.:*Transiciones*:.
Capítulo 30/55
Por favor, haz que me mantenga controlado. Por favor, no permitas que lo asuste. Él no lo entendería y yo lo quiero mucho.
Reid extendió su mano con vacilación y pulsó el timbre. Pudo escuchar los pequeños pasos que golpeaban el suelo y corría en su dirección. Una cabecita rubia apareció por la ventana lateral, se giró y gritó: "Mami, el Tío Spence está aquí, él está aquí!"
El camino a casa de JJ le había parecido extraño. En las dos semanas que él había se había abandonado en su apartamento, todo había cambiado. Todo lucía diferente. ¿Podía el mundo haber cambiado tanto en ese tiempo? En el fondo, él sabía que no era el mundo el que había cambiado, se trataba de él. Su universo había perdido el balance, cambiándolo todo.
La puerta se abrió revelando a JJ de pié por detrás de Henry, ambos con una sonrisa de bienvenida para Reid. Henry parecía que estaba haciendo una especie de bailecito con sus pies, se movía hacia adelante y hacia atrás, adelante y atrás. El niño no paraba de mirar a su mamá y de regreso a Reid, y así sucesivamente. Reid comenzó a preguntarse si algo estaba mal, miró a JJ para que le diera alguna pista.
"¿Pasa algo…?"
Ella negó con la cabeza. "Solo le dije que no te abrumara. Ahora lamento haberlo hecho"
Ambos podían ver la lucha en Henry. Reid tenía que liberarlo de eso. Se hincó frente a su ahijado y le abrió los brazos.
"Hey amiguito, ¿me das un abrazo?"
Henry saltó, literalmente, sobre Reid, con los brazos extendidos para estrecharlo en un abrazo como si quisiera evitar que el otro escapara.
Miró hacia arriba a través de sus lágrimas para encontrarse con los ojos de JJ igualmente nublados.
"Te quiero Tío Spence, te he extrañado"
"Yo también te quiero, Henry y te he extrañado"
Padrino y ahijado se mantuvieron abrazados hasta que Henry se sintió satisfecho, se apartó y tomó a Reid de la mano, arrastrándolo a su dormitorio. JJ sonrió a la mirada divertida que vio en su amigo. Mi pequeñin hace muy bien su trabajo.
"Chicos, voy a estar en la cocina, ya saben, haciendo la cena"
El comentario pasó sin pena ni gloria por sobre Henry. Reid se volvió para preguntarle si necesitaba ayuda.
"Y apartarte de su cita de juego… ¡Dios me libre!"
En la habitación, Henry había colocado cada bloque de construcción que tenía en el centro de su dormitorio.
"¡Podemos construir el mundo entero, Tío Spece!, Podemos hacer una torre así de alta" Tenia sus brazos alzados todo lo que podía por encima de su cabeza "Mas alta que ésta casa"
Reid le dio un guiño."Sí, más alta que ésta casa, ¿y qué haremos cuando alcance el techo?"
Henry lo consideró por un momento. Probablemente su mamá no estaría feliz si hacían un agujero en el techo. "Bueno, sólo la haremos hasta aquí". De nuevo puso sus manos por encima de su cabecita.
A pesar de cómo se sentía, a pesar de todo, Reid estaba cautivado por Henry, inmerso en su mundo. Reconocía una oportunidad de enseñarle algo cuando la ocasión se presentaba.
"Entonces Henry, si sólo vamos a hacerla de éste alto, ¿qué haremos con el resto de los bloques?" Esperó a ver si el niño se daba cuenta.
Henry se quedó observando la pila en el suelo, analizando, de hecho, se estaba acariciando la barbilla, lo que hizo que Reid sonriera. Finalmente…
"Ya sé, ¡Tío Spence, podemos hacerla así de grande! Y él abrió sus bracitos en demostración
Como si aquel niño fuera hecho con sus genes, a Reid lo llenó el orgullo. ¡Él lo captó! ¡Piensa Bidimensionalmente! ¡A sus cuatro años! ¡Ese es mi ahijado!
Y empezaron a construir la torre más alta y ancha que la habitación de Henry nunca antes había conseguido, Reid alzó a Henry para que colocara los bloques que iban en la parte más elevada. Entretenidos en su edificio, no atendieron a dos llamados a la cena.
JJ estaba andando por el corredor "Chicos, ¿no escucharon que los llamé?· Entonces "Oh por Dios, ¿qué hicieron? Mira lo alta que es"
"Es alto y es ancho, mami"
Reid estaba orgulloso ante JJ. "¿Lo descubrió por él mismo?"
Ella adoraba la cara de complacencia que tenía su amigo "Debe ser que lo heredó de su familia de parte de Dios"
Él se echó a reír. Se echó a reír. JJ se dio cuenta de ello antes que Reid lo notara y luego vio como la sombra del autorreproche lo invadió. Ella lo entendió. Él pensaba que no tenía derecho a divertirse, o disfrutar de su vida, si Maeve no tenía derecho a la suya. Estaba segura que él estaba pensando eso. Iba a tener que enseñarle que eso no era lo que Maeve desearía. Pero ¿cómo? Ayúdame, por favor.
La ayuda no apareció tan rápido, pero no importó. Por ahora, ella sólo debía alimentarlo. "Vamos chicos, vayan a lavarse las manos, antes que la cena se enfríe"
"¡Vamos, Tío Spence!, ¡es Biscetti y albóndigas!" Henry comenzó a tirar de nuevo de la mano de Reid
"¿Biscetti y albóndigas?"
"Bueno, uno de nosotros está comiendo espaguetis, pero estoy segura que a Henry no le importará compartirlo, si tú lo prefieres"
Henry era un chico al que le gustaba sumergirse en su comida. Al menos eso le pareció a Reid, quien observaba a su ahijado.
"Henry, deberías ver tu cara, tienes salsa biscetti por todas partes"
"Sí"
"No es mejor que te la comas en vez de restregarla por la cara"
"Nop" Y procedió a sorber otra hebra de espagueti
Reid miró al niño y luego a la madre, y sonrió. Pese a su reacción en el dormitorio de Henry, el estado de ánimo y el apetito de Reid habían mejorado notablemente. Y eso no quitaba que JJ fuera buena cocinera. Había terminado su segundo ración y estaba limpiando el plato con un pedazo de pan.
A medida que levantó la mirada de su plato, sintió los ojos de Henry atentos a él.
"¿Dónde se fue la salsa, Tío Spence?"
"Jaja" JJ se levantó para recoger la mesa "¿por qué no se van a jugar un rato más?"
Reid también se puso de pie y le quitó los platos de las manos.
"Uh-Uh. Tu cocinaste, nosotros limpiamos. Henry, secará los platos" Le recordó a JJ, dejándole saber que él sabía cuan cansada estaba
"Awww, ¿tengo que hacerlo?, ¿no podemos jugar?"
Reid se inclinó hacía él y le dijo "Hombrecito, tenemos que ayudar a mamá antes, ella nos preparó esta deliciosa comida y tenemos que darle un descansito. Además, quiero que me cuentes todo sobre tu escuela. ¿Nunca me dijiste quién ganó la carrera? ¿Y que le pasó a la tortuga?"
Eso hizo que sus labios se pusieran en marcha. Una vez que empezó a hablar no podía pararlo. Henry no se dio ni cuenta que estaba secando las ollas y sartenes mientras le contaba a su padrino acerca de las intrigas y aventuras de su jardín de niños.
JJ se sentó en el borde de la cama de Henry para ver como Reid le leía una historia, mientras se acurrucaban juntos. Henry le llamó la atención cada vez que quería cambiarle una palabra, lo cual se convirtió en un pequeño juego entre ambos.
"Son 'juguetes', Tío Spence, no 'niños'. No puedes meter niños en una caja de juguetes"
"¿Estás seguro, Henry? Porque aquí dice…" Reid señalaba la palabra
Henry puso los ojos en blanco. "Tio Speeeeence"
Reid echó un vistazo al libro "Oh, tienes razón, dice 'juguetes'"
"Te lo dije. Mami, Tío Spence es un tonto"
Ella le sonrió a dos de los hombres más importantes de su vida. "Si, lo es, y ahora mi otro niño tonto tiene que ir a dormir. Oraciones primero. Y deséale buenas noches al Tío Spence"
Henry invirtió el orden y apretó a Reid entre sus brazos, una vez más.
"Este fue el mejor día de todos, ¿verdad, Tío Spence?¿Podrías venir mañana?"
Reid dio un suspiro. "Vamos a ver, Henry, si no es mañana, será pronto. Y tienes razón, fue el mejor". Abrazó al niño con fuerza y le dio a JJ una mirada agradecida.
Acomodado en su cama, Henry se sumergió en sus oraciones habituales, pidiendo bendiciones para todos, incluyendo a sus padres, abuelos y padrinos. Añadió uno nuevo, uno que Reid no había escuchado antes. "Y por favor, bendice a la Tía Maeve. Y dile que el Tío Spence la extraña"
JJ le dio un vistazo a Reid. Había olvidado advertirle que había agregado a Maeve a la lista. Y ella ignoraba que Henry agregaría ese último comentario.
Reid se quedó allí, expuesto a Henry, no lucía molesto sino conmovido. Sus ojos estaban vidriosos. Ella dejó escapar un respiro y se hincó para darle un beso de buenas noches a su hijo, Reid copió el gesto.
"Buenas noches hombrecito. Gracias por jugar conmigo hoy, fue el mejor día. Te quiero, Henry"
Había una botella de vino esperándolos en la mesa del café, junto con dos copas.
"Pensé que tal vez quisieras quedarte un rato, Spence. A menos que estés muy agotado" Ella pensó que él quisiera hablarle
·Puedo quedarme un poco, gracias" Él abrió la botella y sirvió el vino. Cada uno tomó una copa y se sentaron en el sofá. Reid no necesitaba una pregunta para empezar. El comenzó con lo que tenía en mente
"JJ, ¿qué le has dicho sobre Maeve? ¿Cuándo le hablaste sobre ella?"
"Ayer. Le dije que cuando te viera probablemente estarías un poco triste, porque alguien que amabas se había tenido que ir al cielo y la extrañabas. Fue idea de Henry el orar por ella"
Reid tuvo que tragar antes de volver a hablar. Él sabía que su ahijado era empático con él, pero eso no hacía que dejara de sorprenderlo.
"Él habla con Dios con mucha facilidad, ¿verdad?"
Ella asintió sonriendo. "Me gusta pensar que él está más cerca de Dios, que lo que yo solía estar. Eso quizás me hizo olvidar a mi misma lo fácil que es comunicarnos con Él. Pero no sé…"
"Nunca aprendí a rezar. Cuando yo era niño, mi madre estaba tan enferma que ella se refería a Dios como si fuera una especie de "Gran Hermano" que nos espiaba todo el tiempo. Alguien o algo a quien temer, y con el que debíamos estar enojados. No aprendí a suplicar a Dios por nada. Me enseñaron que de hacerlo sólo acabaría decepcionado"
Ella sabía cómo había sido su infancia. Él lo había compartido con ella, por pedazos. Pero ella nunca había sido capaz de imaginar la implicación completa que conlleva el tener un padre mentalmente enfermo. Cada vez que Spencer agregaba un nuevo detalle, ella se sorprendía, y no era una sorpresa feliz, sino desdichada. Y se asombraba más por el hombre completo que estaba frente a sus ojos, quien tuvo una juventud e infancia tan sufridas.
"¿Tú crees?"
Él se quedó mirándola mientras le contestaba "Yo quise, al principio. Quizás no en algo llamado 'Dios' ya que mi mamá estaba enojada con eso. Pero yo quería creer que había algo o alguien que me podía salvar. Alguien que podía hacer que mejorar la vida para mí y mi madre. Así que supongo que también rezaba, le pedía a esa… ¿entidad?... que nos protegiera. Y cuando no pasó nada, me sentí decepcionado. Pensé que no habría nada que nos salvara"
Ella evitó usar el tiempo pasado.
"¿Y ahora?"
Pensó mucho tiempo. "¿Ahora? Ahora no estoy muy seguro en qué creo. Te dije que tuve esa experiencia en la choza. Pude haberlo descartado como una reacción bioquímica, supongo… pero algo en mí… algo muy fuerte, dice que no fue eso. Así que supongo que debo creer en algo. No sé si Dos es esa presencia" Negó con la cabeza "Simplemente no lo sé"
Ella esbozó una risa irónica para él. "Y detestas no poder explicar algo, ¿verdad?"
Le devolvió la sonrisa "JJ, entender las cosas es muy importante. Al menos para mí. Eso es lo que me queda cuando no me queda nada más"
Se quedó callado unos momentos. JJ podía ver que pensaba y lo dejó estar.
"Pero siento… que quizás… Existe algo más. Si hay una persona involucrada… como Dios… o no… Eso no lo puedo decir. Pero lo sé… lo siento, por todo lo que me ha pasado… Que debe haber algo más. De alguna manera Maeve todavía está ahí, en algún sitio, la esencia de quien fue. No puedo explicarte cómo y porqué estoy tan seguro de ello, pero sé que ella no sólo se esfumó"
Ella lo miró analítica. "Ayer no estabas tan seguro, ¿qué cambio eso?"
"No lo sé. La cita en el libro, quizás. El hecho que la encontraste, cuando yo no la hallé. No sé. Sólo sé que me desperté con una pequeña sensación de paz. Sentía como que ella está en paz. Así que yo debería sentirme así también" Incluso cuando él no se sentía de esa manera
JJ sabía que iba a llorar y se deslizó cerca de él, recostándose en su contra. Eso se había convertido en una costumbre. Uno en desastre… a veces ambos… apoyándose el uno al otro, sosteniéndose y confortándose.
"Me gustaría que ustedes dos se hubiesen conocido. Me hubiese gustado que se conocieran, incluso en el caso que estuvieran cotilleando acerca de mi"
Cuando ella levantó la cara, lo encontró con una sonrisa.
"Bueno, hay un montón que decir"
"¿Cómo qué?" Estaba en plan sincero. El encontraba todo tan interesante, excepto a él mismo
"Como… Tus gustos sobre las películas y los libros, y cómo tocas música tan linda, y la manera en que te vistes con calcetines desparejados cada día, y tu amor… uhg… por el ComicCon"
Se sorprendió que ella había notado lo de sus calcentines, pero logró distraerse con el siguiente punto "La ComicCon es genial, tú nunca le diste una oportunidad, JJ"
Ella lo vió venir. De nuevo se autocastigó por haberse dado licencia a sentirse bien. En ésta ocasión, ella tomó partido en su lucha interna.
"Spence" él tenía la mirada perdida, sin duda alguna había regresado al desván, se estaba reprochando a sí mismo
"Spence" lo tomó por la barbilla y lo forzó a mirarla ¿Acaso Maeve no amaba la vida?"
Él la miró confundido ¿Acaso?… Bueno. Sí, lo hizo, hasta que el acosador…"
"Y ella quería volver a vivir la vida que tenía antes del acosador?¿No fue lo que dijiste? ¿Que ella estaba feliz que el… ella se había ido, de manera que ella podría disfrutar nuevamente de su vida?"
Él asintió.
"Dis – fru – tar, Spence. Ella quería que todo ese trance terminara para poder ser feliz. Cosa que logró, contigo. Ella fue feliz, Spence. Tú la hiciste feliz. Y ella quería que también lo fueras. No la hagas entristecer. No vivas triste. En dondequiera que ella se encuentre, debe querer que seas feliz" Pausa "Cómo sería posible que no lo quisiera"
Su mente sabía que lo que decía JJ era verdad, pero su corazón no ponía de su parte. "Lo sé JJ. Tienes razón. Sé que ella lo haría, pero no me siento de ese modo. De momento no me siento feliz"
Esa orientación que antes había pedido, llegó en ese momento. "Ni siquiera por Henry"
Él entrecerró los ojos, medía sus palabras. "¿Por Henry?... Es diferente… Lo adoro"
"Y él te adora. Qué es lo que te trae alegría. Así como Maeve te alegró la vida. Spence, y ella todavía te ama, ¿no es así?, ¿no fue eso lo que me dijiste? Que podías sentir que ella estaba todavía allí. Por lo tanto, ella aún te ama. Y todavía puedes alegrarte por ello. Y tú alegrar a Henry. Y de esa manera, podría alguien más amarte a ti".
Había conseguido como sus propias palabras se aplicaban a ella misma, y comenzaba a ahogarse con cada frase.
"Sé que duele, Spence. Puede ser, cuando amas profundamente, el dolor ataca igual de profundo. Es una oportunidad que se te da. Pero estarás bien. Todo estará bien. Esto duele, pero no te matará. Sólo te demuestra la sinceridad del amor que le tienes. Y cuando tu dolor se cure, solo te demostrará lo profundo que fue su amor"
Sus emociones habían despertado, dejándolo sin palabras. En su lugar, la abrazaba, lo más cerca que podía. Escuchando todo lo que le decía. Absorbiendo todo lo que ella hacía por él. Todo lo que JJ le estaba dando.
Finalmente se reencontró con su voz. "Te creo. Yo no lo siento. No puedo sentirlo, pero te creo. Y por ahora voy a aferrarme a eso. No siento que tengo mucho a que aferrarme. Pero puedo aferrarme a ti"
JJ cerró los ojos y dio un "gracias" contenido.
