook.
Reid se despertó con la sensación de su brazo palpitante. Todavía podía sentir el peso de JJ en su contra. Al abrir los ojos, se dio cuenta que ella no era la única cabecita rubia en la habitación. Había otra, de pie junto a él, el aliento caliente en su cara, empujándolo con un dedo pequeño.
"Tío Spence, ¿Tuvimos una pijamada?"
Reid intentó despertar su voz. Salió seca y rota.
"¿Henry?"
Empezó a levantarse, moviendo a JJ. Ninguno de ellos había dormido mucho. Después de sus primeros minutos de sueño, despertó varias veces, y lloró en cada oportunidad. Reid se había despertado con ella todas las veces, la había consolado hasta volverse a dormir. Ahora abrió los ojos lentamente y se dio cuenta que era de día.
Ella cogió a Henry. "Hola, cariño."
Sus ojos estaban muy abiertos y asustados. "Mami, ¿qué te pasó en la cara?"
Ella acarició sus mejillas, sin entender. Reid le advirtió con un gesto sobre las sombras de sus lágrimas, y ella reaccionó. Debo estar cubierta de rimel.
"Nada, cariño, sólo olvidé quitarme el maquillaje. Voy a hacerlo ahora, ¿de acuerdo?"
Se dirigió al cuarto de baño mientras que Reid le abrió los brazos a Henry. El niño se subió al regazo de su padrino.
"Para responder a tu pregunta, sí, supongo que tuvimos una especie de pijamada."
"Oh."
Reid reconoció la tristeza en el niño de cuatro años. Henry estaba pensando, pero sin hablar. Lo cual era inusual para él.
"Henry, ¿Recuerdas lo que pasó anoche?"
Larga pausa. "Sí".
"¿Qué, Henry? ¿Qué recuerdas?" Reid sabía lo brillante que era el niño. Estaba seguro que tendrían que encontrar una manera de explicarle las cosas. A Henry no lo convencerían con medias verdades.
"Que los policías vinieron a nuestra casa."
A sus espaldas, JJ ya volvía del baño. Al darse cuenta del tema de conversación, se detuvo y esperó, escuchando y orando en silencio.
"¿Por qué fueron a tu casa, Henry? ¿Lo sabes?"
"Mamá los llamó. Ella me dijo que me metiera debajo del sofá, y llamó a los policías. Daba miedo, tío Spence. Estaba asustado."
"¿Estás bien ahora, Henry. Tú y mamá están bien. No hay nada que temer, ¿de acuerdo?"
Henry no contestó. Solo puso sus bracitos alrededor del cuello de Reid y lo abrazó.
"Henry, ¿Te acuerdas de algo más?"
Soltó a su padrino, Henry se sentó de nuevo. "Había un hombre malo, y él estaba gritando cosas. Él le estaba gritando a mamá".
"¿Recuerdas lo que dijo?"
"Él dijo: ¡Abre la puerta, JJ!" Henry imitaba los gritos. "Dijo algunas malas palabras, pero yo no puedo repetirlas. "
Reid asintió. Y pasó con Henry a una nueva pregunta, que rogaba porque tuviera la respuesta que él esperaba oír.
"¿Sabes quién era ese hombre, Henry?"
"Nop. Mamá creía que era papá, porque ella le dijo:" ¡Vete, Will! ". Pero papá no haría eso, ¿verdad tío Spence? Alguien nos estaba tomando el pelo." Aunque la última frase era declarativa, sonó más bien como una pregunta.
Ninguno de los adultos podía interpretar esto bien. ¿Lo sabía Henry? ¿Era incapaz de atreverse a decirlo? ¿O es que realmente no entendía que lo había aterrorizado su propio padre?
JJ puso fin a la conversación volviendo al sofá. Ella mostró su cara a Henry.
"¿Mejor?"
"¡Bastante, mami! ¿No es mamá bonita, tío Spence?"
Le sonrió a los dos. "Preciosa, como siempre."
La cocina de Reid no estaba muy surtida, pero encontraron lo suficiente para armar un desayuno festivo para todos ellos. Posteriormente, pusieron a Henry delante de la televisión para poder llamar a Hotch.
"Dale un poco de 'Tom y Jerry', y lo tendrás hechizado". JJ se las arregló para burlarse de su hijo.
Llegaron a su superior cuando parecía estar en un partido de fútbol de Jack. Reid le explicó rápidamente lo que había pasado, sabiendo que a JJ la desgastaría mucho el tener que contar todo de nuevo.
"Así que necesitamos un consejo. ¿Puede obtener una orden de protección? ¿Pueden sacar legalmente a Will, y mantenerlo lejos?"
Hubo una larga pausa y luego un suspiro. "Es un panorama mixto. Si este fuera su comportamiento habitual, o si él hubiese hecho una amenaza específica, entonces el tribunal apoyaría una orden de alejamiento. Pero no parece ser lo ocurrido. ¿Lo hizo, JJ?"
Hotch no podía ver el abatimiento en su rostro, pero Reid podía. Puso un brazo de apoyo a su alrededor.
"No. No, él no hizo ninguna amenaza. Él sólo pidió que lo dejara entrar. Fui yo. Yo fui quien pensó que era peligroso. "
La voz de Hotch era quejumbrosa. "Entonces me temo que no hay manera de obtener una orden que ejecuten los policías locales. Al menos no por un tiempo. Si él tiene un abogado razonable, le va a sugerir que coopere contigo con lo de la casa, y sobre Henry. Pero todavía tendría la opción de seguir o no el consejo. Si lo hace, puede que los abogados elaboren un acuerdo".
"Hotch, ¿qué hago ahora?"
"Quédate ahí por ahora. Mantente con Reid. Llama a Richard hoy y reúnete con él mañana por la mañana. Él va a ponerse en contacto con Will y su abogado. Si puede conseguir que Will se vaya voluntariamente, van a elaborar un acuerdo. Si lo rompe, entonces estará en desacato y puedes llamar a la policía. Pero tendrás que darle tiempo para llevarse sus cosas. Normalmente los tribunales dan una semana para eso. "
"¿Así que, si está de acuerdo, y firma un acuerdo, podría ser capaz de volver a casa durante una semana?"
JJ estaba observando directamente a Reid mientras hablaba, pidiéndole una disculpa silenciosa por quedarse tanto tiempo, y agradeciéndole por permitírselos.
"Sí. Y luego, con suerte, las cosas pueden ser más civilizadas. JJ, siento que esto haya pasado. Esperaba que reaccionara mejor después de nuestra reunión."
"Creo que él estaba tratando de parecer condescendiente frente a ti, sin importar lo que yo pensara, Hotch. Pero también sé que el que vi ayer por la noche no era Will. Era el alcohol. Will es más sutil que eso. Espero que no se repita." Pero no le voy a dar una oportunidad. No regresaré a casa hasta que se vaya.
"Espero que tengas razón. Descansen un poco, ambos. Reid, te veré mañana. JJ, hazte cargo mañana de lo que tengas que hacer, yo me ocupo de lo demás. "
Ambos agradecieron a su jefe y colgaron. JJ estaba de pie con los ojos cerrados durante tanto tiempo que Reid le preguntó si se encontraba bien.
"Sólo estoy tratando de visualizar el día en que voy a estar viendo todo esto como si se tratara de un mal sueño. No puedo esperar que llegue ese día."
Ella no supo nada de Will ese día. Nada de llamadas o textos exigiéndole ver a Henry. JJ estaba bastante segura que él sabía a dónde se había ido, pero él no se presentaría para acosarla. Está bien todavía es razonable, o está sobrio. Y, con suerte, avergonzado.
Buscaron en el coche los 'juguetes de viaje' de Henry, por lo que el niño estuvo ocupado casi toda la mañana. JJ lo puso a dormir la siesta después, bajo palabras de protesta.
"¡Yo no tomo más siestas, mami! Soy un chico grande, ¿recuerdas?"
"Tú eres un niño grande que no ha dormido lo suficiente anoche,"¿recuerdas? " Ella lo imitó mientras lo metía en las sábanas. A pesar de su protesta, cayó rendido en pocos minutos.
Reid estaba en su silla de lectura preferida, haciendo un vano intento por concentrarse en un libro. JJ se dejó caer en el sofá frente a él.
"¿Y tú? ¿Necesitas una siesta también? Te mantuve despierto la mitad de la noche."
Parecía prudente. "En realidad, tengo que salir dentro de poco."
Ella empezó a disculparse de inmediato. "Oh, Spence, ¿te estoy causando molestias? Lo siento mucho, nunca pensé en entrometerme."
Él le aseguró, "Es sólo una llamada telefónica."
"¿Eso es lo que tiene que salir a hacer?" Entonces se dio cuenta. "Oh, Maeve. ¿Este es el día que llamas a Maeve."
La noche en que le había dicho acerca de la mujer en su vida, le había explicado cómo y por qué nunca se habían encontrado. Ella no se había reído, no había puesto los ojos en blanco, ni había dudado de su cordura. Ella sólo se alegró por él, y la mujer que lo hacía feliz. Él la amaba por eso.
"Si. Voy a estar ausente por aproximadamente una hora. ¿Vas a estar bien?"
Ambos estaban pensando lo mismo, sin que ninguno de ellos lo expresara en voz alta. Eran agentes especiales de supervisión del FBI, que trataban con los criminales más peligrosos del país. A nadie se le ocurriría preguntarle si estarían bien en ese contexto. Pero aquí, hoy, en su apartamento, ella era una madre y una esposa, un miembro de una familia destrozada. Era la pregunta más razonable del mundo.
"Vamos a estar bien. Henry va a dormir por mucho tiempo, creo. Tal vez voy a unirme a él." Ella guardó silencio un momento, luego sintió curiosidad.
"¿Crees que alguna vez la conozcas, Spence?"
Cerró el libro, se acabaron los intentos. "Espero que sí. Pero siento que quizás eso es algo muy superficial, ¿sabes? Como yo ya la conozco tan bien. Sé lo que piensa y lo que siente, sé lo que le gusta y lo que no. Sé lo que la inspira, lo que espera del futuro. Y, sin embargo, también sé que hay mucho más por descubrir. Tanto que profundizar. Ella me tiene fascinado. Y no parece terminarse".
JJ tenía una sonrisa melancólica en su rostro, pero estaba luchando por contener las lágrimas. Ese era el amor que a ella le hubiera gustado tener en su vida. Un hombre que pudiera encontrarla como alguien tan rica y profunda que sólo quisiera explorarla por siempre. En su lugar se consiguió con un hombre a quien sólo le interesaban las apariencias y encima de todo, la quería hacer cambiar.
Reid seguía hablando. "Me parece tan superfluo el tener que encontrarnos. Sé que es hermosa. Su mente. Su alma. ¿Por qué tengo que verle la cara?"
Una lágrima escapó. "¿JJ?"
Ella la apartó. "Estoy bien. Es sólo que... Es hermoso, oírte hablar de Maeve. Es la forma en que cada relación debería ser. Y no creo que el quererla conocer sea superficial en lo absoluto . Es algo humano, Spence. Es algo enteramente humano. No se trata sólo de la mente, o sólo el espíritu o sólo el cuerpo. No la amarás más, o menos, si la conoces. Sólo serás capaz de amarla de otra manera. Esa es la forma en que el amor funciona, ¿verdad? Te hace sentir tan pleno, al mismo tiempo que te hace querer más".
Incluso mientras lo decía, JJ se preguntó de dónde sacó tanta sabiduría. Ella no había tenido esa sensación de amor en su relación con Will. Pero ella lo había comprendido a través de Henry.
"Una paradoja." Reid estaba considerando sus palabras.
"Sea lo que sea, me alegro que la tengas en tu vida, Spence. Y a pesar que ninguno de nosotros la ha conocido, creo que amo a Maeve Donovan sólo por quererte."
Él le dedicó una sonrisa tímida. "Algún día, voy a presentártela. Sé que te amará, también. ¿Quién no lo haría?"
