Nota de la traductora: Después de un largo tiempo donde me he visto obligada a abandonar la traducción de esta hermosa historia (así como también se encuentra detenido el avance de *Angeles o Demonios*) hoy vuelvo a actualizar, con el compromiso formal de terminar ambos trabajos.

Gracias por su comprensión y espera

.:*Transiciones*:.

Capítulo 34/55

Dos días más tarde, para el momento de la siguiente cita de Reid, el equipo estaba en su camino para regresar a Quantico. No había vuelto a ver a Henry, ni había hablado con Will. Pero la mañana siguiente al día que cuidó de Henry, recibió una llamada de disculpas por parte de JJ.

"Spence, lo lamento tanto. ¡Estoy muy molesta con Will en este momento! Acabo de llamar a casa para saber si todo marchaba bien contigo y Henry mientras se preparaban para ir a la escuela… Es que a veces consigue un trillón de distracciones para no vestirse… Y Will respondió. Ël trató de convencerme que te había relevado anoche, pero en cuanto lo presioné admitió que te había pedido que te fueras. ¡Y a las dos de la mañana! Lo siento mucho Spence, más porque tú sólo tratabas de ayudarnos"

"No te disculpes JJ, no hiciste nada. Siento haber dejado a Henry después que te dije que lo cuidaría, si Will estaba bien con ello también, pero él comenzó a alzar la voz y temí que asustara a Henry…"

"Uuumh… Si yo pudiera lograr que el padre de Henry se preocupara por él del mismo modo que tú ¿Sabes que ni siquiera lo dejó disfrazar como su criminólogo favorito?"

Reid no se sorprendió, solamente se encontraba un poco más enojado con Will. Henry estaba tan entusiasmado con la idea. Will había decepcionado a su propio hijo, únicamente por mantener una rencilla personal con él.

No estaba seguro si debía decírselo, pero no podía evitar pensar que Will estaba intentando crear un montaje que perjudicara a JJ ante los demás.

"JJ, Henry me comentó algo que sucedió ayer. Tal vez no sea nada, pero creo que debes estar al tanto" Y le contó la historia de Henry sin almuerzo. Y sobre la manera en que Will lo echó de su casa y sus insinuaciones.

"Creo que debes tener cuidado JJ, es decir, quizás no sea nada y se trate de un simple olvido. O quizás sea que Will busca establecer un patrón de comportamiento que demuestre que no puedes cuidar de Henry, o al menos que lo presente a él como más apto"

Ella se quedó en silencio, al otro lado de la línea, meditando sus palabras.

"¿Crees que debo informárselo a mi abogado?"

"Lo creo. El peor escenario es que te diga que no pasa nada. Pero si piensa que es algo de que preocuparse, al menos podrá idear una estrategia"

Ella estuvo de acuerdo "Está bien, le diré. Gracias. Y, Spence, gracias por cuidar de Henry. Estaba feliz contigo"

"No es necesario que me des las gracias, JJ. Él es mi ahijado favorito"

"¿No es tu único ahijado?"

"Cierto. Está bien, es mi pequeño favorito. Y su mamá es también mi favorita" Creyó que ella también necesitaba animarse un poco y él sonrió al percibir alegría en su voz cuando le contestó.

"Soy tu favorita, ¿qué?"

"Te tengo que dejar, JJ. Hasta luego, ¡date prisa para que vuelvas pronto a casa!"


Él no estaba exactamente entusiasmado por su cita con Anna Hughes, pero tampoco la iba a evitar. Reid reconocía que le hacía bien y le agradecía a Hotch el habérsela recomendado. Si tenía que pasar por ese doloroso proceso, le alegraba contar con alguien en quien poder confiar. Y sobre todo, después de haberse enterado que Morgan realmente lo necesitaba en el campo, él quería ordenar su vida pronto para poder incorporarse al trabajo.

Imagino que tiene algún sentido el que quiero superar esto para poder avanzar. Eso tiene que ser bueno, ¿verdad?

Una pequeña parte de él cayó en cuenta del hecho que quería sentirse mejor, por la razón que fuera, eso era una buena señal. Estaba pensando de nuevo en el futuro, ya no se sumergía en el pasado reciente e increíblemente doloroso. No estaba convencido que la única sesión que tuvo con Anna Hughes era la responsable del cambio, sino más bien, todo el apoyo y cariño que había recibido de sus amigos… y su ahijado.

Llegó puntual a su cita, sin preocuparse por la impresión que le pudiera causar esto a su terapeuta. Ella le extendió la mano y él la tomó.

"Es bueno verte de nuevo, Dr. Reid"

"Lo mismo digo"

"Si lo dices en serio, lo voy a tomar como un avance"

"Es exactamente lo que necesito, Dra. Hughes, avanzar. Tengo que regresar al trabajo, no puedo dejar a mi equipo con un hombre menos"

Ella sonrió. La motivación era la mitad de la batalla que debía librarse en cualquier clase de terapia.

"Entonces, manos a la obra, ¿te parece? Debo advertirte que esta sesión será un poco más dura que la anterior"

Lo sabía. En realidad le resultaba un tanto intimidante, pero no tenía otra salida. Tomó asiento en el sillón de cuero y ella se acomodó en la silla frente a él.

Anna comenzó.

"Quedamos la última vez en el momento cuando Maeve y tú estaban planeando verse por primera vez, ¿no es así?"

"Umh – Mmh. Planeábamos cenar. Se suponía que nos encontraríamos en un restaurante"

"Cuéntame sobre eso, Dr. Reid"

Ella estaba lo suficientemente capacitada como para deducir, por las expresiones de su rostro, cuando se iba acercando a los detalles más dolorosos, pero no habían llegado aún a lo peor. Ella lo condujo a través de los recuerdos de la cena fallida, del deseo de decirle que la amaba, aun cuando no fue capaz. A través de la nueva planificación de otro encuentro. Por la llamada telefónica que llevó al Zugzwang. Luego al final, al comienzo. Todo

Reid se escuchó a si mismo repitiendo esa palabra. Zugzwang. Cuando lo hizo un nervio se disparó en su cerebro. Algo se sentía muy mal. Pero Anna logró distraerlo y consiguió que le contara el resto de la historia.

Pese a lo preparado que él quería estar, lo dispuesto que se encontraba para enfrentar su duelo y volver al trabajo, Reid se sentió abrumado. Obtener un progreso de paso a paso había sido bastante difícil. Revivir todos esos momentos, a sabiendas del resultado final, era algo terrible. Volver a cada una de sus decisiones, cada movimiento, con el conocimiento que le había fallado a la mujer que amaba en el momento cuando estaba entre la vida y la muerte, era una agonía.

Anna Hughes tenía tacto. Ella sabía cuándo era el momento de detenerse, respirar y recomponerse, o presionarlo suavemente para que siguiera. Ella se aseguraba que él estuviera consciente que ella lo estaba acompañando, que no se sintiera solo mientras revivía ese horror. Lo conducía lo más lejos posible del autorreproche y la culpa que inevitablemente se apoderaban de él mientras hablaba.

Ella sólo hacía preguntas si servían para aclarar las cosas y cuando observaba la necesidad de rescatarlo de un punto de quiebre. Intentaba alentarlo de formas diferentes, una y otra vez. Consiguió la manera de cambiar su perspectiva desde aquella donde él se sentía culpable de no haber rescatado del peligro a la mujer que amaba, hasta aquella donde hizo hasta lo imposible por salvarla.

Le ayudó a comprender que él no era el responsable de que Maeve se encontrara en riego. Que el peligro que la acechaba era anterior a él y que la posibilidad de salvarla nunca estuvo en sus manos. Diane la había sentenciado a muerte mucho antes que Spencer Reid entrara en su vida. Él nada más había sido otro peón de su juego, un espectador de un descabellado plan que no estaba destinado a acabar bien.

A medida que transcurrió el tiempo, la cara de Reid fue marcada por los rastros del llanto. Se sentía agotado y de alguna manera tranquilo. Aliviado. Aún triste y anhelando a Maeve, pero sin sentirse como el responsable de su muerte.

"¿Piensas que Diane lo hubiese hecho de cualquier manera. Nunca iba a aceptarme en lugar de Maeve?"

"De acuerdo con lo que me has contado. No. Era un hecho que Maeve fue siempre su objetivo. Tú fuiste, si me disculpas, simplemente alguien muy conveniente para ella. Una manera de hacer las cosas más duras. Como tú mismo lo has dicho, Dr. Reid, Diane no estaba interesada en hacerte daño a ti matando a Maeve ante tus ojos. Su propósito era hacer sufrir lo más posible a Maeve"

"Yo era un peón" Lo dijo a manera de reflexión, repitiendo la frase que usó antes. "Pero…"

Esa conexión volvió a saltar en su mente. Está vez se ganó su atención.

"Zugzawng"

Anna no entendió. ¿Había algo que esclarecer al respecto?

"¿Qué hay con ello, Dr. Reid?"

Él tenía ese tono en la voz semejante al que usa cuando intenta dar sentido a una pista.

"Zugzwang. Para Diane yo era un peón, no el contrincante. Zugzwang no era por Maeve. La voz no pertenecía a Diane. Siempre creí que había utilizado algo para distorsionar su voz, pero pudo ser cualquiera. No se trataba de Maeve. Era un mensaje para mi"

Se levantó y empezó a recoger sus cosas.

"Dr. Reid, aún queda tiempo…"

"Me tengo que ir Dra. Hughes. Necesito hablar con Hotch. Gracias, muchas gracias"

Ella no pensaba discutir con él. Podía ver que había descubierto algo… Algo de su trabajo. Y ella no iba a interferir en esa realización. Pero tampoco veía conveniente que se incorporara al trabajo tan rápido, demasiado rápido.

"Creo que, como poco, debemos agendar una cita más, Dr. Reid, ¿estarías dispuesto?"

"¿Qué?" Su mente estaba en otra parte "¡Oh!, si, por supuesto, ¿puedo llamarte?"

Ella le sonrió. "Cuando guste, Dr. Reid"


Hotch lo esperó en la unidad. El resto del equipo se había retirado a sus hogares después de estar varios días fuera. Ambos hombres recordaron la última vez que se encontraron así, en la oficina solitaria, en horas no laborables. Zugzwang también había sido la causa de aquella reunión.

"Reid, dijiste que era urgente. ¿Qué pasó?"

"Hotch, Zugzwang no se refería a Maeve. Podría no haber sido. No era Diane. Era un mensaje dirigido a mi, pero no por causa de Maeve. Se trataba de mi, O de nosotros, del equipo"

Hotch lo miró con una mezcla de emociones. Estaba claro para el jefe de la unidad que el genio del equipo estaba empezando su camino de vuelta. Era evidente la recuperación del joven perfilador. El mayor de los dos estaba agradecido por ello. La deducción de Reid había coincidido con la intuición de Hotch al escuchar por primera vez el relato de la extraña y amenazante llamada telefónica. No tenía sentido para él que Reid la orientara al acosador de Maeve. Y ahora tampoco tenía sentido para Reid. Eso sólo podía significar una cosa: Su equipo estaba siendo amenazado.

El Superior reconoció la necesidad en la voz de Reid. Y reconoció también su necesidad de tener al joven genio de regreso. El equipo estaba acorralado. Tenían que enfrentar la amenaza como un fuerte acorazado.

Asintió con la cabeza a su subordinado. "Voy a arreglar tu ingreso. Ven aquí mañana por la mañana"


"Niño bonito, ¿regresaste? Morgan estaba contento

Reid había hecho lo imposible por llegar temprano. Sabía que resultaría más fácil si iba saludando a uno por uno a medida que llegaban, en lugar de abordarlos cuando ya estaban todos en sus puestos de trabajo.

"Desde hoy" Le devolvió la sonrisa a Morgan, un poco contagiado por la emoción que a su amigo parecía embargar.

Morgan fue seguido por Rossi y Blake, cada uno de los cuales le saludó de forma parecida. García había ido directamente a su guarida, pero se enteró de la presencia de Reid y salió de prisa al piso de cubículos.

"¡Bienvenido, mi dulce genio! Es una maravilla verte". Lo apretó tan fuerte que lo dejó sin aliento, luego dio un paso atrás mientras le daba un golpecito en el brazo "Por qué no me avisaste que regresarías hoy, te habría traido galletitas"

"Bueno, no lo sabía…"

Se interrumpió por la llegada de JJ. La boca de ella se abrió cuando notó que él estaba en el medio del grupo. Ella dejó surgir una amplia sonrisa. Se acercó para abrazarlo. Sólo Reid estaba lo suficientemente cerca como para notar que tenía los ojos enrojecidos.

Mientras se abrazaban, le susurró al oído "¿Qué te pasa?"

Ella murmuró "Te cuento después"

Hotch salió de prisa de su oficina y les señaló el salón de juntas. Cada uno echó garra de su taza de café y lo siguieron.

El jefe de unidad había llegado más temprano que cualquiera de ellos. Había preparado la presentación del caso. Cuando se sentaron en torno a la mesa, tomaron sus tablets. Solo Reid y Rossi tenían una idea somera de lo que trataba todo.

Hotch inició "Desde finales del verano se han producido una serie de asesinatos que fueron informados al FBI por su carácter inusual"

Vieron imágenes de personas con los labios cosidos, con piernas amputadas, víctimas sin cabeza.

Morgan intervino primero "Estos son nuestros casos. Los que hemos resuelto. Pero estas no son nuestras víctimas, es decir, es el mismo método pero con nuevas víctimas" Se volvió hacia su jefe "¿Qué significa esto, Hotch? ¿Hubo victimas que no conocimos en cada uno de esos casos? Había hecho a pregunta pese a que sabía que eso era un algo imposible

Hotch negó con la cabeza "Son asesinatos únicos, Morgan. No se relacionan con los casos resueltos, excepto por el método. Ocurrieron en diferentes ciudades cada uno de ellos"

Rossi había comprendido. "Si estas víctimas no tienen que ver con los casos ya resueltos… Entonces…"

Reid concluyó por él "Están siendo copiados. Alguien está imitando el método de los casos que hemos resuelto. Hay un imitador. Y creo que me ha llamado"