.:*Transiciones*:.

Capítulo 18/55

JJ contuvo la respiración, observando y aguardando por lo que veía venir. Esta vez, Reid no estaba pendiente de ella. Él se centró por completo en su ahijado.

"¿Estás enojado con mamá y papá, Henry?"

Los ojos de Henry fueron hasta su madre. Tenía el corazón roto por su hijo, pero debía permitirle que él lo sacara de adentro.

"Está bien, Henry. Puedes decírselo a tío Spence. Lamento si estás molesto conmigo, pero no importa. Y está bien que se lo digas."

Henry corrió hacia su madre y le abrazó las piernas. "¡Te amo, mami!"

Eso casi desbarató a JJ. Ella tuvo que tragar grueso antes de poder hablar. Se agachó y abrazó a su hijo. "Yo también te amo, Henry. Y lamento si te he hecho enojar. Pero quiero que lo hablemos, ¿de acuerdo?"

Él se apartó de ella. "¿Puedo decirle a tío Spence?"

JJ miró a uno de sus 'chicos'. Reid le dio un sutil movimiento de cabeza y una sonrisa alentadora.

"Por supuesto, cariño. ¿Qué tal si voy a terminar la cena, mientras ustedes hablan aquí?" Con otro abrazo, ella dejó al padrino y al ahijado solos.

Reid puso a Henry en el sofá con él. "Está bien, pequeñín, vamos hablar. ¿Qué es lo que te tiene molesto con tus padres?" Le revolvió el pelo a Henry así como le preguntaba.

"No quiero sentirme triste como Toby. Cuando su mamá y su papá ya no vivían en la misma casa, él se puso muy triste y empezó a portarse mal. Él se metía en problemas todo el tiempo. Mami dijo que papá va a vivir en un otra casa de ahora en adelante. Y tengo miedo de ponerme así de triste. Tengo miedo de volverme un chico malo".

Reid se recostó, dejando su brazo alrededor de Henry. No estaba seguro de cómo actuar. Henry no le estaba diciendo que estaba triste, le dijo que estaba asustado por sentirse así. Y tenía miedo de lo que podría pasar con él. Había tanto de inocencia y complejidad en lo que su ahijado le decía que Reid se sintió completamente perdido. ¡Auxilio!

Rezando por no defraudar la confianza que JJ depositó en él, Reid le preguntó: "Henry, ¿estás triste en este momento?"

La cabeza rubia asintió.

"¿Por qué?"

"Porque hice entristecer a mami."

Reid lo miró fijamente. "¿Justamente ahora? ¿Crees que pusiste a mamá triste en este momento?"

"Ella estaba triste. Me di cuenta. "

Reid pasó a mirar a Henry directamente. "Henry, ella sólo se preocupa por ti. Ella no estaba triste. Ella sólo se siente triste cuando tú te sientes triste. Entonces, ¿Lo estás? ¿Triste? ¿Está triste porque tus padres ya no vivirán más en la misma casa?"

Henry estaba pensando. "Se supone que debería estarlo. ¿Verdad, tío Spence?"

Reid le dio una pequeña sonrisa. "No tienes por qué, Henry. No hay normas escritas. No siempre es algo triste. Muchas veces, está bien, y todo el mundo es feliz."

"¿En serio, tío Spence?"

"En serio".

"Está bien."

Y él se bajó del sofá y se puso a jugar. Reid se sentó allí, completamente perdido. Él había estado listo para una profunda charla de corazón a corazón con su ahijado, y ésta sólo terminó antes de empezar. Todo lo que Henry necesitaba era que alguien le diera permiso de reaccionar tal y como él se sentía, y no forzarse a imitar a su compañero de clase. La próxima vez que esté a punto de decir que soy un genio, voy a recordar esta conversación con un niño de cuatro años y mantendré mi boca cerrada. Pero de alguna manera él sabía que no era la última vez que estaría tratando el tema.

Reid se dirigió a la cocina, donde JJ estaba preparando una ensalada.

"¿Y bien?" Ella estaba sollozando.

"Él está bien. Ni siquiera está molesto porque Will y tú ya no estarán juntos, al menos no es lo que me transmitió. Todo se trataba de que él se preocupa porque no quiere empezar a comportarse como Toby, y se molestaba con ustedes por qué harían que él se portara así. Pero le dije que no tenía que ser necesariamente de esa manera, y él fue feliz. Está jugando ahora".

"¿Eso es todo? ¿Él no está molesto conmigo por haber dejado a Will? ¿No odia a Will por lo de anoche?" Ambos estaban seguros que Henry sabía que el que golpeaba a la puerta era su padre.

Reid sacudió la cabeza. "No es lo que me dijo. Al menos, no en éste momento." Pero era temprano en el proceso, y las cosas podían cambiar.

JJ se dejó caer en una silla. "Gracias, Dios".

Reid la miró por unos momentos. "¿Cómo lo llevas, JJ? Apenas dormiste anoche, y ahora estás cocinando. Debes estar agotada."

Ella sonrió agradecida. "Estoy cansada, física y emocionalmente. Pero, "ella le dijo mientras cogía su teléfono celular, "Creo que voy a poder dormir hoy"

Ella le mostró el texto que había recibido de Will.

"Lo siento. Estaba borracho. No volverá a pasar. Voy a hablar con el abogado y firmaré todo lo que quieras. Por favor, no alejes a Henry de mí."

Reid desvió su vista del mensaje a JJ. "¿Le crees?"

Ella asintió con la cabeza. "Pienso que sí. Él bebe, pero no se embriaga. No creo que repita lo que hizo anoche."

"Pero, ¿Le crees lo que dice sobre firmar el acuerdo?"

Ella suspiró. "Mi mejor conjetura es que sus compañeros de la policía hablaron con él. Ciertamente no lo detendrán, pero seguro lo pusieron a pensar en lo mal que quedó su conducta para lo que respecta a la custodia. Basta con que uno de ellos haya pasado por esta experiencia. Y mientras ellos no están dispuestos a apoyarme, hay un montón de vecinos como testigos. Will se equivocó al hacer eso en público".

Reid todavía no estaba seguro que se sentía cómodo con esto. "Entonces, ¿estás pensando en devolverte para tu casa si él firma un acuerdo donde dice que te dejará en paz?"

"¿Qué otra cosa puedo hacer, Spence?"

Ella tenía razón. No era realista el pensar que se queden con él indefinidamente. Necesitaban una casa. Pero él necesitaba que estuviera a salvo.

"Bueno... Supongo. Si crees que puedes confiar en él con eso."

"No tengo la posibilidad de elegir, Spence. Escuchaste a Hotch. No ha dicho o hecho algo que nos ponga en situación de riesgo, y no le puedo evitar que esté con su hijo. Una parte de mí no quiere mantener a Will y Henry apartados, porque sé que ellos se aman. Es sólo que... "

Él terminó por ella. "Es sólo que piensas que su amor no es saludable."

Ella estaba desmoronándose otra vez. "He arruinado mi vida, ¿no? ¿Tengo derecho a arruinar la de Henry también?"

Reid le tomó la mano que tenía sobre la mesa. "No hiciste nada de eso. Henry es un niño increíble, brillante, amable, cariñoso. Y eso no pasó por casualidad."

Ella le apretó la mano en señal de agradecimiento. "Espero que siga así."

"Él lo hará. Él es igual que su madre."

Ahora ella le dio una sonrisa completa. "Basta de hablar de mí y mis problemas. ¿Cómo te fue en tu conversación con Maeve?"

JJ sintió como una patada al ver florecer una sonrisa en la cara de Reid. Eso lo tiene mal.

"De acuerdo. Dijo que te desea a ti y a Henry lo mejor, por cierto."

JJ lo miró sorprendida. "¿Ustedes hablan de nosotros?"

No sabía si estaba molesta por ello. "Bueno... Sí. ¿Está bien? Fue Maeve quien me ayudó a ver lo atrapada que estabas. Lo sabía por experiencia propia"

JJ tenía que pensar en ello por un momento. Había oído de Reid sobre el problema de Maeve con su ex novio, pero no entendía cómo se relacionaban ambas situaciones.

"¿Así que ella te ayudó a que me ayudaras?"

Él asintió con la cabeza. "Al principio me dijo que no debía meterme, que tenía que dejarte que lo vieras por ti misma. Pero después me dijo que pensaba que parecía que no podrías, debido a Henry. Porque te sentirías culpable por apartarlo de Will".

JJ se lo quedó mirando, impresionada por lo que le estaba diciendo. "Vaya, cómo me entiende. Así era, exactamente, cómo me estaba sintiendo."

¡Menos mal! Se sintió aliviado. JJ no parecía enojada con él por discutir su situación con Maeve. De hecho...

"Sabes, Spence, creo que me gustaría conocer a Maeve algún día. Parece una mujer bastante increíble. Después que la conozcas, por supuesto." Su sonrisa le decía que ella se burlaba de él ahora.

"Muy gracioso. Sucederá algún día. Aunque no sé si voy a estar preparado."

"Vas a estar bien, Spence. No tengas miedo de encontrarte con ella. Cualquier chica sería afortunada de tenerte."

Tímida sonrisa. "No sé, puede que necesite un poco de apoyo moral."

"Lo que necesitas es un poco de consejos sobra tu vestuario. Pero voy a estar feliz de apoyarte."

"¿En serio?"

"Estoy bromeando acerca de los consejos de moda, Spence." En realidad, no. "Pero lo digo en serio sobre sentirte preparado. Cuando quieras."

"Puede que te tome la palabra, JJ."


Los tres habitantes del departamento de Reid durmieron largo y tendido durante la noche. Por la mañana, Reid se fue a la unidad, mientras que JJ llevó a Henry a la guardería y luego fue a una cita con su abogado, Richard Cartwright. A pesar que habían tenido varias conversaciones por teléfono, esta era la primera vez que se reunirían en persona.

"¿Cómo está Aaron?" Él le mostró un asiento para que lo ocupara.

"Él le envía sus saludos. Gracias por hacer tiempo para mí tan rápidamente."

"Aaron lo hizo sonar como que algunas cosas estaban llegando a un punto crítico. Me gusta conocer a mis clientes mientras están en una sola pieza. De otra manera es muy difícil cobrarles."

JJ no estaba tan a tono con los chistes de abogados.

Él continuó. "Cuéntamelo todo lo nuevo, y luego te haré algunas preguntas adicionales. Entonces podemos empezar a negociar. ¿Estoy asumiendo que él tiene un abogado?"

"De hecho, creo que va aponerse en contacto con alguien."

"Muy bien. Vamos a empezar..."

JJ le contó su versión de la historia. Su sentido de justicia la llevó a tratar de presentarle la perspectiva de Will, pero Cartwright la desalentó.

"Ese es el trabajo de su abogado."

"Señor Cartwright... Richard... No quiero que esto vaya a juicio. Tenemos un hijo, y no quiero hacerle daño. ¡No más de lo absolutamente necesario!."

Cartwright la estudió. Había tenido esta conversación con muchos de sus clientes. Sólo unos pocos tuvieron éxito.


Sabía que Reid se enfadaría con ella por irse a la casa sola, pero JJ conocía el horario de Will y estaba segura que no se lo encontraría. Y necesitaba buscar algunas de sus cosas. Habían salido tan rápido el sábado que había empacado sólo lo esencial para un día o dos. Y ahora habían pasado de ese par de días.

Su coche estaba a la vista, por lo que JJ estacionó y se dirigió a la casa. Buscó su llavero, ahora cargado con un montón de llaves de su casa y una nueva llave, la del apartamento de Reid. La policía le había aconsejado darle a Will un juego de llaves cuando habían respondido a su llamada, la otra noche. A medida que le informaron que no tenía derecho a cambiar los cerrojos. Esa fue una pérdida de tiempo y dinero.

Entró en la casa con cautela, sin saber lo que iba a encontrar. Sin ser consciente de ello, estaba usando el estado de la casa como una medida para ponderar el comportamiento de Will. ¿Estaba lo suficientemente enojado y resentido como para causar una destrucción? ¿O estaba verdaderamente arrepentido?

"¿Will? ¿Hay alguien en casa?" Si él estaba allí, quería que saliera. "Es JJ".

No hubo respuesta. Ni un ruido, excepto el tictac del reloj de pared. La casa estaba vacía. Intacta.

JJ se dirigió a su dormitorio y empezó a empacar. Esta vez tomó lo suficiente para una semana. Hizo una pausa y miró pensativa el lado del armario que contenía la ropa de Will, recordando el día que se mudó ahí. Habían bromeado sobre cómo su "lado" era sólo un cuarto del armario. Había sido un buen día, y había estado emocionada por su futuro juntos. ¿Cómo fue que todo se echó a perder?

Pasó a la habitación de Henry, JJ preparó una combinación de ropa (opcional) y juguetes (necesario). Ella tuvo que contener las lágrimas al pensar que con la ruptura de sus padres y el fracaso de su amor también se falla a los hijos. Pero estaremos de vuelta en una semana. Todo estará bien. Hizo todo lo posible para convencerse a sí misma.


Por segundo día consecutivo, Reid siguió a su nariz en cuanto llegó a casa. Hubo otro maravilloso aroma saliendo de su cocina.

"JJ, no tienes que cocinar, ya sabes."

Sus palabras fueron contrariadas por sus acciones cuando entró derechito a la cocina a levantar la olla que estaba en la estufa, cerrando los ojos e inhalando su aroma.

"Sé que no tengo que hacerlo, pero yo estaba en casa, y tú no, así que…"

Él se acarició la cintura. "Creo que ganaré como cinco kilos esta semana."

JJ le dio un toquecito en las mismas áreas. "Bueno. Entonces habré cumplido mi misión."

"Ja, ja. ¿Cómo te fue hoy?"

Ella vaciló. "Fue bien, supongo. Es tan extraño, decirle a un completo desconocido cosas tan privadas. Duro, ¿sabes? Pero lo hice, y se acabó."

"¿Supiste algo de Will?"

Ella asintió con la cabeza. "Él tiene un abogado, y su abogado y el mío se van a reunir. Luego nos pondrán al día." Ella estaba haciendo citas con los dedos. "Es tan extraño, Spence. Estas personas que ni siquiera nos conocen van a llegar a un acuerdo para nuestro futuro. No me gusta cómo se siente eso".

Su rostro le mostró su pesar. "No creo que nada de esto va a sentirse bien, JJ. Lo siento."

Ella sonrió agradecida, y cambió de tema.

"Pasé por la casa y cogí algunas cosas más. Ropa, un montón de juguetes de Henry. Están regados por todas partes. Pero, no te preocupes Spence, lo dejaremos todo arreglado antes que nos vayamos. Ni siquiera vas a poder decir que estuvimos quedándonos aquí".

Para él no era normal el compartir su espacio privado, y esto lo obligó a hacer algunos ajustes. Pero él ya sabía que no iba a querer olvidar el tiempo que había compartido su casa con ellos. En cambio, pensó que podría acostumbrarse.

Pero todo lo que dijo fue: "No me preocupa eso."

"Tío Spence!" Henry había estado en la habitación, y no se había dado cuenta que Reid ya estaba en casa. Abrazó las rodillas de su padrino.

"¡Henry, amigo! ¿Cómo estuvo tu día?"

JJ había estado tratando de pedirle que no le preguntara eso, pero ya era demasiado tarde. Henry se lanzó a una larga explicación acerca de su día, que incluía algunas dramatizaciones, por aquí y por allá.

"Y entonces mami me llevó y me trajo, y volvimos a casa. Bueno, volvimos a esta casa, aquí, a tu casa. ¡Y mis juguetes estaban aquí!"

Ahora JJ estaba de pie detrás de Henry, riéndose de las expresiones en el rostro de Reid. Habían estado pasando de gran atención, a la diversión, al horror ante el mal comportamiento de alguien, y comenzó otra vez. Cuando Henry llegó a la parte de sus juguetes que están en el apartamento, el niño recordó que él quería jugar con ellos. Terminó su historia bruscamente y salió corriendo de la cocina.

JJ tuvo que taparse la boca con la mano para contener su risa. Reid se limitó a mirarla.

"¿Siempre es así?"

"Todos los días", se rió. "Pero tengo la mayor parte en el coche, si voy a recogerlo."

"Wow."

"En caso que lo necesites, acostumbro a hacerle preguntas dirigidas, me parece que es mejor. '¿Qué hiciste en la hora del recreo", o "¿qué historia leíste? Él no tiende a divagar si haces eso".

Reid se está recuperando. "Wow." Lo pensó un minuto más, sonrió. "No me importa. Creo que podría escuchar eso todos los días."

Ella lo amaba por eso. Por estar tan encantado con su pequeño hijo. Will quizás no había estado de acuerdo, pero estaba en lo correcto cuando le pedí que fuera el padrino de Henry.

Ambos corrieron al oír un golpe en el pasillo.

"Henry, ¿qué pasó?"

Su parte trasera sobresalía de un armario. "Nada."

Los adultos se miraron y se rieron.

"Ese fue un "nada" bastante ruidoso, Henry. ¿Algo hizo que te cayeras?" Reid abrió la puerta del todo.

"Mi coche se metió ahí. Por debajo de la puerta. Estaba buscándolo, tío Spence."

"No te preocupes, Henry. No se rompió nada." Sacó una caja grande para hacer espacio y buscar el coche.

"Spence, ¿qué dice esa caja? ¿Es un teclado? ¿Tocas?" Ella no lo sabía.

"Yo toco un poco. Pero necesitamos espacio, así que lo guardé para hacer un poco de espacio."

"¿Puedo jugar con él, tío Spence?"

"Henry, no es un juguete. Tío Spence hace música con él."

"Él puede jugar, JJ. Pero," volviendo su atención al pequeño, "tenemos que tocar con suavidad. A los vecinos no les gusta si es fuerte."

"¡Nunca lo haré fuerte, tío Spence!" -gritó.


Después de la cena, Reid acomodó el teclado para Henry quien lo golpeó por un tiempo. Cuando se aburrió, volvió a sus coches. JJ estaba leyendo, pero ahora volvió a Spence.

"¿Quieres tocar para mí? Lo que te apetezca."

Ella esperaba que fuera tímido y malo, pero él la sorprendió por completo. Cuando se sentó, ella se preparó para oir una pieza clásica. Pero no fue así. Fue algo ligero y dulce, y bien ejecutado.

"Es hermoso, Spence. Estoy tan sorprendida porque no conocía esta faceta tuya. ¿Siempre has tocado?"

Le habló de la forma en que había aprendido después de su experiencia con su joven testigo autista. Cómo la música había sido su principal medio de expresión.

"Eso, y sus dibujos."

Ella ya sabía que a Reid le gustaba dibujar, aunque sus versiones eran más bien "interpretativas".

"Así que sólo lo aprendiste así, tan rápido." Estaba impresionada, pero se dio cuenta que tal vez debía haberlo esperado. Era un genio, después de todo.

"Bueno, no es más que matemáticas. Y destreza manual. Lo que sé de magia me ayudó con esto."

"Bueno, fue hermoso. ¿Qué era?"

"Oh, es algo que salió solo."

Ahora ella estaba aún más impresionada. "¿Tu composición?"

Al darse cuenta de su reacción, él se sintió avergonzado. "Más o menos, sí."

JJ estaba sacudiendo la cabeza con una expresión de asombro. Pero también se dio cuenta que se estaba sintiendo incómodo, así que no dijo nada más. "Toca un poco más, por favor."

Él lo hizo. Y JJ se sentó y escuchó, y se maravilló ante lo que estaba expresando con su música. Por lo general era tan serio y reservado, a veces incluso con ella. Pero esta música era melodiosa y libre. ¿Cómo es que siento que te conozco tan bien, y todavía sigo aprendiendo más y más de ti. Así de profundo eres Spencer Reid?, me imagino.


Como a la mayoría de la gente le pasa, ellos cayeron en una rutina en el espacio de una semana. Afortunadamente, ellos no fueron llamados a un caso fuera, por lo que la vida de Henry no sufrió más variaciones. Una noche Reid echó de la cocina a JJ, sorprendiéndola con una receta de pasta deliciosa que incluso Henry disfrutó. Pero ella insistió en cocinar la mayor parte del tiempo, ya que era su contribución al hogar. Sin que Reid lo notara, ella también fue abasteciendo su refrigerador con raciones de comida preparada, a partir de lo que quedaba cada día.

Lo que quedó de la vida de JJ fue poco a poco cayendo en su lugar. Karen, la niñera, resultó ser una bendición cuando accedió a recoger Henry después de la escuela, e incluso llevárselo a su casa a pasar la noche, cuando JJ estaba ausente. Will fue fiel a su palabra, y sacó todas sus cosas de la casa para el fin de la semana. Prometió no volver sin una invitación. En compensación, JJ le preguntó a Will si compartían la custodia de Henry, mientras esperaban la resolución del tribunal. Por ahora, Will contribuiría a los gastos de la casa para que Henry no fuera desarraigado. Pero no había hecho ningún compromiso permanente en eso. Acatarían lo dictado por el juez.

Para el sábado, JJ y Henry estaban listos para volver a casa. Reid no estaba del todo seguro si confiaba en la palabra de Will, pero de acuerdo con JJ tenían que ver lo que pasaría. Mientras le ayudaba a empacar sus cosas, él se sorprendió de lo vacío que se veía su departamento sin los juguetes de Henry por todas partes. Sólo podía imaginar cómo se sentiría cuando ya no estuvieran Henry y su madre.

Se fue con ellos a la casa, y viendo que se habían acomodado, JJ lo acompañó a la puerta una vez que Henry se quedó dormido.

"Gracias, Spence, por todo. No sé lo que habría hecho sin ti."

"Es lo que haces por las personas que amas, ¿verdad? ¿No es eso lo que me dijiste? ¿Recuerdas cuando me dispararon y me llevabas la comida?"

"Culpable de los cargos. Pero eso no significa que no esté autorizada a decirte lo agradecida que estoy. Realmente, Spence, hiciste una gran diferencia para nosotros. En todo."

Estaba nervioso, no estaba acostumbrado a esto. Ella lo vio y lo rescató.

"Dile 'hola' a Maeve por mí. Y dile "gracias" por los consejos que te dio. Y dile que yo dije que ella debe tomar su consejo." JJ podía intuir que Reid ya estaba muy entusiasmado por su próxima llamada semanal..

Reid se preguntó cómo había llegado a esta situación. Es posible que él las amara a ambas de manera diferente, pero ahora las dos mujeres de su vida habían comenzado a tener una conversación la una con la otra, a través de él. Eso le daba un nuevo significado a la frase "hombre en el medio".

"Tal vez deberías venir conmigo, y así hablan entre ustedes."

"Algún día, Spence. Espero."

Él también lo hizo. Hasta que se dio cuenta que las dos estaríamos hablando de él.