.:*Transiciones*:.
Capítulo 31/55
Aaron Hotchner guió al joven agente en las afueras de su oficina. Lamentablemente, recibió una advertencia por parte de Erin Strauss para que el equipo reanudara sus funciones con un hombre menos, sin Spencer Reid. La conversación que había sostenido con el agente más joven se quedaría con él por mucho tiempo. No por algo que le hubiese dicho. Más bien por lo que hizo recordar al jefe de unidad, todos los días, meses y semanas en las cuales había experimentado ese mismo sentimiento de pérdida.
"Reid, gracias por venir"
Hotch le tendió la mano para señalarle el asiento que podía ocupar. La expresión en el rostro de Reid fue de alivio. Había logrado escapar de la atención de sus compañeros en el piso de cubículos.
Era la primera vez que ponía sus pies en la unidad luego de los sucesos en el desván, y él había estado, obviamente, abrumado. No tanto por el hecho de regresar al trabajo, sino por el recibimiento que le habían dado. Al verlo, García no había hecho ningún esfuerzo por esconder su entusiasmo, lo abrazó tan fuerte que casi lo asfixió. O al menos, eso fue lo que sintió Reid. Rossi y Blake le dieron saludos menos efusivos, pero su emoción era palpable. La sonrisa de Morgan era amplia y fuerte fue su abrazo. Todo eso incomodaba a Reid. Él estaba recuperándose y definitivamente estaba más sereno que como estuvo un par de semanas atrás. Pero aún le faltaba para poder incorporarse al trabajo.
La única persona que no estaba era a quien tenía más ganas de ver. La que lo habría protegido de las reacciones de los otros y las suyas. Pero el jardín de infancia donde estaba Henry estaría realizando su concierto de primavera, y JJ estaría emanando en las próximas horas todo su orgullo maternal.
Hotch, con todo propósito, había dispuesto una silla en frente de la de Reid, en vez de detrás de su escritorio. Quería transmitirle una sensación de apoyo y confianza, en vez de autoridad.
"¿Cómo estás?"
A pesar de lo solícito que Hotch estaba siendo, Reid se sintió presionado, por el simple hecho de estar ahí, recordando el último "caso" en el que habían trabajado juntos. A pesar de la sencillez en la pregunta de Hotch, Reid tenía la sensación que aquello era como si le precisaran a tomar una decisión. ¿Estaba dispuesto a regresar? ¿Estaba él dispuesto a regresar al mundo en el que los vivos combaten contra los que causan muerte y destrucción? Consideraba el peso de aquella elección de tal modo que ni siquiera pudo hacer contacto visual.
"Estoy bien"
Hotch lo estudió. Había estado preparado para esa clase de respuesta esquiva.
"¿Estás durmiendo? ¿Comiendo? ¿Saliendo?" Todos esos eran pequeños signos de un avance. Sólo si eran presentes.
"Estoy comiendo, JJ me hace hacerlo" Una pequeña sonrisa que Hotch le retorna.
"El sueño me cuesta un poco conciliarlo, tengo pesadillas aunque no tantas como antes"
El jefe de unidad recordaba. Si ellos no eran muy distintos en éste aspecto, él sabía que durarían por mucho, mucho tiempo. Y luego volverían a surgir, de manera inesperada e inexplicable, mucho después cuando ya pensaran que se habían acabado. Pero el o quería compartir eso con Reid, podría ser devastador.
"¿Y has salido?" La socialización, incluso al "Modo Reid", podía ser un gran indicador.
"La mayoría de las veces he ido a ver a JJ y al mercado" Hizo una larga pausa, inseguro si debía compartirlo, entonces se dio cuenta que estaba hablando con un hombre de su plena confianza, y que, por encima de todos sus colegas, podía comprenderlo. "Y fui ayer al camposanto".
Las cejas de Hotch se levantaron. Esto era nuevo. La expresión de su rostro lo invitó a continuar.
"Yo… Yo sólo necesitaba ver su tumba… Algo para obligarme a saber que todo esto es real. Sólo tenía un letrero, aún no han puesto la lápida".
"¿Hablaste con ellos?"
Reid sacudió la cabeza "Creo que no estoy listo para eso. No sé si alguna vez lo estaré, pero JJ me contó lo que ellos dijeron"
Ante la mirada expectante de Hotch, Reid reconoció "Eso ayuda"
"¿Y el camposanto?"
Reid tomó una respiración profunda, era complicado el explicarse, y no estaba muy seguro si él lo comprendía en sí mismo.
"Unos pocos minutos antes que ella muriera, sólo tenía una imagen mental sobre Maeve. No se trataba ni siquiera de una fotografía real, sólo lo que imaginaba sobre ella. Entonces, ahora, la única imagen que tengo de ella, la que se quedó conmigo, es la de haberla visto yaciendo en aquel piso. Y no tengo forma de reunir a la persona que vi tirada en el suelo, con aquella a quien llegué a conocer tan bien. No había podido procesar que ella se fue. Pero de alguna manera, cuando vi ese letrero sobre la tumba, todo se hizo más concreto, más tangible. No sé por qué, pero eso fue lo que pasó".
Hotch lo probó "¿Entonces consideras que fue algo bueno haber ido al cementerio?"
Reid asintió "Me hubiese gustado que no fuera así, pero es la verdad. Más real que el hecho de no tenerla para responder a mis mensajes"
Primer paso. Pero Hotch sabía que Reid tenía muchos pasos más por delante de él.
"Reid quiero que veas a alguien"
Apenas había dicho las primeras palabras cuando el agente más joven lo interrumpió.
"Yo no necesito terapia Hotch. Perdí a alguien. A muchos de nosotros nos pasa"
"Maeve no murió así no mas… Ella fue asesinada…. Asesinada… En frente de ti… Quiero que veas a alguien"
Sintiéndose atacado, el lado sarcástico de Reid emergió cuando se puso a la defensiva.
"¿Qué, crees que tengo síndrome de estrés post traumático? ¿temes que haga algo estúpido?" Así como la última vez.
Hotch sólo lo miró fijamente, con autoridad. "No voy a decir nada terminante. Pero los dos sabemos que estás en situación de riesgo. Quiero que veas a alguien"
Sabía que Hotch tenía razón. Pero temía lo que fuera a suceder durante la terapia ¿Qué iba a sentir durante la terapia? Todavía así, él lo sabía. Indefectiblemente, admitió. No estaba muy seguro si la terapia lo conduciría en la dirección correcta, cosa que necesitaba con tanta desesperación.
Mitró a su superior con verdadera sinceridad "Hotch… Cuando esto te pasó a ti… ¿Cómo lo superaste? ¿Qué hiciste? ¿Cómo pudiste volver?"
El jefe de unidad dudó. Él no había compartido esto con nadie del equipo, ni siquiera con Rossi. Pero sabía que, en ocasiones, un buen líder necesita expresar su humildad y mostrarse a sí mismo como el ser humano que es. Ahora era ese momento. Su vínculo con el joven genio ameritaba de honestidad.
"Vi a alguien"
El rostro de Reid delató su sorpresa "¿Fuiste con un terapeuta?"
"Reid, lo que nos pasó a ambos es más parecido a lo que han vivido cualquiera de nuestros colegas. Ambos perdimos a las mujeres que amamos en una forma cruel y violenta, pese a nuestros esfuerzos por salvarlas. Yo podría manejar esto por mí mismo y ayudarte para que consigas seguir adelante pese a la muerte de Maeve. Sí tú quieres volver y ser eficiente, debes saber que necesita ayuda. Yo tuve que ser humilde y aceptar que alguien me diera esa ayuda".
Reid se quedó mirando a su jefe y tragó con dificultad. Él creía totalmente en este hombre, y en el consejo que estaba dándole. Poco a poco asintió, dándole su consentimiento.
"Bueno, muy bien. Voy a ver a alguien. Tengo que salir de esto. No sé si algún día lo logre, pero tengo que intentarlo"
A Hotch le pareció percibir algo de la sabiduría de JJ en aquellas palabras. Estaba agradecido por la disposición de Reid, no importaba qué lo estaba motivando.
"Haré los arreglos. Nos veremos la semana que entra y veremos en dónde estás para ese momento" Se puso de pie, señalando que la reunión había finalizado.
"Gracias Hotch"
El jefe de unidad fue sorprendido y un poco conmovido, cuando el apretón de manos se convirtió en un rápido abrazo antes de abandonar el despacho
En el piso de cubículos, había un pequeño alboroto en el escritorio de Blake. Rossi y Morgan estaban platicando con ella, mirando con disimulo en dirección a la oficina de Hotch. García se unió al grupo en cuanto Reid descendió por las escaleras.
"Hey chico ¿ya estás listo para que deslicemos algunos archivos en tu escritorio?"
Todos sonrieron cuando Morgan propuso abiertamente una vieja práctica que solía pasar de forma solapada en la unidad. Era su forma de preguntarle al genio por su retorno. Reid le dio una pequeña y triste sonrisa.
"No, al menos que no los necesiten hechos en el corto plazo" El puso abajo su mochila de mensajero y miró a su círculo de amigos. "No estoy listo para volver. Pronto, espero, pero no todavía"
A García la emocionó la expresión de decepción en el rostro de Morgan. Quería a su colega más joven tanto y de un modo que sólo le admitiría a ella.
"Pero volverás, Niño Bonito. No te preocupes por eso" Morgan le dio una palmada a Reid en el brazo, conforme hablaba. Un gesto que pretendía infundir fuerza a sus palabras
"Tómate tu tiempo, Reid. No hay apuro. Aquí vamos a estar esperándote hasta que el momento llegue". Alex trató el ser comprensiva y alentadora
A Rossi le salió lo italiano. Le agarró la cara al hombre más joven y le habló directamente "El trabajo que hacemos es muy difícil en el mejor de los casos. Y este no es uno de esos momentos. Cuida de ti mismo primero y regresa cuando estés preparado. El trabajo no va a mudarse a ningún lado" Él abrazó a Reid, no había tenido una oportunidad para hacerlo antes "Lo lamento mucho mi joven amigo"
Eso casi hizo que se desmoronara, pero estaba resuelto a mantener la compostura públicamente.
"Gracias. Y, ¿Rossi? Gracias por la donación. Era importante para ella, la investigación del cáncer. Su madre tiene cáncer y ella estaba tratando de…" Su voz pareció quebrarse. Ella había intentado salvar a su madre y ahora no iba a poder.
"De nada, amigo mío. Era lo menos que podía hacer"
Justo en ese momento Hotch salió de su despacho e hizo un gesto al equipo para encontrarse en la sala de juntas. Una vez que se halló solo, Reid consideró la idea de esperar por JJ. Ella y Henry eran ahora las luces que iluminaban su vida. A pesar que ese brillo estaba opacado por el dolor, todavía brillaban como un faro al final de su túnel.
De pronto se dio cuenta que cuando ella llegara tendría que ir de inmediato a reunirse con el equipo en la discusión del caso, incluso si llegaba con más retraso. En su lugar, tomó dos objetos de su mochila y se los dejó en el escritorio, con la esperanza que ella los viera antes que el equipo se dirigiera al jet, con rumbo a quien sabe qué lugar olvidado de Dios donde el mal indecible estuviese reinando.
El móvil de Reid timbró durante su camino de regreso a casa. Un mensaje que le avisaba que tenía una cita para que fuera a verse con uno de los psicólogos del FBI, Ana Hughes, esa misma tarde.
Tragó grueso. A pesar que había aceptado, aún no estaba convencido del todo. Que fuera esa misma tarde le parecía muy pronto. Pero si no comienzo, jamás terminaré. Eso es lo que JJ diría. Sin planearlo, sin darse cuenta, había comenzado a incluir la sabiduría de JJ en sus propias reflexiones. Medía sus decisiones, según lo que JJ le podía aconsejar. Así que, supongo que lo mejor es hacerlo.
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En la unidad, JJ corrió a reunirse con los demás, justo antes que hicieran su camino al jet. Hotch le dio una breve reseña del caso y, a continuación, los instó a hacer los arreglos para la partida. Se detuvo junto al escritorio antes de ir al aeropuerto, se sorprendió por lo que vio.
Encima de allí, del desorden sistemático en el que siempre se encontraba su escritorio, había una sola rosa amarilla. Y un sobre. Reconoció su nombre escrito con la caligrafía de Spencer. Ella sonrió mientras sacaba la tarjeta de adentro, luchó contra las lágrimas unos segundos después.
"Otro de mis pensadores favoritos es Henri Nouwen, mis palabras serían nada en comparación con las suyas, así que se las estoy robando: «Cuando honestamente nos preguntamos cuál persona de nuestras vidas significa más para nosotros, a menudo encontramos que son las que en lugar de aquellos que prefirieron darnos consejos, soluciones o curas, han optado por compartir nuestro pesar y tocar nuestro dolor con su afectuosa y cálida mano».
No creo que hubiera sobrevivido a las últimas semanas sin tu cálida y tierna mano, JJ. Gracias"
Él no lo había firmado. Pero tampoco hacía falta.
