.:*Transiciones*:.

Capítulo 41/55

La minivan de Lavalette era blanca, tenía un rótulo imantado, con el logotipo de su negocio, puesto a ambos lados de la camioneta. Llevó a JJ y Reid a la parte trasera y abrió la compuerta.

"Acabo de salir de la fiesta de un niño pequeño que se parece mucho al de ustedes. El chico enloquecía por las serpientes"

Cuando abrió el compartimiento, pudieron ver varias jaulas pequeñas dentro, con dos animales en cada una. Dos conejos, dos hurones, dos hámster. Pero en el acuario tenía más de dos serpientes.

"¿Quieres acariciar alguno?" Había dirigido su comentario a JJ. Ella no estaba interesada en la idea, pero sabía que había que ganar un poco de tiempo para el equipo de rastreo.

"Claro ¿Qué tal uno de los conejos?"

Lavalette abrió la jaula y le entregó a cada uno de ellos un conejo. Reid se dio cuenta que ambos tenían las manos ocupadas y eso lo perturbó. Calculó cuántos segundos le podía llevar el soltar el conejo y tomar el arma que llevaba oculta en la espalda.

JJ también era consciente de la situación, pero fingió estar encantada con los animales. Ocupó su tiempo en acariciar y juguetear con su conejito, así como en intercambiarlo con el de Reid.

Ambos perfiladores se percataron de la reacción de Lavalette cuando Reid dijo que JJ era una estupenda mamá. Eso la había colocado al nivel de las mujeres que habían sido secuestradas y asesinadas. Sentían que eso estaba motivando a Lavalette para crear un vínculo con ella. Y JJ se aprovechó de eso, se tomó su tiempo con cada uno de los animalitos: Sosteniéndolos, jugueteando, haciendo preguntas, intercambiándolos con Reid y de nuevo hacerlo todo. Lavalette parecía impacientarse, pero su objetivo lo obligaba a actuar con calma, una calma medida. Y eso hizo.

Cuando ya habían tocado a todos los animales, excepto las serpientes, Reid llamó la atención de JJ. No tienes por qué hacerlo.

La vio tomar un profundo respiro. Y con su mirada pareció decirle Sí, lo haré.

A él le encantaba eso. Cuando se mostraba intransigente, él la adoraba. Cuando su amistad se volvió más íntima, él entendió por qué la amaba. Cuando su corazón se rompió, ella le dio su amor, y él la amó por eso. Y ahora, cuando ella estaba decidida a superar sus miedos por ayudar a alguien que ni siquiera conocía, no podía hacer otra cosa que amarla.

Se volvió a Lavalette "Creo que es ahora o nunca. Debería intentarlo, ¿verdad?"

Lavalette sonrió, una sonrisa que levantó suspicacia en los perfiladores "¿Estás segura que quieres tocar una serpiente?"

Cuando ella asintió lentamente, él levantó la taba del acuario y metió la mano.


Un sonido sordo respondió al llamado de Morgan. Se movió con cautela por las escaleras, seguido de cerca por Hotch, Blake y Rossi. Los haces de sus linternas se perdían en la oscuridad de la caverna. Morgan no podía dejar de preguntarse si aquel sonido que había escuchado se estaba alejando de ellos o aproximando.

Formaron un círculo. Espalda con espalda. Comenzaron a mirar en todas las esquinas de la sala. De repente, se oyó un ruido aterrador.

"Qué demonios... ¡Dios!" dijo Rossi, y cada uno de ellos dirigió sus luces en la misma dirección. Estaba de pie, a pocos metros de lo que parecía ser una serpiente de diez pies de largo. Su cerebro hizo el cálculo mental, y dio un salto hacia atrás.

Morgan se recuperó primero. Al ver que la serpiente se estaba enrollando sobre si misma, movió la linterna hacía la dirección opuesta del sótano. Mantuvo su luz cerca del suelo, por si acaso esa no fuera la única serpiente.

Su luz oscilaba de izquierda a derecha con tanta rapidez que casi lo pasa por alto. Repitió el proceso de búsqueda con más calma y fue cuando logró ver una tabla sostenida encima de una especie de soportes. La recorrió de largo a ancho y divisó un pequeño trozo de tela blanca, apenas visible.

"Hotch, creo que encontré algo" El jefe de la unidad dejó a Blake con Rossi, quienes vigilaban la serpiente desde lo que consideraban una distancia prudencial... Se unió a Morgan en la búsqueda. Se aseguraron que no hubiese otro animal cerca de ellos -o de la tabla-, mientras avanzaban en dirección de ésta última. Finalmente, Morgan estaba lo suficientemente cerca para ver qué había. Un par de ojos aterrorizados se encontraron con los suyos.

"No se preocupe señora, todo va a salir bien. Somos del FBI. Todo va a estar bien" Mientras hablaba, le quitó la cinta adhesiva de la boca. Hotch estaba deshaciéndose del resto de amarras.

"¡La serpiente! ¡Hay una serpiente!"

Morgan trató de calmarla mientras la liberaban "Lo sabemos, señora. La tenemos vigilada. No está moviéndose a ningún lado ahora"

"¡Se moverá! ¡Él me lo advirtió! ¡Detecta el movimiento! Cuando tiene hambre se mueve muy rápido. No ha comido en tres semanas... Y... Y... ¡Él dijo que si me movía, me comería!"

Los criminólogos trabajaron más rápido en las restricciones, pero era difícil, estaban muy apretadas. Hasta Hotch tenía problemas para cortarlas con su cuchillo.

"¡¿Muchachos?!" Rossi lanzó una advertencia "Comienza a moverse"

"¿No le puedes disparar?" La frustración de Morgan se dejó sentir.

"¿Dónde? Tiene la cabeza enterrada en sus propias anillas"

Francesca O'Toole estaba entrando en estado de desesperación. "¡Dense prisa! ¿No pueden apurarse más?"

"Por favor, trate de relajarse, señora. Podremos liberarla si afloja los músculos" Hotch sabía que él estaba pidiendo lo imposible.

De pie junto a él, Alex tocó el brazo de Rossi para llamarle la atención. Le hizo señas que quería ayudar a Hotch y Morgan, pero no iba a dejarlo si él necesitaba refuerzos. Con cierta resignación, Rossi le dijo que se fuera. Aunque no le simpatizaba la idea de quedarse sólo a vigilar la culebra, sabía que sería más rápido si Alex iba a ayudar a sus compañeros.

"Es más frío aquí. Es probable que eso reduzca un poco su velocidad de desplazamiento" Alex le dio unas palabras de aliento mientras se alejaba.

"¿Probablemente?" dijo Rossi, cuando la veía ir. Rápidamente volvió la vista hacia el reptil.

Alex se acercó a donde los otros dos hombres intentaban liberar de su cautiverio a la mujer. Ella no iba a esforzarse en cortar las amarras, sino en tranquilizar a la víctima.

"Francesca", buscó calmarla utilizando su nombre para ganar su confianza "Tu marido y tus hijos te están esperando. Ellos están bien, sólo quieren que vuelvas a casa. Lo único que se interpone son esas cuerdas que te sujetan. Debes colaborar con nosotros para sacarte de éste sitio. Ahora, tienes que ayudarnos. Cierra los ojos. Así es, cierra los ojos. Imagina que estás en casa. Abrazando a tus hijos, con tu marido. Mantente ahí. Relaja los dedos, relaja los dedos de tus pies" La voz de Alex era serena, suave, casi hipnótica. Ella continuó.

"Muy bien. Ahora relaja los brazos, comienza con los antebrazos. Inhala... Y exhala… Lentamente" Alex sabía que la cuerda que tenía en el pecho la apretaba muy fuerte y podía dificultarle la respiración "Bien. Ahora los hombros..."

Los hombres estaban haciendo progresos, actualmente tenían espacio para maniobrar entre la cuerda y el cuerpo de Francesca. En unos segundos lograron liberar su torso.

"¿Cómo van?" Rossi no podía darse el lujo de apartar los ojos de la serpiente para voltear a verlos "Mi amiga aquí hace un pequeño movimiento cada veinte segundos, más o menos"

"Falta poco, Rossi. Un minuto o dos." Hotch trató de sonar más convincente de lo que estaba.

Alex seguía hablando con Francesca O'Toole. Fue más colaboradora una vez que empezó a sentir que la liberaban. Lo único que quería era volver a ver a sus hijos. Una madre es capaz de lo que sea por sus hijos, y a eso estaba apostando Alex.

La última amarra fue soltada y Francesca cayó, literalmente, fuera de la tabla.

"¿Puedes caminar?" le preguntó Alex.

"No siento las piernas. Estaba muy apretado..."

Morgan la levantó en sus brazos y corrió hacia las escaleras, siguiendo la linterna de Hotch. Alex corrió detrás de ellos, llamando a Rossi.

"¡David! ¡Es hora... esta libre!"

Él no necesitó que se lo dijeran dos veces. Con la salida hacia la escalera, la culebra se había despabilado y había comenzado a desenrollarse. Rossi subió por las escaleras detrás de los otros. Cerró la puerta y luego tapó con unos trapos los espacios libres entre escalones.

Hotch ya estaba llamando a los paramédicos para que comprobaran a Francesca O'Toole. Cuando lo hizo, se acercó a su viejo amigo y le dio una palmada en la espalda "El primer trago lo pago yo"


El contenedor estaba abierto. Lavalette sacó una serpiente pequeña y la balanceó frente a JJ. Reid se metió por el medio y la tomó en sus manos.

"Dejame a mí, Emily, ¿no te parece mejor si la sostengo mientras tú la tocas?"

Lavalette estaba a las espaldas de JJ. No pudo ver cuando ella le susurró a Reid un "Gracias". Alargó la mano tentativamente y tocó con sus dedos a la serpiente. Reid observó cómo le temblaba la mano. Un escalofrío le recorrió el cuerpo.

"Tomate tu tiempo. Mientras yo la sostenga no podrá acerté nada. Sólo tócala" JJ reconoció el tono suave que Reid usaba para hablar con las víctimas y los sospechosos. Se dio cuenta de su efecto calmante. Se sintió más confiada de sólo escucharlo. Acarició la piel de la serpiente y retrocedió un poco cuando el reptil se movió en respuesta al contacto.

Lavalette observaba la escena. Estaba seguro que había encontrado a su próxima víctima. Pero ya había pasado el día de las madres de este año. Tendría que ser para el próximo. Decidió desafiarla, y levantó una segunda serpiente del acuario. Cuando sacó la primera, el resto de sus compañeras se despertaron. Ahora que entraron en calor, todas estaban moviéndose.

"Mira" Mostró la serpiente en dirección de JJ. Ella se sorprendió, Reid le lanzó a Lavalette una mirada de disgusto.

"Ella sólo está aceptando a la primera, hombre. ¿Por qué haces eso?" Mientras hablaba, sintió vibrar su móvil. Lo cogió del bolsillo y leyó rápidamente... ꞋLa víctima está a salvo. Es él'

Reid miró a JJ y le hizo una señal, ella seguía rehusándose a la serpiente que le ofrecía Lavalette. Reid puso la serpiente dentro del acuario y se acercó a Lavalette, quien estaba de nuevo cerca del recipiente.

Una vez de espaldas al sospechoso, Reid alcanzó su arma, mientras tanto, JJ sacó sus credenciales y anunció: "¡FBI! Dennis Lavalette, estás arrestado por el secuestro de Francesca O'Toole!"

Lavalette metió, velozmente, la mano en el acuario. Ellos estaban dentro de la van, en medio de un estacionamiento público, por lo cual era difícil que Reid accionara su arma. El sospechoso agarró las serpientes y se las lanzó a JJ, quien comenzó a gritar. La agente tenía una serpiente en la cabeza, dos en el torso, una en el hombro y el resto fue a parar al piso. Esto distrajo a su colega y le dio a Lavalette la oportunidad de escapar.

JJ estuvo petrificada hasta que Reid le apartó los reptiles del cuerpo. Ambos saltaron de la camioneta y corrieron tras Lavalette, quien había avanzado en dirección de la carretera. A JJ le gustaba correr, y era muy rápida. Superó a Reid y casi alcanzó a Lavalette mientras saltaba una barandilla. Continuó tras de él, exigiéndole que se detuviera.

El sudes miró hacia atrás para ver la distancia que lo separaba de la agente. Cuando volvió su vista al frente era demasiado tarde para esquivar el camión que terminó por golpearlo, enviando su cuerpo unos quince pies más adelante, donde otro par de vehículos lo volvieron a impactar.

Reid alcanzó a JJ y vio lo que había pasado. Se quedó parado a un lado de la carretera, tratando de recuperar el aliento.

"¿Estás bien?" Ella asintió, jadeante. Reid tomó su teléfono y llamó.


El vuelo de regreso fue extraño. Ninguno de ellos pudo dormir, todos temían las pesadillas.

Morgan rompió el silencio "¿Qué lo hizo empezar todo eso?"

Reid tenía una idea. Había visto algunas cosas en el ordenador de Lavalette "Él tenía una relación de amor y odio con su madre. Ella era sobreprotectora en un minuto y al siguiente una despiadada. Sentía que nunca alcanzaría sus expectativas. Nunca pudo obtener su aprobación y ella le hizo que pensara que él no bastaba. Así que creó su propia forma de mostrarle su afecto. Regalos, flores, muestras físicas. Él escribió que cuando era niño pensaba que no podía abrazarla con la fuerza suficiente. No era lo suficientemente fuerte desde su punto de vista o el de ella. Y luego conoció a las boas constrictoras. No le importaba que la fuerza del abrazo de esas serpientes fuera de las que llevan a la muerte"

Varios de ellos experimentaron un estremecimiento. García quien estaba escuchando a través de su computadora, se sacudió en su sala de alta tecnología.

"Lo que no podremos averiguar nunca es el hecho que si a sus víctimas les estaba dando un abrazo representativo de afecto o simplemente, las estaba castigando"

JJ habló "Me conformo con haber llevado de vuelta a Francesca. Su hijo me rompió el corazón cuando lo conocimos"

Eso le recordó algo a a García "Oh, JJ eso me recuerda algo. Tu madre quiere que la llames. ¿Algo sobre una reunión social en la escuela?"

Reid notó cuando JJ puso la mirada en blanco "Está bien, gracias, Pen. Lo haré cuando aterricemos"

Los otros se ocuparon de los archivos, o leer, o escuchar música. Reid había abierto un libro, pero sentía curiosidad "¿Cómo es eso de una reunión social en el preescolar?"

JJ cerró los ojos y negó con la cabeza "Dos veces al año hacen reuniones sociales para que asistan los padres. Buscan que nos conozcamos, estrechemos lazos, compartamos de alguna manera. Cosas por el estilo"

"Entonces… ¿Qué cosa no te agrada?"

Por alguna incomprensible razón, se sentía incómoda al hablar de ello. Aun así lo hizo.

"Supongo que la palabra es que no estoy interesada... Will y yo ya no estamos juntos. Y hay un par de padres solteros que me están rondando… Creo que ven esto como una oportunidad de salir conmigo"

Él no sabía porqué, pero lo que le decía le estaba sentado fatal. Simplemente no había considerado esa posibilidad. Que con el final de su matrimonio con Will, JJ estaba de nuevo disponible. Podía tener a cualquier otro en su vida.

Tuvo que tragar grueso antes de hablar "¿Y no quieres eso?

"No estoy preparada, Spence. Y no sé si vuelva a estarlo, sabes. Tal vez, algún día. Pero por ahora no"

Se sintió aliviado. Y de seguido sintió algo de culpa por ello. Él conocía bien la soledad, y no debía querer algo así para JJ...

"No vayas, entonces"

Ella sacudió la cabeza de nuevo. "Tengo que hacerlo. No puedo ser la única que no se presenta"

"¿Qué pasa con Will?"

Ella pensó que le estaba sugiriendo que fuera con Will. Pero él estaría de viaje durante esa semana, así que no era una opción. Pero le dio una idea…

"Will no estará en la ciudad durante esa semana" Ella titubeó, no estaba segura si debía decirle. Entonces decidió que no había nada que perder "Spence, sé que es mucho pedir, pero... ¿Te gustaría acompañarme?"