NOTA DE LA TRADUCTORA: (Aplican las advertencias realizadas en capítulos precedentes)

En este capítulo traduciré las notas de agradecimiento de aMUSEment345 para los lectores de la versión original, al mismo tiempo que incluyo mi propio agradecimiento a los lectores y comentaristas de la versión en Español.

Si ustedes pudieran ver la cantidad de vistas que tiene la historia, entenderían porque nunca desistí de su traducción. Estuve un tiempo enferma, incapaz de hacer nada por mí misma, pero nunca perdí la motivación por esta tarea en la que me comprometí con aMUSEment345… Prometí empezar y sobre todo: Terminar…

55/55… aMUSEment345 ¡Lo hice, lo hicimos!

Fue una historia bonita, bien escrita. Me hizo amar la no-pareja de Reid y JJ… Me hizo creerla, me hizo disfrutarla. Estoy agradecida por todas las personas que la han seguido, por los MP pidiéndome que continuara, por los comentarios (pocos, pero no menos importantes)… Aprendí que nuestro fandom es bastante reservado para dejar comentarios, pero es lector ávido… Simplemente gracias a aMUSEment345 y a cada uno de ustedes, al otro lado de la pantalla.

.:*Cris*:.


Nota de Autor: Último capítulo. Un agradecimiento especial a todos los que participan en el programa, por crear este tipo de espectáculos que da grandes oportunidades para hacer ficción aficionada a toda la fanaticada. Gracias también a todos los que han leído y disfrutado, y especialmente a los que lo han dicho (Les dejaré una nota al final)

.:*Transiciones*:.

Capítulo 55/55

"¡Mami!" Henry venía corriendo por el pasillo. "¡Mami, piloté el avión!"

JJ le dio a Hotch una mirada con las cejas en punta. El jefe de unidad acababa de traer a Henry de una visita a la cabina de mando del jet.

"Ed le dejó tocar el control por un par de segundos, eso es todo. Ah, y él escuchó en la radio"

Le sonrió a su hijo. "¡Fantástico mi hombrecito!, no tenía idea que fueras piloto"

"¿Hay que añadir eso a la lista, Henry? ¿También te gustaría ser un piloto?" Le preguntó su tío Spence, desde su puesto en la butaca junto a la de Jennifer. Reid recordó el rosario de aspiraciones que Henry había recitado para él hacía unos meses.

"¿Piloto? ¡No! Yo quiero ser un volador de aviones, ¡tío Spence!" Y el pequeño rubio hizo una demostración, extendiendo sus brazos y simulando volar en círculos. Se detuvo cuando recordó un hecho aún más importante, que sólo debía compartir con su madre.

"¡Mami, tienen una cocina! ¡Con refrigerador y todo! ¡Tienen cuches! Y, mami", él se acercó para susurrarle al oído, "¡Tienen cheet-Os!"

Aquello era más público que sólo un susurro, y –obviamente- el resto lo había escuchado. JJ estuvo segura de eso cuando todo el equipo se echó a reír. Su debilidad por los cheetos era bien conocida.

"¡Henry!", dijo Morgan, "¿sabes cómo llamamos por aquí a tu mamá?"

Ella lo fulminó con la mirada. Era como decirle: No necesito que mi hijo empiece a llamarme Ꞌaliento de cheetOsꞋ

Morgan recibió el mensaje. Si sabía lo que era bueno para él... Se volvió a Henry, una vez más. "La llamamos 'RubiaꞋ (Blondie: Loira, mona, catira, güera)

El pequeño respiró profundo y abrió los ojos, impresionado. Su mamá lo llamaba así, todo el tiempo. Se subió al regazo de su padrino y se sentó a ver por la ventana.

"¡Estamos en el cielo, tío Spence! ¡Las nubes están debajo de nosotros!" Henry estaba tan bien encaminado a su recuperación que cada frase que decía era una exclamación.

Desde el pasillo, Aaron Hotchner observó cómo Reid le explicaba a Henry sobre las nubes, al mismo tiempo que le mostraba todo lo que había en las ciudades y lugares por los cuales iban pasando. Henry se había recuperado tan rápido de su terrible experiencia que fue liberado de la UCI, directamente. Parecía ser algo normal con pequeños pacientes. Hotch deseó que su equipo tuviese esa misma capacidad de recuperación, pero los conocía mucho para saber que no sería tan fácil.

También reconoció la nueva familia que se estaba formando delante de él. Pensaba darles tiempo para estar juntos, para mantenerse a raya del mundo, aunque fuera durante un rato. Después de eso, tendrían algunas realidades difíciles que abordar. Sonrió cuando Henry se volvió hacia él, continuó por el pasillo, tomando asiento frente a Emily Prentiss.

"Es increíble, ¿verdad? ¿Lo rápido que ha vuelto a ser el mismo Henry de siempre?" Emily había estado observando la escena desde su asiento.

"Los niños son resistentes, gracias a Dios. Sólo desearía que los adultos fueran así"

"¿Crees que a JJ le cueste pasar página de todo esto?, ¿no es así?"

"Espero que no, esta es la segunda vez que Henry ha sido puesto en peligro por uno de nuestros casos. La segunda vez en un año. Eso tiene que causar mella"

"Pero las dos veces ha salido bien librada" Emily miró fijamente a su antiguo jefe. "Tú no tuviste la misma suerte, y aun así te quedaste"

Prentiss siempre había sido capaz de ver a través de él, desde sus barreras y hasta su interior. Él le apartó la mirada y dio un suspiro, mientras se entretenía con lo que había al otro lado de la ventanilla

"Piénsalo. Tuve que hacerlo. Por Jack. Incluso Strauss me había ofrecido una jubilación temprana..."

"¿Quieres decir que ella estaba aprovechándose de la oportunidad para tratar de deshacerse de ti?"

Emily hubiese querido decirlo en voz baja, pero le salió más fuerte de lo que pensó.

Hotch siguió. "Lo pensé así también. Pero al final, eso sirvió para sentirme más motivado. Me volvió más decidido. Tengo que ser parte de esta lucha, hacer las cosas lo mejor posible por el bien de cada familia... Incluyendo la mía"

Emily le ofreció una sonrisa de complicidad. Entendía. Realmente entendía. Ella misma los había dejado, y esta circunstancia la había hecho volver. Hubiese querido regresar del todo al equipo pero ya Blake era una parte importante. Fue libre de marcharse y era responsable de las consecuencias que trajo su elección. Prefirió no hablar del tema con Hotchner, esa sería su propia cruz. En su lugar, se volvió hacia otro tema.

"¿Qué pasa con Reid? Te preocupa, ¿verdad?"

"Tuvo un retroceso en la cabaña, cuando Morgan le disparó a Arnold. No lo viste, pero se quedó completamente inmóvil y le tomó un rato reorientarse. Creo que regresó antes de tiempo. Pero él insistió, por lo del imitador. Y lo dejé. Ahora, no sé... "Hizo un gesto de negación.

Emily no estaba convencida "Pero, ¿no te pareció muy lógica su reacción? Quiero decir, está claro que tuvo un recordatorio de lo que le pasó, recreado en todos sus detalles. Es la segunda vez que una mujer que ama es puesta en peligro de muerte"

Hotch comprendía la posición de Emily... Y captó lo dicho entrelíneas. "¿Te diste cuenta?"

Entonces ella sonrió. "Quieres decir... ¿Lo que hay entre Reid y JJ? ¿Acaso no lo ve todo el mundo?"

Cuando él le dio una media sonrisa, ella añadió: "No estoy segura si ellos iban a admitirlo en el corto plazo, especialmente, si consideramos todo lo que ha sucedido en la vida de cada uno, pero… ¿Los viste antes de ir a la cabaña de Arnold?"

"No, ¿qué pasó?" Había estado ocupado mirando los planos de sitio.

Emily le dijo cómo JJ había llevado a Reid a un lado. Y lo apasionados que ambos se veían en su intercambio de palabras. Ella no tenía la habilidad de leer los labios, pero estaba segura que había visto un par de "te amo" dicho de la una y el otro.

"Creo que estaban aterrorizados ante la idea que ella no pudiera salir con vida de esa. Y eso los llevó al límite"

Hotch asintió, comprensivo. Lo último que le había dicho a Haley era que la amaba.

"Va a ser un problema... Ya sabes, ¿si están juntos? ¿Será un problema para el equipo? ¿Para el FBI?"

Él respondió con tanta rapidez que Emily supo que ya había estado pensando en ello. Tal vez Emily había sido testigo de la mutua declaración de amor, pero Hotch no se había perdido de los cambios en la relación entre sus dos más jóvenes.

"No es oficialmente un problema. Pero, para nosotros... No lo sé. No quiero perderlos. Cada uno aporta algo importante y único al equipo. Supongo que deberé hacer las asignaciones donde los pueda mantener separados para no ponerlos en riesgo a ellos ni al trabajo… No lo sé. No hay precedentes. No mientras soy responsable, quiero decir"

Emily había estado en la CIA y no era raro que pusieran juntos a los agentes que estaban casados. También sabía que no había antecedente en la unidad, y esperaba que el equipo pudiera adaptarse.


Jennifer giró la llave y abrió la puerta. La casa estaba como la habían dejado. Todo había sido arreglado, menos el dormitorio de Henry. Había quedado exactamente igual que como lo encontraron el fatídico día cuando descubrieron que se lo habían llevado. El centro de la cama hundido, los juguetes que fueron descartados, seguían esparcidos por la habitación. Y, ¡Dios bendiga a Penélope García!, un nuevo equipamento de sábanas de Superman estaba listo para ser colocadas sobre el colchón.

Cuando volvió a mirar ese lugar, todo lo que habían pasado regresó a ella. Sus rodillas parecieron perder fuerza. Se sentó a la cama. Reid se unió a ella y le pasó un brazo por los hombros.

Henry estaba tan feliz de ver sus juguetes, que no prestó atención a los adultos.

"¿Estás bien?"

Ella tardó en responder. "Sí. Es sólo que... Una parte de mí creía que no iba a volver a verlo aquí. Que nunca más iba a volver a casa, con Henry, y poder verlo feliz y jugando. No podía admitir que pensaba en esto, pero estaba allí, todo el tiempo. Era más fácil poner de lado la idea y pensar en lo que tenía que hacer en los siguientes cinco minutos. De lo contrario habría quedado paralizada Pero ahora... Ahora caigo en cuenta… Estoy enfrentando lo que pude haber perdido..."

Se quedó callada. Spencer la tomó por la barbilla e hizo que lo mirara, para evitar que Henry se diera cuenta que lloraba. Pero el niño estaba muy sintonizado con su mamá. Dejó sus juguetes y se acercó para pararse frente a JJ, con el rostro sombrío.

"Mami, ¿por qué lloras?"

Ella intentó recomponerse, conteniendo las lágrimas antes de voltear a verlo. En el momento que lo enfrentó tenía una sonrisa en el rostro. "Estoy feliz, tesoro. Estoy feliz de estar de nuevo en casa, contigo. Y tío Spence"

Henry no estaba tan seguro. Ella había estado llorando.

La madre notó la vacilación de su hijo y le dijo. "A veces las personas lloran de felicidad, cariño"

Henry miró a su padrino para que le confirmara aquel extraño fenómeno. Reid se encogió de hombros y asintió.

Feliz o no, Henry hizo la única cosa que sabía que era apropiada cuando alguien estaba llorando. Él abrió los brazos y abrazó a su mamá.

"Te quiero, mami"

JJ luchó por no desarmarse. Lo último que quería era asustar a Henry, otra vez. Le devolvió el abrazo con fuerza, hasta que consiguió controlar sus emociones. Cuando lo soltó, le devolvió el sentimiento.

"Yo también te amo, pequeño" se levantó para agregar: "Debemos cenar e irnos temprano a la cama. ¿Alguna petición especial?"

Reid se apuró a levantar la mano, como si un maestro hubiese lanzado la pregunta a un aula llena: "¡Yo, yo!"

Le dio a Henry un guiño de complicidad, y los dos respondieron al mismo tiempo.

"¡Panqueques con trocitos de chocolate!"


Tan emocionado como Henry estaba por la idea de tener panqueques para la cena, también estaba agotado. Apenas dejó de comer, casi se cayó de cabeza dentro del plato. Reid lo levantó de su asiento y lo llevó a la cama.

JJ terminó de ajustarle las sábanas y, a continuación, colocó a Brownie en su bracito. Sonrió a Reid, recordando todo.

"¿Puedes creer que Morgan?" ella susurró.

Él rió. "Sí, el grandulón que parece tan duro, tiene un corazón blandito" se cuidó de decirlo en voz muy baja.

Nadie se había fijado en ello, pero Morgan se aseguró de llevarse a Brownie en el viaje de rescate hacia la cabaña de Arnold. Lo hizo porque sabía la importancia del peluche para Henry. Nunca lo perdió de vista, al punto que cuando llegaron al hospital y se enteró que el niño estaba despierto, lo sacó de la camioneta y lo condujo hasta su dueño. Hubo muchas sonrisas compartidas a partir de ese gesto, pero nadie había tenido el descaro de decir cualquier cosa para el hombre.

"Definitivamente se lo contaré García." JJ sonrió sólo de pensar en la reacción de la analista técnico al darle una prueba de la parte sensible de su 'Trueno de Chocolate'.

Dejaron la puerta de Henry entreabierta, para escucharlo, en caso que despertara. El hospital había sido un entorno extraño para ellos y no les dio una idea clara de cómo asimiló las cosas. Querían estar ahí en caso que tuviese pesadillas.

Estaban sólo a unos pasos de la sala de estar. Al entrar en ella, Reid agarró la mano de JJ y la hizo girar para enfrentarse a él.

"Tenemos algunas cosas que hablar, ¿no?"

La tomó desprevenida. Sabía que en algún momento tendrían que hablarlo, pero no estaba segura que fuera tan pronto. Asintió para él, "supongo que sí"

Reid se quedó extasiado en sus ojos azules. Tuvo problemas para retomar el hilo del tema. De nuevo, se quedó en silencio mirándola.

"Así que, ¿quieres hablar?" Insistió JJ después de un rato

Reid negó con la cabeza, sus movimientos comenzaban a ser gobernados por otra parte de su anatomía "después"

La estrechó contra él, tan cerca como para alcanzar su cara. La mirada de Reid era intensa, viajaba de ida y vuelta entre los ojos y los labios de Jennifer. Hasta que se decidió a besarla. Cuando sus bocas se encontraron, pudo sentirla sonreír.

Llevaba tiempo soñando con ese momento, cuando por fin pudiera besar a esta bella, inteligente y talentosa mujer. Porque las mujeres hermosas, talentosas e inteligentes no solían fijarse en tipos como Spencer Reid. Él creía que su sueño era inalcanzable. Como pasó con otros sueños que mantuvo para sí mismo, por miedo al fracaso.

Habían pasado tantas cosas desde entonces, en la vida de ambos. Tantos momentos de alegría y tristeza, intercalados entre sí. Compartidos entre sí. Ellos ya se habían visto en sus peores momentos, y lograron superarlos juntos. Ahora, esta mujer a la que había amado por lo que le pareció una eternidad, estaba en sus brazos, abriéndose a él. Spencer Reid sentía como si estuviera viviendo la vida de otra persona. Alguien que podía lograr cualquier cosa.

JJ lo estudió a medida que se acercaban. No conocía lo intenso que podía ser. Su calidez siempre había estado allí... Había sido un amigo amoroso y fiel. Pero todo eso había cambiado en un punto de sus vidas y ahora era un amante devoto. Parecía que el amor que se tenían había pasado de una acogedora y confortable hoguera a una explosión de emociones urgentes. Tenía tanto que aprender de él, que descubrir. Se sentía como si pudiera pasar toda la vida en ello. Por primera vez, estaba segura del amor: Que él la amaba, y ella lo amaba.

Sus besos eran suaves y ligeros, sus labios apenas se rozaban. Spencer la apartaba de cuando en cuando para estudiar sus facciones. Jennifer se lo permitía, pero en la primera oportunidad se apresuraba a retomar el contacto… Tras cada respiro reclamaba como suyos los labios de él.

Fueron profundizando en sus besos. Se volvieron anhelante, llenos de necesidad y con sabor a victoria. Se habían enfrentado cara a cara con la muerte, cada uno por aparte. Vivieron la traición, la desesperación, el dolor y la ira. Habían luchado juntos, y juntos habían triunfado. Sus besos celebraban esa victoria: La del amor sobre la tristeza… Sobre la pérdida.

Se detuvieron un momento. Spencer entrecerró los ojos cuando la miraba, como haciendo una pregunta sin palabras. Su respuesta fue tomarlo de la mano y conducirlo hasta su dormitorio. Se volvieron a besar, se descubrieron el uno al otro, se tocaron, se reconocieron, se exploraron… Se amaron. Él -que durante gran parte de su vida había evitado cualquier tipo de contacto físico- no se cansaba de ella. Ella sentía que ningún acercamiento bastaba... Hasta que lo fue…. En ese momento, él comprendió la parte del sueño que no pudo explicarse antes: Alianza. Dos que se convierten en uno. Conocer y ser conocido. Aceptar y ser aceptado. Ahora, él entendía.

"Te amo, JJ. Yo... Yo no sé cómo explicar lo que quiero decir..." Era como si no existieran palabras para explicar lo que sentía "sólo... Te amo" las palabras no parecían encajar, ni ser suficientes. Él prefería poder demostrárselo por el tiempo que les quedaba por vivir.

JJ tenía más experiencia en el amor. Pero se preguntaba si realmente había amado a alguien en el pasado. Todo lo que estaba sintiendo era tan diferente. Este hombre, a quien había admirado y respetado, y realmente le agradaba… Ahora estaba dentro de su corazón y ella no tenía que cambiar por él, ni adaptarse o complacerlo. Ellos eran perfectos el uno para el otro…. Se fundían perfectamente entre sí.

"Y yo te amo, Spence. Te lo dije, ¿lo recuerdas? Te llevo dentro de mi corazón"


Cuatro meses después

Finalmente se había ido el último niño. Habían pasado cuatro meses desde los aterradores acontecimientos en el pantano y Henry había festejado su quinto cumpleaños con una fiesta en el patio de casa, con juegos, competencias y un espectáculo de magia, cortesía de su padrino.

Los adultos de la reunión tenían también su sitio.

"Sé que lo he dicho ya, pero es tan bueno tenerlos a todos reunidos", vino de parte de Penélope García. Después de cumplir un permiso de dos meses, tanto Reid como JJ estaban de nuevo con el equipo.

Anna Hughes no había sido capaz de prometerle nada Hotch. "Como ya sabes, Aaron, cualquier persona puede reaccionar a cualquier cosa, en cualquier momento. Pero pienso que no hay riesgo en traerlos de vuelta. Ambos parecen estar bien. Da la impresión que han sabido emplear su baja en cosas productivas"

Podía oír la diversión en su voz, y la correspondió. Ya era conocido por todos que JJ y Reid estaban juntos. Y todo el equipo estaba feliz por ellos. En cuanto a cómo manejarían las cosas en el campo, ya se vería, tocaría averiguarlo. Por ahora estaba más que satisfecho de saber que sus dos jóvenes amigos habían encontrado la felicidad.

"Ah, pero nuestro equipo todavía no está completo, ¿verdad?" Rossi volvió a la morena a su izquierda. "¿Algo qué decir?"

Emily cruzó los dedos. "Debería saberlo esta semana. Strauss no ha apurado mucho el papeleo. Pero, con el traslado de Alex a Boston, para estar con su marido, y con JJ y Reid de vuelta… Ellos querrán agilizarlo todo para que nuestro equipo regrese a rotación, y necesitan llenar la vacante"

Todos habían capturado el uso de la palabra "nuestro". Desde el incidente con el Imitador, Emily había encontrado más y más razones para cruzar el Atlántico. Y pasar tiempo con sus viejos amigos. Tan pronto como Blake anunció su partida, Hotch hizo la llamada.

"¿Prentiss? ¿Cómo están las cosas?... Nada, sólo quería ponerte al día con el caso imitador. Ah, y por cierto... Hay una vacante en el equipo. ¿Conoces a alguien que pudiera interesarle? "

Si esa era su forma de mantenerlo casual. Ella podía seguirle el juego.

"Hmm... Yo no sé, Hotch. Las horas, los viajes... Se me hace bastante difícil. No creo que pueda convencer a nadie. Pero, bueno, si están tan necesitados, quizás pudiera ayudarles. Haré una solicitud a ver que resulta"

"Harías eso por nosotros. Gracias, Emily" No fue hasta que él había roto la conexión que se dio cuenta que nunca le dio la 'actualización'. Pero ella lo pilló todo de inmediato.

Jennifer se incorporó al grupo después que Will se retiró de la fiesta. Y dado que el tribunal no había tomado su decisión para el momento del suceso, Will no había secuestrado a Henry – técnicamente-. JJ tomó la sabia decisión de no levantar cargos contra él pensando en el bienestar de su hijo. Ella no quería que Henry sufriera al ver a Will pasar por un juicio, sin embargo, buscarían una solución para que no se repitieran esa clase de cosas.

Sorprendentemente, Will trató de culparla por los eventos de Nueva Orleans -desde su cama de hospital-. Él alegaba que era su trabajo el que los había puesto en peligro. Incluso su propio abogado trató de evitar su desafortunado pensamiento advirtiéndolo que si la llevaba ante un juez, el resultado podría aplastarlo.

Los familiares de Will, al darse cuenta de los cambios negativos que habían pasado en su personalidad durante sus años en DC, lo animaron a "quedarse en casa", y regresar a la policía de Nueva Orleans. Después de mucho pensarlo, estuvo de acuerdo. No le gustaba que se hubiera convertido en una extensión de JJ. Se quedaría en Nueva Orleans, y visitaría a Henry tan a menudo como fuera posible.

La separación que alguna vez temió JJ, ahora la agradecía.

Henry había tenido pesadillas. Había estado sensible. Se había negado rotundamente a ir a una excursión con su papá, a pesar de la promesa de panqueques con pedacitos de chocolate. Su mente infantil no podía darse cuenta de la parte que involucraba que su papá lo secuestró de su hogar, pero fue lo suficientemente inteligente como para saber que algo malo pasó. Amaba a su padre. Pero no confiaba en él. Al final, Will habían tenido que conformarse con visitar a Henry en la casa. Era incómodo, pero le daba cierta tranquilidad a JJ.

Cuando JJ llegó a donde estaban los otros, el móvil de Hotch sonó. Todos observaron el rostro para tratar de interpretar la conversación, olvidando que su superior era experto en imponer su cara de piedra. Esta era una llamada que todos habían estado esperando.

"Sí. Ya veo. Sí. Gracias. Sí." Terminó la llamada y miró a lo lejos.

"¿Y bien?" Morgan lo trajo de vuelta.

"Se acabó. Están cerrando el caso. No hay evidencia que sugiera un cómplice" Habían temido por la existencia de complice, pero todos ellos pensaban que era una conclusión precipitada.

El ordenador de Arnold estaba lleno de fotografías del equipo, de sus expedientes, de los casos que había copiado, de los planes para cada asesinato que había cometido y los que pensaba cometer. Había concebido la manera cómo pensaba liquidarlos. Y, entre un crimen y otro, había estado yendo a la universidad. No era un demente. El hombre era un sociópata.

Maeve había sido un imprevisto. Un crimen planeado y perpetrado por alguien más, pero que fue de utilidad para el Hijo de El Zorro. Había encontrado una manera de provocar el daño que quería sin tener que mover un dedo. La participación de Will y Henry había sido el mismo tipo de regalo para su retorcida causa. El mal aprovechándose del mal. Para el equipo, parecía un ciclo interminable.

Morgan no estaba convencido "Él tuvo que tener ayuda. La forma en que nos vigilaba era un verdadero desafío. No me sorprendería descubrir que tenía 'aficionados', al igual que su padre"

Emily asintió. "Morgan podría tener razón. El FBI puede cerrar el caso, pero creo que sería un error para que lo diéramos por terminado"

Reid le sonrió a su vieja amiga "Bueno, cuando vuelvas, esa puede ser la primera carpeta en tu escritorio. ¿O, debería decir, en mi escritorio?" Hacía referencia a la costumbre que Prentiss tenía de colar sus archivos sobre el mesón de Reid

Ella rio. "Mentiroso… ¡Pero no!… Éste es todo mío. Nadie persigue a mi familia y se sale con la suya"

Todos ellos reconocieron en silencio el mismo sentimiento. Rossi se puso de pie.

"Bueno, mañana volveremos a la realidad. Pero hoy nos iremos con un brindis. O dos." Levantó su copa, invitando a los otros a imitar su ejemplo.

"Por Henry, ¡feliz quinto cumpleaños!" Cada uno de ellos alzó su copa y probó un sorbo. Rossi siguió.

"Por Emily, ¡para que se dé prisa en regresar!" Un montón de "Aquí, aquí" en eso.

"Por la ausente Alex, ¡buena suerte, y gracias!" Sorbieron ahora en honor a su valiosa colega, tan brevemente con el equipo.

"Y por nosotros, ¡el mejor equipo del mundo... Y las mejores personas del mundo...Y del FBI!"

"¡Tú lo dijiste!" "Aquí Aquí!" "¡Amen a eso!".

"Esos fueron cuatro brindis, Rossi," Reid -siempre preciso- no pudo obviar la observación.

Rossi le dio una mirada que decía: ¡Oh, sí... Prepárate para el número cinco, Genio!

"Y por los tiempos mejores, la salud, la felicidad... Y el amor." Como terminó, se inclinó en la dirección de la nueva pareja.

"¡Por el Amor!" repitieron con alegría los demás, excepto la nueva pareja. Ellos dos se ruborizaron.


"¡Este sí que fue un largo día!"

Ellos habían logrado que Henry se fuera a la cama una hora más tarde a su horario habitual. El patio estaba en orden, los platos limpios y la casa arreglada. JJ cayó sobre el sofá junto a Reid.

Se volvió y la miró "Estás agotada, ¿verdad?"

Ella notó el tono en que se lo decía. "Nunca estaré demasiado cansada para ti. ¿Tienes algo en mente?"

Vaciló. Había estado pensando en esto por un tiempo y llegado el momento no quería perder los nervios. Pero... Tal vez no era la ocasión.

"Puedo esperar"

Ella había estado reposando sobre los cojines, pero ahora se enderezó. "No, Spence. Estoy bien. No estoy tan cansada. Si quieres hablar, quiero escuchar"

Casi deseó que ella lo relevara, por lo nervioso que comenzó a sentirse. Él se inclinó hacia delante, con los codos sobre las rodillas. Por mucho que había pensado al respecto y todo lo que preparó su discurso… Las palabras no le salían.

Jennifer estaba confundida. Pensó que estaba molesto por algo, y le empezó a frotar la espalda.

"¿Fue duro para ti, Spence? ¿Estuviste pensando en todo lo de Arnold y en Maeve?" Nadie había mencionado el nombre de la chica, pero Jennifer lo conocía tan bien, que sabía que no hacía falta nombrarla para que él la tuviera en mente.

Se volvió hacia ella, desconcertado "¿Qué? No... No. No he pensado en ellos desde hace un tiempo… Arnold estaba enfermo, y Diane también… Ya ellos no pueden hacernos daño, de un modo u otro ya se han ido" Igual que Maeve.

Ninguno lo aceptaría en voz alta, pero eso rondaba la mente de los dos. La mujer que él había amado no tenía presencia física en su relación, pero estaba allí. Fue la que despertó la capacidad de amar de Spencer. Ella lo sensibilizó para que viera cuando JJ estaba en problemas, y cómo podía ayudarla. Ella lo había puesto en libertad para que siguiera adelante con su vida en sus últimos momentos.

Su cabeza estaba metida en ese pensamiento, cuando Reid se dio cuenta que había algo que nunca había compartido con ella.

"Nunca te dije, ¿verdad? Lo que descubrí. Lo que significa mi sueño"

"¿Qué descubriste?" Ella estaba realmente emocionada. "¿Qué fue?"

"Justo antes que te dijera... Ya sabes. En la cabaña, en el pantano. Tuve otro sueño que me hizo comprender el primero. Fue por eso que sabía que debía decírtelo. Que necesitaba hacerlo"

"¿Que me amas? ¿Eso?" Ellos se acariciaban entre sí y se besaban a medida que hablaban.

"Eso, que te amo"

"Entonces, ¿te diste cuenta de…? ¿Qué significaba?"

"Lo entendí… El significado. Y no he vuelto a soñar. No desde entonces. Supongo que ya no necesito soñar de nuevo con eso"

"Muy bien, ¿qué significa?" Incluso mientras lo decía, se preguntaba si estaría triste de no ver a Maeve en sus sueños otra vez.

"Estuvo allí mismo, todo este tiempo, delante de mí… Ella me lo dijo. Allí, en el desván. Fue la razón por la cual lo dijo"

Ella había estado tratando de seguirlo, pero se perdió. Y entonces se dio cuenta.

"¿La cita? ¿La cita de Merton?"

Él asintió. "El amor es nuestro verdadero destino. No encontramos el sentido de la vida por nosotros mismos. La encontramos junto a alguien más"

JJ se recostó, pensativa. "Ella te estaba dando permiso"

Ahora él negó con la cabeza mientras la miraba.

"No, ella me estaba dando una misión. Quería que encontrara el amor, que encontrara la relación que le diera sentido a mi vida"

Ella buscó con los ojos su cara. Él creyó saber la respuesta antes que ella formulara la pregunta. "Y ¿has encontrado esa relación?"

Él le sonrió. Ella le correspondió "Oh sí, definitivamente la encontré"

Lo que pasó después los tomó a los dos por sorpresa. Se dio media vuelta en el sofá. Se deslizó al suelo, dejándose caer en una rodilla. JJ reconoció el gesto.

"Oh no."

Su corazón se desplomó. ¿Era posible que él la hubiese interpretado mal durante todo el tiempo que habían estado juntos? "¿No?"

"No"

"Vas a hacer que te lo pida por más de cuatro veces, ¿verdad?" Como había hecho con Will.

"Yo ni siquiera voy a dejarte que me lo preguntes la primera vez" Ella tiró de él hacia arriba para sentarlo junto a ella.

Él se quedó pasmado. Había estado tan seguro. Ni siquiera podía volverse para mirarla.

Entonces, ella cayó al suelo delante de él, apoyándose en ambas rodillas. "Tú no me vas a pedir nada, porque seré yo quien te lo pregunte a ti"

Empezó a abrir la boca para protestar, pero ella lo hizo callar con un gesto. Entrelazaron sus manos.

"Spencer Reid, me has enseñado lo que debí saber desde antes. Que el verdadero amor es libertad, mutuo apoyo y aceptación. Quien te ama de verdad te hace crecer en tu individualidad, no nos hace convertirnos en el ideal de alguien más. Eso significa que estamos mejor cuando estamos juntos. He descubierto el significado del amor contigo, Spence. Y quiero compartirlo contigo por el resto de mi vida" Se tragó sus lágrimas mientras terminaba "Spencer Reid, ¿quieres casarte conmigo?"

Si pensaba que había estado aturdido antes, ahora lo estaba peor. Reid apenas podía ver, su visión era borrosa a causa de las lágrimas. Puso una mano en cada lado de la barbilla de Jennifer, y le levantó el rostro. Sin perderse en su mirada, esta vez, se tomó su tiempo, deliberadamente. La miró profundamente, hasta que sintió que debía hablar.

"Te amaré por el resto de mi vida, Jennifer Jareau. Estoy dentro" Él vaciló sólo un segundo antes de preguntarle: "¿Pero puedo conservar mi apellido?"

Ella rió. Acababa de proponérselo y él había aceptado. Ambos estaban riendo. JJ abrazó a su mejor amigo y besó a su amante, luego le hizo una señal con los ojos en dirección de la habitación de Henry.

"Pero vengo con un complemento, ya sabes"

"No lo haría de ninguna otra manera"

Ella estaba feliz, amaba la relación que había entre su niño y su padrino.

Él se puso serio por un momento. Tomando su mano, él la llevó a sus labios y la besó. Sin soltarla, dijo, "JJ, no creo que habría podido sobrevivir al año pasado sin ti. Yo no sólo creo que... No sé."

Ella contuvo las lágrimas mientras él hablaba.

"Tú le has dado sentido a mi vida... Y me has entregado más de lo que pedí" Él estaba luchando con su voz. "Tú y Henry… No sabía que era... La plenitud... Hasta que llegaste a mi vida. Y voy a pasarme el resto de mi vida agradecido"

Ella le acarició el pelo antes de responder. "Sabes que antes yo vivía… Así como que….". No quería mencionar el nombre de Will y arruinar el momento. "No sabía qué hacer con mi vida, estaba muy confundida, y la única cosa que era segura era acudir a ti. Cuando estaba contigo me sentía feliz y segura… Nunca imaginé que esa sensación era la que debía ser… Contigo me siento en mi casa"


Hicieron el amor con ternura esa noche. Un sentimiento compartido de seguridad, esperanza y paz. La forma en que sucede cuando existe la promesa de una próxima vez, y otra y otra más... Y una vida por delante para ser compartida. Nadie conoce el futuro, pero por una noche, ellos podían pretender que sí.

Antes que ella se acomodara a un lado, en los brazos del hombre que la amaba, JJ pensó -una vez más- en el sueño de Reid… Y la cita. ¡Qué generosa fue esa mujer en sus últimos momentos! Le había regalado la esperanza que ella misma no pudo realizar.

JJ sólo había estado con Maeve Donovan durante los últimos 15 segundos de su existencia terrena, pero su vida cambió a causa de ella.

Gracias. Yo me ocuparé de él. Hasta que todos podamos reunirnos en el más allá.

.:*El Final*:.


Nota de Autor: Eso es todo. Bueno, falta esta pequeña nota para todos lo que han comentado. Me han liberado de la sensación de vacío que se obtiene cuando alguien lee algo que he escrito con mucha energía y emoción, y pareciera que las personas que lo leen simplemente se encogen de hombros –virtualmente- y se van. Todos han sido muy generosos al compartir sus pensamientos y sentimientos acerca de esta historia. Eso hace que la escritura sea mucho más divertida. Y, eso quiere decir también, que has aprovechado una de esas preciosas oportunidades cotidianas que la vida te ofrece para realizar una buena obra. Aprecio sus palabras, sus comentarios y no tengo otra manera de corresponder a su aprecio que diciéndoles:

Gracias.