.:*Transiciones*:.
Capítulo 42/55
El teléfono no dejaba de timbrar. Había levantado el auricular, esperando por una respuesta que no escucharía. Comenzó a gritar "¡Maeve! ¡Maeve!" Pero no pasó nada, el teléfono siguió repicando. Quizá... Tomó su móvil desde el bolsillo y gritó en él. Una vez más, no hubo respuesta, pero tampoco paró de timbrar. Lanzó el teléfono, y comenzó a clamar a todo pulmón en medio del parque "¡Maeve! ¡Maeve!"
Una figura que no reconoció se le acercó.
"¿Por qué no le correspondiste?"
"¿Qué? ¿Quién eres?"
"¿Por qué no le correspondiste?"
"¡Traté! Lo intenté, ¡pero ella ya no estaba!"
"Spencer. ¿Por qué estás solo, aquí?"
"No estoy solo, ¿Lo estoy?"
"Tienes razón, no estás solo. ¿Por qué no puedes darte cuenta?"
Despertó. El corazón le palpitaba con furia. Se sorprendió al descubrir que estaba en su departamento, tendido en el sofá. El ocaso del sol se mostraba por entre sus cortinas, pintando con sus colores el suelo y las paredes. Reid se frotó los ojos, tratando de limpiarse aquel sueño. Los últimos tres días lo había tenido, en diferentes escenarios, pero siempre con el mismo contenido.
Más tarde, tenía el auricular de nuevo en la mano, esperando que alguien respondiera a su llamada. Le habían informado que estaba teniendo uno de sus días buenos.
"¿Spencer?"
"Hola, mamá. Feliz día de las madres"
"Spencer, sabes que no celebro esas fechas comerciales"
Hizo una pausa para suspirar "Lo sé mamá. Solamente pensé... Bueno, sólo quería desearte un feliz día, eso es todo"
En sus días buenos, días como este, notaba sus estados de ánimo. "Sólo... uhmmm… Bueno gracias, Spencer, es muy amable de tu parte"
"De nada. Mamá, ¿cómo estás, realmente?" Siempre que las enfermeras le anunciaban 'un buen día', aprovechaba para tener una conversación más profunda. Ahora quería asegurarse que ella estaba contenta por cómo la cuidaban.
"Estoy bien, Spencer" le aseguró. Pero ella había percibido ꞋalgoꞋ en la voz de su hijo. Para Diana sus instintos maternales iban por encima de su enfermedad. Siempre había sido capaz de decir cuando algo molestaba a Spencer, pero no siempre estaba capacitada para hacer cualquier cosa al respecto. Hoy estaba lúcida, podía actuar como una madre.
"Estas actuando de forma extraña, Spencer ¿algo te perturba?"
La pregunta lo llevó de vuelta a un día, hace varias semanas.
###########
No le había dicho a su madre sobre Maeve. No a profundidad. Ninguna confesión. En su correspondencia diaria solo había mencionado a una "nueva amiga", pero no la naturaleza de la amistad.
Entonces, Maeve fue asesinada y entró en un proceso de duelo. No le había escrito más a su madre. Su mente estaba tan abrumada por la pérdida que no tenía ningún interés en lo demás.
Ese cambio de rutina despertó los instintos maternales de Diana. Por primera vez en mucho tiempo... Por primera vez después del dilaudid... Escribió para él. JJ encontró la carta cuando recogió la pila de correo acumulada, durante una de las visitas que le hacía a Reid. Él había tenido días tristes y muy tristes por aquel tiempo. Ese fue uno de los peores momentos.
"Spence, parece que esto es de tu madre" Cuando él no le dijo nada, ella insistió "¿No crees que deberías leerla?"
Se encogió de hombros "¿Por qué? No tiene ningún sentido. De verdad no importa"
Era la primera vez que JJ lo había oído expresarse de manera derrotista cuando hablaba de su madre. Sus emociones estaban tan a flor de piel que muchas veces se preguntó si eso lo hacía hablar con un exceso de honestidad. Nunca lo había oído explotar de resentimiento por la enfermedad de Diana, pero lo hacía ahora.
Por mucho que a JJ le preocupaba Reid, era también madre. Adoraba a su amigo, y al mismo tiempo podía ponerse en los zapatos de Diana… Si en vez de Reid se tratara de Henry…
"Spence, creo que deberías abrirla. Seguramente está preocupada por ti. No le has escrito nada en las últimas semanas, ¿verdad?"
Él sólo la vio con la mirada vacía. Y le dolió. Pidió con fuerza porque llegara el día en que superara la depresión. Se propuso a ayudarlo hasta que estuviese mejor "¿Quieres que te la lea?" Le pidió permiso
Cuando él se encogió de hombros, ella lo interpretó como una autorización, así que rompió el sobre
Comenzó a leerle en voz alta "Dice. 'Querido Spencer, no me has escrito durante cuatro días. Estoy preocupada. El Dr. Norman dice que debes estar ocupado, que tienes un trabajo importante. Pero algo me dice que es otra cosa. Te lo he dicho antes: Las madres siempre saben. Sé que algo malo te ha pasado. Por favor, escríbeme, Spencer. O por favor llámeme. Soy tu madre. Atentamente, Diana Reid"
La voz de JJ se apagó cuando alcanzó la última línea. El corazón se le partió en dos al pensar en la pobrecita Diana cuyo instinto de madre le gritaba que algo pasaba a su hijo.
Más allá de su enfermedad y limitaciones.
Al mismo tiempo se compadeció de Reid, eso solía pasarle cada vez que experimentaba de cerca la relación de la madre y el hijo. Pensó en la infancia de Spencer, en lo desamparado que pudo haber estado. Y entendió de manera más clara la devastación que podía estar sintiendo por la muerte de Maeve.
Por primera vez en su vida, había probado el amor incondicional, y le había sido arrebatado.
Él estaba de pie junto a la ventana, de espaldas al bello sol enmarcado por nubes. Había empezado a evitar las cosas maravillosas que lo rodeaban. Parecía una sombra: Derrotado y afligido. Por un instante fugaz, ella compartió su soledad. Caminó lentamente hacia él, con los brazos extendidos. Pero él se quedó allí, sin resistirse, y sin corresponderle.
JJ lo abrazó "Te quiero, Spence. Te quiero. Y Henry también. Hay otros que nos preocupamos mucho por ti. Sé que sientes como si hubieras perdido a la única persona a quien le importabas. Pero no es así. Nosotros te amamos. Henry y yo te amamos. Y tu madre también te ama, a su manera, pero te ama"
Ella pensó que no le estaba prestando atención, porque él se quedó allí sin decir nada. Después de un rato en silencio, él la rodeo con sus brazos y enterró su cabeza en su hombro.
Así permanecieron durante un tiempo.
Cuando se separaron, ella pudo ver las lágrimas corriendo por sus ojos.
"Yo también te amo" le susurró a JJ
##############
Ahora, en el teléfono, su madre le estaba preguntando. Ella presentía que algo estaba mal, lo había sabido durante todo ese tiempo. Él percibía la lucidez de su voz y tenía que responderle con sinceridad. Sintió que por una vez podía obtener de su madre alguna clase de consuelo, el que tantas veces anheló durante su juventud. A sabiendas de ello, apeló a la necesidad que tenía de escuchar los consejos maternales.
"Es sólo que he perdido a una amiga muy querida, mamá. ¿Recuerdas?, te dije que había conocido a alguien… Y ahora está muerta... Ella... Ella fue asesinada"
"¿Ella?" La voz de Diana quedó en el aire. Pasaron unos segundos antes que volviera a hablar "¿Era alguien especial para ti, Spencer? ¿Era una chica especial?"
Era una frase que parecía tan lejana a él, sin embargo, sabía lo que significaba.
"Sí, lo era. Ella… Era... Era alguien especial para mí. Éramos muy cercanos"
Hubo una larga pausa en el otro extremo de la línea "Oh, cariño. Mi tesoro. Lo siento mucho, Spencer. De verdad lo siento"
Si hubiesen tenido esta conversación hace algunas semanas, tal vez él no habría sido capaz de contestar. Habría estado demasiado ensimismado. Ahora cuando escuchaba a su madre teniendo ese instante de claridad y podían interactuar de un modo más natural, se hizo más consciente de lo devastadora que era su enfermedad.
Era notable la angustia de Diana.
"¡Desgraciada enfermedad la mía! Debí haber estado contigo en estos momentos. Debí haberte servido de apoyo. ¿Puedo hacerlo ahora, cariño? ¿Puedes venir a verme? ¿Puedo darte mi amor?"
En estos inusuales momentos, él sabía lo que significaba para un hijo sentir el amor de su madre. No a la manera idealizada de ese vínculo, sino en la forma que ella lo materializaba hacia él. Diana daba la vida por Spencer.
"Mamá.. Muchas gracias... Gracias por eso. Es valioso para mi saber cuánto me amas. Pero ya he regresado al trabajo y no puedo viajar a verte porque..." Porque hay alguien amenazándonos. No podía decirle eso. En lugar de ello, intentó tranquilizarla.
"Mis amigos se han portado muy bien conmigo. García, Morgan, Rossi, Blake, Hotch... Todos. Y JJ... ¿Recuerdas a JJ?" Él sabía que no lo haría, a pesar que se conocieron personalmente. Pero él le había escrito sobre ella muchas veces…
"JJ ha sido increíble. He pasado mucho tiempo con ella y con Henry... Mi ahijado, ¿lo recuerdas?" Tenía la esperanza que lo recordara "Estoy bien, mamá. O bueno, lo estaré" Eso dicen. Ella fue calmada, pero sólo por el momento.
"Bueno, en el primer momento que puedas salir de ahí, ven a ver a tu madre, ¿me escuchaste?"
Él sonrió "Te escuché, mamá. Te amo. Feliz día de las madres" No lo dijo con la intención de machacarle lo del día comercial de nuevo.
Pero como Diana estaba entregada a su actitud maternal, no prestó atención al saludo cliché. "Gracias, Spencer. Te amo"
La mañana del lunes fue sombría y nublada, al igual que el estado anímico de Reid. Él había vuelto a soñar con lo mismo. Lo frustraba no entender ese sueño tanto como no poder contestar a esa llamada. La mezcla entre el clima y sus sentimientos revueltos lo volvió irritable.
"Hey, guapetón, ¿cómo estuvo tu fin de semana?"
"Igual que siempre. Apuesto a que el tuyo estuvo ꞋfenomenalꞋ... ¿No es así?, es lo que sueles decir"
El otro agente dudó un momento antes de responder "Estuvo bien. Y lamento si el tuyo no"
Normalmente, Morgan habría lanzado un repertorio sobre él. Pero en estos días, había decidido condolerse de su amigo. Eso irritaba también a Reid.
JJ llegó, se veía cansada.
"Wow, señorita Pensilvania... ¿Qué tienes?" Morgan no se anduvo con rodeos.
Ella caminó directo a la máquina de café mientras hablaba por encima de su hombro, "No lo creerás..."
Reid la esperaba en su escritorio. "¿No creeremos qué? ¿Qué pasó?"
Ella se derrumbó en su silla y comentó mientras bebía su café "Bueno, tuve el más estupendo día de las madres. Henry me hizo una tarjetita, y una pequeña... Cosita... Algo con cerámica... Una cosita que hicieron ellos mismos en la escuela… Y me sirvió el desayuno en la cama..."
Morgan estaba sorprendido "Él ¡¿sabe cocinar?!"
Ella sonrió "No, él puso cereal en un tazón bajo la supervisión de su abuela. De cualquier forma… Me llevó el desayuno a la cama"
Había estado observando a Reid mientras hablaba. El tormento interior lo reflejaban sus ojos.
"¿Todo bien, Spence?"
Él se sobresaltó "¿Yo? Sí, ¿por qué no lo estaría?"
"Sólo preguntaba." Ella mantuvo su mirada en él a pesar de volver su cuerpo en dirección de donde estaba Morgan. "Así que tuve un bonito desayuno en la cama y luego llevamos a mamá a almorzar. Fue un gran día."
"¿Entonces por qué traes esa cara?" Morgan le animó a culminar su historia.
Ella seguía mirando Reid mientras hablaba "Porque el abogado me llamó el sábado por la noche. Will consiguió que cambiaran la audiencia para el jueves y ni siquiera me lo había comunicado"
Reid, quien no había estado haciendo contacto visual con ninguno de sus compañeros, dijo "Está tratando de cogerte con la guardia baja. No quiere darte oportunidad de prepararte. Esa es su estrategia" Ahora se encontró con los ojos de JJ. Ella le devolvió la mirada.
"¿Crees que le va a funcionar?"
Pudo ver lo desesperada que estaba por conseguir un rayo de esperanzas, por lo cual, sin importar lo convencido –o no- que estuviera, le dijo aquello que ella necesitaba "Por supuesto que no"
Ella se encontró con él un poco más tarde.
"No te ves feliz, Spence ¿Pasó algo?"
"Nada nuevo" Ni siquiera levantó la vista del archivo. JJ se inclinó para mirarlo a la cara.
"Muy bien, ¿y entonces que cosa del pasado está rondando tu cabeza?"
Ella le recordaba tanto a Henry, tenía la misma expresión que el niño de cuatro cuando dejaba su carita a pocos centímetros de la suya buscando satisfacer su infantil curiosidad. No pudo contener su risa.
"¿Qué? ¿Qué es tan gracioso?"
"Tú. Y Henry. No pueden negar que de tal palo tal astilla"
Le tomó un momento darse cuenta lo que estaba insinuando, y luego se echó a reír también.
"Touché. Pero en realidad, Spence, ¿hay algo de lo que quieras hablar?"
Cerró el expediente y empujó su silla hacia atrás "Es sólo un sueño. Uno que viene a mí una y otra vez... Por cuatro días, contando el de hoy. Se presenta de distintas formas, pero siempre es lo mismo. Siento como si se tratara de un mensaje, pero no puedo entender cuál"
"¿Quieres contarme?"
Él lo hizo. Le habló incluso de las variantes, y el punto coincidente de no poder atender la llamada de Maeve. Negó con la cabeza cuando concluyó "No sé lo que se supone que significa ¿Será que intenta decirme que no podré hablar con ella otra vez? Pero eso lo tengo claro ¿por qué tendría que soñarlo si es eso lo que significa? ¿Acaso es que hay algo que nunca llegó a decirme?, no lo sé, es muy contradictorio. Pienso que no se va acabar nunca…. "
JJ guardó silencio durante unos momentos, pensando. Luego sacudió la cabeza también.
"No lo sé. Pero ¿no se supone que verás a Anna Hughes nuevamente? Tal vez ella pueda ayudarte con su significado"
Ese había sido un no tan sutil recordatorio de las terapias que debía continuar "Sí, lo sé. Se supone que tengo que ir mañana por la tarde. Pero te prometo que estaré listo para la reunión social del preescolar"
"Gracias a Dios. En realidad es algo muy importante para mí... Sé que estas reuniones sociales me han ayudado para relacionarme con las madres de los compañeritos de Henry, sobre todo considerando que no puedo pasar por él todos los días. Sin embargo, mi nuevo "status de soltera" usó sus dedos para hacer una señal de ponerlo entre comillas "hace que todo cambie. Eres mi héroe, Spence"
"Sólo hago mi papel, señora"
Había empezado a ponerlo al corriente de las personas que conocería cuando García se acercó a ellos con un arreglo de flores.
"Para ti, JJ. Parece que tienes un admirador" Dejó el jarrón sobre la mesa de Reid.
JJ puso la mirada en blanco "¿Qué te dije? Es por eso que te necesito conmigo mañana por la noche, Spence" Tomó la tarjeta del sobre para ver cuál de los padres solteros las había enviado.
Reid, la observó atento, se aseguró de mantener una sonrisa en su rostro pese a cómo le hacía sentir que ella pudiera tener un nuevo interés romántico. Esa sonrisa se convirtió en preocupación cuando vio su reacción al contenido del papel.
"¿Qué? ¿Qué pasa?"
"Zugzwang"
Por una fracción de segundo quedó desconcertado, esa palabra había hecho sonar las alarmas en su cabeza. Cogió la tarjeta y le dijo "Déjame ver eso"
La observó por un momento y luego lideró al grupo de tres de regreso a donde habían dejado las flores "Necesitamos que las analicen. Nadie debe tocarlas. García, pide que las revisen" Ella había manipulado las flores hace unos minutos, estuvo en contacto con el arreglo.
La oficina de Morgan daba a los cubículos. Él solía pasar por los escritorios de sus colegas de tanto en tanto, y también tenía la costumbre de pasar revista con la mirada entre una consulta y otra. Notó en seguida la reunión cercana al lugar de Reid. Analizó el lenguaje de sus cuerpos y sus expresiones. Cuando los vio enseriados, tuvo la intención de acercárseles, pero fue cuando observó que se apartaban de las flores que se decidió a caminar.
"Chicos, ¿qué está pasando?"
Reid respondió "Morgan, tenemos que llevar a García con uno de los médicos. Y debemos aislar esta área"
En cuanto escuchó acerca de García, Morgan ꞋvoloꞋ por las escaleras. Pero luego que le explicó en detalle la situación, empujó a la analista técnica hacia la división médica, y sin prestar atención a las protestas de la rubia.
"Estoy bien, Derek. En serio, me siento bien"
"Preciosa, si no vienes conmigo a la buena, voy a llevarte por las malas"
A pesar de la situación, Reid y JJ no pudieron evitar reírse cuando García parecía estar ponderando sus opciones.
"Haz caso Pen. Voy a bajar más tarde para saber cómo te encuentras" JJ estaba lista para empezar a investigar a la persona que ordenó el arreglo floral para ella.
"Sí. Está bien. Pero que conste que ustedes dos estuvieron tan cerca de esas flores como yo. Si encuentran que algo malo me pasa, me aseguraré que sean comprobados por el médico también" Dicho eso, dejó que Morgan la condujera para su evaluación.
JJ miró temerosa a Reid "¿Qué significa, Spence?"
Esa palabra. Zugzwang. Fue la palabra que precedió al secuestro y muerte de Maeve… Cuando Reid perdió a su amada… ¿Significaba ahora que las personas que ella amaban estaban en el punto de mira? ¿Qué estaban en peligro? Pensó en su madre que estaba en casa cuidando de Henry... ¡Henry!
Reid pareció leer sus pensamientos. Colocó su brazo alrededor de sus hombros y le dijo "Hallaremos una forma de mantenerlo a salvo, JJ. Tenemos que encontrarla"
