.:*Transiciones*:.

Capítulo 17/55

Esto sucedió en cada oportunidad. Cada vez que marcaba el número y luego colgaba el auricular, todo su cuerpo se tensaba. ¿Y si ella no le devolvía la llamada? ¿Y si le hubiese pasado algo? ¿Cómo iba a saberlo? ¿Cómo podría enterarse? ¿Y si eso ocurrió en ese momento?

Y luego, después de lo que parecía una eternidad, el teléfono sonaba, y él saltaba para cogerlo. Y era ella. Oía su voz, y se relajaba.

Esta vez no fue diferente. Al fin sonó el teléfono y oyó su voz, Reid suspiro aliviado.

"¿Spencer? ¿Está todo bien?"

Cuando escucharlo era la única manera de estar con él, se convirtió en una experta en ello. Maeve era capaz de recoger su humor con cada matiz de la voz de Reid.

"Todo está bien, Maeve. Sólo me tranquilizé el escuchar tu voz, eso es todo." Hacía tiempo había renunciado a tratar de emplear cualquier tipo de artimaña con ella.

"¿Cómo estuvo tu caso?"

Casi lo había olvidado. Parecía que habían pasado muchas cosas, y sin embargo, todo había sucedido en una sola semana. A pesar que ella lo había ayudado con el caso, le podía responder sólo de manera vaga.

"En realidad, fue un algo único en nuestro historial. Logramos rescatar a todas las víctimas con vida."

"Pero siento algo de tristeza en tu voz."

"Un miembro de la familia del sudes estaba muy, muy enfermo. No está claro que si va a sobrevivir. Al menos, no sin un daño."

Se dio cuenta que de alguna manera se había identificado con esta víctima. "Lo siento, Spencer".

Sabía que lo decía en serio. No era simple cortesía. Había llegado a entender que ella se compadecía de él cuando algo lo lastimaba o lo ponía triste. Pero él no estaba acostumbrado ser escrutado de esa manera. Una parte de él aún luchaba por entrar en una dinámica que para el resto del mundo podía ser natural.

Él probó a cambiar el enfoque de la conversación. "¿Cómo estuvo el resto de la semana?"

"Maravillosamente tranquilo."

Esperaba que aquello significara lo que él pensaba. "¿No hay más contacto, ni correos electrónicos, ni a través de cartas?"

Había alegría en su voz. "Nada."

"Maeve, ¿has recibido alguna llamada? ¿Cualquier cosa que parezca obsesiva?" Ella era orgullosa para darle ese tipo de detalles, pero él pensaba que ella no debería serlo.

Pausa. Entonces le dijo, "Sólo uno".

Su corazón dio un vuelco. Sonaba tan esperanzador.

Ella trató de restarle importancia. "Pero eso es todo, Spencer. Pudo haber sido él. Sin embargo, cualquiera puede llamar a un número equivocado."

"Aún así, Maeve. Tengo que preguntártelo otra vez. ¿Me permitirías ayudarte?"

Habían hablado de eso muchas veces. Aferrándose a la idea que, con el tiempo, el acosador perdiera su interés en ella y cambiara su objetivo, Maeve se resistió a aceptar cualquier oferta de ayuda. Ella estaba convencida que su acosador podría notarlo si comenzaban a investigar al respecto, y ella no quería que supiera que había logrado asustarla. Estaba convencida que una investigación prolongaría su situación.

"Spencer, sé que tienes prisa. Pero está a punto de terminar. Puedo sentirlo. ¿No podemos darle un par de semanas?"

Frente a la otra opción, él cedió. Eso estaba peligrosamente cerca de convertirse en su único tema de conversación, y él valoraba demasiado sus charlas como para dejar que eso ocurriera.

Ellos iban y venían a través de su último campo de estudio, la filosofía. Cada uno de ellos le abrió al otro una visión diferente de la vida, una nueva manera de experimentar lo que los rodeaba, y ambos lo saboreaban.

Por último, se dirigieron a un tema que había sido un interés común desde hace algún tiempo.

"Entonces, ¿terminaste de leerla?"

"Ayer. Apuesto a que tú la terminaste durante la cena, la semana pasada." En lugar molestarse, le parecía gracioso que a Maeve le divirtiera que Spencer pudiera leer durante una cena, lo que a ella le tomaba una semana.

"¿Y?"

"Pienso que quedó revelada la relación entre ellos. Mira cómo Watson prácticamente celebró el haber recibido un disparo, dejando en claro su preocupación por Holmes. Sherlock era tan renuente a expresarlo de otra manera."

En parte debido a su forma única de comunicarse, en parte porque era un perfilador, Reid estaba siempre en sintonía con el texto y el subtexto de lo que decía Maeve. Habían bromeado muchas veces acerca de que ella era Watson y él era Holmes. ¿Le estaba queriendo decir algo? ¿Era porque le había dicho: "Te quiero", y él aún no la había correspondido?

"No lo sé, Maeve, parece ser bastante extremo por parte de Watson." Y no te atrevas a seguir su ejemplo. "Pero no estoy en desacuerdo con que Holmes se preocupa por Watson."

Ella no podía verlo tragar grueso, intentando de reunir el coraje. Estaba a punto de decírselo. Si pudiera hacer que su boca se moviera. Pero de pronto no podía…

Maeve se dio cuenta de su dilema. Ella lo sabía, por que él había compartido parte de su vida con ella, sabía que se había protegido del amor más a menudo de lo que podía demostrarlo. En lugar de estar molesta con él por no expresarlo, Maeve se maravilló de ser capaz de reconocer los sentimientos de él. Ella tuvo compasión, y lo rescató cambiando de tema.

"Entonces, ¿cómo te va con JJ?"

Sorprendentemente, durante casi todo el tiempo que había estado hablando con Maeve, no había pensado en ello. Tal era su poder sobre él. Ahora, él le contó toda la historia, que termina con el hecho que JJ y Henry se quedarían con él hasta que fuera seguro regresar a casa.

"Oh, Spencer, lamento mucho todo lo que ha pasado con ellos. Ruego que lo superen rápido. Pero sé que estarás encantado de tener a tu pequeño ahijado contigo."

Era cierto. Incluso en las pocas horas que había estado despierto, Henry había traído vida a su departamento. Había llenado cada rincón con la inquietud de sus cuatro años, cargando de color y vida a todo lo que le rodea. Reid no podía dejar de preguntarse cómo sería el tener esa sensación de forma permanente.

"Hotch piensa que los abogados pueden hacer algo para que puedan volver a su casa sin preocuparse por lo que pudiera hacer Will, pero, por supuesto, eso depende de su cooperación."

"¿Es probable? El parece alguien inflexible. ¿Por qué iba cooperar?"

"Esto es todo un espectáculo, Maeve. Los tipos como Will son normalmente inseguros. Dependen de la opinión de los demás, especialmente de las opiniones de las figuras de autoridad. Así que, en público, tienden a buscar aprobación. Pero en lo privado es cuando compensan su personalidad mostrándose dominantes. Es probable que coopere. Y, una vez que pase la etapa de crisis, y si se mantiene sobrio, no representará un peligro. "

"¿Pero?" Ella podía oír que venía eso.

"Pero también es un maestro de la manipulación. Él va a hacer su parte lo suficientemente bien como para que le permitan tener tiempo con Henry. Y luego usará a Henry para vengarse de JJ."

"¡Oh, no, no pobre Henry!" A pesar que ella no lo conocía, Reid le había transmitido imágenes nítidas de Henry y sus travesuras. Pero, sobre todo, ella sabía lo mucho que Spencer amaba al niño, por lo que ella también lo amaba. "¿Qué crees que haría?"

"No tengo ni idea. Es por eso que tengo que estar alerta. No estoy seguro que JJ puede distanciarse lo suficiente como para verlo."

"¿Hay algo que pueda hacer, Spencer? ¿Cualquier cosa?" Odiaba oír la frustración en su voz.

"Supongo que puedes orar, Maeve. Ni Henry ni JJ merecen esto. Alguien tiene que ayudarlos. "

"Entonces pediré para que seas capaz de ayudarlos. O que para que no necesiten ayude alguna. "

Decidió probar una vez más. "Claro que sí lo desearas podría ayudar a otra persona..."

"Estoy rezando para que no tengas que hacer eso, Spencer. Pero estoy muy agradecido que estés dispuesto a ello."

"Si me lo pides, estaré allí." Se dio cuenta que él no sabía donde quedaba ese 'alli'.

"En realidad, estaba pensando que podía ser capaz de ir hasta ti. O tal vez podríamos encontrarnos. Ya sabes, si esto es realmente el final. Si realmente se ha ido."

Tragó saliva. Desear conocer a Maeve era una cosa, pero que eso suceda en realidad, o exponerla, eso era otra cosa.

"Bi-bien." No podía verlo, pero estaba sonriendo. Podía oír la angustia en su voz. Su heroico agente del FBI, nervioso por conocerla.

"Así que tal vez esta semana podríamos pensar en la forma en que nos gustaría encontrarnos. Y tal vez, en un par de semanas o en un mes, se convierta en realidad."

Se había recuperado. "Eso espero, Maeve." Sobre todas las cosas, quería que ella estuviese libre de su acosador. Quería que fuera libre de vivir su vida a sus anchas.

"Hasta entonces, Spencer, por favor cuídate. Y, si así lo quieres, dile a Henry y a su madre que estoy con ellos."

"Lo haré, Maeve. Y quiero que te cuides, también. Y, si pasa algo, si él se comunica contigo otra vez... Por favor llámame. Por favor, considera el dejar que mi equipo y yo te ayudemos. "

"Lo haré, Spencer. Lo consideraré, claro está. Adiós, hasta la próxima. Te quiero."

Ooops. No había querido dejarlo salir otra vez, ya que eso le estaba ocasionando algunos pequeños problemas. Pero ella lo amaba, y las palabras salían solas. Colgó rápidamente, para relevarlo del dilema en que lo estaba poniendo.


Llegó a casa y encontró un panorama muy inusual para él. Había un delicioso aroma que salía de su cocina. Reid en realidad sabía cocinar, había aprendido desde niño, ya que su madre se olvidaba de las comidas. Pero rara vez se tomó el tiempo.

"Mmmmm... Huelo algo increíble. ¿Qué es?"

"Es tu favorito, tío Spence! Pollo con albaricoque!"

Miró a JJ. "¿Tenía todas estas cosas?" No podía creer que él tuviera en su cocina los ingredientes de tan deliciosa comida.

"Henry despertó, e hicimos una pequeña carrera hasta la tienda. Probablemente nos sobrepasamos un poquito con las compras." Ella le sonrió.

Reid miró su reloj. Se sorprendió al ver que había estado hablando con Maeve durante casi dos horas. El tiempo había volado.

"Lo siento, JJ, no tenía intención de dejarte sola por tanto tiempo. ¿Tuviste alguna llamada?" Tenían que hablar en código delante de Henry.

"Un texto". Cuando vio que las cejas de Reid se alzaban, agregó, "Te hablaré de eso más tarde."

Henry le tomó la mano a Reid y lo arrastró a la sala de estar. Había algo que quería saber.

"¿Qué es esto, tío Spence?"

Reid sonrió. Había albergado la esperanza de poder compartir eso con Henry, en el futuro.

"Esto es un tablero de ajedrez. Y éstos," Tomó una figura, "son los jugadores."

Henry estaba familiarizado con las damas. Pero todas sus piezas eran iguales. "Son todos diferentes, tío Spence. ¿Por qué?"

"Bueno, Henry, eso es porque todos tienen un trabajo diferente. Pero todos tratan de proteger a ésta, al rey." Tenía en la mano esa figura, y ahora tomó otra. "Éste, por ejemplo, es un peón. Él sale y explora lo que está pasando, y a veces tiene que dejarse capturar."

"¿Dejarse capturar?" Eso no suena divertido.

"El rey estará a salvo. Y la reina."

Henry conocía a los reyes y las reinas por los cuentos de hadas que su madre le leía. Sabía que eran importantes.

"¿Qué es esto, tío Spence?" Henry sostenía lo que parecía un caballito negro.

"Ese es el caballero. El caballero protege al rey y la reina."

Henry había oído hablar de los caballeros también. "¿Él los salva, tío Spence?"

"Él hace su mejor esfuerzo, Henry."

"Cuando sea mayor, voy a ser un caballero. Voy a salvar a la gente. Al igual que tú, tío Spence."

Eso lo tomó desprevenido. "¿Como yo?"

"Mami dice que siempre tratas de salvar a todos, incluso a los malos. Tío Spence, ¿por qué tratas de salvar a los malos?"

Reid echó una mirada a la cocina, pero JJ no estaba a la vista.

"¿Mami te dijo eso?"

"Mm-hmm. Me lo dijo cuando estaba enojado con Toby."

El genio sentía como si caminara por encima del agua, fuera de su terreno.

"No entiendo, Henry. ¿Por qué mencionas a Toby?"

Henry se limitó a mirarlo, como si Reid estuviera retando la paciencia del niño de cuatro años.

"Ella me dijo que no debería estar enojado con él. Porque a veces la gente es mala porque está triste. Ella dijo que tú siempre sabes cuando los malos hacen daño sólo porque están tristes."

"¿En serio? Hmm." Entonces recordó que Henry le estaba contando una historia. "¿Y crees que Toby estaba triste?"

"Sí, cuando se rompió mi caja de almuerzo."

"Cuando rompió mi lonchera(*)." Reid hizo una mueca. "Todavía no entiendo, Henry."

Dio un suspiro dramático. "Quería tomar mis galletas, y yo no se lo permití, por lo que agarró mi lonchera y la arrojó al suelo. Y se rompió."

Reid llegó a la comprensión. "¿Así que él se comportó como un chico malo?"

Henry asintió. Finalmente su padrino estaba siguiendo la conversación.

"Y mami dijo que tal vez él estaba teniendo un mal día. Que tal vez estaba triste."

Algo le dijo a Reid que le preguntara a continuación. "¿Por qué estaba triste, Henry?"

Respondió con una voz bajita. Y Reid se lamentaba al reconocer la sabiduría detrás de ella. Henry no debía haber tenido que saber esas cosas.

"Estaba triste porque su mamá y su papá no querían seguir viviendo en la misma casa. Me lo dijo mi mamá."

Reid volvió a mirar hacia la cocina. Ahora, JJ estaba de pie en la puerta, apoyada en el marco, escuchando. Tenía problemas para leer en su expresión cuando ella le explicó.

"Toby le dijo que su mamá y su papá estaban molestos el uno con el otro, y se gritaban todo el tiempo. ¿Es eso correcto, Henry?"

Su hijo asintió vigorosamente, contento de contar con su mamá para que se hiciera cargo de explicarle todo al tío Spencer.

"Así que decidieron vivir por separado. Y Toby estaba enojado por eso. Y en vez de decirle a alguien lo triste que estaba, empezó a portarse mal. ¿Así fue, Henry?"

La cabecita rubia asintió de nuevo.

"Pero hubiera sido preferible que se lo dijera a alguien, ¿no?"

No hay reacción.

"¿Correcto, Henry?"

"Me imagino".

Reid intervino, tenía que cumplir uno de sus deberes como padrino.

"Henry, si alguna vez te sientes enojado por algo, o incluso si sólo estás pensando en algo, sabes que puedes hablar conmigo, ¿verdad? "

Una vez más, no hay reacción.

"¿Henry?"

"Incluso si estoy bravo?"

Reid lo miró fijamente. JJ lo observaba atentamente. Al igual que tantos momentos de la vida, éste sólo había sucedido, sin embargo, parecía tan importante.

Reid estaba orando porque la sabiduría acudiera a él. "Sobre todo si estás bravo, Henry. O triste. No es algo malo que te sientas enojado, ya sabes. Todos nos disgustamos veces, incluso cuando creemos que no deberíamos sentirnos así. Es sólo la forma en que nos sentimos. Pero no se siente bien el estar enojado, ¿verdad? "

Su pequeña voz respondió. "No."

"Así que es bueno hablar de ello, porque a veces eso ayuda a que mejore."

Reid vio la mano de JJ tocándose el corazón cuando Henry respondió. "¿Pero estoy muy enojado con los adultos? ¿Estoy enojado con mi mamá y papá?"

…..

REFERENCIAS

(*) LONCHERA: No es una palabra que aceptada por la REAL ACADEMIA ESPAÑOLA (RAE), ya que es considerada un americanismo (spanglish o modismo derivado de la palabra lunch "almuerzo" en inglés). Sin embargo, en los países latinoamericanos se denomina así al envase donde se transporta el almuerzo/merienda, desde la casa a la escuela o sitio de trabajo. Otras palabras para definir el mismo elemento serían "fiambrera", "tartera", "vianda", "portavianda", "lonche", "tuper/taper" (éste último es otro anglicismo que hace referencia a la marca Tupper Ware, que comercializa envases de cierre hermético para la conservación de alimentos)